REBELDÍA TRAGADA, RABIA CONTENIDA

19 Diciembre 2008

Acabando de leer que los premios Nobel están bajo sospecha, me puse a pensar en todos aquellos que frente a las protestas y disturbios que aún no han cesado en Grecia, mueven la cabeza en señal de clara desaprobación.

Que quede claro: no existe el derecho a protestar destruyendo la propiedad ajena, sea esta privada o estatal.

Pero quedarse sólo en ese aspecto del problema sería una estolidez.


Ahora son los jóvenes en Suecia los que han lanzado su grito.

Esta vez ha sido el cierre de una mezquita la que ha provocado violentos disturbios en el país del premio Nobel.

Justamente.

No son meras casualidades.

Hace poco fue en Italia.

Pero pasó bastante desapercibida la protesta estudiantil en ese país.

Algo del Mayo del 68 parecen tener estas olas de protestas en países inesperados, vamos a decir.

¿Se hablará en el futuro del Diciembre del 2008?

Ojo, que la rebeldía juvenil también puede tener y tiene carácter apacible y lúdico. No violento.

Hoy, mucho más que en otras épocas, por ejemplo, los jóvenes dominan un vocabulario que mucha gente no puede entender y lo usan para desmarcarse de los mayores.

En España se vio el caso del botellón, para dar otro ejemplo.

Sabemos que en las conductas juveniles siempre hay un impulso desgarrador o de ruptura, porque la juventud es la última etapa del cordón umbilical, del vínculo que los humanos mantenemos hasta la completa independencia del hogar materno y paterno.

Es normal que los jóvenes se rebelen y protesten.

Pero cuando esas protestas toman la forma de un grito profundo y destructivo, evidentemente, algo sucede en el mundo y ya no se puede deber solo a esos jóvenes.

Cuando un periodista puede terminar 15 años en prisión por arrojarle sus zapatos a otro ser humano que invadió su país iniciando una tragedia que aún no tiene fin, pero el mayor estafador de la historia (50.000 millones de dólares), Bernard Madoff, sale libre bajo simple arresto domiciliario y después de pagar una fianza equivalente al 0,02% del monto de la estafa:

¿Qué se puede esperar de los jóvenes?

¿Que griten “A ESTAFAR, A ESTAFAR QUE EL MUNDO SE VA A ACABAR”?

¿Qué se espera que piensen?

¿“Ya no tenemos que preocuparnos más por el futuro de nuestros hijos. ¿Médico, abogado, informático, ingeniero? ¡Será financiero!”?

Cuando un sacerdote se enfrenta a una pena de 30 años de prisión por habérsele encontrado ¡3 gramos de cocaína!, pero el Vaticano soluciona los graves problemas de pederastia en sus filas pagando millonarias indemnizaciones pero sin que los culpables terminen en la cárcel como debería ser.

(¿O es lo mismo hacerse daño en la propia nariz con fines de esparcimiento –o por simple adicción- que marcar a alguien de por vida y destruírsela con abusos sexuales?)

(¿Cuántos le corresponderían a Bush por haber coproducido la muerte de miles de iraquíes?)

Cuando un gobierno como el actual español, se jacta de oponerse a la Invasión Usamericana de Irak y a la guerra sucia contra el llamado terrorismo, pero permite que durante ese mismo gobierno desaparezcan documentos que acreditan que EEUU usaba consentidamente el suelo español para transportar a sus detenidos en forma ilegal.

Cuando las cárceles del llamado Primer Mundo se siguen llenando de pequeños traficantes, camellos, enfermos (los adictos graves lo son) y carteristas de poca monta, mientras los banksters siguen libres y con la posibilidad de seguir gozando de sus privilegios.

Cuando se realizan despidos masivos, pero se descubre que los directivos, mánagers y responsables de muchas empresas quebradas o en crisis, no tienen ningún empacho en llegar en avión privado o pagar 400.000 dólares por una sola noche de juerga celebrando el rescate con el dinero de los contribuyentes, como hicieron los directivos de AIG.

Cuando se nos muere un niño de hambre o pobreza cada dos o tres segundos, pero los medios de comunicación no paran de hablar de los grandes avances tecnológicos y científicos de nuestra civilización.

Cuando se celebra el sexagésimo aniversario de los Derechos Humanos, pero no hace mucho se discutía en EEUU si aprobar la tortura o no, cuando en realidad ese país la ha estado aplicando y la continúa utilizando en su particular guerra terrorista contra el terrorismo.

Cuando el progreso consiste en producir y desarrollar automóviles más rápidos y potentes y no en cuidar nuestras energías no renovables.

Cuando ya está claro que el Mercado Libre lo es, pero solo para los poderosos que lo controlan, y que las promesas de bienestar general del capitalismo eran mentiras crueles.

Cuando ya está claro que más allá de las buenas sensaciones, burbujas, luces y ruidos más o menos agradables que presta, el Consumismo no es sustancialmente algo por lo que valga la pena sacrificar una vida entera ni nada realmente interesante en el fondo.

Cuando se llega a la conclusión de que el mundo se ha ido convirtiendo en una inmensa fábrica de productos baratos, además de productora de tóxicos deshechos, solo para seguir manteniendo la misma ilusión consumista e inflar las cifras de los que ya no necesitan más porque ya tienen para mil vidas en completa suntuosidad.

Cuando una cierta gran vergüenza se empieza a apoderar del que lee la prensa a diario y se entera de todo esto.

En cualquier parte del mundo.

Con solo encender su máquina, su computadora u ordenador.

¿A quién puede realmente asombrar que jóvenes de todo el mundo, enterados, informados y conscientes de los verdaderos problemas que aquejan a nuestro planeta, estén tragándose su frustración permanentemente y que luego esa frustración la regurgiten en forma de vómito violento e inesperado contra el estado de cosas?

No hay que estar de acuerdo con la violencia, la destrucción de la propiedad ajena (sea privada o estatal, repito) ni con la agresividad, para entender que el Grito Helénico, esta protesta juvenil griega, es en realidad un grito mundial.

Hay una esperanza falsa en el horizonte.

El hombre -y su administración- responsable de los más graves daños a nuestra civilización perpetrados en apenas ocho años, se va.

El patán bufo que ordenó la invasión de dos países, permitió o acaso ordenó directamente la tortura y abusos en Abu Ghraib, el artífice de la ilegal cárcel de Guantánamo y el directo responsable de los 650.000 muertos que van en Irak (otras fuentes dividen por 20 ó 30 esa suma, otras la duplican, incluso).

El Presidente Más Nefasto de la Historia.

Se va.

Sí.

Se va.

No se quedará para ser juzgado.

Ni condenado.

(Es mi pronóstico.)

He aquí entonces otra maligna frustración que nuestra juventud mundial se tendrá que tragar en silencio.

No nos asombremos, luego, de que estallen varias Grecias más en muchos países del mundo pronto o en un futuro no muy lejano.

Estos jóvenes no saben muy bien contra qué protestan, es cierto.

“No tenemos nada que perder, por lo tanto, ¿qué importa por qué protestamos.”

Pero es la misma furia bruta, la indignación y el ansia de justicia que llevó al periodista Muntaner al Zaidi a arrojarle sus zapatos a Bush.

No es nada nuevo, entonces.

Los jóvenes siempre han sido rebeldes.

(Todos los usamericanos deberían agradecer, por ejemplo, que el grupo llamado Code Pink y opuesto a la guerra de Irak, manifieste ese mismo descontento pacíficamente, haciendo una parodia del incidente de los zapatos arrojados a su presidente.)

Pero así como la llamada globalización y la Red nos han permitido descubrir nuevas formas de entretenimiento, información, relaciones y negocios, de la misma manera, nos permiten ver la clara radiografía de un mundo cruel, injusto, y hasta sarcástico con sus pobres y débiles.

Suecia es solo un nuevo ejemplo de que muchos jóvenes no se lo pueden seguir tragando así nomás.

