Leí el siguiente artículo de El País.
Ahora que ya está claro que China tolera el esclavismo, incluso el de niños, no veo ni escucho que nadie se haya quejado especialmente. Ha pasado como otra noticia más, de esas al estilo “Perro de la reina hace pipí en la calle”.
Me refiero a los grandes medios de comunicación, claro.
Hoy en día hay que ser rubia -yo no podría- y te tienen que meter y sacar varias veces de la cárcel para ganarte un lugarcito en el corazoncito de los lectores del mundo.
Yo no podría, porque ¿cómo voy a ser rubia siendo hombre?
Además, ¿ustedes creen que me iría a las discotecas sin calzón (bragas)? No, a mí se me enfriarían aquí no más cruzando la puerta, ya, las, ustedes ya saben.
Ah, sí. Y hay que tener un nombre de ciudad y apellido de hotel. Roma Sheraton. Antananirabo Amaranto Beau Manoir. O Lima 5 y Medio, por ejemplo. (Pregúntenle a un limeño que haya nacido el siglo pasado.)
¿Será que se habla de otra China, de una que está en otro planeta? ¿Se nos habrá escapado sin que nos diéramos cuenta?
¿Es la expresión ‘tolerar’, una exageración?
Imagínense que esto sucediera en -vamos a decir- Cuba o Venezuela.
“Hijo de un alto dirigente comunista cubano…”
Ó: “Sobrino de Chávez…”
Que quede claro: no existe el comunismo. Nunca existió. Ni nunca, por suerte, va a existir.
(Pero no crean que la humanidad está mejor. ¡Ni de lejos!)
No -o ni siquiera- por lo malo o lo bueno que pueda tener ese sistema e ideología utópicos.
Simplemente no, porque el objeto -y sujeto a la vez- pertenece nada menos que a esa raza que yo, particularmente, denomino Mono Sapiens Mentirossisimus Violenticus Rapiñosus.
O sea, como querer hacer mermelada de huevo o salchicha de hígado de hormiga.
Inténtenlo.
¿Por qué entonces el mundo no alza la voz contra China, además teniendo en cuenta su ya conocida, criticada y desastrosa política de derechos humanos? ¿No sería un buen momento para conseguir con protestas y quejas algo en ese país que es tan democrático como Cuba?
No, polque con chinito habel mucho dinelo en juego, pue.
A China, parece ser que ya no hay quien la pare en su despegue económico.
Rabiosamente capitalista, por lo demás, y por más que el gobierno y sistema de gobierno se sigan llamando comunista. Y todo lo hagan por supuesto amor y lealtad a esos principios que no hace mucho dieron tanto que hablar al mundo entero.
Si uno -muchas veces- no puede entender a su propio cónyuge, a sus hijos o al jefe:
¡¿Cómo esperar entender a los chinos?!
Para entender la política de doble rasero (también llamada de doble moral, o sea: hipocresía pura) que la mayor parte de la comunidad mundial aplica a ese país, otrora primera potencia mundial (en los tiempos de Ñangué: cuando China era un verdadero imperio y nadie se podía atrevel a imital su folma de hablal, siquiela: ¿así habría nacido el Kung Fu?), veamos el ejemplo alemán.
El país que se vanagloria de haber aprendido de las enseñanzas de las dos guerras y de ese pérfido y demente hombre que no fue alemán, sino austríaco (ya me negarán la visa de entrada a ese país, pero así es), Adolfo Hitler, se ha convertido, muy discreta, silenciosa y sibilinamente en uno de los mayores exportadores de armas del mundo.
Pero ese ya es, en realidad, otro tema, y tiene que ver mucho más con la naturaleza humana, es decir, con lo desnaturalizado que es el Mono Sapiens.
http://www.solidaridad.net/articulo3399_enesp.htm
Baste decir que Alemania es uno de los países que más armas ha exportado a China en los últimos años. Ahora entiendo por qué estuvieron durante un tiempo tan empeñados en el respeto de los derechos humanos en ese país oriental.
¿Tan colta es la memolia?
No hace mucho el anterior presidente alemán, Schroeder, socialdemócrata, dijo lo siguiente: “Alemania no suministra armas de guerra, no puede hacerlo y no lo hará”.
¿Pruebas?
http://www.lukor.com/not-mun/europa/0504/14193510.htm
Así estamos por este rincón del planeta.
Lo único que consuela, es saber que los alemanes no son tontos, por lo menos no tanto como mercaderes de armas. Procuran vender los productos de su alta tecnología bélica a zonas no conflictivas del mundo.
¿Usará alguna vez China esas armas?, me pregunto yo y es lo mismo que deben haberse preguntado los alemanes al hacer estas ventas.
La respuesta es: no.
Espero no equivocarme.
Si desean datos e historias sobre el sexo chino, aquí he recopilado algunos ejemplos, exclusivamente para ustedes: 大篆書小.篆草書甲骨文大篆.書小篆草書甲骨文. 大篆書小篆.
Noten los puntos intermedios, por favor, para evitar mezclar las historias.
(Si usted es de los que prefieren un buen gráfico, una imagen que hable más que mil palabras, vea al final de estas líneas.)
En verdad, si a ellos se les ocurriera amenazarnos, yo les recomendaría empezar con una huelga de restaurantes chinos por todo el mundo.
¿Qué haríamos nosotros pobres seres humanos, entonces?
Los dejo con hambre.
Que tengan un buen fin de semana.
(¿No tienen dinero? ¿Pero saben francés y tienen hambre?
Pulsen a continuación. El curso tiene una duración de un minuto y 33 segundos. No es broma.)
(Si esta entrada le pareció corta a usted, pues, a mí también. Si desea leer algún artículo de esta bitácora que tenga que ver con China, ya lo acaba de hacer. ¿O usted es de los que se saltean los contenidos y sólo leen el final? Si quiere leer otro, busque bajo Dlink a chail en la lista de la derecha. Traducido a nuestro idioma: tome a chalina, del inglés Drink a chair. Si desea visitar China hoy, precisamente el día de hoy, no lo intente. No va a llegar.) (La foto inicial no tiene nada que ver con este artículo. ¿Por qué siguió leyendo y no se quejó?)
HjorgeV
Pulheim-Sinthern, viernes 15-06-2007
P.D.: Imagen prometida:
