EL ESCRIBIDOR DEL METRO DE COLONIA (Relato)

17 Enero 2009

Había terminado el día y apenas había hecho tres encargos. Lo suficiente para justificar las horas allí, se dijo. Se subió el cierre de la gruesa chaqueta que llevaba y se dejó llevar por la escalera mecánica de regreso a lo que él llamaba la Realidad, la ciudad de verdad, la de allá arriba. No la subterránea del metro colonés y sus seres raros. Por uno de los letreros informativos de última tecnología supo que su tranvía pasaría en unos pocos minutos -seis-, que utilizaría en observar a los transeúntes de esa hora de la ciudad. Transeúntes de esta hora de la ciudad repasan mi espera, una y otra vez, inmisericordes.

-¡No lo puedo creer! –escuchó, de pronto, a sus espaldas, sin reconocer la voz.

Por un momento, dudó en si debía voltearse o no. Pero le habían hablado en castellano, su idioma, no en alemán. ¿Quién podría ser?

-¡Hermano! ¿Quién hubiera dicho que aquí te iba a encontrar, a un paso de la tumba de los Tres Reyes Magos? ¡Carajo, qué gustavo!

¿Qué gusto? ¿Quién podía hablar así? Sin voltearse aún, percibió que el sujeto se le acercaba peligrosamente con los brazos abiertos.  En unos instantes estaría a su lado. ¿Pensaba abrazarlo? ¿Quién era? Dios, ¿cómo podría escapar de esto? ¿Tres Reyes Magos había dicho? Cuando ya solo le quedaba la posibilidad de agacharse para escapar del contacto físico o empujar al desconocido para evitarlo, recordó lo de la tumba. Se decía que en la catedral de Colonia se encontraba la tumba de los Reyes Magos. Recordó. Solo podía tratarse de una persona, alguien capaz de salir de Lima para llegar a una ciudad renana como esta solo por perseguir una obsesión. Entonces, se dio la vuelta, lo encaró, soportó el abrazo, sonrió por compromiso, luego por propia decisión. ¿Lo había encontrado por casualidad o lo había estado buscando todo este tiempo?

-Las casualidades, mira las casualidades –se escuchó decir.

-La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, como decía el gran Rubén -lo escuchó decir y reír a carcajadas cortas-. ¡Cuenta, maldito! –agregó el otro, el loco.

Sonrió. No tenía mucho que contar, en realidad. Empezó a recuperar la tranquilidad, la mesura en la respiración.

-Cuenta tú –se escuchó decirle.

-Me dijeron que te podía encontrar aquí, en esta estación del tranvía, pero esos conchesumadres de compatriotas que me encontré en un bar a un paso de la plaza Barbarossa no me dijeron que el Neumarkt tenía varias entradas y salidas. Dicen que te dedicas a escribir cartas de amor de forma ambulante, ¿es cierto? ¿Es verdad? ¿En plena era digital, un peruano escribiéndoles cartas de amor a los alemanes y en alemán, además? ¡Increíble, huevón! Pero dicen que de eso te ganas la vida. Cuenta, cuenta. ¿Qué hay de cierto en eso?

Sonrió, movió la cabeza, se balanceó un poco, demorando su respuesta. A lo lejos, observó que la línea 7 se acercaba. En unos segundos podría concluir ese inesperado encuentro quirúrgicamente: bastaría un salto preciso al tranvía justo antes de que se cerraran sus puertas y asunto resuelto.  Una mirada furtiva hacia atrás, bastaría, luego. Se sabía muchos intervalos más o menos exactamente: lo que duraba en promedio una parada, el tiempo que transcurría desde que bajaba o subía el último pasajero hasta que el conductor pulsaba el botón de cierre de las puertas; el tiempo que necesitaba una puerta para cerrarse del todo. Enrique (porque así se llamaba el loco, desvergonzadamente: Enrique) quedaría atrás nuevamente en su vida, esta vez con un simple salto de sus pies. Recordó los días de Barcelona. ¿Cuántos años habían pasado? Los sueños regados de vinos carísimos y cenas de nunca acabar. Las rondas por tabernas y discotecas hasta la madrugada, el paso a drogas más fuertes los fines de semana. El descalabro financiero, luego, el final. La revista literaria  que iba a romper todos los moldes y que nadie había comprado. La vuelta a Alemania con deudas hasta el cuello, a empezar todo de nuevo. Desde cero. Enrique -a punta de telefonazos desde España- había conseguido que dejara Colonia por Barcelona y todo había marchado bien al comienzo. Pero había sido porque entonces aún no tenía familia, era un hombre solitario con una mochila imaginaria inmensa sobre sus espaldas y dentro un solo sueño: escribir.