Y que lo material es, para esos mismos jóvenes, solo un bien de segunda categoría.

Destruirlo, no es algo que parezca preocuparles tanto como la expresión liberadora de su rabia contenida.

…..

HjorgeV 19-12-2008


ESPERANDO EN LA ESTACIÓN DEL OLVIDO (Poesía)

17 Diciembre 2008

……

La superficie de la cúpula presenta brechas y hendiduras como si nadie

se hubiera ocupado de refaccionarla desde

la Guerra.

Esto no es una iglesia: es una estación de

ferrocarril de uno de los barrios más antiguos

de Colonia, al otro lado del río.

Me ha tocado el día de partir y mi músculo cardíaco pesa

más que mi maleta ahora que debo abandonar

esta ciudad.

Si esto fuera una iglesia del Vaticano, desde allá arriba estarían

mirándome ángeles

celestiales salidos

del pincel de algún genio renacentista.

Tengo tres horas por delante, que son como tres

vidas que tengo que administrar hasta

que salga el tren hacia Berlín.

Harto de cargar con mi pesada maleta,

pregunto

por un lugar dónde dejar mi equipaje, dispuesto

a dejar mi alma si me lo pidieran.

El lugar que me indican, semeja una gran obra a medio construir.

Me espera Berlín.

Bien podría esperarme un retroceso al tributo

inicial, a la lengua salada de la historia.

Un empleado ferroviario me dice que la oficina de

consignas está en construcción.

-¿Cuándo la terminan de construir? -le pregunto a su alma, que me mira

como un santo caído del cielo de pura inanición.

Las cosas que nada sirven se regalan, como sonrisas

que nada han costado.

-Cuando la terminen de construir –me responde él, mirándome

por si le saco un cuchillo o un clavel ante su respuesta.

Pero no digo nada,

porque este no es mi país.

Hasta que se me ocurre que no debería rendirme

tan fácilmente.

-¿Cuándo será eso? –insisto, como un niño dispuesto

a recuperar su pelota confiscada.

Pero esta vez el hombre de la gorra, calla.

Somos altos. Demasiados altos.

Y tal caída también nos corresponde.

Busco a otro empleado y cambio mi rostro por

el de alguien con absoluta cortesía.

El empleado que encuentro está armando su cilindro

que lo llevará más rápido a la muerte y

se prepara a encenderlo con una mano.

He hecho bien en mostrar más que mediana cortesía.

El Mono Sapiens sabe reconocer a un amigo

cuando éste no lo está apuñalando.

El segundo hombre tasa mi maleta como quien mira

a una mujer por primera vez y se pregunta si podría vivir

con ella una vida entera.

Hace sus consideraciones. Luego concluye:

-Va a entrar con las justas su maleta en el

casillero. Por las medidas, digo.

Le sonrío, porque

me fascinan las personas que saben calcular bien.

Minutos después, compruebo que estaba en lo cierto

por milímetros

y mi ánimo empieza a recobrarse.

Me alivia saber que he escapado a la cárcel

de llevar una maleta por más de dos horas conmigo.

Solo me queda ahora cargar el peso de mi corazón

o mis entrañas (ya me es indiferente)

hasta que llegue el tren.

……

Estoy en la estación del olvido.

Lo que espero es algo que va a dejar de existir apenas lo encuentre.

……

……

HjorgeV

18-12-2008


URGENTE:¡ATENTADO ZAPATISTA CONTRA BUSH!

15 Diciembre 2008

14 DE DICIEMBRE: DÍA MUNDIAL DEL ZAPATO JUSTICIERO

Hay formas de despedirse.

Y hay atentados y atentados. Este es uno zapatista, por así decir.

(VIDEO CON SUBTÍTULOS EN CASTELLANO: RECOMENDADO)

“¡Toma tu beso de despedida, pedazo de perro!” le habría espetado el bizarro periodista iraquí Muntazer al Zaidi -o Muntadar al-Zeidi- a Bush al arrojarle su particular regalo de despedida.

(Llamar ‘perro’ a alguien o arrojarle los zapatos -símbolos de impureza- son insultos graves en el mundo musulmán.) (¿Quién se desprende así nomás de sus zapatos fuera de casa, por lo demás?)

Hay que ver el gesto -de conejo de feria esquivando los proyectiles- del nefastísimo presidente que sin saber de Historia Mundial, la ha cambiado malignamente.

Y, por otra parte, la rabia contenida. La impotencia.

El sentido de justicia que tiene que haber tenido este hombre para atreverse a hacerlo.

Este inocente atentado no podrá revivir al más de medio millón de muertos que van -hermanos de este valiente periodista iraquí- desde que al conejo maligno se le ocurrió mentir para justificar su sed petrolera e invadir un país, pero es de los que pueden complacer hasta a los más pacifistas.

(¿Cuántos muertos ha producido la Invasión Usamericana de Irak hasta ahora? Hay diversos cálculos. ¡Pero aunque solo fueran una docena!)

Lástima que los seres humanos tengamos solo dos pies, como bien se sabe; es mi humilde opinión al respecto.

Habría que instituir el 14 de diciembre como el Día Mundial del Zapato Justiciero, ¿no?

No perderse, por favor, la actitud del primer ministro iraquí Nuri al Maliki durante los Lanzamientos, su sonrisa posterior y cómo recompone su rostro al recordar seguramente que está rodeado de cámaras.

Su particular zapato, por así decir.

(Comentario de una periodista usamericana presente, al exigírsele telefónicamente más detalles del incidente: “Solo puedo reportar que se trata de un zapato de la talla 10″.)

Y a propósito de atentados, les recomiendo no perderse el siguiente video ni la fotografía final tomada en Lima en la reciente reunión de la APEC.

“¡Tu otra mano derecha!”, le habrían gritado al Super Demente Agente 86. (Perdón Maxwell Smart).

Estos dos zapatazos no alterarán el sufrimiento de los 4 millones de refugiados y desplazados (cifra de la ONU), ni el de todos aquellos que simplemente perdieron su futuro cuando la Administración Bush invadió Irak, pero ojalá sepa apreciarlo alguno como yo lo he tomado:

Como un incruento y raro regalo de navidad.

Tendríamos que pagarles un buen curso de béisbol a todos los periodistas del mundo.

HjorgeV 15-12-2008

LETTERMAN: LAS 10 MEJORES DEL SUPER DEMENTE 86

pedazo-de-perroEL ZAPATISTA IRAQUÍ (Fotografía tomada de EL PAÍS)

right-hand“¡TU OTRA MANO DERECHA!”

Fotografía tomada de (se puede ver ampliada):

http://bartcopnation.com/dc/dcboard.php?az=show_mesg&forum=2&topic_id=418653&mesg_id=418653&page=



TODOS SUS OROPELES EL DOLOR (Poesía)

14 Diciembre 2008

….

Por la vena persistente del espejo

Por el avatar de vino de tus dedos

Por la huella de saliva de tus sueños

….

El alma la pintamos de rojo

El cielo de un lengüetazo

En medio del mapa hay un dedo

Debajo un punto

La tristeza es un animal manso

Y gélido

La alegría una ola de agua dulce

En pleno mar desierto

El olvido un pedazo de metal

Oxidable perdido en la alacena

De una tía muerta a destiempo

….

Soy un punto sobre tu mapa metálico

La mancha roja que tratas de borrar

Pasando tu dedo como un

animal diminuto

Acaso como un ovillo de herrumbre

….

Es tarde en la sonrisa

En el recado angosto

En la manutención de la patria

En lo que tiene de cordaz

La palabra ternura y desangra

Todos sus oropeles el dolor

En silencio

……

……

HjorgeV

14-12-2008


EL GRITO HELÉNICO ES MUNDIAL

11 Diciembre 2008

MISCELÁNEA DECEMBRINA: FARAMALLA, YALE, GRECIA, PROCHAZKA

Como empezó a nevar, el resto del día se me puso patas arriba (se anuló, de paso, el entrenamiento del equipo de chicas que dirijo) y me ha dado más tiempo para leer.

