DECIMALES, MADRE (Poesía)

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Hoy, nada más levantarme, mamá,
me he enterado por terceros que
ya son tres semanas las que llevo muerto, madre.
(Los buenos amigos han guardado todo este tiempo
silencio para no asustarme.)

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Qué vergüenza, haber conversado solo ayer

con la señora de al lado como si nada,

quien me ha regalado como siempre la mejor de sus sonrisas,

y haber estado exhalando este olor a putrefacto,

tan espurio y desagradable.

(He preguntado incluso por la salud de su esposo

Y me ha dicho que todo se mueve dentro de lo esperado, mamá.)

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Qué vergüenza saber ahora que las sonrisas de los que conocía

eran de conmiseración por las calles.

Que muchos de sus: “¡Sigue así, hombre!”,

probablemente no eran fingidos.

(A los amigos les perdono el detalle, pero no olvidaré que alguno
podría haber tenido la valentía de haberme dicho la verdad.)

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Cuando uno de estos días me tope con padre, madre,

le contaré de tus rodeos, de tus noches de terrible ausencia

y le diré que has tenido el coraje de soportarme

cada uno de los días

de estas tres últimas semanas siguiéndome la cuerda,

soportando mi ignorancia

sólo para que tu hijo no fuera a sospechar, porque, claro, se

podría haber vuelto a morir del susto.

…..

Hoy, he pensado, madre,

¡quiero seguir todo el bendito día con la bendita farsa!

¡Quiero observar a todos con la misma incivilidad

que me han deparado en estos días!

…..

¡Seremos como dos bandos hipócritas

que se miran sólo desde la mitad de sus corazones!

Agazapados.

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Me dará una inmensa tristeza. Sí, mamá.

Seguirán con su sonrisa de “Si él supiera…”

Pero me lo tomaré a bien y

lo soportaré todo el día,

con mi cabello peinado

y mis dos zapatos bien juntos, madre.

Y luego me iré a acostar,

sanamente y sin aspavientos

como cuando tomaba mi leche caliente y

sí volvía a despertar.

…..

A nadie le cuentes nada, mamá, mañana en el entierro.

No quiero que nadie se me vaya a morir ahora de vergüenza.

…..

Pero hoy quiero llevar el luto

más personal del mundo.

…..

Con la frente en alto, madre,

¡quiero escrutar el peso ingente de la ausencia,

tasar la completa altura del olvido!

…..

¡La humanidad con todititos sus decimales!

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HjorgeV

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