-No me mires con esa cara de asustado –dijo de pronto Enrique, colocándole su mano izquierda sobre su hombro derecho, como quien da un pésame a un amigo y no sabe qué decir-. Solo quería saludarte.

-Te va bien, por lo que veo –se escuchó decir. Quiso agregar inmediatamente que no lo decía por envidia, sino por una especie de alivio. La de no haber visto a uno de los compañeros de naufragio desde la vez que habían nadado desesperadamente en la oscuridad y  comprobar que había llegado a salvarse.

Enrique sonrió, por su parte, con la añadida confianza y la satisfacción del que ha alcanzado lo suyo a punta de haber mirado el vacío con la lengua afuera, de cabeza y a gran velocidad en alguno de los túneles rabiosamente circulares de la vida.

-No me puedo quejar. Y no te asustes, no vengo a proponerte ninguna locura esta vez.

-No sabría qué ofrecerte ahora, Enrique. Disculpa.

-No te preocupes, hermano. Tomemos algo, vamos, yo invito.

-Apenas he sacado para lo básico hoy –le insistió,  para dejar claro que no era porque no quería, y observando con cierto vacío interior creciente que el tranvía de la línea 7 acababa de cerrar sus puertas y empezaba a alejarse.

-¿Trabajas aquí?

-Si se puede llamar trabajo -alcanzó a decir, como adquiriendo valor, curiosamente.

-¿Entonces es cierto que te ganas la vida así? -preguntó Enrique, con entusiasmo-. ¿Sí?¿Es verdad?

Asintió con la cabeza. Escuchó su propia voz diciendo “Sí”. Quiso explicarle que lo veía como cualquier otra ocupación.

-Qué increíble, qué increíble -dijo el loco, moviendo la cabeza de un lado a otro-. En verdad, ahora que lo he comprobado, me gustaría hacerte una propuesta.

Enrique debió leer su cara de déjalo, ya lo conozco, no, gracias.

-No, no. No me malentiendas. Esta vez las cosas serán diferentes. No quiero que escribas ni organices nada. Solo deseo información de tu parte. Cómo llegaste a esto. Cómo captas a tus clientes. Cuánto cobras, esas cosas.

-Me estás tomando el pelo, déjalo, Enrique –se escuchó decir, y empezó a sentir un cansancio infinito, mucho peor que el que sentía cuando se pasaba días  enteros sin que nadie requiriera de sus servicios. Pero el día siguiente sería viernes, luego vendría el sábado, el mejor día de la semana. Tenía clientes bastante jóvenes que pagaban muy bien por un par de frases certeras pensadas para convencer a las más indecisas.

-No seas huevón, compadre. Se trataría de un reportaje serio. ¿Qué te parece? Escucha: Peruano escribe cartas de amor para alemanes de forma ambulante. O: El escribidor del metro de Colonia. ¿Ah? O esta otra, escucha: Un oficio rescatado de las entrañas de Latinoamérica, el escribidor ambulante. Si resulta atractivo, podría traer a un camarógrafo, también. El canal lo pagaría todo.

¿El canal?

-Déjalo, Enrique –le dijo, observando cómo el tranvía de la línea 79 se detenía justo frente a ellos, una línea que no había visto en los largos años que llevaba en la ciudad.

-¿Estás loco o qué? Te podría pagar una luca si eso es lo que quieres, huevón. No tendrías que escribir ni una sola línea. Solo contar tu caso, como quien trata un tema cualquiera. Nada más. Dejar que te filmemos trabajando en el subterrráneo. Y del resto nos encargamos nosotros.

-¿Como locura, no?

-Oye, oye, no te pongas así -empezó a decir Enrique, levantando las dos manos como prueba de su inocencia-. ¿Acaso vendes chicles o caramelos?

