No son chistes las dos noticias siguientes.
Harto de que lo estén vapuleando en su país a todo nivel –en las encuestas, en el congreso, en las calles y en su propio gobierno-, Bush se ha decidido a sacar otra gran verdad del sombrero (¿será de ese grande del Tío Sam que dicen que tiene?) y ahora se basa en una información de su Servicio de Inteligencia para afirmar que don Osama Bin Laden trata ahora -o ha tratado-, de convertir Irak en una de sus bases.
Terroristas, se entiende.
(Aquí el texto completo de la noticia. Noten el error de redacción del subtítulo: ¿qué sucede con el Servicio de Corrección de El País Digital? Durante un tiempo me dediqué a coleccionar ese tipo de errores, pero como son tan frecuentes, terminé por cansarme.)
Mis Propios Servicios de Inteligencia –y, espero, que el de cualquier persona medianamente ilustrada y medianamente pensante como mi Lector Atento, también-, ya lo habían supuesto y tomado por seguro desde hace mucho tiempo.
¡La música llama a los rumberos! ¿O no?
(Pero, ¿seguirá vivo, realmente, don Bin Laden?)
Lo penoso de este asunto es que lo único que, al parecer, busca la calamitosa administración Bush es la aprobación de más dinero (escasos 100.000 millones de dólares, cien mil milloncitos más) para la continuación de su invasión y su iniciada guerra en Irak.
¿Y el mundo qué dice a todo esto?
(¿Aló? ¿Aló? ¿Hola? ¿Hola? ¿Sí? ¿Aló? Tut-tut-tut-tut-tut-tut…..)
Peor me parece la siguiente noticia, aparecida también hoy en El País Digital, en la que se anuncia que el gobierno de EEUU está contemplando negociar con los terroristas (ahora llamados ‘insurgentes’, ¿o era al revés?):
Aunque su gracia tiene, me dice mi Lector Atento, porque ya no es necesario ahondar mucho en el tema, para ver que la administración Bush ya sólo parece saber actuar como un bufo maligno, desavisado y sin salida.
Si a algún usamericano se le hubiera ocurrido esta misma magnífica idea (pagar a los terroristas para que no ataquen) hace un par de meses o años atrás, seguramente, habría sido condenado a la pena de muerte que todavía existe en ese país del gran American Güey of Life.
La misma noticia saca a relucir otra de las grandes injusticias que han cometido y siguen cometiendo estos gobernantes bushianos: la de tildar de ‘terroristas’ según les convenga, y a su más libre aire y salero, a quien se les ocurra.
Por lo menos, ahora se habla oficialmente de insurgentes. No hace mucho, todos (los iraquíes) parecían ser terroristas según las noticias de los diarios y los demás medios de comunicación.
La pregunta de mi Lector Atento es, ahora, ¿y cómo van a administrar los usamericanos este nuevo jueguito de pagar para no ser atacados?
¿”Si NO me disparas HOY te doy tanto, pero si MAÑANA lo vuelves a hacer, TE LO QUITO”?
Enigmas tiene el mundo.
Y a la Administración Bush parece encantarle su difusión.
HjorgeV
Pulheim-Sinthern, jueves 24-05-2007