LAS LLAVES DEL AVERNO

16 Abril 2008

¿PUEDE CONSIDERARSE LA TORTURA COMO UN MAL NECESARIO?

A mí me sigue llamando la atención el inmenso poder subliminal y sobreentendido que tienen los gobernantes de EEUU no solo en su país sino en casi todo el mundo.

Allí, donde nadie diez años atrás hubiera dudado en juzgar a más de uno por crímenes de guerra, incluida la tortura, después del 11-S las cosas cambiaron obviamente para mal.

Ahora, sin embargo, ciudadanos del país del norte han unido fuerzas para acorralar y exigir la renuncia de Condoleezza Condi Rice por haber participado –está documentado, al parecer- en sesiones de tortura con prisioneros considerados como presuntos terroristas.

Es escalofriante este asunto.

Porque con la tortura se rompen y saltan de golpe varios derechos fundamentales y verdaderos avances de nuestra civilización.

El de que todo acusado es inocente hasta que se demuestre lo contrario, bastaría, por ejemplo. O el de su derecho a un juicio justo y a una defensa pagada por el Estado, si fuera necesario.

Y esto sin mencionar Derechos Humanos más elementales.

Tanta es la confusión y el miedo reinante, que hasta puede parecer un chiste que mencione aquí algunos algunos artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, uno de cuyos considerandos dice así:

Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad

VARIOS ARTÍCULOS DE UNA SOLA PATADA

El gobierno de Bush y su entorno –llámense neocons o no- no comprende el daño que le está haciendo al futuro de la humanidad y que probablemente con su política neoconservadora, esté sellando de paso nuestro destino como especie.

El uso de la tortura y las actuales prácticas usamericanas con los que ellos consideran ‘combatientes’ para tratar de encubrir sus prácticas ultrajantes, pisotean nada menos que varios artículos de la mencionada Declaración emitida en 1948.

¡Tuvimos que recorrer 6 millones de años, un par de miles de la llamada civilización y dos Guerras Mundiales para ponernos de acuerdo y nombrar a la Barbarie!

Y ahora, ¡zas!, un puñado de poderosos nos quiere hacer creer que sus intereses petroleros son más importantes que todo lo expresado en esa Carta Universal de los Derechos Humanos.

Menciono aquí algunos de los artículos que se violan claramente en la llamada Guerra Antiterrorista:

Artículo 3

Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Artículo 5

Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 6

Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

Artículo 7

Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley.

Artículo 8

Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.

Artículo 9

Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.

Artículo 10

Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial

Artículo 11

Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.

Todo esto no se cumple masivamente desde el derrumbamiento de las Torres Gemelas y la invasión de Irak.

Personalmente, a mí hasta me parece que la llamada Guerra Antiterrorista se hubiera inspirado en esta Declaración Universal.

Negativamente, se entiende.

Es escalofriante.

Y eso que no conozco a nadie de mi entorno que lo esté sufriendo. ¿Es esa distancia –aparente- la que hace que Europa y el resto de Occidente cierre los ojos ante tamaña inhumanidad?

¿O son los propios intereses económicos los que se trata de defender por encima de derechos fundamentales?

¿O es simple miedo, falta de coraje?

EJEMPLOS EFECTIVOS PERO FATUOS

No hace mucho, se estuvo discutiendo aquí en Alemania si al Estado se le debería permitir el asesinato de inocentes en ciertas situaciones extremas.

Para tratar de justificar tamaña insensatez se llegó a usar en el parlamento alemán un ejemplo asaz extremo.

Imaginémonos, dijo en su oportunidad el ministro democristiano Schäuble, que un simple avión de pasajeros ha sido secuestrado y está siendo dirigido como una bomba contra un gran edificio que acoge miles de personas.

Por el bien de esas miles personas, explicó, debería ser posible derribar a ese avión.

El menor número de víctimas a evitar lo justificaría.

El ejemplo viene de la historia moderna de nuestro planeta. Concretamente, de ese fatídico 11-S que todos conocemos y en el que murieron 2.973 víctimas confirmadas.

El derribamiento de las Torres Gemelas desveló una obviedad.

Los aviones se pueden usar fácilmente como armas; como bombas, concretamente.

Esos mismos aparatos que sirven para llevarnos a nuestros objetivos turísticos, vacacionales y laborales son enormes armas de guerra a la disposición de quien tenga la fuerza y maña suficiente para hacerse de ellas.

Desde entonces, se empezó a ver a los aviones como potenciales bombas y a sus pasajeros como potenciales ‘terroristas’.

El resto lo conocemos casi todos: los controles estrictos y absurdos, la paranoia y la exageración de película, cada vez que debemos abordar un avión.

En este contexto –con el fondo de las Torres Gemelas ardiendo de fondo, debería decir- es fácil preguntarse si no debería ser legal bombardear un avión de pasajeros para evitar que vuelva a derrumbar una torre o un edificio cualquiera.

-De acuerdo, señor ministro –levanta la mano mi Loro Atento, ese animal que llevo sobre mi hombro derecho, impertinente y pesado como ninguno, y pregunta-: ¿Podría darnos la fórmula exacta? ¿A partir de cuántas víctimas a salvar se usaría su ley? ¿Y si ésta se aplicaría también si la diferencia entre las personas a salvar y a asesinar, sería de una unidad, es decir, de una sola persona?

Por si alguien no ha entendido a mi loro y suponiendo que solo queda por discutir los alcances de la ley:

¿Cómo proceder en el caso de un avión que lleva 500 pasajeros y se dirige hacia un edificio que alberga a 501 ó 510 personas? ¿Sería derribado también?

¿Y si se tratara de asesinar a, vamos a decir, un millón de personas para salvar la vida de otro millón y medio?

Con preguntas de este tipo es fácil ver el absurdo al que se puede llegar con intentos populistas y tontos como el del ministro alemán.

Que yo sepa, la propuesta no prosperó pero por razones más complicadas.

JUSTIFICANDO LO INJUSTIFICABLE

Sin embargo, un ejemplo parecido se está dando en EEUU al querer justificar y legalizar la tortura.

Supongamos, se ha dicho, que un terrorista ha escondido una bomba en un avión.

¿No está totalmente claro que debería permitirse la tortura para arrancársele la verdad y poder salvar vidas humanas?

¡No faltaba más!, ¿no?

Vista así la cosa, parecería bastante lógico decir que sí.

Pero, también en este caso, llevando al absurdo la situación, se puede ver el callejón sin salida al que se llega con tales bárbaras propuestas.

Supongamos que el ‘torturador oficial’ del avión se equivoca de torturado y tiene que torturar a varios más hasta llegar al terrorista buscado.

O supongamos que la primera persona torturada confiesa cualquier cosa simplemente por dolor.

Con lo cual ya estaríamos en dos casos que de por sí solos bastarían como contraargumentos. Por lo demás, las leyes de casi todos los países del mundo no aceptan las confesiones arrancadas con torturas.

Primero por una cuestión de principios.

Y segundo porque es muy probable que ocurra la segunda posibilidad anterior: confesar cualquier cosa o lo que quiere el torturador para evitar seguir siendo torturado.

¿No lo saben todo esto Bush, Rumsfeld, Condi y compañía?

El mayor problema es que la tortura –ya lo hemos visto- rompe de raíz con los derechos más elementales de una persona.

Una ley así no solo violaría la Declaración Universal de los Derechos Humanos, también atentaría contra una serie de tratados internacionales.

Una ley así daría pie para aceptar la tortura legal por todo tipo de gobiernos en las más variadas circunstancias:

Desde robos pequeños hasta delitos de carácter burocrático.

Las dictaduras, los estados totalitarios y otros candidatos se frotarían las manos.

¿Por qué no torturar de una vez –eficientemente- a los torturadores para que dejen de exigir la tortura para siempre?, sería una pregunta que cabría bien en esa lógica.

EL CONTRATO SOCIAL CIVILIZADO

Uno de los grandes problemas que plantearía la legalización de la tortura (en realidad las prisiones y la pena de muerte son también formas de ella), sería la definición de sus límites.

Pasemos mentalmente a ese gabinete absurdo al cual nunca deberíamos llegar por el bien de la humanidad y supongamos que se vuelve legal torturar.

Preguntas:

¿Se puede torturar a alguien solo por sospechas o se tiene que demostrar fehacientemente su posible ‘utilidad’ como carne de cañón? (Es terrible entrar a tratar estos temas.)

¿Qué sucede si se produce una equivocación?

¿Es tortura quemar los pies?

¿Quemarlos hasta los huesos?

¿Y hacerlo delante de la familia y los hijos del torturado?

¿Ampliar la tortura a su familia?

Lo que dicho así puede ser inmediatamente repugnante para cualquier mente medianamente civilizada, visto en otros contextos ni siquiera es motivo para una crítica.

Israel, por ejemplo, suele derribar las casas de los combatientes palestinos que ellos llaman terroristas, castigando y torturando así al resto de su familia. Adultos y niños incluidos.

Y no pasa nada.

Lo que políticos, policías, legisladores y demás ciudadanos olvidan, es que en el Contrato Social de las sociedades modernas, el Estado representa la máxima expresión de lo civilizado y lo opuesto a la barbarie.

Es decir, para alejarnos de la barbarie, nos hemos organizado en torno a una representación ideal con efectos prácticos e integrantes reales: el Estado.

Legalizando la tortura daríamos un gran paso atrás: hacia la maldad arbitraria, la injusticia, el horror y la carnicería pura.

La policía o los llamados servicios secretos se convertirían parcialmente en recreadores de las peores prácticas de ese fenómeno que nos lanzó horrorosamente atrás en la historia: el Nazismo.

Leía el otro día en un interesantísimo artículo de José Vidal-Beneyto, que en EEUU todo eso va acompañado por la influencia y el aplauso de los medios de comunicación: nada menos que 624 escenas de tortura ha contado la organización Human Rights First en la televisión usamericana entre el 2002 y el 2005.

Y eso en horarios de máxima audiencia, además.

Es escalofriante.

Para alejarnos de la barbarie y avanzar como civilización hemos entregado el monopolio de la violencia al Estado.

Y le hemos puesto claros límites.

Legitimando la tortura, ¿queremos entregarle al Estado también las Llaves del Infierno?

HjV 16-04-2008

…..

