ELTON JOHN: ADIÓS CAMINO DE LADRILLOS AMARILLOS

COLECTA POR REGINALD KENNETH DWIGHT

Reginald Kenneth Dwight es un cantante, pianista y compositor británico nacido en Pinner, Middlesex en 1947.

El nombre –Middlesex- del que una vez fuera un condado medieval vecino a Londres, no tiene que ver con sexo en los años críticos, por supuesto.

Aunque pareciera tener que ver con la Edad más o menos Media (o mediana) de un hombre o una mujer.

(Existen muchas discrepancias, claro, y se habla de psicología barata al mencionarse este tema.)

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Lo cierto es que realmente quiere indicar algo así como Sajones o Sajonia del Centro (Middleseaxan, lo que hoy sería Middle Saxons), porque en esa región se asentaron los primeros sajones -tribus germánicas- a partir del siglo VI.

Todo esto no tendría ninguna relevancia ahora, si Reginald Kenneth Dwight no llevara vendidos más de 400 millones de discos desde su debut en 1969 y no hubiera colocado unos 50 temas en los más altos lugares de las listas de éxitos musicales a lo largo de sus casi 40 años de carrera artística.

Sin embargo, Hércules se acaba de quejar.

Pide que cierren la Red por unos cinco años.

Su alias, su seudónimo (oficial), se lo permite: Sir Elton John está enfurecido.

Su última producción, The Captain & The Kid, ha conseguido vender solamente 100.000 discos y ahora le echa la culpa de ello a la Red y sus usuarios. Se me salen las lágrimas de los ojos. Lo siento.

http://www.elpais.com/articulo/internet/Elton/John/pide/cierre/Internet/durante/anos/elpeputec/20070802elpepunet_6/Tes

Él, quien poco antes de su cumpleaños, en marzo de este año, insinuó que colgaría toda su discografía en la Red (para venderla, no para regalarla), ahora, apenas unos meses después, se rectifica y exige su cierre. Decepcionado. Pobre.

Esto me lleva a pensar primero (a mí, gran admirador de este gigante británico desde que escuché Daniel por primera vez: fue amor a primer sonido) que Reginald Kenneth Dwigth podría estar con problemas de dinero.

¿Lo habrán vuelto a invitar a una boda de tres millones de euros y le dará vergüenza volverse a presentar con el mismo helicóptero lila con el que llegó a la de Liz Hurley y el millonario indio de ascendencia alemana, Arun Nayar?

Cito a listindiario.com:

La fiesta, que costó más de tres millones de euros (casi cuatro millones de dólares), tuvo lugar según lo previsto: como uno de los invitados más famosos, el cantante Elton John, de 59 años, se dejó ver en un helicóptero lila sobrevolando el castillo y en la fiesta que tuvo lugar en la noche se sentó ante el piano e interpretó la pieza “Your Song” para la pareja.

No es un invento mío.

http://www.listin.com.do/app/article.aspx?id=5066

Propongo empezar una colecta por este pobre hombre. Este es el tipo de cosas que pueden romper mi corazón (adolescente), como hiciera su tema -más de una vez- Sorry seems to be the hardest word en su momento, allá por 1976.

Me atrevo a afirmar que está siendo víctima de una versión sexagenaria de la llamada crisis de la mediana edad.

La Midlife Crisis, en su idioma, es una crisis vital y suele afectar –según se afirma- a las personas entre los 35 y 45 años, cuando se dan cuenta de que han recorrido más o menos la mitad de su vida y empiezan a preguntarse por el verdadero sentido de su existencia.

Se dice, también, que suele afectar más a los hombres que a las mujeres y, curiosamente, más a aquellos que han alcanzado “algo” en la vida, que a aquellos que están tan ocupados en lo que hacen o en simplemente sobrevivir, que no tienen tiempo ni energía -lógicamente- para dedicarse a ese tipo de preguntas huecas.

-¿Preguntas huecas? –se queja mi Lector Atento, despertando de su lugar sobre mi hombro derecho.

-Sí -le respondo yo-. Lo que no tiene respuesta es una pregunta hueca. Vacía.

Independientemente de cuán trascendente, importante o vital pueda ser esa pregunta, si no existen respuestas verdaderamente ciertas, válidas o certeras para ella, se trata de una pregunta hueca. Hay que ser sincero.

Lo que existe en la vida son alternativas: religión, drogas, ocupaciones diversas, arte, sexo, dinero, filosofía, familia, vida fácil, trabajo y demás obsesiones posibles.

Pero respuestas, lo que se dice respuestas: No.

(No confundamos, por favor, nuestros deseos y creencias, y nuestra innata soberbia homínida, con la dura realidad.)