-¿Como quien filma la vida de un loco de la calle, no?  -se escuchó agregar-. ¿Eso es lo que te interesa, no? Déjalo, Enrique. Solo trato de ganarme la vida, mira –terminó de decir él, saltando a la opción quirúrgica con un preciso golpe de tobillos, como quien se lanza de regreso al agua tras ser salvado con mucho esfuerzo, justo antes de que se cerraran las puertas del tranvía, como quien prefiere eso a compartir la vida con  otro náufrago en tierra firme, cayendo con precisión dentro de la 79, una línea que no sabía adónde diablos lo iría a llevar ahora, porque no sabía siquiera que existía.

HjorgeV 17-01-2009

Dedicado a F.V.T.


¿Y LA LIBERTAD DE PRENSA EN ALEMANIA?

16 Enero 2009

Uno de los pocos lectores que tiene esta bitácora, me ha hecho recordar algo que ya había notado en la prensa alemana.

Algo sobre lo que ya había empezado a escribir, incluso, pero cuya dimensión no había captado del todo.

Me estoy refiriendo al tratamiento claramente parcializado y a la poca importancia que le dan los medios de Alemania a la Misión de Paz israelí en Gaza.

El Pais)

Cohete de Hamás (Foto: El País)

Esta tarde, por ejemplo entré al portal de Der Spiegel (‘el espejo’) y esta era la lista de las titulares del día:

1. Las gigantescas pérdidas de Citigroup y del Bank of America.

2. El acuatizaje forzado de un avión en el río Hudson de Nueva York.

3. Una investigación sobre el peligro de las colisiones entre aves y aviones.

Lo de las aves en tercer lugar no es una broma.

Se puede comprobar aquí, si es que no ha sido cambiado ya, como sucede permanentemente.

Sospecho que eso es parte de la pugna interna que debe haber en la revista más seria de este país. Solo así se puede entender un artículo de esa naturaleya en nada menos que el tercer lugar y eso en Der Spiegel.

¿Quieren verdaderas noticias de verdadera actualidad?, tiene que haberse preguntado algún subdirector o responsable frustrado por la impotencia de no poder presentar el tema de actualidad mundial en el lugar que le corresponde.

Como los contenidos digitales son cambiados continuamente, ahora (19:46) ya hay un artículo relacionado con Gaza, aunque solo en el cuarto lugar: sobre los esfuerzos diplomáticos que se están realizando en la región.

Solo buscando y pasando al tema concreto se encuentran las noticias relacionadas a la masacre que ya ha costado la vida a más de 1.100 palestinos y producido más de 4.000 heridos.

Como si Alemania estuviera en otro planeta y su canciller Merkel no hubiera dado su apoyo incondicional al gobierno que ha decidido y planificado esta nueva masacre contra el pueblo palestino.

Para que quede claro de cómo marchan las cosas en este país, el artículo que encabeza el bloque dedicado al llamado conflicto lleva el siguiente título:

“Israel y Hamás enfrentados en duros combates en Gaza”.

No es ninguna broma.

(¿O en castellano se puede llamar ‘duros combates’ a bombardeos inmisericordes y unilaterales, además?)

El segundo artículo del conjunto dedicado al tema es un reportaje sobre un cohete lanzado por Hamás.

Lleva como título “Y entonces explotó la cocina” y refiere el caso de un israelí cuya cocina quedó destrozada por el artefacto.

No es otra broma esta obvia desproporción en la información.

(El hombre resultó herido en la mano y su familia salió, felizmente, ilesa.)

He mencionado el caso de Der Spiegel por ser justamente el más serio de todos.

De tal manera que si eso ya ocurre en el medio más serio y respetado de Alemania, se puede uno fácilmente imaginar cómo se maneja este asunto en los otros medios de comunicación de este país.

Que quede claro, hay artículos más serios y medianamente informadores de esta mal llamada guerra, pero no son los periodistas que los escriben quienes deciden cuándo ni qué relevancia tendrán sus artículos al final.

Darse una vuelta por los portales digitales de información alemanes es para frotarse casi inmediatamente los ojos.

Abro el Stadt-Anzeiger de esta ciudad, por ejemplo, y mientras ni el mismo Spiegel ha podido evitar mostrar fotografías con los resultados de los bombardeos, este diario muestra la foto de un miliciano de Hamás en pose desafiante.