Fuentes y enlaces de interés:

http://www.elpais.com/articulo/internacional/dramatica/perversion/elppgl/20080405elpepiint_9/Tes

http://www.cinu.org.mx/onu/documentos/dudh.htm


CÉSAR VALLEJO HA MUERTO EN PARÍS

15 Abril 2008

Por esas cosas que tiene la vida, cuando me enteré de que Georgette Vallejo había muerto en la Maison de Santé de Lima, supe que ya tenía que abandonar mi país.

Es algo para lo que no tengo explicación.

Jugaba con la idea hacía ya un par de años, es cierto.

Eran años en los que la idea subía y bajaba de mi mente, pasaba por mi pecho y mis muslos como un balón. La lanzaba luego de taquito directamente a mis rodillas, la golpeaba uno, dos, tres, y de allí otra vez la lanzaba a mi cabeza. A su origen.

Estaba de novio con mi idea, como dicen los colombianos de su selección y su relación con la pelota. La acariciaba, la sobaba, la paseaba, le daba mil vueltas y hasta la llegaba a impeler, pero no la metía.

Hasta que en diciembre de 1984 la que había sido la viuda de César Vallejo murió. Fue como una señal para mí.

Tomé la decisión, preparé el viaje y, pocos meses después, ya había dejado todo en Lima y me encontraba rumbo a París.

(Sin saber que ese viaje me iba a llevar directamente a escribir justamente estas líneas, hoy, veintitantos años después pero ya no en Francia de donde huí a la primera buena oportunidad.)

No tengo explicación para esto.

No tengo idea de cómo diablos sentía que de alguna manera mi destino estaba ligado remotamente al del gran poeta peruano y para muchos el mayor de toda la lengua castellana.

Para que se me entienda: viví en París varios meses pero nunca visité la tumba de Vallejo.

Sucede, simplemente, que su poesía me acompaña desde que en el último año de media (educación secundaria) se me encargó recitar Los heraldos negros y la profesora que me lo pidió estropeó de alguna manera mi vida. Pero haciéndola más rica.

Porque sentí que nunca lo podría hacer.

Me rendí. Sin saber bien por qué, tiré la toalla.

Nunca sería capaz de recitar a Vallejo.

Tienen que entenderme: uno de mis sueños –ya- era ser actor. (Siempre he tenido sueños múltiples. Otro era ser arquero, o sea guardameta, guardavalla, portero.)

(Se lo había dicho a mi madre un par de años atrás en un esfuerzo inhumano de confianza y ella me había respondido, parados junto a un cartel cinematográfico del desaparecido cine Metro de la Plaza San Martín y acariciándome la cabeza para consolarme: “No, pues, hijito. No eres rubio”.)

Es más, en esa oportunidad sentí de manera ósea que no habría ser humano capaz de interpretarlos correctamente. Transcribo:

Hay golpes en la vida, tan fuertes… Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma… Yo no sé!

He escuchado varios intentos. (Ahora los evito con cortesía, tal vez por devoción a las letras vallejianas originales.) Y la mayoría se va directamente al pathos. Éste era, en la retórica de Aristóteles, el uso o abuso de los sentimientos humanos para influir en el juicio del jurado; y que también se traduce del griego como ’sufrimiento existencial’.

Que se me entienda bien: Los heraldos negros es un poema que no pertenece a la poesía más cerrada del poeta liberteño.

(Lo vuelvo a tratar ahora: recito de memoria esos oscuros versos y siento que cada vez estoy más cerca de la correcta interpretación, pero aún muy lejos de la palabra original misma.

Me imagino al poeta serio pero sarcástico, hablando pausadamente, con la amargura de un dios controlado pero impotente, rematando cada dos versos con un ¡ja! apenas articulado y audible. ¿Cómo expresar el dolor de ser humano y la confianza en el anteojo mas no en el ojo? )

¿Qué sabemos de César Vallejo?

¿Qué sabe el mundo de él?

Casi nada.

Es casi un desconocido fuera del ámbito hispanohablante.

Aquí en Alemania se le conoce por una traducción bastante deficiente que hizo uno de los gurús de las letras germanas, Hans Magnus Enzensberger, maestro y guía intelectual respetadísimo en este terruño.

Lo de la traducción lo sé de primera fuente –con el libro en mano-, porque yo mismo me he quedado asombrado de la alta ingenuidad (e irresponsabilidad) con la que este famoso de las letras de este país se ha permitido acercarse a la poesía vallejiana.

Me permito tomar al azar el primer ejemplo que me dé la Red. En este mismo momento.

Son las 20:38 del martes 15 de abril del 2008 y se cumplen precisamente hoy 70 años de la muerte del autor de Trilce.

Alimento el buscador googliano con “Enzensberger Vallejo”.

Del primer resultado, transcribo lo siguiente, que -supongo- coincide con lo que yo conozco:

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

Ein Donnerstag wird sein; denn heut, am Donnerstag,
da ich dies sage, tun mir meine Knochen weh;
noch nie wie heute hab ich mich allein
und meinen Weg erblickt von unserm Ende her.

Traducir es traicionar, lo dice de antaño el refrán italiano: Traduttore, tradittore.

No hay duda.

Y Vallejo, como todo poeta, es –por lo menos- parcialmente intraducible. Si es que se lo llega a ubicar antes, claro.

Pero, ¿es o era esa una razón para banalizar su poesía, para quitarle justo lo que más la caracteriza y diferencia?

Me imagino siendo por lo menos deportado de esta mi segunda patria (no tengo el pasaporte alemán), si yo me atreviera a traducir de forma tan descuidada la poesía de Goethe, Hölderlin, Novalis o la del gran Rainer Maria Rilke.

Enzensberger ha traducido, por ejemplo, lo siguiente: “porque hoy, jueves, que proso / estos versos, los húmeros me he puesto / a la mala”, más o menos como:

“porque hoy, jueves, / que escribo esto, me duelen los huesos”

Qué dolor, por dios.

Óseo, además. (Perdónenme. En ese tiempo no existía el traductor googliano, es decir, no hay por dónde buscar un culpable ajeno.)

Vallejo decía que nació un día que dios estuvo enfermo, grave. Georgette decía que, en su caso, si dios no había estado enfermo, había estado por lo menos de mal humor.

De Enzensberger ahora podemos decir con certeza que en su propio caso dios estuvo, por lo menos, con resaca.

¿Ignoraba ese alemán ilustre que el verbo ‘prosar’ no existe?

Lo dudo.

Acerquémonos con la lupa en mano. O con el microscopio o el telescopio, según el caso.

En un gesto típico vallejiano, el poeta del pueblo andino de Santiago de Chuco no ‘compone’ versos. Ni siquiera los ‘escribe’ como pretende Ekelbergen.

Él los prosa.

(Justo ahora recuerdo -cómo son las cosas- que Ekelbergen fue el apodo que le puse aquí en la Universidad de Colonia cuando todavía no sabía yo que tenía a un semidiós alemán como profesor frente a mí, pero sí sabía de sus meteduras de pata con la obra del autor de Masa. ‘Ekelbergen’ es un juego de palabras, pretendía decir algo así como ‘montañas de asco’ o ‘cerros de repugnancia’ en alemán.)

El detalle es gigante, porque ‘prosa’ según la Academia es, aparte, del género opuesto a la poesía, también ‘el lenguaje prosaico en la poesía’. Y prosaico es, de paso, también ‘vulgar’ e ‘insulso’.

Es decir, escribiendo que ‘prosa versos’, Vallejo se está flagelando por partida doble pero enriqueciendo el lenguaje: nos hace el favor de rebajar doblemente su propia poesía para hacer más grandes las letras castellanas.

No solo afirma que lo suyo no puede ser poético, sino, además, vulgar o insulso.

Es el tipo de humildad soberana y genial de los verdaderamente inmensos, quienes, siéndolo, saben perfectamente, por otro lado, que en el fondo no quedará ni la cal (fosfato cálcico, en realidad) que forma nuestra osamenta. Y tienen que aceptarlo. O no. (En el cómo está la grandeza.)

¿Y qué hace el alemán con estas dos líneas, que aparte de ser un compendio de filosofía y creación literaria, son humildad y simpleza pura?

¡Le saca la raíz cuadrada y divide por dos la expresión reduciéndola a un simple ‘escribir esto’!

[Lo dice la Academia en su primera acepción.

humildad.

(Del lat. humilĭtas, -ātis).

1. f. Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento.]

El traductor teutón ni siquiera puso un ‘que escribo estos versos’ o ‘que estos versos escribo’.

Vamos, hasta se le podría haber aceptado un “que estos versos maltrato”.

Pero, no.

A continuación, le sucede algo comprensible: ¿cómo traducir eso de ‘los húmeros me he puesto a la mala’?

No es fácil.

¿Cómo escribir, aún sin traducir, qué tanto nos cuesta a veces ser una simple persona, un ser humano, aceptar el esqueleto y con él, nuestra humanidad y los húmeros, esos huesos de los brazos, de esos brazos que usamos para escribir?

Traducirlo literalmente sería terrible, porque el alemán –fiel a su naturaleza como idioma- acepta, o el latín Humerus o una palabra que es una descripción, casi una monografía en miniatura en sí: Oberarmknochen, ‘hueso de la parte superior del brazo’.

Tal vez podría haber usado Humerus, pero se habría chocado con que es una palabra que no se usa ni en el lenguaje corriente ni en el literario.

‘Húmero’ es una palabra ciertamente culta en nuestro idioma, pero no rara. En alemán, además, el plural (Humerii) sonaría aún más pedante por la declinación del latín.

Pero, ¿es esa razón suficiente para transformar eso de ‘ponerse los húmeros a la mala’ en un ‘dolor de huesos’, banalizando una metáfora preciosa?

En fin.

(Incluso habría quedado bien con un simple: “los brazos me he puesto a la mala”.)

Hoy se cumplen 70 años, repito, de la muerte del –tal vez, dicen algunos y me incluyo en el paquete- mayor poeta de la lengua castellana.

Su poesía es el dolor puro del hombre -y de la mujer-, los húmeros al aire. Los brazos en hueso vivo.

La constatación de que la existencia es la otra cara de un dios que nació un día que él mismo estuvo enfermo.

Leer su poesía es bajar a recorrer con una linterna de luz negra los cenotes del lenguaje y de la condición humana, pero jugando a bucear con el idioma pegado al pecho.

