LUCIANO PAVAROTTI: CARUSO (Lucio Dalla)
¡CHAO, LUCHIANO!
Se nos fue El Gran Luciano, Big Luciano. Luchiano en castellano.
Con él se ha ido probablemente uno de los últimos verdaderamente grandes absolutos de la música absoluta.
¿Quién canta ahora?
Digo, ¿quién entrega su aparato fonador para ponerlo como un humilde instrumento al oído del oyente y lo usa para intercambiar esencias humanas por medio de vibraciones?
¿Quién emprende una carrera por cantar, no por editar un disco o presentarse en un concierto a ser aplaudido o por simple ambición comercial?
Muchos, claro. Todavía.
Pero, de esos, ¿quién tiene una fracción de la voz del gran Luciano? ¿Una porción de su timbre inconfundible? ¿De su profesionalidad, de su dominio de escena? ¿Quién da el Do agudo soberanamente y sin salirse de su propia voz y estilo? ¿Quién es capaz de cantar con músicos tan disímiles como los que luego nombraré?
Caruso, esa otra divinidad, había sido el anterior.
Y de eso ya había pasado casi un siglo.
No volverá a aparecer ninguno de su clase. De su especie.
Ninguno con esa voz capaz de hace vibrar por sí sola las más profundas cuerdas emocionales de cualquier ser humano, independientemente de su inclinación musical.
Luciano llevó la ópera a las masas, se dice.
Gran falsedad. Las masas exigieron que Luciano se acercara a ellas, independientemente de las inclinaciones musicales de esas masas.
La voz cálida, oscura para un tenor -y, por eso, también singular-, amplia y potente, plena de formantes bajos y esa resonancia que nunca alcanzará ninguna máquina humana.
Cantó –para nombrar solo a algunos- con Andreas Boticelli, James Brown, Barry White, Lou Reed, Roberto Carlos, Queen, Bono, Elton John, Caetano Veloso, Eric Clapton, Lionel Ritchie, Grace Jones, B.B. King, Joe Cocker, Michael Jakson, Morcheeba, George Benson, Michael Bolton, Eurythmics, George Michael, Deep Purple, Liza Minelli, Tracy Chapman, Mariah Carey, y, por supuesto, con los dos últimos de la misma estirpe. Por más que Carreras y Domingo también sean de otra galaxia, pero no de la suya.
Me quedo con dos de sus interpretaciones. Con Nessun dorma, un aria de la ópera Turandot de Giacomo Puccini.
Curiosamente, el otro tema con el que me quedo, lleva como título el apellido de ese otro dios vocal, del cual Luciano Pavarotti había sido su sucesor único y eterno, Caruso; composición del italiano Lucio Dalla.
De Enrico Caruso se cuenta, que Geraldine Farrar -su compañera de canto en la escena-, se olvidó de cantar y rompió a llorar en plena actuación al escucharlo por primera vez.
Hay dos equivocaciones en esta anécdota.
No se trataba de Caruso, sino de Luciano Pavarotti.
Y la Farrar no era una mujer. Bueno, no solo una mujer.
Éramos todos nosotros.
HjV
LUCIANO PAVAROTTI: NESSUN DORMA (Nadie duerma, aria de la ópera Turandot, de Giacomo Puccini)
LUCIANO PAVAROTTI & CELINE DION: I HATE YOU THEN I LOVE YOU
LUCIANO PAVAROTTI & JOAN SUTHERLAND: El Brindis de La Traviata de Giuseppe Verdi
LUCIANO PAVAROTTI & JAMES BROWN (En vivo)
PAVAROTTI, CARRERAS & DOMINGO: NESSUN DORMA (Giacomo Puccini)
PAUL POTTS: NESSUN DORMA
Escrito por hjorgev