De paso, nuestro hijo de siete años acaba de redescubrir la lectura como un verdadero vicio y me ha rogado permitirle hacer sus tareas más tarde para poder terminar el libro que empezó hace unos días.

No pude negarme.

Lo otro habría significado exigirle que hiciera sus tareas inmediatamente y no creo que hubiera hecho bien enfrentando algo que debería ser un placer (la lectura) con algo que muchas veces termina viéndose como una simple tortura (las tareas escolares).

CÁTEDRA LINGÜÍSTICA: PRESIDENTE FARAMALLA

Viendo el programa semanal El perro del hortelano de César Hildebrandt del pasado domingo en YouTube (¡gracias desconocido Gerardo -¿Lipe?- por colgarlo puntualmente!), escuché una palabra que no conocía, pronunciada por un hijo de cuzqueños radicados en La Victoria, un popular barrio limeño.

La había usado para referirse despectivamente a nuestro cada vez más ridículo presidente, Alan García, el mismo que fue recibido a botellazos (de plástico y vacías, felizmente, las botellas) en la Plaza de Toros de Acho hace unos días.

VIDEO: RECIBIMIENTO DE HONOR A ALAN GARCÍA

Lo llamó faramalla.

Inicialmente, pensé que se trataba de un neologismo popular que desconocía por los largos años que llevo fuera de mi país.

Sin embargo, noté que Hildebrandt tampoco conocía la expresión. De tal manera que entonces pensé que se trataba de un quechuismo; cuzqueño, concretamente.

Gran sorpresa me he dado al revisar el diccionario de la Real Academia hace unos minutos.

faramalla.

(Del ant. farmalio, engaño, y este del lat. hisp. malfarium, crimen; cf. fario).

1. f. coloq. Charla artificiosa encaminada a engañar.

2. f. coloq. farfolla ( cosa que solo tiene apariencia).

3. com. coloq. Persona faramallera. U. t. c. adj.

No es la primera vez que descubro que en muchas provincias de mi país persiste el uso de antiguos vocablos castellanos, ya olvidados en las grandes urbes y metrópolis tanto españolas como latinoamericanas.

3ª CONCHA DE CORCHO: A LA UNIVERSIDAD DE YALE

Ahora resulta que no sólo son los presos de Guantánamo los que no pueden hacer valer sus derechos (humanos y jurídicos) en este sexagésimo aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos celebrado ayer.

Las piezas arqueológicas que el explorador Hiram Bingham encontró en Machu Picchu en 1911 y se llevó a su país comprometiéndose contractualmente a devolverlas, seguirán en poder de EEUU porque la Universidad de Yale simplemente se niega a devolverlas.

¿El argumento?

Es simple.

Como el Perú no las habría reclamado hasta hace poco (2006), habría prescrito el contrato que obligaba a ese Centro de Apropiaciones Ilícitas (perdón, también de estudios) a devolver las más de 4.000 piezas gentilmente conservadas en su poder durante casi un siglo.

¿Qué pena, no?

“Como ustedes no reclamaron su propiedad ‘a tiempo’, ahora es nuestra con todo derecho, imbéciles. ¡Jojolete!”

Sí, pues, el estilo imperialista Bush (el del presidente que sin saber de Historia, la ha cambiado malignamente, como dice el cineasta Oliver Stone) ha hecho, obviamente, escuela.

Buena enseñanza catedrática para los ladrones de toda calaña la de Yale.

Esperemos que no quede allí la cosa.

Qué digo.

Usaré correctamente el esmirriado castellano que domino:

¡El robo!

(Y ojo que solo se trata de piezas de cerámica, piedra y fragmentos óseos. Porque, supuestamente, Bingham no encontró -oficialmente- ni un gramo de oro ni piedras preciosas en tierras peruanas. Le he dedicado una entrada de esta inútil bitácora a este tema.)

(Y si es cierto que alguien se le adelantó, llevándose los tesoros más interesantes de Machu Picchu, entonces aún menos se podría seguir hablando de ‘descubridor’ de la ciudadela.)

POSTALES DE ALEMANIA: LOS TAXIS

Usar el servicio de taxis en este país se ha convertido en un verdadero lujo en estos últimos años.

Atrás han quedado los tiempos en los que era común regresar a casa en taxi, luego de una celebración o una simple velada en alguna taberna, bar o restaurante.

Entre otras razones, porque esas veladas también han disminuido en número por la misma razón económica.

Lo curioso es que el número de automóviles de alquiler y taxistas ha aumentado, sin que esto haya significado una reducción del precio.

(Ah, la famosa y casi inexistente Ley de la Oferta y la Demanda. ¿Por qué no se llama mejor la Ley del Abuso y la Ventaja?)

Leyendo el suplemento del semanario alemán que más aprecio, Die Zeit (El Tiempo), me acabo de entretener estudiando el costo de un viaje en taxi en diferentes lugares de Alemania.

Así, me he podido enterar de cuánto cuesta un servicio (una carrera se decía en mi niñez en Lima) de cuatro kilómetros en diferentes ciudades de este país.

Aquí en Colonia cuesta 8 euros recorrer esos cuatro mil metros y es una de las ciudades más baratas de Alemania.

Los taxistas de Osnabrück cobran solo 7,40 por la misma distancia y los de Stuttgart nada menos que 10,60.

Es decir, los de Stuttgart cobran unos 13,60 dólares al cambio del día por simples cuatro kilómetros de recorrido.

Nada menos que –aproximadamente- 183 pesos mexicanos, 43 soles peruanos, unos 47 pesos argentinos, 34 reales brasileños o casi 100 bolivianos.

En Haití, se calcula que mucha gente vive con 1 dólar diario.

Algo así como decir que un haitiano podría vivir dos semanas con cuatro kilómetros alemanes.

En Alemania no existe una ley que regule el sueldo mínimo.

Lo que existe es una directiva no escrita que fija el sueldo mínimo por hora. Actualmente, en unos 7,50 euros.

Con lo cual, un alemán promedio tiene que trabajar dos horas para poder viajar en taxi esos mismos cuatro kilómetros.

Dos horas de trabajo equivalen a dos semanas de vida, con solo girar el globo terráqueo.

De paso, otra gran sorpresa me ha vuelto a dar la Real Academia:

taxi.

2. m. vulg. Prostituta que mantiene a un proxeneta.

¡Todo lo que se aprende con una simple palabra de origen griego!

GRECIA: CUANDO LA REBELDÍA SE ACUMULA

Y ya que hemos llegado a Ellada (‘tierra ligera’ en griego y del que proviene el término ‘helénico’),  tal vez hoy o mañana cesen los disturbios y manifestaciones en ese país, cuna de los padres de la filosofía.

Cristos Kittas, el rector de la Universidad de Atenas, reflejando bien el ánimo de estos días en Grecia, ha dicho:

“Los jóvenes ya no nos creen. Nos respetan, o nos toleran, pero ya no nos creen. Les hemos hecho perder la esperanza en el sistema.”

No solo la psicología social sino todos deberíamos tomar nota de este tipo de manifestaciones violentas.

El cuestionamiento del estado de cosas es uno de los primeros pasos hacia el verdadero progreso y cambio real.

Sin cuestionamiento no hay crítica posible.

Sin crítica dificilmente hay corrección.

Cuando los jóvenes ven que sus únicas posibilidades de expresión y rebeldía han sido limitadas a la realidad virtual de sus computadoras, la moda (comercial) y las sensaciones, mientras que el verdadero mundo cambia cada vez para peor, no deberían asombrarnos reacciones como ésta.

Menos, cuando esos jóvenes ven, además, que apenas existen canales para encaminar su rebeldía y sus cuestionamientos.

Se trata de un grito de auxilio, en el fondo.

Algo que no tiene por qué justificar el daño a las propiedades de otros.