Imagen tomada del Kölner Stadt-Anzeiger

Imagen tomada del Kölner Stadt-Anzeiger

(La fotografía, a pesar de ser todavía visible al entrar a la página del diario, ha ‘desaparecido’. Como la grabé en mi computadora, la puedo reproducir. Al buscar el enlace correspondiente para incluirlo como fuente, no me ha sido posible volverla a ubicar.)

El título del artículo es el siguiente: “Esperanza de tregua”.

La lectura del conjunto –título e imagen- debe ser, obviamente más o menos algo como: “Estos terroristas fanáticos y dementes no son capaces de controlarse y por eso no hay ni habrá paz”.

Conociendo a mis convivientes, este asunto tendrá sus secuelas.

Lamentable y cobardemente, cuando ya sea demasiado tarde.

Cuando salte –por un lado u otro- el escándalo de cómo fue posible que dejara de existir la tan cacareada libertad de prensa que tanto se le exige –con justicia- a países como Cuba, pero que al tratarse de Israel puede quedar desconectada tan masiva y efectivamente en el país teutón.

Desconozco hasta qué punto la mala conciencia alemana ha sido azuzada por influencia directa de Israel en los medios. Lo que sí está claro, es que no es necesario conseguir a la fuerza cierta parcialidad en la prensa, si se tiene en cuenta que es un negocio como todos (ahora más que nunca) y que depende de sus anunciantes para sobrevivir.

Así habría que entender este vergonzoso silencio parcial de la prensa alemana y su autoimpuesta censura.

Precisamente en momentos en los que los medios de comunicación de todo el mundo pasan por un momento económico dificilísimo, que se había iniciado con la era digital y el cambio de estrategia publicitaria, y se había agravado con la crisis financiera mundial actual.

¿Absoluta libertad de prensa o seguir viviendo, muchachas y muchachos?

Ese ha tenido que ser y sigue siendo el dilema en muchos casos.

Lo malo es que la libertad de prensa o es absoluta, o no es libertad de prensa.

Los medios de comunicación alemanes apoyaron abiertamente desde un comienzo la operación militar de Israel, aún a sabiendas del peligro que corría la ya de por sí maltratada población civil de Gaza y de que el objetivo anunciado era completamente irreal (detener los cohetes de Hamás).

Pensando que se trataba de una breve excursión del Tsahal, le dieron otro cheque en blanco a Israel (a sus políticos y militares).

A la semana de iniciada la llamada ofensiva israelí, cuando ya estaba claro que se trataba de una matanza donde no se respetaba a niños, mujeres, heridos ni se permitía la entrada de periodistas y se bloqueaba la ayuda humanitaria, los alemanes empezaron a esconder la cabeza y a rogar que todo terminara lo más pronto posible.

Eso no era lo que se habían imaginado.

En este contexto, viajó el ministro de Relaciones Exteriores, Steinmeier, a la zona.

Y fue recibido a bombazos, como ya mencioné aquí.

Correré a adquirir el siguiente número de El Espejo alemán, porque si todo esto es posible hacerlo en el soporte digital de ese semanario (quitar, poner y alterar la posición de cualquier tema), la versión impresa no se puede permitir esconder nada.

(Por cierto, quise colgar dos videos interesantes de Youtube sobre el tema, pero me di con la sorpresa de que ya habían sido bloqueados.)

Y para confirmar lo que acabo de exponer, al volver a entrar a la página de la revista, noto que de pronto el conflicto sí es noticia y que la han puesto en primer lugar.

¿Por qué?

Israel ha anunciado el “cese unilateral” de su cómoda expedición bélica.

Es decir, ahora debe brillar la generosidad del país cuyos políticos y militares iniciaron una matanza con un objetivo falaz que no han cumplido ni podrán cumplir.

Y que, además, han bombardeado quizás para siempre la posibilidad de que los palestinos recuperen sus tierras robadas por la –acaso- peor víctima de la historia que se convirtió en el peor verdugo también.

Pero no solo eso, atención.

Ahora el mundo entero va temblar de verdadero terror cada vez que Hamás lance uno de sus ridículos cohetes (comparados con la artillería israelí, lo son, no por su efecto letal que nadie desea).

