Un lector de este cuaderno que cuenta, Tulio Marca, me envió desde el Perú un mensaje de agradecimiento en el que refiere ser admirador de Nino Bravo y de Javier Solís.
En su mensaje hizo un comentario que me hizo recordar a ese grupo de inmortales músicos uruguashos que, al nacer como formación en 1961, se llamaron los Blue Kings.
Tal vez, de haber permanecido con esa denominación, no los habríamos conocido jamás.
Por lo menos no tan ampliamente como se los conoce y recuerda ahora en todo el ámbito castellanohablante mundial.
(castellanohablante.
1. adj. Que tiene el castellano como lengua materna o propia. U. t. c. s.
Diccionario de la Real Academia Española)
Me estoy refiriendo a Los Iracundos del Uruguay.
El grupo fue formado por seis muchachos originarios de una ciudad de ese país, Paysandú, que bien pudo haber caído bajo dominio portugués y ahora ser brasileña: tres veces fueron las veces que fue sitiada por fuerzas portuguesas y brasileñas, e histórica la defensa que de esa ciudad hicieron sus habitantes en 1865.
Habiendo leído el mensaje me acerqué a esa ventana del conocimiento y del entretenimiento –que todavía está en pañales en cuanto a formato y a contenidos, pero en la que yo veo un gran potencial enciclopédico- que es YouTube.
Lo primero que encontré fue una versión de saco y corbata de unos Iracundos que me dejó con la boca abierta no sólo por la vestimenta: el vocalista era –relativamente- joven y cantaba como el fundador Eduardo Franco.
¿Esperaba yo largas melenas y atuendos hippies con ese nombre tan iracundo?
(En edad y aspecto, algunos de los integrantes que se pueden ver en el video le hacen la competencia a esos otros dinosaurios de la música y cuyo líder indiscutible es el Boquitas Jagger, los Rolling Stones.)
La dificultad que yo tenía, radicaba en que Eduardo Franco nació en 1946 y ahora debería tener o cumplir 61 años. Y el que cantaba debía andar por la edad de Cristo.
Digo debería porque me enteré luego de que ese gran cantante y gran compositor de música popular uruguayo, falleció el 1 de febrero de 1989, cuando le faltaba poco para cumplir los 43 años.
Franco no sólo cantó, también compuso muchos de los grandes éxitos de su agrupación payandesa.
Para mí, sólo nombrar –escribir: Puerto Montt, Va cayendo una lágrima, Te lo pido de rodillas, Chiquilina, Y te has quedado sola, La juventud, La Bámbola- cada uno de estos títulos me hace viajar a tiempos inmemoriales de mi infancia, transportándome, incluso, a momentos concretos de mi vida.
Los Iracundos fueron particularmente prolíficos: llegaron a grabar 35 discos de larga duración y varios singles. Su repertorio se compuso de más de 400 canciones.
(Como curiosidad, la Real Academia, en otra muestra de su clara miopía tecnológica, llegó a aprobar el uso de la palabra elepé para el acrónimo LP, de Long Play en inglés. Un poco tarde, según podemos comprobar ahora. ¿Cuánto tiempo habrán discutido sobre si incluir o no esa palabra? Curioso verlo desde estos tiempos en los que más o menos cada cinco años -o más- sale un nuevo soporte musical al mercado.)
Se dice que los seis integrantes originales del grupo se mantuvieron unidos hasta el inicio de la disolución del grupo en 1986, es decir, ¡durante 25 años!
El conjunto ya ha perdido a dos integrantes más: Juan Bosco Zavalo (segunda guitarra) falleció en 1992 y Jesús Febrero (teclados) en el 2003 en Buenos Aires.
El resto de los integrantes, Leonardo Franco (primera guitarra), Juan Carlos Velásquez (batería) y Hugo Burgueño (bajo electrónico y coros), según tengo entendido, siguen presentándose en público bajo la misma denominación.
La canción cuyo título da nombre a la página de hoy de esta bitácora, es más conocida como “Y la lluvia caerá”, siendo Es la lluvia que cae su verdadero título.
(Curiosamente, otra famosa canción más conocida por su estribillo “Voy a pedirte de rodillas”, lleva como título Te pido de rodillas. Cosas de Eduardo Franco.)
Recuerdo que de niño me decía: ¿cómo que las esperanzas jóvenes son sueño?
Bajo un monte lleno de miedo y ambiciones…
Cuántas veces nos han dicho riendo tristemente
Que las esperanzas jóvenes son sueños
Muchos de luchar están cansados
Y no creen más en nada
De lo bueno de este mundo
El mundo está cambiando
Y cambiará más…
Su canción sigue siendo una que no nos hace perder –a mí, no creyente, por lo menos, no- las esperanzas sobre esta Tierra.
Recuerdo cantándola de niño en grupo en la camioneta que nos llevaba al colegio. Nos causaba gracia la pronunciación de los uruguashos. Tanto, que alguno de nosotros llegó a pensar inocentemente que se trataba de un defecto fisiológico.
A mí me impresionaba, particularmente, la parte de la letra que dice “y no creen más en nada de lo bueno de este mundo”.
Me parecía que no podía ser posible algo así. Que la gente (allá afuera) no podía ser tan tonta.
Pero después crecimos y nos enteramos de cómo funciona el mundo en estos tiempos que corren. (Felizmente existe la música, por ejemplo. Y gente con ideales. Espero.)
Luego vendrá el sereno.
Eso dicen, por lo menos.
HjorgeV
Pulheim-Sinthern, jueves 09-08-2007
LOS IRACUNDOS: TE LO PIDO (VOY A PEDIRTE) DE RODILLAS (1973)
LOS IRACUNDOS: PUERTO MONTT
LOS IRACUNDOS: EL DESENGAÑO
ENTREVISTA A EDUARDO FRANCO (Programa Enhorabuena, 1988)

Escrito por hjorgev