César Abraham Vallejo Mendoza ha muerto.

No lo hizo un jueves, aunque tal vez sí con aguacero. Y sí en París.

Traductores como Enzensberger le siguen dando duro, son testigos / los días jueves y los huesos húmeros. Me consta.

Con el palo, irresponsablemente y duro.

HjorgeV, martes 15 de abril del 2008

…..

PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy de otoño.

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y,
jamas como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro

también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos…

CÉSAR VALLEJO (Santiago de Chuco, 1892- París, 1938)

Fuentes y enlaces de interés:

http://www.geocities.com/Athens/Forum/9770/Vallejo.html

http://prospectivaperu.blogspot.com/2007/12/rpp-noticias-el-periodista-csar.html

http://www.elpais.com/articulo/agenda/VALLEJO/_CeSAR/Georgette/Phillipart/viuda/Cesar/Vallejo/elpepigen/19841207elpepiage_2/Tes

http://letras.s5.com.istemp.com/fotoliteraria1.htm

http://pierbarakat.blogspot.com/2007/04/el-sobrino-perdido-de-csar-vallejo-sus.html

http://zonadenoticias.blogspot.com/2008/01/sobreviviendo-georgette.html

http://bibliologia.info/archivos/triunfo691lima.pdf


DE LLUVIAS, LECTURAS, DROGAS Y MEDIA VUELTA

14 Abril 2008

La lluvia cambia a la gente.

El saludo cortés -aún entre desconocidos- propio de puebluchos como el nuestro, se convierte en un gesto apenas perceptible por la lluvia, que lo cambia todo.

Cambia el paisaje, la velocidad de las cosas y de la gente.

Cambia el piso por donde camino y su consistencia, el aspecto de las plantas y de los árboles, las siluetas de las casas y el fondo del paisaje.

Hasta mi cuerpo parece cambiar mientras avanzo y cada vez me mojo más.

La gente camina con la cabeza gacha, inclinada hacia la tierra -¿y sus oráculos?- independientemente de si lleva paraguas, una gorra o una capucha. Como si a sus dioses les hubiera dado justo hoy día por castigar sus pecados.

¿Por qué caminamos escondiendo nuestros rostros de la lluvia?

¿Por qué adoptamos otra posición diferente de la normal, caminamos de otra forma y cerramos los ojos (hasta la mente, pareciera) si eso apenas tiene influencia en la cantidad de agua que nos cae encima y cómo nos mojamos?

La lluvia cambia incluso patentemente el humor de las personas.

Acabo de llegar de dar el paseo obligatorio con nuestro perro por los campos vecinos y confieso que he tenido que hacer un esfuerzo notable para no perder el humor, después de llegar totalmente empapado de vuelta a casa.

Ha sido una media hora de paseo que lo suelo aprovechar para el trote diario. Pero la gripe que me persigue desde hace unos días, sin salir a flote verdaderamente, lo ha impedido.

Me siento como si me hubieran dado una paliza anoche.

De una tía muy querida nuestra, decíamos que una de sus frases favoritas era la siguiente:

Tengo un dolor de cabeza terrible por todo el cuerpo.

Así me siento hoy.

-Creo que voy a llevar el paraguas –le dije a mi esposa.

-No te lo recomiendo por el perro –me dijo ella.

Se refería a que suele jalar inesperada y muy fuertemente de la cuerda (el perro) y a veces es necesario cambiar rápidamente de mano para evitar un accidente (con el perro).

Así es que tuve que hacer una de las cosas que menos me gusta: ponerme una gorra.

Encima, el camino por los campos tuve que hacerlo con más cuidado del de costumbre porque cada dos pasos tenía que saltar para no pisar una lombriz.

¿Había una Danza de Lombrices y nadie me había invitado?

Cuando me di cuenta de que llegaría completamente empapado a casa, independientemente de la posición que adoptara, decidí relajarme. Como iba más o menos convenientemente abrigado, sabía que tendría que pasar mucho más tiempo hasta que la humedad pudiera enfriarme peligrosamente.

El último trayecto lo hice así con los sentidos puestos en la naturaleza.

Escuché, entre otros sonidos, el graznido lento pero persistente de un pájaro que me hizo pensar en una relación sexual no consentida por una de las partes.

Dejé que la lluvia me mojara la cara y cerré por tramos los ojos, para poder gozar del masaje facial hidráulico.

Ya no quiero pensar en la cantidad de lombrices que ya no podrán asistir al baile por ese ejercicio mío.

MATERIA VIVA

Un amigo de Berlín que me ha propuesto fundar una especie de revista literaria hecha por ‘peruanos en el exilio voluntario’ (las comillas son mías), acaba de recomendarme un autor alemán al que solo conocía por el nombre, Theodoro Fontane.

Fue un escritor del siglo XIX y representante del llamado realismo poético alemán. A los treinta años dejó su profesión y su futuro como farmacéutico para entregarse de lleno solo a escribir.

Se dice que escribió sus mejores novelas después de los 60 años.

De la biblioteca municipal de la localidad vecina, justo tengo en mis manos dos novelas escritas en esa época tardía pero muy fructífera de su vida: La señora Jenny Treibel, de 1892 (Fontane había nacido en 1819 en Neuruppin, llamada también Ciudad Fontane, cerca de Berlín) y Cinco castillos, escrita entre 1881 y 1888.

Abro las primeras páginas de Frau Jenny Treibel y me encuentro que uno de los amables lectores anteriores ha tenido la gentileza de marcar con lápiz varias líneas, palabras y hasta párrafos enteros.

Por un buen rato, me entretengo tratando de adivinar el sexo, la edad y los intereses de la persona que ha dejado sus huellas en el libro sin importarle los lectores sucesores.

Después de unos minutos, apuesto que se trata de una persona joven e inconstante. Luego constato que no ha pasado de las diez primeras páginas del libro.

Soy de los que cuidaba sus libros como oro.

Ahora no me importa marcar mis propios libros. Si vuelvo a releer alguno marcado, es una buena oportunidad para recordar el momento en el que lo había leído.

Últimamente estoy releyendo muchos de mis libros y me he topado con más de una agradable sorpresa.

La más importante: los libros viven.

Están formados de materia viva y cambian en el tiempo, con el lector.

Es la única explicación que tengo para haber leído más de cinco veces Conversación en La Catedral de Mario Vargas o, más o menos el mismo número de veces, La danza inmóvil de ese otro compatriota fenecido demasiado temprano, Manuel Scorza.

TRADUCTOR TRAIDOR

De uno de mis autores favoritos del género negro de EEUU, Michael Connelly, acabo de releer Deuda de sangre en castellano.

Sabía que la había leído alguna vez y el comienzo me pareció perfectamente reconocible. Pero esa impresión se diluyó apenas en la tercera página.

Recién al cerrar el libro en la última, me di cuenta de que lo había leído seguramente a conciencia en su momento, y, sin embargo, lo había releído como si se tratase de uno nuevo.

Poniendo atención, tal vez, en las cosas que había pasado por alto en la primera lectura.

Así como la memoria es selectiva, la lectura también lo debe ser y eso nos da la sensación arriba mencionada, de que los libros parecen vivir.

De la biblioteca me he traído también un libro de otro de mis favoritos del país del norte, Paul Auster. Se trata de La noche del oráculo y será una oportunidad para ver qué tan atractiva es la traducción al alemán.

Me sucede que, luego de leer algunos libros primero en la versión en alemán –porque es lo primero que tengo a la mano en este país-, al pasar a la versión en castellano, me doy cuenta de que es como si se tratase de dos libros diferentes.

Completamente diferentes, quiero decir.

Mis suegros me regalaron, por ejemplo, Vivir para contarla, la autobiografía de García (¿qué otro García hay en Latinoamérica o en las letras castellanas contemporáneas como para confundirlo por el apellido?), pero en alemán, y no pude pasar de la primera página.

Me sentí como si fuera a traicionar a García si continuaba. Y allí sigue el libro como recién comprado en algún lugar de mis caóticas estanterías.

“La vida no es lo que uno vivió, sino lo que uno recuerda”, dice García en la primera línea de su libro.

Y veo que lo mismo se puede aplicar a los libros.

Por cierto, Isabel Allende -de quién apenas he podido terminar un libro en el idioma original-, se deja leer muy bien en alemán.

EL PARAÍSO A UN PAR DE SOLES

Leo en el diario que me he traído de la estación más cercana, que nuestros países se enfrentan a la dificilísima tarea de luchar contra el fenómeno de las drogas.

Como siempre lo digo y no me canso de repetir: el alcohol y el tabaco también son drogas.

Por lo tanto, no se trata de luchar contra las drogas, sino contra ciertas ilegales.

No sé por qué, justo ahora me parece más claro por qué las diferentes administraciones usamericanas se esfuerzan tanto en combatir la droga blanca.

El día que nuestros países se den cuenta de que en la producción y venta de la cocaína hay un negocio muy rentable y se animen a legalizarlas, me digo, ¡ja!, hasta podríamos competir por lo menos más ventajosamente en el mundo globalizado.

Pero no, la hipocresía y los intereses de las dos industrias mencionadas siguen haciendo creer que unas drogas son benignas y las otras malignas. Tanto, que olvidamos llamar drogas al alcohol y a la nicotina.

¡Todas las drogas son benignas y malignas a la vez!

Cualquiera sabe, por lo demás, que la diferencia entre un medicamento y un veneno está en la dosis. Hasta en la comida queda claro eso.

Los cada vez mayores controles del tráfico de la cocaína han generado una nueva situación, me imagino: cada vez hay más mercadería que se queda sin ser enviada a Europa o EEUU y termina en los mercados locales.

La tentación es grande.

El paraíso que prometen sin cesar la televisión y los demás medios de comunicación cuesta en mi país cinco soles (menos de 2 euros) en forma de un gramo de polvo blanco. En Europa ese precio puede llegar a multiplicarse por cien.

EL SOLDADO RASO NO TIENE QUIÉN LE ESCRIBA

He llegado y he anotado enseguida todo lo que se me ha pasado por la cabeza en este paseo de media hora.

Antes, no he resistido la tentación de revisar mi buzón de emilios. Casi compulsivamente.

No soy el coronel, pero tampoco tengo quién me escriba. ¿Quién lo tiene?