Porque ya sabemos de todo lo que es capaz este Israel actual.

Es decir, Hamás habrá perdido de alguna forma la mayor de sus –comparativamente hablando- escasas armas militares.

En este conflicto que también es un ejemplo perverso de Inversión de Términos (el agresor principal y en abusiva ventaja se presenta como víctima, se llama guerra a un pisoteo, los bombardeos unilaterales son ‘fieros combates’,  el verdugo aplica lo que vivió como víctima, se busca la paz bombardeando, el ‘vencedor’ pide que la víctima detenga su matanza), ahora se le exigirá al más débil, también, que guarde sus piedras.

Perdón, sus cohetes.

HjorgeV 16-01-2009



EL GRAN SENTIDO DE LA OPORTUNIDAD

15 Enero 2009

ERRORES PERSEGUIDORES

No bien acababa de denunciar la ONU que el 42% de los muertos en Gaza serían niños y mujeres, cuando, ¡zas!, le volvió a caer un error encima.

Es decir, una bomba del Tsahal, el ejército de Israel.

No hay que ser muy mago para notar que cada vez que la ONU ha hecho alguna denuncia grave, al día siguiente es bombardeada por error en Gaza.

En todo caso, se trata de errores muy perseguidores, estos israelíes.

Encima los dos Ehud, Barack y Olmert, no se ponen ni siquiera de acuerdo: uno dijo que se había tratado de un error y pidió públicamente perdón, mientras que el primer ministro israelí afirmó que el ataque lo habían provocado milicianos que habían disparado desde el interior de la sede de la ONU.

Sí, pues, ya van más de 1.000 ERRORES muertos y unos 4.000 ERRORES heridos.

Aparte del daño psicológico que tiene que significar para niños -y adultos- vivir en permanente huida en una cárcel sin salida, negándose la ayuda humanitaria por parte del Doble Invasor.

Los más o menos 200 niños que ha matado el Ejército israelí no lo tienen que sufrir más. (El cálculo es mío, en base a las mismas cifras de la ONU.)

Familias enteras han sido masacradas, como se ha podido leer en muchos medios de comunicación en estos días y lo recuerda  la periodista española Malén Aznárez en un artículo que pueden ver aquí.

¿Y Europa?

No puede hacer nada: le dio el cheque en blanco a Israel y ahora ya no puede dar marcha atrás.

¿Lo quiere, por lo menos?

¿Cómo lo haría?

Además, casi todos los países europeos le venden armas a Israel, de tal manera que no se atreverían a meterse con el socio.

El error disparado al edificio de la ONU, obviamente no es error.

Israel justificó esta guerra, y sigue justificando los bombardeos a centros urbanos, argumentando que su alta tecnología bélica les permitiría un gran capacidad de selectividad en sus llamados ataques, que no son otra cosa que asesinatos.

Dicha tecnología les permitiría ubicar armas y milicianos escondidos, así como túneles.

(Asesinatos selectivos, ahora masivos, según vemos, en suma.)

El Ejército israelí contaba con las coordenadas de ese y de todos los edificios de la ONU.

De tal manera que ahora no puede resultar que esa onerosa y modernísima tecnología no sabe leer unas simples coordenadas.

Esto demuestra, muy a pesar de los auspiciadores de este Israel despiadado (el de los dos Ehud, Barack y Olmert), que el Estado judío se sirve de todas las armas posibles, sean estas lícitas o no.

Y, por si acaso, no ha sido la sede de la UNRWA, la agencia de las Naciones Unidas para la ayuda humanitaria a los refugiados palestinos, la única bombardeada hoy.

Un edificio del centro de Gaza que alberga a varios medios de comunicación también lo ha sido.

En él se encuentra la sede de la agencia de noticias Reuters.

Y dos periodistas han resultado heridos.

Al parecer, el pretexto habría sido la presencia de hombres armados en las inmediaciones del edificio. Algo que Reuters ha negado.

Y aunque así hubiera sido.

Por cierto, Reporteros sin Fronteras (cuyo lema es “Si no lo contamos no existe”) acababa de hacer un llamado al Gobierno de Israel para que los periodistas puedan por fin acceder a Gaza y contar lo que allí sucede.

