La página de hoy está dedicada a todos aquellos a quienes les gustaría aprender alemán.
Procuraré dar consejos, basados en mis propias experiencias y observaciones. Y mostraré algunas perspectivas interesantes (espero) y nuevos puntos de vista que puedan servirles en su cometido.
Mi primer consejo:
¡Ni lo intenten!
Tranquilos, es casi una broma mi primer consejo.
Mi primera advertencia: estos consejos no los van a hallar en ningún curso ni método o tratado y en ningún libro de ninguna librería o biblioteca. No me pregunten por qué, hacer preguntas no está incluido en el precio.
Están naciendo, por así decirlo, en este momento. Pero, no se preocupen, sé de lo que hablo, tengo experiencia y me he pasado muchos años (22 de ellos aquí en Alemania) empollándolos.
La verdad, el alemán, como cualquier otro idioma, tiene sus dificultades y sus cosas.
¿Casi una broma? Sí, porque el consejo estaba incompleto:
¡Ni lo intenten si no están dispuestos a pasar vergüenza como niños pequeños, a imitar como actores y a repasar, después, como esclavos!
¿Igual lo quiere intentar usted? Lo felicito. Esa es la otra forma de aprender algo: ser tan terco como la estatua de una mula.
Para empezar, baste decir que las principales dificultades que presenta el alemán como idioma, sólo son dos: la gramática y la pronunciación.
Es decir, prácticamente todo.
Pero no se desanimen. Más duro lo tiene un japonés o un chino, por ejemplo. O hasta un español, por sus zetas y sus ces.
Los bávaros (de Munich y sus alrededores), por ejemplo, no lo pueden hablar ni entender. Ellos hablan bávaro. (Que para el resto de alemanes suena muy bárbaro.) ¡Pero quién quiere pasarse la vida en pantalones cortos de cuero, hablando muy fuerte y con un vaso de cerveza que podría alojar a los 7 Enanitos!
Mas, vayamos por partes.
EL FACTOR VERGÜENZA
La mejor manera que tiene uno de no aprender un idioma es avergonzándose. El que no se atreve a hablar, aunque sea mal pronunciado y con errores, lo tiene muy duro o imposible.
Tomen el ejemplo de cualquier niño de cualquier país (idioma) del mundo. ¿Se avergüenzan los bebés -o bebes- de hablar como bebés? Entonces, ¿por qué tendrían que avergonzarse los aprendices de hablar como aprendices?
Pero lo hacen.
Mi consejo para usted: cómprese un par de buenas rodilleras, un escudo antivergüenza, protectores contra las burlas y, si desea y teme represalias más fuertes, un casco.
Luego empiece a hablar el nuevo idioma que está aprendiendo como si la idea fuera hablar mal a la fuerza.
Si es necesario, aléjese de sus amigos o gente conocida para hacerlo, pero hágalo.
Búsquese gente dispuesta a aceptarlo a usted como lo que es o debería ser: un aprendiz (empeñoso). Tiene sus ventajas: conocerá gente nueva.
Sobre todo: no tema equivocarse.
El que tiene vergüenza de hablar mal o equivocarse, y no puede sobreponerse, está actuando contra su deseo principal: aprender un nuevo idioma.
¿Estoy diciendo que para aprender un nuevo idioma hace falta una fuerte personalidad?
En muchos casos, sí, para vencer la alta vergüenza o prurito que llevamos dentro por las razones que sean. En sentido estricto, no: ¿necesita un sinvergüenza acaso una fuerte personalidad?
(Usted no tiene por qué ser un sinvergüenza en los otros ámbitos de su vida profesional o privada. Ni tiene por qué serlo el resto de su vida. Estoy hablando aquí, de aprender.)
Además el avergonzado se dispara dos veces a sí mismo: no practicando (que es uno de los pilares de cualquier aprendizaje) y perdiendo la concentración (otro de los grandes pilares, también, de cualquier aprendizaje).
O gastando esa concentración en su vergüenza.
EL FACTOR IMITACIÓN
Una vez que usted está preparado para sufrir como un payaso malo y, encima, mal pagado (no olvide que sólo lo será durante la parte inicial del aprendizaje, después todo será mejor y ya habrá aprendido aunque sea un idioma parcialmente), propóngase ser un imitador.
Empiece imitando o tratando de imitar los acentos más cercanos que conozca: mexicano, argentino, cubano o chileno.
Uno de los factores más producentes en la tarea de aprender una nueva lengua es la CAPACIDAD DE IMITACIÓN. No estoy diciendo que lo haga bien ni que se convierta en un imitador de acentos. Solo tratar de imitar.
Para hablar un idioma de tal manera que se nos entienda mejor, no hay mejor cosa que aprender -si es posible primero- el acento. Conozco gente que habla ‘a la perfección’, en lo que se refiere a la construcción gramatical y a la pronunciación de todas las letras, pero como no tiene el acento, se le hace muy difícil ser entendida por los nativos.
Copie el acento del primer nativo que conozca. (Él no lo notará. Al contrario, le parecerá algo completamente natural. )
Al revés, quien se haya molestado en TRATAR de imitar el acento o melodía de la lengua a aprender, le será entendido lo muy poco que sabe, por más que falle en la gramática.
¿Cuántas veces nosotros mismo no cometemos graves errores gramaticales al hablar y nos parece de lo más normal o no nos damos ni cuenta? De hecho, muy pocas veces, nos expresamos con corrección gramatical intachable en el lenguaje diario. Y, encima, nos parece natural.
¿Ya trató con los acentos mexicano y argentino, por lo menos?
Trátelo ahora con otros más parecidos a nuestra lengua: el italiano y el francés.
