Qué canción.
Un tema de la desesperanza y la esperanza a partes iguales y sorpresivas.
Escape, más conocida como la Canción de la Piña Colada, fue primer puesto de las listas de varios países en diciembre de 1979.
Es decir, fue el último Nr. 1 de la Década Prodigiosa de los 70.
Después de descender al segundo puesto en la primera semana de la nueva década en EEUU, volvió a serlo en la segunda.
Con lo cual, Rupert Holmes (Northwich, Inglaterra, 1947) es el único autor que lo ha conseguido con una misma canción en dos décadas diferentes en ese país.
De padre usamericano –oficial del ejército y director musical- y madre inglesa, Holmes creció al norte de la ciudad de Nueva York, en un pueblucho periférico de nombre Nanuet.
Ya había compuesto melodías para The Platters, The Drifters y para la serie televisiva de la Familia Partridge, cuando Barbra Streisand se fijó en las ingeniosas, poéticas y divertidas canciones de su primer álbum, Widescreen de 1974.
De ese disco, la Streisand escogió varios temas para su película Ha nacido una estrella de 1976.
Pero Rupert Holmes no sólo había estudiado clarinete en la Manhattan School of Music, también dominaba otros instrumentos, aparte de cantar, componer, hacer arreglos y trabajar como músico de estudio.
Su segundo álbum, Rupert Holmes (1975), motivó que la revista Rolling Stone lo comparara con Bob Dylan por su particular originalidad.
En las dos últimas décadas del siglo pasado recorrió teatrines y bares de Nueva York como comediante solitario –stand up comedian-, paralelamente a sus demás ocupaciones y aficiones.
Ingenioso creador incansable, ha escrito y producido para la televisión y el teatro (Premio Tony 1986), además de continuar su labor como compositor.
En el 2003 publicó su primera novela.
Piña Colada es un tema de su quinto álbum, Partners in Crime, y la historia del tipo que, cansado de su viejo amor y hojeando -mientras ella duerme- en la sección ‘Encuentros’ de las columnas de avisos clasificados, se encuentra con uno que lo deja pasmado porque parece escrito especialmente para él.
El anuncio reza así, en mi libre traducción:
“Si te gusta la Piña Colada y ser sorprendido por la lluvia. Si lo tuyo no es el yoga y no eres del todo descerebrado. Si te gusta hacer el amor junto al mar a medianoche sobre las dunas de un cabo, entonces eres el amor que ando buscando. Escríbeme. Y escápate.”
El tipo, sabiendo que está cometiendo una maldad, aunque, por otro lado, reconociendo que él y su viejo amor han caído en una aburrida rutina, se anima a responderle:
“Sí, me gusta la Piña Colada y ser sorprendido por la lluvia. Me va más el champán que los alimentos saludables. Tenemos que encontrarnos mañana mismo al mediodía y dejar esta burocracia atrás. En un bar llamado O’Malley’s, en el que planearemos nuestro escape.”
Llegado el ansiado momento del encuentro, la ve entrar por la puerta del bar y la reconoce desde lejos por su sonrisa y “la curva de su rostro”.
-Oh, eres tú –le dice ella.
-No sabía que te gustaba la Piña Colada…
-Ven, escapémonos –añade ella, su viejo amor, después de reír juntos.
Ingeniosa, de trama inesperada, y con su toque de desilusión con esperanza añadida, Escape es también la historia de muchos que no saben quién duerme realmente a su lado.
La canción de la Piña Colada.
Historia altamente improbable. De traidores espejos enfrentados. De dos seres que cansados el uno del otro, terminan reencontrándose creyendo haber encontrado su escape.
¿No será tu canción?
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.HjorgeV 22-11-2008
Nota: Para hacer una Piña Colada, tomar una medida de ron, dos a tres de jugo de piña, agregar un chorro de crema de coco al gusto (o crema de leche y jarabe de coco), añadir hielo y licuar o agitar en un vaso coctelero. Servir con espuma y adornando con las hojas y una rodaja de la piña. Dejar un rastro infinitesimal de canela sobre la superficie.
También se puede servir en la misma piña, que previamente habremos vaciado cuidadosamente para usar su pulpa en la preparación de la bebida. Agregar un poco de agua al licuar, en este caso, o simplemente más hielo.
RUPERT HOLMES: ESCAPE (THE PIÑA COLADA SONG)
I was tired of my lady,
We’ve been together too long.
Like a worn-out recording,
Of a favorite song.
So while she lay there sleeping,
I read the paper in bed.
And in the personal columns,
There was this letter I read:
“If you like Piña Coladas,
And getting caught in the rain.
If you’re not into yoga,
If you have half-a-brain.
If you like making love at the sea at night,
In the dunes on a cape.
Then you’re the love I’ve looked for,
Write to me, and escape.”
I didn’t think about my lady,
I know that sounds kind of mean.
But me and my old lady,
Have fallen into the same old dull routine.
So I wrote to the paper,
Took out a personal ad.
And though I’m nobody’s poet,
I thought it wasn’t half-bad.
“Yes, I like Piña Coladas,
And getting caught in the rain.
I’m not much into health food,
I am into champagne.
I’ve got to meet you by tomorrow noon,
And cut through all this red tape.
At a bar called O’Malley’s,
Where we’ll plan our escape.”
So I waited with high hopes,
Then she walked in the place.
I knew her smile in an instant,
I knew the curve of her face.
It was my own lovely lady,
And she said, “Oh, it’s you.”
And we laughed for a moment,
And I said, “I never knew..
“That you liked Piña Coladas,
And getting caught in the rain.
And the feel of the ocean,
And the taste of champagne.
If you like making love at midnight,
In the dunes on a cape.
You’re the love that I’ve looked for,
Come with me, and escape.”
Escrito por hjorgev