Por lo demás y por lo visto, Israel está aprovechando el momentáneo vacío de poder que existe en EEUU hasta el relevo presidencial, sabiendo que Obama probablemente no apoyará esta Expedición de Paz israelí.

A la vez que trata de ganar tiempo hasta sus elecciones del 10 febrero, siendo muy conocido que la mayoría de ciudadanos del país hebreo apoyan y premian electoralmente la mano dura (ahora asesina, también) contra los palestinos.

La lista de crímenes es larga: de guerra y humanitarios, aparte de lo que representan las ejecuciones extrajudiciales. Se trata de una abusiva invasión en la que, además, se están usando bombas prohibidas y no se permite o se dificulta la ayuda sanitaria y la llegada y el reparto de alimentos.

Se ataca sedes de ayuda humanitaria de la Organización de las Naciones Unidas y de medios de comunicación. Hoy ha vuelto a ser bombardeado un hospital.

(El caso de Reuters abre una gran pregunta: ¿Y la libertad de prensa?)

Todo esto no lo digo yo.

Son constataciones.

Hechos documentados.

El siguiente párrafo es de El País:

“Israel ha empleado bombas prohibidas de fósforo blanco; provocado la expulsión de sus hogares de más de 90.000; abatido a mujeres cuando abandonaban casas portando bandera blanca; médicos y enfermeros fueron baleados cuando trataban heridos; han destruido sistemáticamente infraestructuras civiles; han impedido que ambulancias atendiera a niños hambrientos que esperaban auxilio sobre los cadáveres de sus madres; bombardeado escuelas.”

EL PAÍS

Lo peor será que Israel no habrá cumplido su objetivo inicial: detener los cohetes de Hamás.

Ahora queda claro –aún para los escépticos y partidarios de la expedición israelí- que fueron solo un pretexto para poder castigar a los palestinos en su conjunto y para destruir la infraestructura administrativa de Gaza.

No de otra forma se puede interpretar el hecho de que ya hasta dos veces haya sido cambiada la meta y ahora incluso el Ejército israelí afirma que “están por cumplirse todos los objetivos”. Es decir, de pronto son varios y ya no uno.

El objetivo inicial ha sido escogido brillantemente.

Con la humillación y el dolor –directo e indirecto- que está causando en Gaza, Israel ya ha patrocinado a toda una generación de palestinos que no podrán olvidar esto.

Brillantemente escogido, porque como objetivo se podrá usar una y otra vez.

Bastará un simple cohete de Hamás para hacerlo.

De esos que ahora justamente están sembrando en la mente de muchos palestinos –de Hamás o no- en Gaza.

Hay verdaderos cerebros estrategas detrás de la maquiavélica y perversa maquinaria bélica israelí.

La paradoja triste en todo esto, es que Israel ha invadido Gaza y le ha robado la vida hasta ahora a 1.000 palestinos al grito de ¡Hamás e Irán nos quieren borrar de la superficie del planeta!

Pero afirmando que son un pueblo que busca la paz y que solo quiere detener los cohetes de Hamás, sin atacar a la población civil.

Es decir: tres mentiras juntas.

Ahmadineyad, el presidente de Irán en cambio, aparte de no haber hecho hasta ahora nada abiertamente en contra de Israel, por lo menos ha demostrado ser sincero en ese sentido, al manifestar abiertamente lo que opina del Estado judío.

(Se dice que Irán le está pasando armas a Hamás.)

¿VIVE OSAMA BIN LADEN? ¿OTRA VEZ?

Pero esos errores del Ejército israelí no son los únicos con un alto sentido de la oportunidad.

Leo en la prensa alemana que acaba de aparecer un audio de uno de los hombres más buscados del planeta: Bin Laden.

El hecho de que nadie sepa nada de alguien cuyo potencial también debería estar en la tarea propagandista y proselitista, es decir apareciendo en público aunque solo fuera para burlarse de Bush, es un claro indicador de que probablemente ya esté muerto.

Otra posibilidad sería que, estándolo, EEUU se niegue a declararlo así por temor a una especie de guerra santa contra el imperio en decadencia.

Personalmente, me inclino a pensar que ya dejó de existir, probablemente, en uno de los incontables bombardeos de EEUU en sus particulares guerras preventivas.