Bueno, sí, mantengo cierto contacto más o menos regular con un par de mis hermanos y con dos o tres amigos más. Altamente insatisfactorio por lo general, tengo que confesar.

Pero no es por culpa de ninguno de nosotros. Creo que se trata de un defecto del medio mismo y que no es fácil de reconocer.

Me he dado cuenta de que el correo electrónico ha revolucionado las comunicaciones, efectivamente. La gente intercambia con una facilidad fascinante sus direcciones, pero me consta que después apenas se escribe.

No sé si me equivoco, pero creo que para demostrar el aprecio que hoy en día le tienes a una persona, es necesario bombardearlo con todo tipo de chistes, imágenes y videos de esos que circulan por la Red. Y si es posible a diario.

(Ese tipo de cosas, apenas lo puedo soportar, por más que a veces caigan verdaderas joyas.)

Eso de bombardear con chistes y mensajes supuestamente graciosos, debe ser el equivalente a los golpes cavernícolas que los peruanos nos damos en la espalda cuando, después de mucho tiempo, nos encontramos con alguien a quien apreciamos. (Cuidado, con las mujeres no funciona de ese modo.)

Felizmente hay excepciones y esos mensajes los atesoro como mi hijo sus figuritas de Pokémon.

EL CAMINO DE LA MALDICIÓN AL ORO NEGRO Y MEDIA VUELTA

El resfrío me agarra en un mal momento.

Justo anoche se acabó la reserva de combustible de la caldera de la calefacción de nuestra casa.

Mi esposa ha hecho el pedido hoy pero recién llegará mañana. Eso significa que no podré calentar las habitaciones como más me gusta y tendré que ingeniármelas de otra manera. (Esto lo escribo a unos diez grados Celsius.)

De paso nos hemos dado con una sorpresa. El precio del petróleo que se usa como combustible en la caldera casi ha doblado su precio desde la última vez que hicimos un pedido similar hace medio año.

¿Cómo habrá sido la reacción de los primeros hombres que vieron surgir repentinamente petróleo de la Tierra?

¿Lo habrán maldecido?

Después se convirtió en oro negro.

Y no está lejos de convertirse nuevamente en una maldición.

De vez en cuando me llega el anuncio -por correo electrónico- de un comentario hecho a esta bitácora y me alegro como un perro al que le lanzan un hueso.

Como el perro, no soy capaz de distinguir a la primera si lo que me están lanzando es realmente un hueso o no.

Ya me han tocado varias espinas.

HjorgeV, lunes 14-04-2008


SIRENA Y VEGETAL (poesía)

11 Abril 2008

SIRENA

Le estaba haciendo paso en la acera

Cuando escuchamos a lo lejos

Una ambulancia

Debía tener por lo menos ochenta años

Ella que apenas podía caminar ya

Y la sirena era un ruido más de la ciudad

Para mis oídos

Pero vi en sus ojos otra mirada

Una ignota para mí

Reconociendo en el ulular lejano el claro

Llamado

De la señora muerte

Y me quedé impresionado porque

Inmediatamente me di cuenta de que alguna

Vez yo también tendría que reaccionar así

Al escuchar pasar una ambulancia

Y ver a un joven junto a mí

Incapaz de interpretar los simples

Sonidos de la ciudad

Entendí que lo único que

Verdaderamente

Nos diferenciaba era una

Cuestión de tiempo

Una simple cuestión de medidas

De números

O de almanaques más

…..

VEGETAL

Sola

La palabra

Sin tierra

Agua ni

Luz

Es

Como una planta

…..

Sólo

Cuando

Alguien

La

Lee

Echa raíces

…..

Cuando

Alguien

Al fin

La entiende:

Florece

…..

HjorgeV Viernes 11-04-08


ONE WORLD, ¿PERO QUÉ SUEÑO?

10 Abril 2008

Lo malo de ser ciudadano del País Bushiano, como en un cuento de hadas, es que puedes gritar ¡Ahí viene el lobo! desde la cima de una montaña y nadie allá abajo te cree.

¿Quién se puede tomar profundamente en serio las protestas de San Francisco?

No me estoy refiriendo al derecho de un país, región, autonomía o pueblo a su propio gobierno e independencia y a decidir su propio futuro.

(Personalmente, opino que al paso que vamos, ciertos países podrían terminar divididos en barrios. Pero ese será también su derecho, por más absurdo y vano que me pueda personalmente parecer.)

Tampoco me refiero al derecho manifiesto que toda persona tiene –y debe tener- de protestar por lo que mejor le parezca.

Me estoy refiriendo a la inmensa incongruencia que significa escenificar una protesta por la independencia de Tíbet, en el país que ideó, propulsó y consumó (con mentiras, además) la invasión de un país que cada día se tambalea y muere más: Irak.

(Dejemos a Afganistán por ahora aparte. Y tampoco me estoy refiriendo a los tibetanos en el exilio o no.)

No es una queja. Ojo.

Es una mera constatación. Un ajá.

Debo reconocer que el lema es bonito y ha sido bien completado por los manifestantes pro Tíbet.

One World. One Dream: Free Tibet

¿E Irak, qué?, me pregunto.

¿Y Afganistán? ¿Y África? ¿No pertenecen a ese Mundo, a ese Sueño?

A mí se me hace que el apoyo que están recibiendo los tibetanos no es completamente gratuito, sino que es parte de una campaña destinada a irritar a China.

Digo irritar, porque ahora que hasta el Fondo Monetario Internacional recomienda el control estatal de la economía –justamente una de las principales herramientas del derrotado Socialismo-, estoy seguro de que ni los mismos bushianos saben cómo proceder frente a ese fenómeno llamado China comu-capitalista o como se la quiera llamar.

(Me inclino por capo-comunista, porque capi-comunista no suena a nada serio. Además, tiene algo del capo italiano, ‘jefe’ o ‘cabeza’ de algo, de Capone y de la famosa calle Capón del Barrio Chino de Lima.)

Lo cierto es que el país de Mao va camino de convertirse en la próxima potencia mundial. Si ya no lo es, claro.

Pero China sigue siendo un gran misterio. Un verdadero enigma.

Esta perspectiva le hace temblar el piso a Occidente. Frente a la parsimonia, la paciencia, la humildad y el alto sentido estratégico de los estadistas chinos –todavía formalmente ‘comunistas’- nadie ha sabido hasta ahora idear una interpretación medianamente confiable del Fenómeno Chino.

Estoy seguro de que hasta con este Estupor Mundial frente al imparable avance de su país, han contado ya las cabezas pensantes del buró político del Partido Comunista Chino, en el poder del país de los 1.300 millones de habitantes, el más poblado de la tierra y el cuarto más grande en extensión en el mundo.

JUEGOS OLÍMPICOS DE HITLER 2008

No se trata de un error tipográfico.

Los próximos Juegos de Pekín tienen más de un parecido con los de Berlín de 1936.

Entonces, tal como ahora, la palabra boicot era una mosca incómoda que revoloteaba por las cancillerías de diferentes países, por las bocas, mentes y palabras del mundo entero.

Al final, por miedo, comodidad, distancia, inercia, inconsecuencia, intereses particulares y nacionales, y por varias razones más en las que seguramente no faltaba la palabra amenaza, la mosquita incómoda se murió sola y todos asistieron en masa a los Juegos de Hitler.

Hay intentos -es cierto- por hacer que el boicoteo no quede en el aire o en el papel.

Pero me imagino que todo quedará en una cómoda posición de Occidente: varios mandatarios y presidentes no asistirán a la inauguración y más o menos ahí quedará la cosa.

A la espera, claro, que ésta adquiera una nueva y rápida dinámica y, al igual que la caída del Muro de Berlín hace ya casi veinte años, China se transforme de la noche a la mañana.

Algo bastante improbable.

¿USAMERICANOS LUCHANDO POR LA LIBERTAD?

Curiosamente, hasta del país cuyo gobierno se ha permitido más que coartar la libertad de las poblaciones de dos países –invadiéndolos- llegan los gritos de Libertad.

Protestas en San Francisco por la llegada de la antorcha olímpica, se podía leer estos días en los diarios.

¡Qué fácilmente me hicieron recordar aquel refrán de la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio!

O al de ese otro del ladrón que grita ¡Detengan al ladrón!

Me refiero, claro, a los propios ciudadanos de EEUU y no a los tibetanos en el exilio.

(¿Cuándo habrá iraquíes en el país del norte, llegados masivamente por haberlo perdido todo, buscando un sueño nuevo?)

Que esto sea así, tiene su lógica explicación: la maquinaria que el gobierno de Bush puso en marcha después del 11-S fue tan aplastante a todos los niveles que hasta ahora recuerdo el simple miedo visceral que amigos míos –peruanos con pasaporte usamericano, por ejemplo- mostraban hasta al escribirme un simple mensaje electrónico, un emilio.

La palabra miedo no estaba escrita, pero se podía percibir casi físicamente en sus mensajes.

Casi nadie se atreve a protestar en EEUU contra las invasiones de Afganistán e Irak, a pesar de haber sido condenadas mundialmente. Conflictos como el del Tíbet sirven, al parecer, como reguladores de presión en la conciencia ciudadana de ese país.

¿Es verdaderamente así?

¿Son una demostración de ciudadanía estas protestas o son, por lo menos parcialmente, parte de un plan orquestado y financiado por cierto o ciertos grupos de poder?

En su momento, la campaña, propia de la época de McCarty, iniciada tras el 11-S por el gobierno de Bush llegó a ser tan efectiva e incontestable que hasta en el congreso de EEUU se prohibió ¡la venta de las patatas fritas bajo su denominación tradicional!

Hay que hacer memoria. Aunque sea para reírse un poco.

Porque resulta que después uno no se puede explicar este tipo de incongruencias.

RESULTARON BELGAS

En el 2003, a raíz del debate internacional creado por las intenciones de EEUU de invadir Irak y de la abierta oposición de Francia en las Naciones Unidas a esa vesania, se inició una campaña antifrancesa por parte de sectores conservadores y republicanos muy cercanos al gobierno de Bush.

Aunque nunca se dijo que fuera una campaña concertada y financiada por el gobierno, el solo carácter extremadamente ridículo de la misma y su exacta relojería, no dejaban muchas dudas al respecto.

Según la idea inicial, se trataba de llegar incluso a boicotear productos franceses de importación.