La llamada Civilización parece haber llegado a un callejón sin salida en el que la Idolatría del Dinero ha satisfecho y enriquecido solo a pocos y no parece interesar ya a muchos jóvenes.

Idolatría, por otra parte, que ha puesto al borde del colapso la economía mundial.

Ahora se verán los verdaderos dirigentes, porque se tendrán que dividir entre los que solo saben o sirven para administrar las estructuras vigentes (o ni siquiera eso) y los que son capaces de darles nuevos rumbos a nuestras sociedades.

Gran error cometeríamos en no entender que el grito ha salido de Grecia esta vez, pero es de todos, en realidad.

LOS GRANDES DIARIOS EMPIEZAN A TEMBLAR

Hace poco me refería al interés que tiene El País en preservar el orden económico y financiero mundial actual.

En caso de un colapso financiero, decía, cualquier diario importante podría desaparecer en relativo poco tiempo.

Bueno, pues, ahora parece haberle llegado la hora a uno de los gigantes mediáticos de EEUU.

Nada menos que a la editora Tribune; conglomerado que comprende los diarios Chicago Tribune, Los Angeles Times, The Baltimore Sun y The Orlando Sentinel.

Asfixiada por una deuda de 13.000 millones de dólares, casi idéntica a la que está por aprobarse para rescatar a los Tres Grandes de Detroit (Ford, Chrysler y General Motors), la empresa se ha declarado en suspensión de pagos.

Por lo pronto, esos diarios seguirán editándose a la espera de una decisión judicial.

ENRIQUE PROCHAZKA SE DESPIDE DE LA BLOGÓSFERA

Prochazka, el autor celebrado por Enrique Vila-Matas, el de la novela Casa, el de los libros de cuentos y relatos Un único desierto y Cuarenta sílabas, catorce palabras, y considerado como uno de los más importantes escritores en lengua castellana de los últimos tiempos, acaba de anunciar que cierra su bitácora Cartas del archipiélago.

“Porque no me gusta cómo se ha puesto el mundo, porque no logro decir nada acerca de esa luz oscura, movediza, que jamás consigo enfocar.”

“No quiero. Si algo prueba esta página final es que escribo mejor a solas, sin que nadie me espere. Así que adiós. Ahora vuelvo al tosco fondo de la cueva, donde sólo estaban mis amigables sombras, las cadenas que aún me lían a un puñado de herramientas, y mi cuaderno.”

La noticia me ha conmovido tanto, que sigo sin saber qué decir. (Enrique: O sea, es decir, ¿manyas, no?, pucha, caramba, ahora, más bien, entonces, cómo decirte, este, oye.)

Me siento como quien ha perdido un hermano o una mano y desconoce todavía la amplitud real de la desgracia.

Que estén bien.

Saludos de fin de semana.

…..

HjorgeV 11-12-2008


SI OBAMA ES ‘NEGRO’, ERGO TAMBIÉN ES ‘BLANCO’

9 Diciembre 2008

LA VIOLENCIA OCULTA DEL LENGUAJE

Hace unos días leí un artículo titulado “Los maricas están destruyendo el lenguaje”.

Pensé que sólo se trataba de un título provocador, porque la página pertenecía al portal de Ñ, una revista argentina de cultura.

En el mencionado artículo, el autor defendía cierta libertad para decir las cosas “como son” y no como lo pide la llamada corrección política.

Al final, hacía conclusiones como la siguiente:

“La corrección política choca siempre contra la corrección lingüística. El resultado está abierto, es una batalla que se libra cada día y no se sabe todavía quién ganará. Quizás los santurrones acaben matando las buenas maneras lingüísticas“.

VIDEO: EL LENGUAJE

Para seguir en su línea, me permití llamarlo abiertamente RETRÓGADO en un comentario, provocando la indignación de una comentarista.

Le respondí, preguntándole si conocía lo que significaba el término y me defendí con las siguientes citas del mismo artículo:

“El caso de los negros es insigne”

“Los indios ya no se llaman indios”

“Con los homosexuales ya me rendí”

Según mi parecer, lo que más quedaba claro por parte del autor (aparte de sus claras dificultades para orientarse con el uso del idioma en ciertos círculos sociales), es que tenía una relación bastante dificultosa, pesada vamos a decir, con el tema de la homosexualidad.

Dificultad que se había visto agravada, según su relato, en su trato con ciertos homosexuales masculinos.

Transcribo:

“En el sitio de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) explican las diferencias entre una cosa y otra (por ejemplo, entre un homosexual y una lesbiana, pues aparentemente las lesbianas no son homosexuales). Resulta muy iluminador, muy instructivo. Pero también, hasta no hace mucho, había fotos de “nuestras/os activistas” y entonces uno tenía que dejar de leer porque era más interesante reírse de las musculosas que usan los activistas. ¿A quién se le ocurre fotografiarse (o vestirse) con una musculosa y esperar que alguien se lo tome en serio?”

Estas líneas me parecieron penosas, porque, si bien es natural que la vestimenta de otras personas nos pueden llevar a veces a reír, esto no tiene por qué influir en lo que esas personas tengan que decir u opinar ni tiene que afectar a su condición de ciudadanos con derechos y obligaciones como todos los demás.

Digo esto, porque bastaría mostrarle al autor del artículo alguna fotografía de los jueces británicos con sus pelucas, de los muniqueses con sus cortos (pantaloncitos) de cuero y sus sombreritos, los bigotes acaracolados de los coloneses tradicionalistas o el disfraz bufo que tuvo que vestir el escritor hispanoperuano (¿todavía podrá decirse que es nuestro compatriota o ya sólo medio?) Mario Vargas en Alicante no hace mucho, para hacerle notar que eso de vestir ridículamente no solo es algo especialmente relativo sino que es mucho más común de lo que nos parece.

vargas-llosa-estrella-digitalFOTOGRAFÍA TOMADA DE ESTRELLA DIGITAL

Y, sin embargo, no solemos reír.

Muchas veces por simple educación. (Bueno, yo sí he reído al ver la fotografía y me ha vuelto a llamar la atención el sentido de pompa y ‘dignidad’ que tienen ciertas instituciones y personas. ¿Estaría disfrazado de Gran Bonetón?)

Añadí luego en mi comentario, que, simplemente y basándose en esas afirmaciones, era fácil darse cuenta de que quien había escrito el artículo se consideraba ‘blanco’, no se creía homosexual y para colmo era argentino.

Aclaré que lo último era un chiste, porque mi caso era peor, por ser yo mismo peruano. (Otro chiste.)

Aclaré que decía que se creía ‘blanco’, porque no existen las etnias ‘puras’ (¿qué podría ser ‘puro’ en este caso?) y todos provenimos de un tronco común africano.

(¿Un albino africano, qué es?)

Quien no sabe esto en pleno siglo XXI, o no lo aplica, agregué, es un retrógrado. De allí el adjetivo en mi comentario.

El lenguaje (solemos ignorarlo) es materia viva en constante transformación y movimiento.

Algo que va adquiriendo forma con el uso y mal uso que se le da y con las normas que tratan de fijar y orientar ese uso.

Por lo general, termina imponiéndose el uso masivo o mayoritario de las palabras.

Usar adjetivos que pueden ser ofensivos para quienes (obviamente) no son como el que habla y que sufren realidades que el que habla no conoce ni las ha sufrido directamente, es por lo menos irresponsable, no solidario y retrógrado.

Demuestra falta de sensibilidad y respeto, o simple ignorancia.

Quien se cree con derecho a usar el adjetivo ‘negro’ indiscriminadamente, ignora el caso (uno entre millones) de Ann Nixon Cooper, por ejemplo, quien ha relatado cómo en la época segregacionista, le escupían en la cara e insultaban por su doble condición de mujer y descendiente de africanos.

Para ello, los cobardes y abusivos racistas usaban un solo adjetivo: “¡Negra!”

