HOY UN POCO
Hoy he nacido un poco
De espaldas al cuello
Dilecto en la memoria nula
Bacante la esperanza
En lo que tiene
De flaco el hombre
De anchas sus grandes dudas
Hoy el día ha sido
Especialmente generoso con las horas
A las cuales ha saludado una a una
Como seres tontos que desfilan
Ante la impotencia del alma
Hoy he nacido un poco
Sediento de ser alguien un par de centímetros
Más allá de su paso
Una persona al fin
Por delante de sus sueños
Hoy he nacido un poco
En esto de ser a diario humano
En esto de verle el diente al Mono
Y no salir a la calle a caminar
Con un solo zapato
¡Hoy he pensado dos veces el mundo
con la angustia de quien mastica sin la certeza
de tener algo verdaderamente en la boca!
CONCÉNTRICO
-Gracias –le dijo la muchacha a su lado.
Su sangre bullía.
-Bueno -murmuró él.
¡Se había atrevido a decirle algo!
Ella le regaló una sonrisa que él no
supo cómo interpretar.
Una sonrisa de treinta quilates y una estrella grande.
¿No era mejor no estar interpretando las cosas, a veces?
Sentía que despertaba de una gran apatía que
no se había preocupado de registrar antes.
Así era su vida, entonces:
Una serie de baterías vitales revueltas y
mucha ignorancia en los sentidos.
Cuando despertaba, las cosas ya estaban pasando.
Una y otra vez.
Una y otra vez.
¿Se atrevería esta vez?
Su sangre bullía.
¿Cuál era el castigo por abrir la boca y decir algo?
¿Qué costaba decirle: “No se me ocurre ningún argumento
para decirte que sería mejor que te quedaras un poco a mi lado”?
Pero sólo pudo ver cómo la muchacha
se alejaba, seguramente decepcionada
por haber gastado una sonrisa en vano.
Una y otra vez.
Una y otra vez.
HjorgeV
Pulheim-Sinthern, 18/19 y 24-06-2007