Como cualquiera se podrá imaginar, los negociantes –incluso los usamericanos- pueden ser fanáticos, pero no por eso tienen que ser tontos. De tal manera que la Ola Antifrancesa nacida bajo el protectorado del gobierno de Bush, se quedó en simples actos simbólicos.

Uno de ellos consistió en cambiar los nombres de las papas o patatas fritas ¡en la Cámara de Representantes!

(Una idea que, al parecer, había nacido como una mezcla de estrategia mercadotécnica y ‘patriotismo’ en un restaurante de Beaufort, Carolina del Norte.)

Fueron los republicanos Robert W. Ney y Walter B. Jones los que el 11 de marzo del 2003 propusieron que toda referencia a Francia debería ser removida de los menús de los restaurantes y cafeterías del congreso de EEUU.

Y la campaña pegó.

¿Quién se atrevía a oponerse al patriotismo de esos congresistas por más que fuera claramente cavernícola y absurdo?

No más French fries ni French toast.

Muy al estilo bushiano, pasaron a llamarse Freedom fries y Freedom toast, respectivamente.

Y es que hay que ver todo lo que se puede hacer con esa palabrita llamada Libertad y que ha sido y sigue siendo tan trajinada, deformada, caricaturizada y mangoneada como la imagen de otro icono: el Che Guevara.

En su momento, la embajada francesa, discreta y sucintamente, y con una flema que bien podría haber sido premiada con algún Nobel, declaró:

“Las Fritas vienen de Bélgica.”

La portavoz de la embajada francesa, Natalie Loisau, añadió, además, un comentario que pinta de cuerpo y alma a esa patraña ‘patriótica’ y apunta al verdadero nivel que deberían tener las relaciones diplomáticas internacionales:

“Estamos en un momento muy serio, tratando temas demasiado serios, como para preocuparnos por el nombre que ustedes decidan darles a las papas”.

¡Zas!

La idiocia de tal empresa era tan grande y absurda (habría que imaginarse qué pensarían esos mismos hombres si el mundo se decidiera a boicotear todo tipo de productos gringos por razones parecidas y realmente justas), que en julio del 2006, cuando la misma Cámara de Representantes devolvió el nombre tradicional a dos de sus productos más populares, a todo el mundo le pareció de lo más natural esa medida.

Tanto, que pasó desapercibida.

PERRITOS QUE SE IMPUSIERON

Quedan varios intentos de boicoteo, a modo de curiosidades.

Durante la Primera Guerra Mundial, se intentó vanamente cambiar el nombre de la hamburguesa alemana –hamburger- por el de liberty steak.

(La costumbre pudo más, como sabemos ahora.)

Los dueños de la famosa marca de mostaza French’s mustard, se vieron obligados a aclarar que el nombre de la empresa “derivaba de un apellido familiar” y a jurar públicamente su patriotismo. Pobres.

(O astutos. Aprovechándolo en su favor.)

Bajo Franco, en España, el ‘filete ruso’ pasó a llamarse ‘filete imperial’.

(¿No tendría que haber pasado a llamarse ‘filete miserable’ o algo parecido?)

Uno de los nombres que sí pegó fue el nuevo dado durante la I Guerra Mundial a las salchichas de Fráncfort, las frankfurters, por ser alemanas.

Lo interesante es que no hay forma de encontrarle vestigios de ‘Libertad’ a la expresión ‘perritos calientes’: hot dogs.

NI ELLOS MISMOS LO SABEN

Ahora Sarkozy e, incluso, Bush, anuncian que podrían no asistir a la ceremonia inaugural de los Juegos.

Ojo.

No anuncian que sus respectivos países (delegaciones deportivas) no acudirían a esa ceremonia.

Anuncian que ellos mismos no lo harían.

Es cantinflesco. Es decir, para reír y llorar, sino fuera porque ambos muestran así sus verdaderas intenciones en estos asuntos de la política moderna.

¿Cuáles?, preguntará alguien.

Seamos sinceros.

A la luz del gran negocio que significan las olimpiadas. A la luz de lo que se ha visto hasta ahora en el tablero de ajedrez mundial.

Y a la luz del desastre económico y organizativo que significaría un gran boicoteo para ciertas grandes empresas y el negocio de los medios de comunicación, hay que sospechar que estas manifestaciones de Sarkozy y Bush son simples lavadas de mano. Pero, en salud, además. Poses.

Una forma tramposa de ganarse el favor del respetable. Del público.

Tal como están las cosas, me atrevo a decir que algo es seguro respecto a las intenciones de ambos respecto a China:

Ni ellos mismos lo saben.

Tras las declaraciones del presidente francés, los intentos de boicoteo se han puesto de moda.

Brown, por lo pronto, ya anunció que no asistirá a la ceremonia de inauguración… pero solo porque ya lo tenía así planeado.

Zar-kozy de Bruni matiza y condiciona su boicot al diálogo con el Tíbet. ¿Por qué?

Sospecho que porque son simples frases huecas.

De su asistencia personal -de la asistencia personal de ningún estadista- no depende absolutamente nada en este asunto.

Salvo el maquillaje que pudiera prestar o el provecho político que se pudiera obtener.

Si algún presidente quisiera boicotear verdaderamente estos próximos Juegos, lo tiene todo en sus manos para hacerlo. Bastaría una orden suya para que los deportistas y las delegaciones se quedaran sin partir.

Que no les gustaría a los deportistas y a los dirigentes ‘perjudicados’, eso es otra cosa. Que viajan con el dinero de todos los contribuyentes, también. O sea, ¿no?

Sería extremadamente frustrante, pero sería una decisión gubernamental como cualquier otra, por más que no se pudiera justificar satisfactoriamente del todo.

(¿Por qué la independencia de una región de China es buena y no la de otras de otros países?, por ejemplo, podrían empezar a preguntarse los ciudadanos. En ese sentido, España lo tendría difícil con un boicoteo de este tipo.)

(¿Por qué en el Tíbet sí es válido protestar quemando automóviles y edificios y destruyendo la propiedad privada? Mejor dicho: ¿Cuándo es válido recurrir a la violencia para protestar?, es otra pregunta candente.)

Tíbet tiene la sencilla suerte de estar en China y no en Irak o Israel.

Es el mundo otra vez al revés.

One World. One Dream. Al fondo hay sitio. Bajan.

HjorgeV, jueves 09-04-2008

Fuentes y enlaces:

http://www.elpais.com/articulo/internacional/Sarkozy/asistira/JJ/OO/solo/Pekin/dialoga/Dalai/Lama/elpepuint/20080409elpepiint_6/Tes

http://en.wikipedia.org/wiki/Freedom_fries

http://www.elpais.com/articulo/internacional/Averguenzate/China/elpepuint/20080409elpepuint_17/Tes

http://www.elpais.com/articulo/internacional/San/Francisco/blinda/elpepuint/20080409elpepuint_17/Tes


UN MUNDO SECRETO (poema)

8 Abril 2008

Hemos pasado el centro de la noche

Nos acercamos al final de la estadía

Nocturna

……….

Tal vez ignoras que al abrir la puerta te

Espera un nuevo día

de tu vida

Como a otros les espera simplemente

Una vida cotidiana

……….

Para ti el día es un regalo que se usa sin

Abrirlo al sol

……….

De mi mano y de mi piel

Has recorrido los círculos

Concéntricos que lo arrastran todo

Hasta el remolino del

Comienzo de las horas y

Del final de la luz

……….

Por una mirada tuya inventaría

Dos mundos

Uno para ti y otro secreto

Para que nunca te fueras

……….

Pero no me miras

ahora que sales

abandonando el centro de la palabra

El fragor de mi frente

Y las consideraciones del aire

……….

Sales como quien ha cometido un

Pecado y le reconforta saber que

Viene la pausa:

Obligatorio respiro

eclesiástico

……….

Mañana o pasado volverás a

Recorrer las calles empedradas

De esta ciudad milenaria

Y dejarás caer tu silueta en mi casa

Como un astro impelido a repostar

……….

O como quien no quiere verdaderamente

la cosa

(‘Los astros son así’ dijo un astrónomo nicaragüense

de nombre Rubén)

……….

Entonces me permitirás dejar

Mi telescopio a un lado

Y volver a la visión cercana de la Tierra

Me dejarás pulsar incluso el fuego de

Tu carne

……….

Pero tu Mirada al Vacío

Al espacio donde todo nace

Y nada muere y

Se reconforta

Te la

Volverás a llevar otra vez solo tú

………

HjorgeV, martes 08-04-08


DISOLVIENDO FRONTERAS

7 Abril 2008

Leyendo El País de hoy, me topé con uno de esos artículos que lo obligan a uno a recordar pensar interdisciplinariamente y hasta recordar títulos de viejas canciones.

El de un vals peruano, por ejemplo, compuesto por un humilde albañil norteño, don Adrián Flores Albán (Sullana, 1926), que aún vive, y que un catalán hizo famoso hacia 1975.

El tema del artículo era la integración.

Miren como son las cosas, pues.

Me entero –de paso- por la página oficial del departamento de Piura, al cual pertenece Sullana, que don Adrián Flores compuso Alma, corazón y vida siendo muy joven y soldado -es decir, cuando los padres de la mayoría de los lectores de estas líneas aún no habían nacido siquiera-, y ¡dedicado a una ecuatoriana! (Soy peruano.)

Como el artículo que menciono tenía que ver con la integración de inmigrantes y con fronteras, me asombré aún más al leer lo siguiente; transcribo:

[…] lo compuso siendo muy joven, cuando estaba enamorado de una ecuatoriana a quien había conocido durante su servicio en el ejército, siendo soldado en un puesto de la frontera. Tiempo después la muchacha le comunicó a Adrián que se casaría con un pretendiente ecuatoriano, hijo de una familia pudiente. Adrián le escribió desde Sullana y le envió una carta con los versos del vals: “como no tengo fortuna, estas tres cosas te ofrezco, alma, corazón y vida y nada más”.

¡Un tema de un piurano compuesto en castellano para una ecuatoriana, siendo soldado en la frontera y hecho famoso por un catalán de España!

El artículo llevaba por título Las fronteras nacen en la escuela y lo firmaba Elena Sevillano.

¿Nacen verdaderamente las fronteras en la escuela?

Allí se refuerzan, me dije, pensando en mi propia experiencia aquí en Alemania. Por lo menos el título del artículo estaba equivocado.

MI PROPIA Y CUÁDRUPLE EXPERIENCIA

Vivo en Colonia y tengo cuatro hijos germano-peruanos bilingües.

Por ser mi esposa una alemana más o menos fanática de lo latino y lo español, en casa se habla castellano y nuestros cuatro niños hablaron casi exclusivamente esta lengua hasta su entrada al Kindergarten.

Hasta ese momento su idioma “materno” fue el castellano.

Una vez en el nido o guardería las cosas se alteraron porque aprendieron (completaron el aprendizaje de) el alemán, que ya estaba en el ambiente, en apenas semanas o meses.

Ahora los cuatro son perfectos bilingües: a mí solo me hablan en mi lengua y a su madre en la suya.

Por otro lado, yo nunca les hablo en alemán y mi esposa les contesta casi siempre en castellano.

Hay una clara superioridad del alemán como lengua, lógicamente, propiciada por el lugar en el que vivimos y los medios de comunicación.

(Curiosamente, somos envidiados por mucha gente del pueblo donde vivimos porque otros tienen que pagar dinerales para conseguir un pasable bilingüismo en sus niños.)

La integración, la verdadera integración –con mantenimiento de mi identidad, que yo mismo ya no sé qué es ni mucho me interesa y me divierto igual- la hemos conseguido a pesar de los políticos que siguen ignorando que el idioma que manda no es el materno o paterno sino el de los juegos.

Las fronteras no nacen en la escuela, allí solo se refuerzan.

O se diluyen, como en nuestro caso.

Las fronteras nacen en las mentes, cuando ya desde antes de conocerse hay apatía, desprecio o simple rechazo contra el ‘nuevo’: por ignorancia, falta de cultura, por simple miedo o por obra de políticos irresponsables y peligrosos.

Entonces sí que los niños lo sienten y se juntan entre los suyos formando un gueto. Que es el caso de los turcos en este país, por ejemplo.

Llevan más de 50 años en Alemania, están a punto de pasar a formar parte de la Unión Europea, la gastronomía ‘al paso’ alemana ya es principalmente turca y, sin embargo, apenas existe un puñado de alemanes que hablen ese idioma, sin mencionar que casi ningún alemán sabe decir siquiera gracias o buenos días en el idioma del Bósforo.

Y esto a pesar de que cada vez más alemanes hacen turismo en Turquía. Entre otras cosas porque ¡son recibidos y atendidos en alemán por turcos!

¿Cuántos españoles saben decir lo mismo en árabe a pesar del pasado colonial de España?, debería ser una de las preguntas que podrían enriquecer una discusión sobre este tema.

BILINGÜISMO: UN TEMA RELATIVAMENTE NUEVO

Al bilingüismo le pasa lo mismo que al caso de la gente que vive en la calle o que padece del Síndrome de Diógenes: se trata de un tema relativamente nuevo.

Por lo menos, novedosamente interesante.

Con ese otro gran ‘nuevo’ tema llamado globalización, ha crecido el interés por el poliglotismo (dominio de varios idiomas) y por el plurilingüismo (coexistencia de varias lenguas en un país o territorio), en general.

Siempre han existido movimientos migratorios y sociedades multiculturales.

Baste mencionar las colonias europeas que han existido a lo largo y ancho del mundo como ejemplo de esto.

Pero ha sido recién en las últimas décadas que la tematización de estos fenómenos ha aumentado, es decir, que se han convertido en un tema central.

En el artículo mencionado se decía que se ha constatado “que los alumnos españoles e inmigrantes se relacionan poco en el aula y que los de origen extranjero están menos integrados”.

En realidad, lo segundo es una simple consecuencia de lo primero y no una constatación independiente.

Basándome en mi propia experiencia antes mencionada, puedo decir que no ha sido el idioma el que ha permitido que mis cuatro hijos pudieran relacionarse inmediatamente con sus compañeros alemanes en el nido o kindergarten.

Si hubiera sido así, puesto que los cuatro apenas hablaban alemán al empezar la escolaridad, habrían quedado inmediatamente segregados del resto.

Pero no fue así.

Son cuatro ejemplos, desarrollado cada uno en una época diferente a lo largo de los últimos diez años. Son pues, cuatro buenos ejemplos. Representativos por lo menos.

Hoy, los cuatro niños son ‘perfectos’ alemanes en la escuela y por donde se muevan en Alemania; y ‘perfectos’ binacionales y bilingües en casa o cuando visitamos el Perú, España u otro país.

¿Por qué no funciona así en otros casos?

  1. EL AMBIENTE ha sido decisivo. Vivimos en un pueblo en el que apenas hay extranjeros, de tal manera que somos vistos como positivamente -y no como negativamente- exóticos.
  2. LA AUTOCONFIANZA o confianza en nosotros mismos es alta. No sé cómo será el caso de la familia turca, de la germano-francesa y de la germano-inglesa que viven aquí también, pero lo nuestro estaba claro: me siento tan orgulloso de mis raíces peruanas, como de mi lengua castellana y de mi familia germano-peruana.
  3. LAS MAESTRAS Y LA ACTITUD POSITIVA. Creo que no exagero al decir que el buen humor o actitud positiva de mis chicos y la predisposición de las maestras a recibirlos abiertamente han jugado –esto último más, pero potenciado por el primero- uno de los papeles más importantes en nuestra ‘integración’.
  4. ¿IDENTIDAD? Mi caso es particular, por eso las comillas anteriores, y no sé si digno de ser mencionado. (Para empezar: no me siento integrado. Pero solo porque simplemente no me ha preocupado como tema. Es más, ni siquiera sé cuál es mi identidad. No me interesa. Me divierto y hago mis cosas igualmente. Tal vez pueda decir -exagerando- que mi patria es mi mente. No sé. A pesar de llevar a mi Perú bien cosido a la piel de mi pecho, creo que soy de los que podrían vivir en cualquier parte del mundo. E igual me emociono cuando vuelvo de un largo viaje y desde lejos distingo las dos cúspides de la Catedral de Colonia, el lugar donde han nacido mis cuatro hijos. Además, he respetado tanto las costumbres y las leyes del país, así como he procurado seguir las mías y respetarlas también.)

Con mi experiencia puedo decir que con la actual práctica impuesta por ignorantes políticos, según la cual los niños deben pasar un examen de alemán antes de entrar al kindergarten, mis hijos habrían sufrido más que un golpe grave en la vida, porque no lo habrían aprobado.

Daño irreparable y de imprevisibles consecuencias.

Nosotros hemos tenido suerte porque la ley es nueva, pero, ¿y los otros, los demás qué?

Con mi experiencia puedo decir que la integración es un trabajo de dos partes y en el que es necesario exigir a ambas si hay un verdadero y real interés por que funcione.

VIDENTES QUE PIENSAN POR INVIDENTES COMO VIDENTES

Una de las grandes deficiencias palpables en este asunto de la inmigración y de la integración, es que es decidido y tratado por gente que apenas tiene experiencia personal vital -propia- en el tema.

Muchas veces, ni siquiera experiencia académica.

Los que deciden y legislan suelen ser gente que está haciendo leyes para invidentes, siendo ellos mismos videntes.

Son videntes que piensan por invidentes, ¡pero como los videntes que son!

Son los mismos que crean caos vehicular y muertes por atropellamiento porque reglamentan las vías para los ciclistas de esta ciudad, siendo ellos mismos automovilistas.

Recién ahora, como responsable del tránsito o tráfico de bicicletas en Colonia, ha sido nombrado ¡un ciclista!

¡Después de haberse pasado la ciudad décadas llorando a sus muertos ciclistas tanto por imprudencia de estos como de los automovilistas!

El error había estado parcialmente en otra parte. Tal como en este caso que nos ocupa.

DISOLVIENDO FRONTERAS

Las fronteras, no nacen pues en la escuela.

Allí se refuerzan, se solidifican y se certifican.

Mientras la mentalidad no cambie y los políticos no pongan énfasis en cambiar esas mentalidades, habrá solo más de lo mismo.

Mientras existan políticos sinvergüenzas e irresponsables que carroñan de la más o menos natural xenofobia que todos llevamos dentro (y que es la que nos permite conservar y reconocer nuestras propias identidades) solo por ganar los votos que no conseguirían de otra forma, lo hasta ahora avanzado corre peligro de perderse de un borrón.

Curiosamente -quién se lo podría haber imaginado- en este país ha sido la televisión alemana la que más está aportando en este asunto.

Mucho más que ciertos políticos verdaderamente ignorantes y realmente peligrosos.

¿Qué hace la televisión, tal vez sin ser demasiado consciente del bien que aporta entre tanta basura mental y consumista que nos inyecta?

Muestra a diario a esos turcos alemanes (y demás germano-globales) que se mueven en Alemania y en el idioma de Goethe como peces en el agua.

Eso se llama disolver fronteras.

HjorgeV, lunes 07-04-2008


UNA ESTRELLA MENOS, MÁS LUZ

6 Abril 2008

HA MUERTO TAYLOR

Decía en una página de esta bitácora de febrero del año pasado, que me sigue fascinando la escena final de una película que considero como una de las grandes del cine de todos los tiempos.

En la ficción de ese film, es el año 3978 y el coronel Taylor, único sobreviviente de una nave espacial proveniente de la Tierra, ha hecho un aterrizaje forzoso sobre un planeta en el que acaba de escapar de sus captores.

Montado sobre un caballo y acompañado por Nova –su especie de pareja del nuevo planeta-, avanza semidesnudo por la orilla de una playa desierta.

De pronto, a lo lejos, ve una gran estatua inclinada y parcialmente hundida en el mar.

¡Es la Estatua de la Libertad!

En ese momento se da cuenta que no ha aterrizado en otro planeta habitado por simios.

Sabe que ha llegado simplemente al futuro de la Tierra y que un holocausto mundial ha significado el fin de la civilización humana y la aparición de una nueva civilización de monos quienes son los que ahora la dominan.

El coronel Taylor impreca:

-¡Maniáticos! ¡Lo habéis destruido! ¡Os maldigo a todos! ¡Maldigo las guerras! ¡Os maldigo!

La escena es sencillamente genial.

Pero, ¿no sabía este sujeto que las guerras se hacen con armas?

