MI LECTOR ATENTO ALEMÁN: Mayo

0102061892100.jpgDía de emociones disímiles hoy, domingo de esta primavera alemana que se ha pintado de invierno limeño, con una garúa que ni copiada de Lima.

Mi Lima, la del cielo gris, color panza de burro (marca registrada).

Este fin de semana mi Lector Atento me exigió que repasara la prensa alemana.

No pensaba hacerle caso porque los últimos fines de semana El País me (nos) había deparado muy buenos momentos de lectura, de esos que provocan marcar las frases, enmarcar comentarios, recortar artículos y revisar el diccionario.

Pero este fin de semana, como si lo hubiera adivinado, el diario paisano fue una decepción como fuente de noticias y artículos interesantes. Las elecciones en la Madre Patria parecen cubrirlo todo.

No puede ser todos los días navidad, le dije a mi Loro Loco.

La prensa alemana, en cambio, vibrante y rozagante, como una novia a punto de casarse, por más que muchas de las noticias no fueran precisamente buenas ni esperanzadoras.

Pero he allí lo bueno de las últimas generaciones de este país: su capacidad para adaptarse y cambiar el paso según lo necesite el futuro. Su futuro.

(La foto de arriba muestra a unos jóvenes en la ya tradicional noche del Primero de Mayo de Kreuzberg, un barrio de Berlín, famoso por sus vecinos contestatarios, okupas, neo-revolucionarios, ultra-activistas de izquierda, punks y los llamados autónomos. Desde 1987, año en que la policía pensó que exagerando la fuerza y la violencia estatales sería mejor, cada primero de mayo se celebra con más entusiasmo una especie de Fiesta-Barricada al estilo 1968. Este año fue particularmente tranquilo y yo diría que la cosa va tirando cada vez más hacia la diversión. La foto es documentaria.)

Si hace apenas uno o más años se seguía hablando de una crisis económica estructural alemana, ahora se habla de optimismo y progreso.

Nadie se atreve a decir futuro garantizado, como sí ocurría en los ochenta y los noventa –tontamente: ¿quién lo tiene?-, pero no sólo las cifras están confirmando la cuesta arriba, también en la psicología del alemán de a pie se deja ver.

Las cifras también parecen contar otra historia.

En los dos últimos años quebraron más negocios y hubo más bancarrotas de personas ‘privadas’ que en otros años de la historia económica alemana de posguerra.

El crecimiento económico tampoco es de los que podrían hacer saltar de júbilo a ningún economista, pero, por fin, no ha aumentado el número de desocupados y –tal vez lo más importante-, la gente ha dejado de quejarse y ha empezado a mirar hacia delante.

Según mi particular punto de vista, el Mundial de Fútbol 2006 y la elección de Ratzinger como el nuevo jefe de la iglesia católica, han contribuido a ello más que cualquier otro parámetro económico o político.

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Aquí un pequeño recuento misceláneo de las noticias de este fin de semana, no sin antes agregar que he recibido correo de una querida amiga española, quien acaba de regresar de su viaje al Perú.

Esto es lo que me ha escrito y me ha dejado temblando, porque ya me entró la terrible nostalgia otra vez:

 

Hola Jorge,
No se si aún usas este e-mail pero pruebo antes de escribir maravillas sobre
Lima.
Adjunto unas fotos,avísame si te llega a esta dirección.
Un abrazo
Mariajose

Sé que está exagerando.

Pero igual me muero (como dicen allá para todo: se ‘paran’ muriendo, aunque este uso de ‘parar’ no figure en el diccionario de la Real Academia), por saber qué me contará, cómo le fue en su primer viaje al Perú y ver las fotos.

Ya les contaré.

1. ESCARABAJOS MEXICANOS LLEGAN A ALEMANIA

Una de las cosas que más risa provoca a los alemanes es cuando escuchan cómo se pronuncian sus nombres y palabras germanas en el extranjero.

(Mejor no decirles cómo pronuncian ellos nuestras palabras castellanas o españolas: Mallorca se convierte en Malorca, tequila en tequilla, Los Ángeles en una rara mezcla germano-gringa, Bacardí en palabra llana, Barcelona se vuelve, a veces, Barchelona, etc.)

En México lo llaman Vocho. En mi país le dicen Bolbaguen.

Escarabajo es más bien una palabra ‘académica’, reservada para la literatura, artículos periodísticos o las películas.

Volkswagen -si ya lo adivinaron- pronunciado en alemán, suena más o menos así: Folks-vaguen.

Con la v ó uve algo fricativa y claramente labiodental, casi como una f.

Se trata de dos palabras unidas. Volk significa pueblo y se pronuncia folk. Wagen es la palabra que designa a un coche, un carro o un automóvil. Se pronuncian con cierta pausa entre sí.

La s intermedia sirve de genitivo, indicando pertenencia: el Wagen (automóvil) del Volk (pueblo). Es decir, Volkswagen es el Automóvil del Pueblo.

Bueno, pues, tanto se esforzó este pueblo por tener su automóvil -teniendo a Hitler como el principal impulsor de esta idea-, para que ahora, el Golf, el modelo emblemático de la Volkswagen, venga ahora desde México a satisfacer las ansias móviles de sus habitantes.

Leí la noticia hoy y me he quedado con la boca abierta.

“El Golf para toda ocasión viene de México”, rezaba el titular de una de las noticias del diario.

Así, con una frialdad y objetividad tremendas. Como si leyéramos:

“La cerveza que tomaremos los alemanes de aquí en adelante vendrá a partir de mañana del Perú. ¡Oh, qué bueno!”

Hasta hace unos cinco o diez años, una noticia así, habría servido para la descarnada práctica de mofa y escarnio por parte de los periodistas.

¡Cómo podrían los mexicanitos competir con las altas tecnologías alemanas y el alto sentido del trabajo y la responsabilidad de este país!, habrían puesto el grito en el cielo.

Estoy seguro que unos diez años atrás o antes, la noticia habría estado acompañada de una larga encuesta realizada más o menos al azar:

“No, yo jamás me compraría uno de esos vehículos. Pero me gusta el tequila.” (Ursula M., estudiante, 22 años)

“Bueno, si el precio no pasa de la mitad…” (Jürgen S., aprendiz de panadero, 19)

“Este es un buen ejemplo de solidaridad con el Tercer Mundo. Felizmente me muevo en bicicleta”. (Harold, estudiante eterno, 32)

“No me subiría jamás a uno. Pero sí me iría de vacaciones a México”. (Sieglinde, periodista, 49)

Ahora llega la noticia sin ningún comentario, mofa o burla especial. Ni siquiera escepticismo.

Los tiempos están cambiando. Y rápido.

Yo me imagino que hay una mano larga detrás de todo esto. Una mano fuerte (del consorcio Volkswagen) que ha exigido ‘neutralidad’ absoluta en el tratamiento de esta noticia por parte de los periodistas.

Pero, en un país como éste, eso sólo sería posible si los periodistas mismos no estuvieran convencidos de la falta de objeciones en este tema. Es decir, si ellos mismos no consideraran que no hay nada que objetar al respecto.

Y eso es un buen indicio para México, lindo y querido.

La otra posibilidad –paralela e independientemente de lo anterior- que cabría existir, sería esa entidad tan arraigada en México y contra la que tanto se lucha allá: la mordida.

La coima, el cohecho, el soborno. Algo que a mí, personalmente, no me llamaría la atención y cuyo uso la misma Volkswagen y otras grandes firmas alemanas, como Siemens, se han encargado de corroborar en los últimos meses, aireando un escándalo tras otro.

¡Sí, señor, los tiempos cambian!

2. LA MURALLA DE REPRESA SAGRADA.

‘Represa Sagrada’ es una de las traducciones posibles de Heiligendamm, el balneario situado en el que se realizará del 6 al 8 de junio de este año, la reunión cumbre anual de los países más industrializados, más ricos y más poderosos del planeta.

Pienso dedicarle un página de mi bitácora a esta muralla, nuevo Muro Alemán de la Vergüenza, dicen sus detractores. Y algo de razón tienen.

3. EL CLIMA CONSUMISTA SE MANTIENE

Parece increíble, pero es cierto. El ‘indicador general del clima consumista’ en este país se situará por los 7,5 puntos el próximo mes de junio. Se había pronosticado 5,5 a 5,7 puntos, sobre un promedio de unos 6,5.

Los sueldos y las ganancias empiezan o siguen aumentando y eso cierra el círculo vicioso de más dinero, más consumo, más producción, más ganancias, más sueldos, etc.

¿Cuánto tiempo seguirá esto así?

Por mí que se mantenga así, aunque no entiendo un pepino de economía. De esta economía de libre mercado. (De libre abuso, dice mi Lector Atento.)

Y, al parecer, tal como está el mundo, tampoco los expertos.

Si los alemanes no son muy famosos por su gran buen humor, ya se imaginan cómo pondrán cuando las cosas no marchan bien en la economía.

La preocupación de la gente que piensa aquí: ¿Cómo mejorar el mundo y mantener a la vez nuestros altos estándares de vida?

Por lo menos en este país parece haber gente que sabe que gran parte de la gran rueda macro-industrial que sustenta las grandes economías actuales está apoyada injustamente sobre los países pobres.

No por nada se espera unos 100.000 manifestantes contrarios a la reunión del G8, en quien ellos ven sólo un grupo interesado en aumentar sus ventajas y sus elegantes comodidades respecto del mundo pobre: la absoluta mayoría de este planeta.

¡Al 1% de la población mundial le pertenece el 96% de todas las riquezas!

No lo hicieron solos. No.

4. EXPERIMENTANDO LA EDAD DE PIEDRA

Mientras la mayor parte de la sociedad alemana parece pensar sólo en ese deporte adormecedor llamado consumo, otra parte, nada despreciable de ella, parece estar harta de él.

Leí el artículo en El Tiempo alemán (Die Zeit) y luego vi la película allí anunciada: siete adultos y cinco niños querían saber cómo se vivía en la Edad de Piedra y se aislaron del mundo dos meses para ello.