Pero este caso es sólo un ejemplo extremo, porque en la vida diaria también tenemos que cuidarnos permanentemente de saber usar las palabras adecuadas en el momento correcto.

Un periodista que escribe un artículo sobre profesiones callejeras, por ejemplo, usará tranquilamente el término ‘prostituta’ para referirse a las mujeres que viven de alquilar su cuerpo en la calle.

Pero no creo que los hombres que utilicen los servicios de esas mujeres se dirijan a ellas llamándolas así.

(“Hola, prostituta, ¿qué tal?”

De la misma forma que no la llamarían ‘mujer que vives de alquilar tu cuerpo’.

¿Se imaginan a un hombre abordando a una mujer en cierta calle conocida por su especial ajetreo y preguntándole: “Hola, ¿eres prostituta?”?)

Quien entiende esto sabe también -para poner otro ejemplo- que el adjetivo ‘viejo’ es más o menos preciso y, sin embargo, es algo que nos cuidamos de usar con mucho cuidado.

Simplemente, porque es otra de esas palabras que pueden usarse en varios sentidos y con diferentes intenciones y sería necio sustraerse a esa realidad.

(Sobre esto, los colombianos podrían dar buenos ejemplos, porque he escuchado a algunos llamar ‘viejas’ a unas jóvenes presentes en una fiesta. Así como a otros hispanohablantes, la expresión “viejo de mierda”.)

El lenguaje sirve para comunicarse, y no necesariamente para crear  y provocar más sarpullidos porque sí, porque me da la gana de hablar como quiero.

Nadie habla como ‘quiere’.

CANTINFLAS: ¿QUÉ ES LA GRAMÁTICA?

Nuestra forma de pensar (prejuicios, fobias, ignorancias, traumas, soberbias, complejos, buenas y malas intenciones) es la que determina primero cómo hablamos.

Que fulano o mengano, hombre o mujer de la calle, hable como le da la bendita gana, no tendría por qué llamar la atención.

Pero quien tiene cierta formación y conciencia cívica y lingüística (es decir, quien tal vez también ha aceptado racionalmente que este mundo requiere de mucho esfuerzo para repararlo y que el lenguaje es una herramienta necesaria para ese fin) no se puede permitir hablar así porque sí.

Es decir, sin criterio.

Decir negro a lo negro o indio a lo indio debería ser lo natural y correcto. Y de hecho, lo es.

Pero hacerlo sin más y en cualquier situación es no haber comprendido que todo tiene un contexto determinado y que determinadas palabras (no todas, por suerte) tienen cierta carga negativa que no se puede ignorar así nomás.

Y que, así como las palabrotas nos las reservamos para cierto círculo especial de amigos (o no) y otros términos más específicos los usamos sólo en otros determinados, lo mismo estamos haciendo todo el tiempo con el resto del lenguaje.

Si la corrección política choca con la corrección lingüística permanentemente, es porque somos seres pensantes, conscientes de lo que hablamos y decimos.

El periodista no escribe como habla en casa con sus niños.

El escritor no escribe como habla cuando juega un partido de balompié entre amigos, salvo que esa sea su intención específica.

Una novelista no utiliza sus técnicas estilísticas al comentar los acontecimientos del día con su esposo o una amiga.

Una dentista o médica no usa tantas palabras provenientes del latín en una conversación con alguien que acaba de conocer en una fiesta.

Un argentino enterado, informado o medianamente culto, sabrá que el uso que otros hispanohablantes le dan al verbo ‘coger’ nada tiene que ver con lo que él aprendió en la Argentina.

Un muchachito cualquiera sabe que no podrá hablar con el director de la escuela con la misma naturalidad y frescura con que lo hace con sus compañeros cuando ha concluido la jornada escolar.

¿Que hay gente que lo hace?

Por supuesto, pero no es la norma.

Ni lo deseable.

Sería estúpido vivir en África y llamar abiertamente ‘negro’ a todo el mundo (aparte de que, personalmente, no quisiera garantizar por la seguridad de esa persona).

O vivir en el Cuzco, por ejemplo, y dirigirte a los cuzqueños llamándolos ‘indios’.

Sería tan necio como prohibir a los cordobeses -y otros argentinos más- que llamen ‘negro’ a sus seres queridos o amigos.

El lenguaje, justamente por ser una herramienta de comunicación, es algo que está tanteando el terreno, escogiendo caminos y formas, filtrando posibles errores y censurándose todo el tiempo, consciente e inconscientemente.

Nadie le habla a la madre como le habla a la pareja.

Ni al vecino como a los seres queridos.

Solo un palurdo habla con desconocidos como habla con sus pares, sin tener en cuenta la procedencia, situación específica o cultura de esos desconocidos.

Y no sólo en cuanto a las palabras que se usan.

En alemán existe un dicho que, lamentable y paradójicamente se aplica muy poco en este país, tan necesitado de comunicación verdadera e íntima, por lo demás:

El tono hace la música.

Es decir, una misma palabra adquiere distintas connotaciones no solo por el contexto en el que se usa, sino también por la carga emocional, la intencionalidad y la musicalidad (o falta de esta) que la acompaña.

Así, hay palabras cotidianas que sólo para ciertos cavernícolas o enfermos mentales pueden adquirir otro sentido con solo usarlas con determinada intención.

‘Mujer’, por ejemplo.

No es una broma.

Hace unos días en España, por ejemplo, un tipo escribió una carta (obviamente lo hizo por correo anónimo: machista suele ser casi irremediablemente también sinónimo de cobarde) en la que decía cosas como la siguiente:

“¿Sólo matan a 60 mujeres cada año? Es una pena. ¡Habría que matar a 600.000!, a todas, eso sería lo normal.”

Dejando a un lado el obvio –pero no por eso menos peligroso- desequilibrio mental del que la escribió, para tipos como este desquiciado la palabra ‘mujer’ tiene significados y connotaciones totalmente diferentes a los normales.

Es un caso patológico, sí, pero ilustrador de la violencia oculta que pueden llevar las palabras.

El llamar ‘negro’ a un descendiente de africano o a una persona de piel ‘oscura’ (¿no es ‘oscuro’ acaso siempre algo que dependerá del color de la piel del observador?) tiene por lo general poco sentido y sí mucha peligrosidad como palabra, por haber sido un término con un pasado más que maligno y que aún no ha perdido esa malignidad.

Justo ayer, como otro ejemplo, leí un artículo en El País que refería una riña especialmente violenta que había terminado con la muerte por asesinato de un subsahariano.

¿Cómo que subsahariano?, me pregunté.

¿Después de haberse pasado llamando a Obama ‘negro’ con motivo de las elecciones de EEUU (pero también asombrándose y burlándose porque Chávez y Castro hacían lo mismo), los periodistas de El País empiezan a escoger su vocabulario, algo que deberían haber hecho antes y con más tino?

¿Por qué, de pronto, ya no escribieron, por ejemplo “Negros matan a negro”?

SI OBAMA ES ‘NEGRO’, ENTONCES TAMBIÉN ES ‘BLANCO’

¿Que es agotador eso de tener cuidado con todo lo que se dice?

Seguro.

Todo uso consciente y responsable del lenguaje lo es.

Lo lamentable de haber llamado ‘negro’ a Obama (que no lo es, de acuerdo a esas mismas categorías, porque en todo caso sería un mulato y por el color de la piel hasta podría comparársele a muchos españoles andaluces) es que, por resaltar que alguien como él haya accedido a la presidencia de uno de los países más racistas del mundo (todos los países lo son en diferentes medidas), se ha permitido remarcar toda una línea demarcadora del mundo basándose solo en el color de la piel.

No tengo muchas ideas de cuál sea la forma más efectiva de combatir el racismo.

Lo que sí sé a conciencia, es que se trata de una de las lacras más pegajosas, indelebles y perniciosas que puedan existir, junto a la pobreza, la falta de recursos y la falta de educación.

Tal vez la peor lacra dejada por la antigua Colonia Española en nuestros países.