Me atrevo, también, a decir, que a mayor grado de presencia mediática (algo que va ligado al nivel de fama de la persona, no necesariamente a su importancia social), mayor también el número de crisis existenciales a afrontar.

Unos resuelven el asunto estoicamente.

Como el gran Bergman que acaba de fallecer: vivió sus últimos años recluido en su isla lejos del mundanal ruido.

Otros -como Michaíl Gorbachov- de críticos de Putin pasan a ser colaboradores suyos (recibe ayuda financiera del estado ruso para evitar la quiebra de su periódico) y hasta se le ha ocurrido posar para una gran marca (exclusiva) de moda. A su edad.

Y a su fama anterior como político de un país llamado socialista.

Sin salir del país de Gorby, del hombre de los lunares geográficos en la cabeza, Alexander Solyenitzin acaba de hacer lo mismo: dar abiertamente su apoyo al Zar Ruso Putin.

Él, que en su día fuera un paladín de la democracia y las libertades civiles y hasta recibiera -indirectamente- un premio Nobel por ello.

Otros tienen que gritar, llamar la atención. Decir: ¡Quiero que me quieran!

O: ¡No soporto que no me quieran!

Eso es lo que ha emitido Elton John: un grito reclamando amor.

Miren que no hay que ser un psicólogo para afirmar esto.

Porque, ¿de qué tendría que quejarse un hombre, un ser humano, que lo ha ganado todo y es dueño de riquezas que a sus 60 años recién cumplidos no va a poder gastar en los 30 o 40 años de vida que le quedan y que despilfarra en esos detalles arriba nombrados, como si el mundo de hoy estuviera para ese tipo de matonadas pecuniarias, cuando ya es sabido que se nos muere una media de 30.000 niños al día de hambre?

(Cifras de la ONU. Treinta. Mil. Diarios. De. Hambre.)

¿Será su particular Crisis de los 60 años, allí donde se creía que solo existía la de los 40 años?

EL CANTAUTOR Y PIANISTA

Reginald Kenneth Dwight creció al lado de su abuela Ivy, debido a la temprana separación de su padres.

Se dice que su padre no mostró mucho interés por él.

Era un oficial de la Real Fuerza Aérea que pasaba temporadas enteras fuera de casa. La débil o casi inexistente relación entre ambos ha quedado detallada en su libro autobiográfico Made in England.

A los 11 años comenzó sus estudios musicales en la Royal Academy of Music de Londres, aunque se dice que ya le daba a las teclas desde los 3 años.

Después de seis años de estudio de piano y teoría musical, se decidió a crear su propio grupo: Bluesology.

Ahí encontró su nombre artístico definitivo, prestándose el del saxofonista Elton Dean y el del cantante John Baldry. Su nuevo nombre lo hizo asentar oficialmente en los registros públicos.

Después de un comienzo bastante discreto en el mundo de la música comercial, conoció en 1967 al joven letrista Bernie Taupin (Inglaterra, 1950), hijo de agricultores británicos y coautor de varios de sus más grandes éxitos.

Se dice que la letra del primer gran golpe conjunto, Your song, la escribió Taupin a los 17 años una mañana mientras desayunaba.

Lo que vino después de este tema –puesto número 7 en Gran Bretaña en 1971- fue una larga serie de éxitos, con y sin Taupin:

-Rocket man (puesto 2 en GB en 1972)

-Crocodile rock (5/GB y 1/EEUU, 1972)

-Daniel (4/GB y 2/EEUU, 1973)

-Goodbye yellow brick road (6/GB y 2/EEUU, 1973)

-Candle in the wind (11/GB, 1974), dedicada originalmente a Marilyn Monroe

-Bennie and the Jets (1/EEUU, 1974)

-Don’t let the sun go down on me (16/GB y 2/EEUU, 1974)

-Lucy in the sky with diamonds (10/UK y 1/EEUU, 1974)

-Don’t go breaking my heart –con Kiki Dee- (1/GB y 1/EEUU, 1976)

-Sorry seems to be the hardest word (11/GB y 6/EEUU, 1976).

Solo para mencionar sus composiciones que a mí más me gustan, más recuerdos me traen o que marcaron de manera indeleble mi vida (adolescente) de una u otra manera.

Sus presentaciones iniciales mostraban a un artista relativamente tímido, con espacios entre los dientes, poco pelo sobre su cabeza, lentes gigantes de conejo de cuento infantil y atuendos más que provocadores en una época -ya- de por sí provocadora.

Grotescos, voy a decir, sin temor a equivocarme en mi juicio escenográfico.

Su biografía ha dado saltos insólitos.

En 1980 se declaró bisexual.