En la vida real corría el año 1968, el hombre acababa de llegar a la Luna y el planeta se mantenía en vilo por la llamada Guerra Fría y por el miedo a una nueva conflagración mundial, esta vez dominada por el armamento nuclear de las nuevas potencias.

El miedo era real.

Tan real como las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki, en los que personalmente considero los mayores Actos Terroristas de la historia mundial.

¿Qué es -sino- lanzar sobre una ciudad entera una bomba, sea atómica o no?

(No olvidemos que con el pretexto de haber acabado con los nazis, se ha callado sobre estos y otros crímenes -de lesa humanidad- más; como ahora se calla mucho más con el pretexto de acabar con cierto tipo de terrorismo.)

Pero volvamos al tema simiesco que nos ocupa.

El mismo coronel Taylor que en El planeta de los simios (1968) mpreca a la Humanidad y nos llama –con justicia- maniáticos y maldice las guerras, ese mismo coronel Taylor, ha muerto ayer.

Se llamaba John Charles Carter (Illinois, 1924) en la vida real. Charlton Heston para el cine. (Charlton era el apellido de soltera de su madre Lila Carter.)

Ha muerto obviamente una leyenda. Una altamente cuestionable.

Aún más: con Heston ha muerto una Metáfora Cruel de la Humanidad.

¡Tanto arte y tanta capacidad histriónica, tanta fama y poder mediático, puestos al servicio de una causa tan abyecta como la proliferación de armas!

Su papel como metáfora de lo que somos –seres contradictorios, peligrosos y, sin embargo, también talentosos- lo completó acompañando nada menos que al asesinado reverendo Martin Luther King en una marcha por los derechos civiles.

Cuando King exclamó “Tengo un sueño” (una visión: I have a dream), Taylor estaba a su lado.

Eran –claro- otros tiempos.

Los bandos eran tan confusos que podían existir este tipo de amalgamas.

Hoy, con la definición impuesta por Bush y sus Gladiadores Imperiales, el mundo se divide en Buenos y Malos.

Y no hay necesidad de decir que si las cosas no se presentan claras, basta esperar el veredicto de su Majestad del Norte para volver a formar filas como ratitas apresuradas y con miedo a equivocarse de equipo.

-¿No es acaso un crimen invadir un país? –podría preguntar tímidamente alguien.

-Lo hacemos los Buenos. Entonces, por definición, no puede ser malo. ¿Está claro?

-Ahhh…

HACIENDO DEL MUNDO UN LUGAR PEOR

¿Qué más contradicción que la de marchar por los derechos civiles y terminar promoviendo la tenencia de armas por medio de una organización como la Asociación Nacional del Rifle?

¿No es acaso el Derecho a la Vida el mayor de todos los Derechos Civiles posibles?

A Heston –independientemente del mayor o menor reconocimiento de sus capacidades histriónicas, a mí me parecían excepcionales para cierto tipo de personajes- se le reprocha básicamente no haber tenido ningún empacho en contribuir con su poder mediático a hacer del mundo un lugar más peligroso.

Se dice que llegó a afirmar en vida que solo le quitarían el rifle de sus frías manos muertas:

Only from my cold dead hands.

Hacía, así, alusión a su empeño indesmayable por defender el ‘derecho inalienable’ que supuestamente debería tener cada ser humano de portar un arma de fuego.

Ese derecho que hace temblar a cualquier familia, pero sobre todo a las familias pobres, de paso que hace sobarse las manos a los fabricantes de armas.

Es decir, a los fabricantes de más desdichas y más desgracias humanas y desastres materiales en este Pobre Mundo.

Co-responsables de hacerlo un Lugar Peor.

Aquellos que, por lo demás, solo conocen sus sangrientos, absurdos y malignos efectos en todo el planeta por los diarios, la Red o la televisión. Obviamente desde lejos.

O simplemente no se interesan por esos efectos y consecuencias siempre que sigan inflando sus cuentas bancarias.

Siguiendo las palabras de Charlton Heston, podemos decir que ha llegado el momento de cumplir su deseo.

Hace poco, ante la muerte de Arthur C. Clarke, me atreví a afirmar que un hombre se acababa de convertir en una estrella real.

Esta vez, una gran estrella simple del cine ha fenecido.

El futuro del mundo ha ganado, en cambio, en luz.

Quitémosle con cuidado al coronel Taylor -respetando su sueño eterno y pidiéndole permiso a su esposa Lydia con quien estuvo casado 64 años- el arma de sus manos.

Esas otras vidas que también tienen derecho a vivir como cualquier otra -los gusanos-, no se quejarán, porque no comen metal. Otros millones y millones de seres llamados humanos, nacidos y por nacer, lo reclaman y lo agradecerán.

Quitémosle pacíficamente el rifle de sus manos ahora frías.

Hagámoslo por lo menos con la imaginación.

Esa arma que debería reemplazar cada vez más a todas las demás.

HjorgeV 06-04-2008


“A MI JEFE LE GUSTABAN LAS JUDÍAS BLANCAS”

4 Abril 2008

Caramba, un intento de traducción debe haberme creado más enemigos de los que ya tenía. Pero con razón.

Vayamos por partes.

ÉL ERA MI JEFE

En la página 92 de su libro autobiográfico, Él era mi jefe, la secretaria alemana Christa Schroeder refiere la generosidad con la que él dona su torta de cumpleaños el mismo día a un hospicio infantil.

En la página 179 admira la importancia que le daba su jefe a los modales y “a los arreglos florales y demás decoraciones de la mesa”.

De la página 180 traduzco lo siguiente:

“Sus platos favoritos a comienzos de los años 30 eran las judías blancas (alubias, habichuelas, frijoles), guisantes y lentejas, verduras y ensaladas. […] La carne era para él un tejido muerto, putrefacto. Además, desaprobaba los crueles procedimientos con que se mataba a los animales en los mataderos. […] Al final explicaba que nunca había sido su intención, obligar a nadie a comer como él”.

MARZO DE 1938

El sábado 12 de marzo de 1938, tropas alemanas cruzan la frontera e invaden Austria.

Al mando de estas tropas está un austriaco. Y a esa invasión de su propio país, la ha llamado Anexión.

Tres días después, el 15 de marzo de ese año, ese mismo austriaco se presenta en la llamada Plaza de los Héroes de Viena para dirigirse a su pueblo invadido.

La reacción de los vieneses es varia.

Hay quienes lo jubilan y endiosan. Otros se lamentan del diabólico desatino histórico que significa. Y hay quienes se oponen activamente y lo pagan con su vida.

A continuación, miles de austriacos son perseguidos y asesinados.

¿Su crimen?

Se les asesina por ser homosexuales, tener pensamiento político disidente, origen étnico o religión diferentes de las de los poderosos con las armas.

Lo que siguió es conocido y tiene un nombre atroz.

DESASTRES CULINARIOS

La mencionada Christa Schroeder fue la secretaria privada de Adolf Hitler –su jefe- de 1933 hasta 1945, del mismo austriaco de líneas más atrás.

Tras su fallecimiento en 1984, se publicó su autobiografía Él es mi jefe, basada en los apuntes estenográficos que solía hacer paralelamente a su trabajo.

Una cosa lleva a la otra.

Para empezar, me llamó la atención la publicación de un libro que era una clara apología indirecta del nazismo.

Rebuscando información en la Red, me topé con una página que lo mencionaba -de la cual he tomado los fragmentos aquí transcritos y parcialmente alterados- y que se preguntaba si las bibliotecas del estado se habían convertido inocente y parcialmente en refugios fascistas.

¿Que por qué he alterado uno de los fragmentos obtenidos de allí?, podría preguntarme alguno.

Porque resultaba que una de las frases, traducida, venía a ser como sigue:

A Hitler le gustaban las judías blancas.

Esa frase no se podía quedar así, estaba claro.

Medio en broma, medio en serio, escribí a mis amigos traductores y les pedí que me ‘ayudaran’ con la frase Hitler mochte weiße Bohnen, porque resulta que sé que muchas legumbres tienen otro nombre en España.

Lo que nosotros conocemos como frejol o frijol en el Perú, según la Real Academia, se conoce como fréjol o judía en España.

De tal manera que weiße Bohnen, ‘frejoles blancos’, bien podrían ser nuestros pallares.

Ahora, por otra parte, resulta que para la misma Academia, pallar es una “Judía del Perú, gruesa como un haba, casi redonda y muy blanca”.

Esperando ayuda de mis amigos traductores españoles y latinoamericanos, les escribí, como ya he mencionado.

Un español de África (nació en Melilla) se lo tomó en serio y me dijo que Hitler no se traducía.

Otro propuso Hítloris, pero evitó lo de las judías blancas.

Algunos ni siquiera me contestaron.

¿No habría sido demasiado macabra mi media broma?

OFERTA CULINARIA MACABRA

Llegué a todo esto porque un lector atento español me contó que en su estadía en Viena había notado que algunos restaurantes ofrecían el o los platos favoritos de uno de los más grandes Locos Malos de la Historia Mundial.

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Y eso, coincidiendo con la conmemoración del Holocausto judío.

El lector, José, me escribió contándome su indignación.

Sin saber cómo tratar el tema, estuve dando vueltas en la Red hasta que descubrí un libro que niega que la malvada criatura en cuestión haya sido vegetariana, contrariando las afirmaciones de la secretaria privada arriba mencionada.

Independientemente de la certeza de esta información, que es algo absolutamente secundario -opino-, me interesaban otras cuestiones.

(¿O lo que comemos nos predispone para la maldad o no?)

Mis preocupaciones eran de otro tipo.

¿Cuál era la diferencia entre mi broma macabra y la oferta macabra de los restaurantes vieneses denunciados?

¿Es ‘ético’ reírse de un personaje así?

¿Cómo era posible que este crimen ‘culinario’ no haya sido denunciado en Austria o Alemania?

¿No hubo ni un solo empleado, cocinero, camarero, cliente o simple transeúnte austriaco que no pudiera denunciar esto aunque fuera anónimamente?

¿Era cierta la información que me había pasado el lector mencionado?

La verdad, viviendo en Alemania es difícil de creerlo. Es decir, en este país eso no sería posible. No.

Casi de ninguna manera.

Salvo que se tratara de alguna reunión de un grupo especial y hecha con carácter privado. Eso es otra cosa. Seguro que existe y se mantiene en la clandestinidad.