Empero, el no saber cómo combatir exactamente un problema (lo mismo sucede con el caso del sistema financiero mundial) no quiere decir que nos tengamos que cruzar de brazos y resignar a no emprender nada en contra.

Criterio, sería tal vez la palabra clave en este asunto de cuándo y cómo usar qué palabras.

Solo alguien que no lo tiene se podría asombrar de que el mismo adjetivo que en ciertos círculos no llama siquiera la atención, en otros, en cambio, podría servir para que lo bañen con miel y le echen plumas encima antes de ponerlo de patitas en la calle.

Y es que no se debe esperar que alguien sea ‘políticamente correcto’ (en el fondo sinónimo de ‘educado’ o ‘con criterio y tacto’) si sólo hace uso de ciertas convenciones que, en realidad, no las entiende.

Se trata de saber respetar la dignidad de los demás.

(Y no solo porque mañana, 10 de diciembre, se conmemora el Día de los Derechos Humanos y de la dignidad de todas las personas.)

Porque el lenguaje, como herramienta que es, puede ser usado bien o mal. De acuerdo al momento, al interlocutor y al contexto.

De allí la necesidad de usarlo con tacto, permanentemente.

Con criterio, tino y buen olfato. Con sensibilidad, en suma.

Y ya que estamos en esto, tengo una duda.

Si se llama ‘negro’ a Obama por el origen africano de su padre, ¿por qué no llamarlo también ‘blanco’ por el origen de su madre?

….

HjorgeV 09-12-2008


EDAD DEL REPROCHE (Poesía)

8 Diciembre 2008

……

Convicto

Ateo de las pulgas

……

El corazón divino a lo ancho del camino

como un animal que ha muerto de cansancio:

Suspicas suspiráceas

……

El día es la constelación que más

Temes

……

En la caverna de tus dioses

Has descubierto esta tarde un punto

Que es como un Aleph en miniatura

……

Levantas la mirada donde te pesca la noche

……

Y te preguntas

Cuántos jugadores deben beber y fumar

Allá afuera en el espacio

Mientras la lluvia empieza a golpearte el rostro


Como si cada gota llevara una venganza o

Un reproche con su propia vida

Pensamiento y raciocinio

……

Vuelves a alzar la mirada

……

Solo para notar que tu Aleph sigue sin

Moverse de su lugar

Y que los dioses de allá afuera

Escupen ahora ya sin espanto sobre tu rostro.

……

……

HjorgeV

08-12-2008


PODERES TARDÍOS (Poesía)

7 Diciembre 2008

……

PODERES TARDÍOS

Melancolía es no poder

Recuperar

casi intacto hoy

El beso que nunca

te pude

Robar ayer

……

HAIKU DE ÓPTICA ALARGADA

Por favor

No justo ahora que

entiendo finalmente el

Mecanismo

de tu

Mira-

da

……

……

HjorgeV

07-12-2008


¿POR QUÉ SALVAR AL SISTEMA FINANCIERO…? (y III)

6 Diciembre 2008

EL SUEÑO GRINGO

Como es conocido, a mediados de este año, y tras cuatro largos años de debates, la Unión Europea aprobó la ampliación de la jornada de trabajo hasta las 65 horas semanales.

La pugna entre Inglaterra, que defendía hasta 78 horas, y un grupo de países liderados por Francia, partidarios de un límite de 48 horas, quedó así en un término medio.

En la votación decisiva se abstuvieron España, Bélgica, Chipre, Grecia y Hungría.

Un siglo después de que se debatiera y aprobara el régimen de 48 horas (considerado en su momento como un paso histórico civilizado), Europa retrocedía en varios sentidos y aprobaba un incremento de casi el 50% de esa cifra.

DATOS SOBRE EL CONSUMO MUNDIAL

La misma directiva aprobada permite que los acuerdos al respecto se tomen solamente entre empleado y empleador y nunca de forma colectiva.

Si alguien no ha prestado atención: no estoy hablando de las condiciones laborales en China.

Se trata de las nuevas directivas válidas para toda Europa.

Curiosamente, en Alemania los empresarios empezaron a criticar la semana de 35 horas semanales introducida en 1984, justo veinte años después, en un año como el 2004 en el que el país sobresalía en el mundo por el volumen de sus exportaciones.

¿Cómo podía ser esto posible?

¿Mientras mejor trabajaban los alemanes, más horas de trabajo se les exigía?

Pero volvamos a nuestro tema iniciado y que hoy acaba:

¿Por qué se tendría que salvar al sistema financiero mundial?

Aquí en Alemania, no se había llegado todavía a cumplir el ideal de riqueza, bienestar y educación para todos, pero las cosas andaban relativamente bien por ese camino hasta finales del siglo pasado.

De las cenizas de la Segunda Guerra Mundial, Deutschland se levantaba ordenadamente y enseñaba al mundo que con trabajo, una buena administración, educación y disciplina se podía sacar a su país adelante.

Hasta que llegó el American Dream, el Sueño Gringo.

Y nació Yérmani.

Es decir, entre otras cosas, la Codicia Sin Fin. Algo que los alemanes desconocían mayormente.

Baste decir que cuando llegué a este país, era muy mal visto mostrar símbolos de riqueza.

¿Un reloj de oro o una limosina inmensa?

¡Pfuiiii!, decían los alemanes, demostrando asco.

Hoy (tiempos de crisis) el alemancito común y corriente se contenta con no tener que sacrificar su televisión, su calefacción, su pan, su cerveza y sus vacaciones al extranjero una vez al año.

¿Cultura? ¿Educación? ¿Verdadero progreso social? ¿Arte?

No me hagan reír.

Pero, en caso de un colapso de la economía mundial, ¿saldría este país verdaderamente mal parado?

No lo creo.

Los alemanes han demostrado en estos últimos años un alto sentido de la adaptación a los malos tiempos, del que nadie –ni ellos mismos- se creían capaces.

Después de pasar un par de años bastante duros, la economía alemana se vuelve a recuperar, por ejemplo.

Opino que en caso de un debacle económico, las mentes pensantes del país serían capaces de guiar a su pueblo por el camino que se empezó a abandonar a comienzos de este siglo: consumo inteligente y moderado, educación y formación profesional efectiva para todos, conciencia social y ecológica, solidaridad interna e internacional.

Lo digo, porque puedo percibir a diario el descontento de la gente con las fanfarronadas capitalistas que han llevado a la economía mundial al borde del colapso.

Puedo poner un ejemplo no callejero, también.

Mientras que los Tres Gigantes de Detroit en EEUU ruegan por ser rescatados, la gran mayoría de empresas y bancos privados alemanes se han negado en las últimas semanas a recibir ayuda estatal, porque eso significaría automáticamente pasar a un régimen de control y dependencia por parte del Estado.

¿Qué sucedería en otras partes del mundo en caso de una quiebra del sistema financiero mundial?

¿Saldría usted, latinoamericano que vive en su país de origen, mal parado?

Podría ser.

Dudo que peor de lo que estuvimos en los años ochenta y noventa, cuando el FMI todavía podía hacernos creer que su veneno era medicina, podríamos estar.

Además, muchos de nuestros países han dejado de llamarse subdesarrollados para pasar a considerarse las llamadas Economías Emergentes.

A diferencia de los europeos y usamericanos, en nuestros países se trabaja duro de verdad (no digo eficientemente) y en condiciones que recuerdan muchas veces a esa barbarie que se creía superada y que se llama esclavitud.

Pero así lo quiso el llamado Primer Mundo, así lo decidió cada vez que compró barato, barato, barato, sin interesarse para nada si esa prenda, ese artefacto o ese alimento que compraba (y sigue comprando) había sido muchas veces confeccionado, fabricado o recogido por niños o por hombres y mujeres con un sueldo de perros. (Y eso que los perros no tienen sueldo.)

Y así lo potenció ese mismo mundo –todavía- rico con sus reglas de comercio internacional que hoy sigue manteniendo.

