A DIOS ROGANDO Y CON LA ESPADA DANDO
(Sigue más abajo…)
(A propósito de la valiente ‘fiesta’ taurina y la paliza que le propinaron cuatro policías a un detenido en una comisaría y que fue grabada -legalmente- por una cámara oculta.)
(Veo en ellas dos, ejemplos de una faceta muy clara y definida de nuestra civilización moderna: el ensañamiento del que se cree más fuerte con el más débil o con quien no puede defenderse adecuadamente. Sobre todo cuando hay impunidad de por medio.
Otra faceta de nuestra civilización moderna: la imposibilidad ciudadana para reconocer paralelismos en las conductas humanas.
Considero ejemplos de simple y auténtica cobardía y de lo que digo arriba, lo siguiente:
-La violencia de género o doméstica: casi siempre -lógico- del hombre contra la mujer.
-La invasión y la guerra en Irak.
-Las guerras, en general.
-Las torturas y los torturadores, los secuestros y los secuestradores.
-El excesivo autoritarismo -peor cuando es violento- paterno y materno.
-Las reglas actuales del comercio internacional respecto a los países pobres.
-Las penas de muerte y las penas exageradas de cárcel, en general.
-La pederastia y, en general, la violencia sexual.
-El racismo y las discriminaciones sexuales.
-El hecho que el 1% de la población mundial detente el 96% de todas las riquezas, etc.)
(Es auténtica cobardía evitar a los más fuertes y buscarse a los más débiles para abusar de ellos. ¿O no?)
(Como mis comentarios y opiniones en forma de cartas del lector que envío a EL PAÍS desde hace años, nunca son publicadas -es decir: SON CENSURADAS-, y creo que se trata de un tema que a todo ciudadano de cualquier país debería, por lo menos, preocupar, me he entretenido usando parte de mi domingo y mis ratos libres en plasmar el trabajo gráfico de arriba.)
(Aquel, por lo demás, magnífico diario, mantiene todavía en esta nueva centuria, una sección dedicada a esa especialidad muy varonil que consiste en acosar a un animal para regocijo y aplauso de los valientes espectadores, el cual debe morir, indefectiblemente, al final de tan corajuda ‘fiesta’. ¡De allí la censura a mi disensión! No hay que ir muy lejos para encontrarse con métodos antidemocráticos, me digo. Como siempre, o casi siempre, es el dinero el que pone la música.)
(¿Cómo explicarles después a los niños -que después serán policías, por ejemplo- que la violencia doméstica y el ensañamiento con el más débil es algo que debería ser inconcebible?, me pregunto.)
DISCULPAS DE JORSCHE(N) DIGAH
He recibido mensajes amenazantes, pifias y reclamos contra mi vecino y compatriota Jorschen Digah (ahora quiere que lo llamen Jorschen, como las chicas de mi equipo de balompié lo hacen).
Es gente, le explico, que ha esperado cuatro días por la última continuación de La esposa secuestrada. Y, ¿qué ha hecho mi compatriota? ¡Nos ha vuelto a dejar en ascuas!
Yo también soy de la opinión que eso no se puede hacer. A mí también me gustaría saber cómo sigue. He sido un poco duro con él, pero luego de una larga conversación, me ha prometido tener listo el siguiente capítulo para mañana o pasado mañana. ¡Como si él fuera el padre de cuatro hijos y con mucho trabajo pendiente, además! Algo es algo, me he dicho.
¡Que tengan un buen comienzo de semana!
HjorgeV
Sinthern / Pulheim, domingo 29-04-2007
P.D. Otro ejemplo, muy fresco:

Escrito por hjorgev