Luego imitando a los gringous.
Tómeselo en serio, imítelos a todos ellos hablando castellano, pero imitando el acento, melodía, cantito o cantico.
Trátelo finalmente con el acento alemán. Imagínese tener una papa o patata quemándole en la boca y tener que estar dando órdenes a un batallón, a la vez. No se ría. Se puede quemar.
Último consejo: cuando empiece a aprender el idioma, trate de imitar también el acento que ya ha debe haber practicado.
¿Otro consejo más?
¿Le gusta la música? ¡Apréndase canciones y acompáñelas cantando después! Practique tanto hasta que se aprenda de memoria el texto. Practique más, hasta que pronuncie más o menos igual que los cantantes.
(¿Usted desafina? Mejor. Perderá amigos, pero ya no tendrá alrededor suyo quien se pueda burlar de usted.) (Es otra broma.)
¡No se rinda tan fácilmente! ¡No es mucho! ¡Las canciones suelen durar sólo unos tres minutos!
¿Se va a rendir frente a esos tres minutitos?
LA IMPORTANCIA DEL REPASO
Un idioma se puede aprender. Y tal como se aprende, se puede olvidar. (No vale solo para los idiomas, claro.)
¡Practíquelo siempre que pueda y en las circunstancias más tontas! Prepárese a que cierta gente pueda tildarlo de snob o loco. ¡Que no le importe!
¡Dígales que ya lo era antes de empezar con el aprendizaje del nuevo idioma!
Si es posible, y tiene un perro: háblele al perro en el idioma que desea practicar. Si es su perro y lo muerde a usted por primera vez, después de haberle dicho usted algo en ese idioma, ¡tenga por lo menos la seguridad de que no ha sido por lo mal que ha hablado!
En la red existen ahora innumerables posibilidades de practicar. Incluso, sin pagar. Y no muerden.
O hágalo en una reunión o al salir a alguna fiesta. Después de un par de copas, es más fácil ser atrevido.
No se pase en la medida. Recuerde las Tres Fases Zoológicas del Borracho.
1. La fase del perro: ama a sus amigos, quiere ser acariciado y jugar con ellos.
2. La fase del león: es capaz de enfrentarse al más valiente y pegarle hasta a sus amigos.
3. La fase del chancho/cerdo/marrano/puerco/cochino: no necesita explicaciones, pero evite tener que llegar a hacer de muchach@ de la limpieza. No ayuda en nada en eso de aprender un idioma.
Al tercer o cuarto trago, para más seguridad, pregúntese: ¿Quiere usted aprender un idioma o trabajar en un zoológico?
(Continúa…)
HjorgeV
Pulheim, miércoles 02-05-2007
P.D.: Recomiendo los siguientes artículos que encontré hoy en la prensa digital:
20 Octubre 2008 a las 15:43 |
Felicitaciones a la persona que escribió el artículo de cómo aprender un nuevo idioma, ¿HjorgeV?
Excelente y muy emotivo! La verdad me ayuda a continuar la tarea de seguir adelante con dos nuevos idiomas que debo obligatoriamente dominar a la perfección.
Mil gracias por los consejos,
Jose Agustin
Rpta.: Sí, todos los artículos de esta bitácora son propios, gracias, José Agustín. Creo que en idiomas, mientras más edad se tiene, más se tiene que aprender a perder la vergüenza. El que lo consigue, avanza a trancos: ¿o se avergüenza un bebé al pronunciar sus primeras palabras? El mayor error que se comete es el de querer dejar la práctica para cuando se domine bien una lengua, olvidando o ignorando que un idioma se domina, justamente, ¡practicándolo! No hay más ni mayores secretos, creo yo. No olvidar, tampoco, que el aprendizaje de un idioma -también el propio- es un proceso continuo y sin fin. Gracias por tus amables palabras. HjV
8 Septiembre 2009 a las 15:19 |
Enserio te pasaste con el consejo, llevo casi un mes en Severige y ya quiero arrancar, pero debo aprender este idioma… sin temor a la vergüenza… hej då
Rpta.: Gracias mil, Hugo. No hables inglés, es mi recomendación. Habla aunque sea mal el poco sueco que sepas. Proponte aprender cada día solo 5 palabras. Cinco. Una palabra cada tres horas que estás despierto. Repítela y repítela. Pregunta a quien se te cruce en el camino por la pronunciación con un papelito en la mano. (Que alguien te diga como se dice “¿Cómo se pronuncia esto en sueco, por favor?”)
Así conocerás gente chévere o por lo menos aprenderás la pronunciación bien. Después de otro mes tendrás 5×30=150 palabras para defenderte mejor en el nuevo idioma. Esfuérzate y no te rindas. Cae, pero vuelve a levantarte. Saludos y gracias otra vez por tu comentario. HjorgeV
4 Noviembre 2009 a las 02:53 |
Hola HjorgeV. La verdad me parece muy simpático tu artículo, y muy útil.Yo estoy aprendiendo el francés, y aunque tiene similitud con el español, se me hace difícil la pronunciación.A ver si me das unos consejos específicos, te lo agradecería.Gracias por los sabios consejos.=)
Rpta.: Hola Estela. Intentaré hacerlo en la próxima entrada de esta bitácora. Ya empecé los apuntes al intentar responderte. Gracias mil por tu comentario. Saludos. HjV
4 Noviembre 2009 a las 18:21 |
Gracias HjV por tus saludos y rápido interés.Y espero también reirme tanto como en el anterior artículo.Me encuentro en el 5to mes del básico(francés) y estoy viviendo todo lo que describes en tu nota:vergüenzas Y temores.Bueno hasta pronto y que estés bien.=)