En 1984 se casó con la técnica de sonido alemana Renate Blauel, para divorciarse de ella cuatro años después y pasar a declararse abiertamente homosexual desde entonces.

Entre sus problemas conocidos figura la de su adicción -durante años- a la cocaína y su lucha contra la bulimia.

Lo de la colecta -propuesta mía- no es una broma, en el fondo. A pesar de todo lo que ha ganado, y debido a su extravagante estilo de vida, pasó por graves problemas financieros en más de una oportunidad.

Pero Reginald Kenneth Dwigth puede hacer de su vida lo que quiera.

Es -y está en- su perfecto derecho.

Ambos, Reginald y Elton, llevan desde 1999 un marcapasos implantado en sus corazones compartidos.

Y, seguramente, ambos también, estuvieron unánimemente de acuerdo en casarse (oficialmente) con su pareja de años, David Furnish, el 21 de diciembre del 2005.

En el primer día de vigencia de la Ley de Unión de Hecho de los homosexuales en Inglaterra.

Personalmente, prefiero quedarme con el músico, con el compositor, con el cantante y con el pianista, con el ser al que ya no le deben quedar cabellos propios sobre su cabeza.

Estoy seguro que -como le sucede a los grandes y verdaderos artistas- el dinero para el músico John no vale verdaderamente nada.

Es, a lo más, un juguete infantil del montón. Una simple forma más de diversión.

¡Pero, ay, atrévanse a decirle, como a un niño, No te quiero!

            HjorgeV

            Pulheim-Sinthern, sábado 04-07-2007

ELTON JOHN: DANIEL (1973)

-¿Quién es? ¿Quién canta? -le pregunté acuciosamente a una de mis primas, cuando presté atención por primera vez a esta canción, viendo y escuchando como ella la tarareaba.

¿Cuántas veces hemos hecho esta pregunta en nuestras vidas? ¿De tal manera acuciante?

Así empezó mi particular fascinación por este músico inglés, del cual sólo me sigue interesando su primera etapa de compositor.

(Casi escribo consumidor, perdón.)

HjorgeV

ELTON JOHN: SORRY SEEMS TO BE THE HARDEST WORD (1976)

Increíble ver aquí a un Sir Elton John con apenas cabello sobre su cabeza y un atuendo bastante informal.

Con unos anteojos de conejo de cuento infantil y un gesto más sincero -es decir, más tonto- que el del más sufrido enamorado del mundo.

Este tema rompió mi corazón en su momento, sin tener en cuenta que ya había dejado realmente de latir.

Escucharlo ahora es volver a vivir para revivir (no es una redundancia) mi par de muertes sentimentales de entonces.

Fabuloso el piano. La armonía: durísima como la letra.

Es decir, maravillosa para un enamorado sin suerte.

(Qué masoquismo sentimental.)

HjorgeV

ELTON JOHN: GOODBYE YELLOW BRICK ROAD (1973)

Adiós camino de ladrillos amarillos es una de Mis Canciones Favoritas de Todos los Tiempos.

No sé si fue la armonía o el título lo primero que me llamó la atención.

Recuerdo unas épocas tremendamente celestiales bailando este tema sujetando de la cintura de alguna muchachita, muchas veces de mi propio colegio.

En alguna de las obligadas fiestas del fin de semana, en las que solía sufrir yo una doble alucinación: la de la música y la del baile, así, pegados, como, seguramente, nunca más se volverá a ver en las fiestas.

Los limeños inventamos un verbo para ese estar pegados: aparrar.

Y creo que una expresión: rock lento.

HjorgeV

ELTON JOHN: YOUR SONG

Se trata de un video-viaje a través del tiempo con una sola canción.

El cantautor y pianista en sus más variados, inverosímiles y extravagantes formatos.

Ya son más de 40 años los que este artista lleva sobre los escenarios.

Quedarán su música, sus canciones, su desesperación por vivir más de la cuenta, apenas aceptando la pequeña medida humana que nos es dada como una balota -como un número de una rifa- al nacer.

La Neta Esencia de los grandes del arte: independientemente de cuáles y cuántos trapos, lentes, joyas o plumas quieran llevar encima.

Y pelucas, más o menos.

HjorgeV

ELTON JOHN: BENNIE AND THE JETS (1974)

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2 respuestas a ELTON JOHN: ADIÓS CAMINO DE LADRILLOS AMARILLOS

  1. arevalo dijo:

    un excelente cantante, recuerdos, recuerdos

  2. nilza dijo:

    Adiós camino de ladrillos es mi canción preferida y la que me recuerda la ninez y mi familia cantando y de alli bailando pegaditos, ay que nota tan divina los tiempo pasan y los recuerdo quedan.

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