HACIÉNDOSE LAS VÍCTIMAS

Sin embargo, Austria es un país que ha llevado y está llevando otros rumbos, distintos de los adoptados por el pueblo alemán.

Tanto en Austria como en Alemania, los crímenes nazis fueron posibles no solo porque gran parte de la población miró para otro lado.

Fueron posibles porque otra gran parte de esa misma población colaboró directa e indirectamente con esos crímenes de lesa humanidad.

La diferencia está en que Austria se ha mostrado tradicionalmente como víctima de los alemanes y ha conseguido apartarse exitosamente de su negro pasado igualmente nazi.

La realidad austriaca actual es, por eso, peculiarmente dura.

Y en ella caben ejemplos como el que nombraba el lector.

La razón tiene su origen en que en Austria después del final de la Segunda Guerra Mundial no existió un programa de desnazificación como sí existió en Alemania.

Los países vencedores partieron de que Hitler había obligado a su país a formar parte del Tercer Reich, ignorando que allí también existían muchos nazis.

Esto permitió que en Austria el Nazismo no solo pudiera seguir existiendo, sino también pudiera desarrollarse ideológicamente, hasta el punto de llegar a formar parte más o menos ‘natural’ del espectro político.

El FPÖ (algo así como Partido Liberal de Austria) fundado en 1956 y nacido del VdU (Partido de los Independientes), se convirtió así pronto en la madriguera de los viejos y nuevos nazis en ese país.

Con Jörg Haider a la cabeza, fue ganando en los 90 cada vez más terreno hasta llegar al poder en el 2000 con un simple programa, básicamente xenofóbico y antisemita.

Por eso, no es enajenado decir que el gobierno austriaco está en gran parte conformado por modernos nazis: políticos de dentadura blanca, sonrisa vecinal y aspecto de joven triunfador y amigo del pueblo.

Gente que hace su propaganda como quien te quiere vender un detergente o un dentífrico.

Y el resto mira para otro lado.

Por eso mismo, no creo exagerada la información del lector desde Viena.

Es más, no sería exagerado decir que hay un fantasma que sigue vivo en Europa.

Es el fantasma de un austriaco que se pasea nuevamente y da vueltas por la vieja Viena y otras ciudades europeas.

El programa ‘político’ de hoy es más o menos simple y ha ‘triunfado’ tanto en Alemania, como en Austria y parcialmente en Suiza:

¡Inmigrantes y extranjeros fuera!

Así se inició la carrera del fantasma que ideó y consumó el Holocausto de más de 5 millones de judíos y de quien se afirmaba que era vegetariano.

Porque según su secretaria privada “desaprobaba los crueles procedimientos con que se mataba a los animales en los mataderos”.

Creo que al negocio de la extrema derecha le va bien no porque venda mucho.

Sino porque cuenta con la complicidad de todos los demás que miran simplemente para otro lado.

Este lector, José, se ha atrevido a mirar de frente.

HjV 02-04-2008

Fuentes y enlaces:

http://www.sueddeutsche.de/kultur/artikel/885/115770/print.html

http://www.bifff-berlin.de/STABU.htm

http://www.hygeia.de/_hygeia/Documents/hitlerwarkeinvegetarier.pdf


RITA HAYWORTH: DEMOSTRANDO EL SEXO DÉBIL

2 Abril 2008

Un lector de esta bitácora hizo un comentario que despertó mi curiosidad por un personaje femenino que causó sensación mundial en por lo menos una y dos generaciones anteriores a la mía.

Se trata de Rita Cansino, hija de Enrique Cansino, un bailarín sevillano, y de Volga Haworth, una descendiente de irlandeses.

Su nombre completo era Margarita Carmen Cansino (Nueva York, 1918-1987), pero fue recién cuando adoptó el apellido ligeramente alterado de su madre como principal, que se hizo más famosa.

Me estoy refiriendo, ya lo habrán podido colegir, a la gran Rita Hayworth.

Parte de su biografía leída en la Wikipedia, despertó tremendamente mi curiosidad.

ritahayworth.jpg

Transcribo:

No obstante, su fama como mito erótico se consolidó con Gilda (1946), de Charles Vidor, una de las grandes películas del cine negro.

La película fue un escándalo, y en países como España fue considerada como “Gravemente peligrosa” por la Iglesia Católica, debido a su strip-tease insinuante, en la famosa escena donde se quita un guante. Esta película la hizo inmensamente famosa, hasta el punto de que se colocó su imagen en la bomba atómica de pruebas arrojada por Estados Unidos sobre las Islas Bikini. Dado el carácter pacifista de la actriz, este hecho la indignó profundamente. También ocasionó una histérica expedición a los Andes para enterrar una copia de la película, para que se conservase en caso de un desastre nuclear.

Esto me pareció casi ciencia ficción. Simplemente increíble.

La película es de 1946.

Acababa de terminar la Segunda Guerra Mundial, la conflagración más tonta y absurda de la historia mundial, si la invasión de Irak y Afganistán no terminan pronto.

Mis padres ya habían nacido, pero no los de la mayoría de los lectores de estas líneas, seguramente.

Lo digo irónicamente, claro, lo de la ciencia ficción, porque creerse que un strip-tease insinuante -¡de una mano, además!- haya bastado para que la Iglesia Católica la considerara como ‘gravemente peligrosa’, es algo que va más allá de la simple ficción, incluso.

Es mi pobre opinión.

(Qué potente imaginación la de esos jerarcas de esa iglesia, en todo caso. ¿O no?)

Azuzada aún más mi curiosidad, acudí a esa maravillosa, aunque aún deficiente, Máquina del Tiempo llamada YouTube.

El que se haya tomado la molestia de apreciar el anterior video puede quedarse asombrado inmediatamente buscando las razones de las rabietas de la iglesia española y el porqué del éxito de la Hayworth.

Era guapa. Sin duda.

Tenía un enorme ángel. También. Gancho.

Eso se puede notar en esta recopilación de los mejores momentos de la mencionada película Gilda.

En la primera toma, ella aparece -luego de habérsele preguntado si “está presentable”- levantándose con un certero golpe de su cabellera hacia arriba y mostrándose en un vestido sin hombros de color claro.

Si se observa esa secuencia con los ojos de ahora –los míos, en este caso- creo que solo se aprecia una joven mujer agraciada y, ¿cómo decirlo?, ¿bastante ‘ligera’?

Ligera en el sentido de mujer libre, alegre y confiada de sí misma.

¿Era esto lo que hizo exaltarse a la iglesia?, me pregunto.

Si se vuelve a ver con atención y dedicación, es posible descubrir una alta –dicho todo esto sin ningún afán peyorativo- malicia en la mirada y los gestos de la actriz.

Presten atención.

El hombre que acaba de llegar se la queda mirando con su cara de tonto arrebatado y observen los gestos de ella.

¡Están dirigidos a un hombre con cara boba, alguien a quien ese tipo de gestos femeninos podía conseguir que se derritiera, seguramente!

¿Con qué ojos habrían mirado los responsables de la iglesia de ese entonces a esta Rita media hispana?, me pregunto ahora.

Pienso, a pesar de su indudable gancho, que de allí a considerarla una bomba erótica, solo se puede explicar con que cada época tiene sus mitos y, obviamente, también sus tics.

Sus manías y rarezas.

Es más, si se observa bien su actuación cuando sale a cantar embutida en su vestido negro de satén que solo la cubre hasta el límite superior de sus pechos, esta impresión puede corroborarse.

rita.jpg

Primero mueve los brazos como quien toca un rudimentario y desproporcionado violín, y parece moverse de tal forma que quisiera evitar en todo momento que el vestido no se le vaya a resbalar hacia abajo.

(Su voz es agradable. No era de las mejores, y ella lo sabía y reconocía, pero tenía dos cosas que muchos artistas contemporáneos parecen desconocer: musicalidad, además de entrega.)

Si se sigue observando bien, se nota que no dominaba lo que se suele llamar movimientos sensuales a pesar de la sangre paterna. (Perdonen el atrevimiento.)

Sus movimientos tenían más de los típicos intentos anglosajones por perseguir un ritmo que nunca encontrarán, diría un cubano.

¿Qué tenía entonces?

Opino que básicamente Atrevimiento y Frescura, aparte de los dones ya mencionados.

Ambos enmarcados por una linda cabellera y unos hombros al desnudo que debían ser el no va más de toda una época, por más que esto último nos pueda parecer impensable ahora.

Su rostro agradable y simétrico, su boca grande y sus labios generosos completaban el panorama visual.

Si se fijan bien, la escena del guante no es ni siquiera especialmente sensual ni de movimientos ‘atrevidos’, pero la desnudez incipiente debió colmar la paciencia de un par de párrocos con demasiada imaginación en la cabeza.

(¿Para qué fueron a ver la película?, me pregunto. Y si solo la conocían de oídas, ¿qué les contaban los que la habían visto? ¿Qué? ¿Cómo? ¿Imitando sus movimientos de la mano?)

La película Gilda marcó la vida y la carrera de Rita Cansino.

(No recuerdo haberla visto conscientemente de niño en alguna de las repeticiones que seguramente ofrecía la televisión. ¿No me dejarían?)

Se llegó a afirmar que “nunca hubo una mujer como Gilda” (Wikipedia).

Ella misma hizo una afirmación que la pinta de cuerpo y mente enteros, y retrata caricaturescamente el éxito y el significado que llegó a tener esa película en el resto de los pobres terrestres:

“Todos los hombres que conozco se acuestan con Gilda, pero se levantan conmigo”.

Frase genial, de profundidad filosófica.

Me atrevo a decir que el significado de Hayworth y su Gilda va más allá de las características y posibles excentricidades de una época particularmente especial de nuestra historia.

Porque poco después aparecería el feminismo y la llamada liberación femenina, no por casualidad acompañadas de modas como el bikini y la minifalda, y de avances farmacéuticos como la píldora.

Me atrevo a afirmar, por tanto, que la Hayworth fue una de las diosas de una era que se inició al filo del siglo pasado, a la luz del nacimiento del cine, del video y la televisión.

Una era que cada vez demuestra más que ha existido una gran confusión en nuestras mentes masculinas. (Las mujeres siempre lo han sabido.)

El verdadero sexo débil somos nosotros.

Los hombres.

Vale decir, esos seres capaces de poner cada cara boba ante ciertas mujeres y de andar quejándonos después.

HjV 02-04-2008