¿Libre comercio?

¿Cuándo existió eso?

Siempre fue un Comercio Conveniente.

(Cuando le pareció injusto el reparto, Europa inventó la piratería en el Caribe, por ejemplo.  )

Comercio Conveniente para el que tenía la posibilidad y el poder para imponer sus condiciones.

Sigamos.

¿Saldrían mal parados los países asiáticos?

Salvo China, probablemente pronto una de las dos mayores potencias mundiales, los demás países asiáticos podrían correr igual suerte que los latinoamericanos mencionados como economías emergentes.

¿POR QUÉ SE DEFIENDE UN SISTEMA CADUCO E INJUSTO?

¿Por qué entonces defiende El País –para poner un solo ejemplo entre muchos- la manutención del sistema financiero actual?

¿Por qué de pronto las famosas leyes del capitalismo (las que incluían tener que aceptar la injusticia y la pobreza como parte de un Sistema Ganador), las mismas que fueron defendidas con ejércitos, guerras e invasiones por todo el mundo, ahora han dejado de valer?

¿Por qué cuando quebraban las pequeñas y medianas empresas –y alguna grande-, llevando a miles de personas al paro y a la miseria, no era importante revisar el sistema?

¿Por qué ahora se defiende rescates que, al final de cuentas, se hace con el dinero del contribuyente?

Ojo aquí.

Porque esos rescates hechos con el erario público, son una forma de emprobrecer a esos contribuyentes o de –por lo menos- poner en riesgo sus riquezas.

Es decir, esos multibillonarios rescates ya están afectando a todos en conjunto en sus respectivos países.

El diario El País es una gran empresa -que pertenece a un grupo mayor, PRISA- que podría venirse abajo más o menos de la noche a la mañana en caso de una debacle financiera global.

De allí su interés en que no suceda.

Pero, ¿qué podría pasar realmente si quebrara ese diario, para ponernos un ejemplo práctico?

Sus periodistas y empleados tendrían que buscarse otros trabajos.

Los mejor pagados tendrían que dejar los buenos vinos, la buena mesa y las buenas vacaciones y volver a los tiempos en los que no era siquiera necesario tener una casa de campo o playa.

Es decir, pasarían a formar parte del gran contingente de españoles que trabajan duro por poco.

Con una gran diferencia, no solo para los españoles.

¿Usted –profesor, maestro, médico, jurista, ingeniero, traductor, periodista- perdería el nivel social alcanzado?

¿Nivel social o solo su Nivel Adquisitivo?

Usted perdería, para empezar, su nivel adquisitivo.

Algo que no lo aceptaría, ¿verdad?

Porque usted está convencido de que se lo ha merecido con su trabajo y esfuerzo, es decir por su excelencia o cualidades personales.

Pero, un momento, ¿desde cuándo la excelencia en el trabajo es (si alguna vez lo fue realmente) algo que se traduce automáticamente en un buen sueldo en el mercado laboral?

Al contrario.

Una sarta de incapaces parece copar los mejores puestos de todas las administraciones –públicas y privadas- de todo el mundo, recibiendo incomparables mejores sueldos a cambio de bancarrotas, quiebras, despidos y pánico mundial.

Bastaría mirar a Bush.

Probablemente el hombre más incompetente, ignorante, cruel, peligroso e irresponsable de la Tierra (todo a la vez), se mantuvo nada menos que 8 años al mando de la potencia que ha empezado a declinar.

Tal vez usted (profesional consciente, empleado responsable y trabajador, obrero leal y pugnaz, investigador científico, ama de casa responsable del hogar de casi todos), precisamente usted, podría tener mayores expectativas y perspectivas en un Nuevo Reacomodamiento Mundial.

Uno en el que se apreciara verdaderamente el valor social de cada profesión, oficio u ocupación pero no por la cantidad de dinero que fuera capaz de fabricar.

Permítanme tomar el ejemplo de Alemania y sus gentes, y ponerme en un caso hipotético.

Desbaratado el sistema, es decir teniendo que:

-compartir el coche para ir a trabajar o asistir a cualquier otra actividad,

-que caminar o

-usar la bicicleta para ir al trabajo,

-cultivar en el jardín previendo tiempos peores,

-confeccionar uno mismo los regalos de cumpleaños,

-usar la ropa y el calzado que llena nuestros armarios solo porque no está de moda,

-reciclar el papel que arrojamos con una estupidez y naturalidad que debería asustarnos,

-armar más fiestas en casa para ahorrar,

-prestarnos los libros de amigos, porque no los podemos comprar (o teniendo que fotocopiarlos),

-visitar más a menudo las bibliotecas públicas (descubrirlas, muchas veces),

-regalar la ropa y los artefactos que definitivamente no volveremos a usar, o venderlos,

-recurrir a los vecinos para ayudarse en problemas menores, aumentando la comunicación social,

-aprender a cocinar más económicamente y más sabroso (porque ya no sería posible visitar tan seguido un restaurante),

-descubrir el turismo en las comarcas vecinas (las que visitan turistas que viajan miles de kilómetros para hacerlo),

-saliendo a pasear por los parques vecinos como si fueran de París,

-visitar los museos y las galerías de arte locales (que seguimos sin conocer, porque solo visitamos los de otros países),

-en fin, teniendo que ver las películas que se podrían alquilar en grupo para ahorrar, entre muchos más ejemplos.

¿Qué perderíamos?

¿No seríamos capaces de conseguirlo sin creer que se nos ha acabado el mundo?

No sé.

Lo digo, tratando de pensar como una persona común y corriente, como un peatón más que no se ha dejado obnubilar por los fuegos fatuos del consumo irracional.

Suponiendo que no se perdieran comodidades elementales como una calefacción eficiente en casa, luz, agua, alimentación, educación, transportes ni el seguro médico, ¿se reduciría o aumentaría la calidad de nuestras vidas?

Creo que tal vez hasta se podría volver a un estilo de vida más sano, solidario y feliz.

A una existencia verdaderamente creativa y consciente.

E inventiva -quién sabe- hasta con los problemas de los verdaderamente necesitados de este planeta.

De esos a los que se les muere un niño dos o tres segundos de hambre o pobreza en general, mientras grandes equipos de científicos construyen naves espaciales para pasear a los verdaderamente ricos de este mundo por la Luna y más allá.

Tal vez se podría alcanzar una verdadera calidad de vida, algo que no nos ha podido dar hasta ahora el consumo desenfrenado y sus burbujas de sabores, colores y luces artificiales y adormecedores.

Algo que no nos ha podido dar la Codicia Sin Fin.

Ni la Idolatría del Dinero.

Sí, todo eso que no ha sido capaz de darnos el Capitalismo.

El famoso Sueño Gringo que ahora amenaza con convertirse en una pesadilla.

.

.HjorgeV 06-12-2008

Nota: Las cifras del video no las he comprobado ni corroborado personalmente, pero sí he partido de que son ciertas en general. Su inclusión obedece más a razones ópticas que ideológicas. HjV


¿POR QUÉ SALVAR AL SISTEMA FINANCIERO…? (II)

4 Diciembre 2008

LOS MENDIGOS DE ORO

Justo me encontraba corrigiendo esta segunda parte de la entrada dedicada al sistema financiero mundial, cuando me entero de que los Tres Grandes de Detroit han aumentado sus demandas.

En apenas unos pocos días, se deben haber dado cuenta de que los 20.000 millones de dólares que necesitaban para “salvar a la economía de EEUU del caos” no les alcanza y que ahora necesitan un poquito más.

36.000 millones verdes es la nueva referencia.

¡Nada menos que un crecimiento del 80% en sus demandas!

Qué fácil es pedir más.

Sobre todo cuando el dinero no les pertenece y no hay ninguna garantía de que lo devuelvan, salvo la que puedan prometer sobre un papel.