Y lo pasaron muy mal.

A pesar de ser personas inclinadas a llevar una vida ‘más acorde’ con la naturaleza que el resto de los mortales. Alternativos, que se llamana aquí.

Eso de tener que dormir en el suelo, poder comer sólo lo que sus propias manos podían conseguir o alimentos a los que no estaban acostumbrados, tener que pasar hambre y frío, creo que era algo que no estaba del todo en sus planes.

Por lo menos ahora está claro: el hombre primitivo tuvo que ser mucho más trabajador, social y organizado que el Mono Sapiens actual, quien muchas veces no hace sino repetir un mismo algoritmo vital durante años.

Trabajar, trabajar, trabajar. Sin pensar, sin pensar, sin pensar.

Lo peor: nuestros antepasados no tenían mucho que escoger.

Y allí tal vez está una de las explicaciones del gran y rápido desarrollo de nuestro cerebro.

¡No nos quedaba otra!

5. EL PERRO DE JUEZ

Me refiero al uso que está haciendo la policía alemana del mejor amigo del hombre.

En este caso, será el peor enemigo de los manifestantes en la cumbre G8 a celebrarse en el balneario alemán de Represa Sagrada.

La policía ya empezó a tomar pruebas olfativas de los que considera que pueden causar problemas en esa cumbre.

Lo que no sabe la policía y, al parecer, tampoco los ‘sospechosos’: es que nadie está obligado a dar una prueba olfativa a nadie. Salvo con el permiso del juez.

Hay presagios de problemas jurídicos y judiciales para la Polizei (se lee: politsai).

6. LOS HABITANTES DE REPRESA SAGRADA NO SABEN QUÉ HACER

La mitad de los menos de 400 habitantes de este balneario, trabaja en el Grand Hotel. En esa localidad no existen quioscos, tiendas, bares ni ningún lugar en donde comprar un simple tubo de pasta dental.

Está el complejo principal turístico, un par de cafés-heladerías, algún puesto de salchichas al paso, un par de pensiones privadas y caros parqueos o lugares de estacionamiento.

Después, nada.

Uno de los balnearios más cercanos, Bad Doberan, tuvo que retirarle -póstumamente- la Medalla de la Ciudad a Hitler, que éste había recibido apresuradamente ya en 1932.

Así está el clima de tenso por los alrededores.

¿Y por qué no lo habían hecho antes?, pregunta mi Lector Atento.

Respuesta del alcalde: “¿No caducan esas distinciones con la muerte del homenajeado?”

Ninguno de los habitantes sabe qué pasara durante la cumbre del G8. Si podrán moverse libremente o si tendrán que trabajar siquiera.

Volveré a ocuparme del tema.

7. EJECUCIÓN DE LA PENA DE MUERTE DURA 90 MINUTOS

¿Se imaginan pasar 90 minutos tratando de que el Estado les encuentre la vena para poder inyectarles la dosis letal?

¡Yo me habría quejado por tortura de parte del estado!, me dice mi Lector Atento.

Pero, claro, mucho tiempo no le habría quedado, tampoco, para su reclamo.

Parece que morir y matar es un deporte base en el país bushiano. Es algo que a los alemanes les parece tristemente fascinante. Tienen un pasado que los obliga.

(¿Después de Irak, todo será mejor?, me pregunta mi Lector Atento, y yo, como se trata de un loro, por primera vez en el tiempo que llevamos juntos, le he dado un sopapo entre pendenciero y divertido.)

 

No de otra forma se puede entender ese claro desafío a la vida y a la razón que constituye el increíble número de armas de fuego que existen en manos particulares: más de una por habitante.

Incluidos los ancianos, las mujeres y los bebés; los mormones, los católicos y los políticos, claro.

En ese país, el estado no sólo se arroga el derecho de quitarle la vida a quien le parezca, según las leyes hechas por los blancos (el número de jueces de origen africano es tan irrisorio que se puede considerar nulo), sino también el derecho a quitarle la libertad a quien le plazca (bajo esas mismas leyes) por quítame esta manzana o este monedero.

¿Cuándo van a terminar por reconocer el aporte de sus esclavos africanos a su riqueza actual?

Es el maldito racismo, me dice mi Lector Atento.

La absurda idea de creer que el blanco es superior y tiene más derechos que los demás, más oscuros.

Pero es que es un buen negocio, insiste mi Lector Atento.

Y se lo creen casi todos fácilmente, le digo yo.

Como cantaban Machín y otros más, ese tema de 1945 compuesto por el mexicano Manuel Álvarez Maciste:

Pintor que pintas iglesias…

 

¿Por qué desprecias su valor

 

si sabes que en el cielo también los quiere dios?

Lo malo es que no soy creyente.

 

HjorgeV

Pulheim-Sinthern, lunes 28-05-2007

HERMANAS BENÍTEZ: ANGELITOS NEGROS (1960)

PEDRO INFANTE: ANGELITOS NEGROS (1948)

ANTONIO MACHÍN: ANGELITOS NEGROS (1972)


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