(¿O alguien cree que el Estado –usamericano en este caso, pero es solo un ejemplo que puede generalizarse pronto- se podría hacer cargo de una empresa como la Ford en completo estado de quiebra?)

COLAPSO ECONÓMICO: ¿PARA QUIÉN? (1/3)

Obviamente, algo huele a quemado.

Si es que ya no está carbonizado, claro.

El sabio italiano Raymondi caracterizó a mi país, el Perú, como un mendigo sentado sobre un banco de oro.

Hoy, los Mendigos de Oro de EEUU, quieren esquilmar a sus bancos.

Pero volvamos a nuestro tema inicial.

Porque la historia puede dar muchas más vueltas inesperadas, justamente en un momento como el actual.

¿Qué sucedería, por ejemplo, si las empresas ‘rescatadas’ empezaran a hacer despidos masivos con el fin de evitar la bancarrota?

¿Se les reclamaría que devuelvan lo prestado?

¿Se habría pagado con dinero público para crear más desempleo aún?

Por otra parte, ¿no sería correcto exigir con estos rescates una revisión de los sueldos de todos los directivos, además de una exposición de sus propiedades y riquezas?

Porque no es lo mismo que mil empleados u obreros comunes y corrientes se queden en la calle, y sus hijos sin comer, que un gerente se quede sin su segunda casa de playa o no pueda comprarse el yate más grande con el que sueña.

(No olvidar que ahora está de moda que los mánagers ganen más de mil veces el sueldo de un empleado común.)

Porque, si ellos han sido los corresponsables de las penurias por las que pasan sus corporaciones y ahora reclaman la ayuda pública (dentro de la que va también la de los más pobres, porque es el dinero de todos), ¿por qué no exigirles también que arriesguen –como todos- gran parte de lo suyo?

¿Y si quiebran a pesar de toda la ayuda?

¿Devolverán sus ganancias y premios amorales esos mismos directivos y gerentes?

¡Ja!

Como pudo apreciar quien haya visto el video que acompañaba la primera parte de este artículo o entrada -y que abajo repito-, hay quienes aseguran que las cosas podrían invertirse en el mundo.

Hoy en día, por ejemplo, los usamericanos viven por encima de sus posibilidades y la mayor parte del resto del mundo por debajo de las propias.

Según el especialista en inversiones, Peter Schiff, cuando esto termine, habrá un gran realineamiento de estándares de vida a nivel global, del que Asia, principalmente, saldrá favorecida.

Nada menos que la mitad de la gasolina que se produce en el mundo es lo que consume actualmente el parque automotor de EEUU.

Eso quiere decir que el resto del mundo se tiene que contentar con la otra mitad.

En caso de colapsar el dólar o la economía usamericana, y los ciudadanos de EEUU no la pudieran comprar más, los demás ciudadanos del mundo tendrían más gasolina a su disposición.

Y a mejores precios, por efectos de la ley de la oferta y la demanda.

(Ley en la que ya solamente los incautos creen.)

Oh, dios, podría exclamar alguien.

Según las especulaciones del mismo Riff, la gente de China que viaja hoy en bicicleta se podría encontrar de un día a otro con que ahora puede comprarse un automóvil.

Y tal vez entonces los chinos donarían sus bicicletas a EEUU.

¿Por qué no?

¿A quién se le hubiera podido ocurrir vaticinar apenas unos diez o quince años atrás, que China Comunista podría convertirse pronto en la mayor potencia capitalista mundial?

(Por lo menos, ahorrativos como son, solo necesitarían intercambiar dos letras y añadir una más para adoptar su nuevo nombre: China Consumista.)

Pero volvamos a nuestro tema.

COLAPSO ECONÓMICO: ¿PARA QUIÉN? (2/3)

¿A quién le perjudicaría realmente la quiebra del sistema financiero mundial?

Al 1% de la humanidad le pertenece el 35% de todas las riquezas del planeta.

Esto significa, que ese 1% sería tal vez el primer afectado, para empezar.

¿Tal vez, he dicho?

Sí, solo tal vez, porque gran parte de esos mega-ricos del planeta, ‘viven’ de multiplicar su dinero por medio de especulaciones financieras y negocios abusivos.

Entonces, en el caso hipotético de una recesión mundial, muchos de ellos no perderían sino que ganarían aún mucho más, haciendo negocios con los más desesperados.

¿El resto de ese 1% sería realmente afectado?

(Tener en cuenta que es una especie de humor negro crudelísimo esto de ocuparse en primer lugar por los más ricos del planeta en caso de un colapso de la economía mundial. Pero solo estoy tratando de ir en orden.)

¿Gente que ha acumulado riquezas que no podría gastar ni en 1.000 vidas viviendo a todo lujo y desgaire, incapaz de guardar un par de milloncitos debajo de un colchón de acero para los malos tiempos?

No lo creo.

Sigamos.

Como EEUU y la Unión Europea controlan el 60% de la economía mundial, ellos serían los siguientes grandes afectados.

Se acabarían las vacaciones a otras partes del mundo una o dos veces al año, el automóvil de último modelo, la ropa de marcas prestigiosas, el cenar una, dos o más veces por semana fuera de casa.

Los vinos y regalos caros, la casa de playa, la de campo, el televisor de pantalla plana y sobredimensional se convertirían en un sueño inalcanzable.

Los amantes (pagados o no), lo mismo.

El tapeo y el copeo varias veces por semana, las revistas y diarios que se compran pero no se leen del todo porque no hay tiempo.

El reloj, la pulsera o el diamante con los que soñabas.

La fiesta de bodas a lo grande.

Eso de gastarse un promedio de 400 euros por cabeza en regalos navideños (es decir, en regalos que a las dos semanas –días más, días menos- habremos olvidado). Las grandes obras arquitectónicas inútiles.

La iluminación navideña multimillonaria de unas simples calles solo porque el dinero sobra y no se sabe cómo repartirlo.

En fin.

Se acabaría todo eso (es un decir) y la gente tendría que contentarse con mucho menos.

Pero podrían vivir y alimentarse, vestirse y trabajar, abrigarse y bañarse, dormir bien y sonreír porque siguen con un techo sobre la cabeza mientras millones de iraquíes han perdido sus hogares, los palestinos siguen sin poder volver a sus tierras arrebatadas y los chinos tienen que trabajar con sueldos y condiciones capitalistas en un duro y tirano régimen disciplinario comunista.

(Completar, por favor.)

¿Quiénes más podrían ser los verdaderamente afectados?

Los pobres.

Sí, los verdaderamente pobres.

Es decir, no cambiarían mucho las cosas para ellos.

Serían los verdaderamente pobres los que saldrían aún mucho peor parados de lo que ya han empezado a salir ahora que el llamado Primer Mundo se ha olvidado de ellos.

Ahora que ese Primer Mundo, en su pánico, se ha olvidado de sus compromisos de ayuda a los países en desarrollo y de sus ayudas directas contra el hambre.

¿Saldrían verdaderamente mal parados los verdaderos pobres?

Muchos afirman que la ayuda al desarrollo es un arma de doble filo. Porque ayuda, por una parte, pero no obliga a reaccionar por cuenta propia.

No sé.

Lo que sí hunde a los más pobres es la injusticia, las riquezas que solo se llevan unos cuantos, la falta de oportunidades y el círculo vicioso que estas crean, aparte de las leyes injustas del mercado internacional: cuando los campesinos no pueden competir con sus productos porque los precios subvencionados de los países desarrollados los obliga a permanecer en la miseria a pesar de sus esfuerzos.

¿Saldría usted, ciudadana o ciudadano europeo, mal parado?

Antes de esta última década pletórica de negocios globalizados y quiebras gigantescas, de guerras inventadas y de terrorismo usado para combatir el terrorismo, Europa se dirigía a la semana de 35 horas de trabajo semanales.

.

Nad menos

Continúa…

HjorgeV 04-12-2008

COLAPSO ECONÓMICO: ¿PARA QUIÉN? (3/3)