Esas que inventó (el término no las guerras en sí) el presidente que acaba de despedirse diciendo que deja a su país más seguro que antes.

Puede ser.

Pero, obviamente, a cambio de haber dejado el resto del mundo como ahora está.


HjorgeV 15-01-2009


ESCRIBIENDO CON LOS PIES

13 Enero 2009

ATRAPADOS POR LA NIEVE

Corro.

Estuve a punto de no salir de casa para no tener que hacerlo debido al frío.

Ha nevado toda la noche y recién al recibir una llamada telefónica muy temprano esta mañana nos hemos enterado de ello.

-Estamos atrapados por la nieve. No podremos llegar hoy –nos dijo alguien a quien esperábamos al teléfono.

¿Atrapados por la nieve?

Entonces, recién entonces, subí las cortinas y lo pude comprobar.

Una capa de diez centímetros de nieve cubría techos, veredas, pistas, árboles, matorrales, campos, automóviles y hasta los manubrios de las bicicletas.

Ahora voy corriendo por los campos aledaños, que hace apenas unos días presentaban un color marrón oscuro y solo mostraban una franja verde a la izquierda, aunque las plantas que le daban ese color ya habían empezado a morir.

Si entonces había tenido la sensación de correr por otra región del mundo por el paisaje inusual, el frío y los dos colores -inusuales- reinantes, ahora corro claramente sobre otro planeta.

19 grados bajo cero ha registrado el termómetro la noche pasada.

La superficie de la Tierra es una capa omnipresente de nieve de hasta medio metro de altura o más, apenas interrumpida por árboles sin hojas y arbustos contumaces.

Es como si corrieras por una gigantesca página en blanco, pienso.

El terror de todo escritor hecho realidad descomunalmente, ahora a por lo menos diez grados bajo cero.

Pero es agradable en cierto sentido.

Sobre todo, porque he cumplido con el dicho alemán que dice: “No hay mal clima, solo vestimenta no adecuada”.

Como la gente no sale de sus casas y muchos no han podido ir al trabajo ni los niños a la escuela, apenas hay huellas por donde me muevo.

Incluso la pequeña urbanización semirrural donde vivimos presenta un nuevo aspecto: las calles y los automóviles están com-ple-ta-men-te cubiertos de nieve.

(Pasé por nuestra camioneta y le hice sobre el parabrisas delantero dos huecos a modo de ojos y una línea curva hacia arriba debajo de ellos, por si acaso.)

Ir dejando mis huellas sobre esta gran página blanca, es como si escribiera sobre ella.

Creo que nunca le he tenido miedo a la página en blanco.

Siempre he sentido el mismo impulso que se apodera de mí cuando veo una pelota, porque soy de los que podrían improvisar un partidito de balompié en el lugar menos pensado y aunque fuera uno contra uno.

En un parque, en una calle, en una sala cualquiera.

Ver una página en blanco, al contrario, no me amilana: me provoca, me atiza.

¡Tantas cosas se puede hacer con ella!

Desde escribir solo unas palabras, hasta una historia completa.

Desde unas simples líneas, hasta un retrato o una caricatura.

Desde hacer un avión de papel, hasta hacer una cadeneta con las tijeras.

Frente a la página en blanco me siento en mi elemento.

(Lo cual no es una garantía de calidad, obviamente, ni una ventaja frente a quienes sienten terror ante ella.)

Corro por los campos nevados y pienso en que en este mismo momento, miles de familias enteras en diversas partes del mundo tratan de escapar de otro terror.

Del terror del mismo hombre y su sed homicida.

(Del terror de nosotros mismos y nuestra propia sed homicida.)

Israel ha convertido en estos días (en estas semanas) al millón y medio de palestinos de Gaza en miembros de Hamás y así se porta con ellos, aplicándoles ilegalmente penas más duras que las que les daría (a los culpables) cualquier código civil y civilizado.

Pero no solo eso: destruye sus casas y centros hospitalarios, escuelas y ministerios, tanto como mezquitas y centros de acogida a refugiados, cometiendo claros crímenes de guerra.

La infraestructura que apenas les quedaba a los palestinos en la Franja.

Queriendo hacer de Gaza una Inmensa Hoja en Blanco.

Empobreciéndolos para acusarlos de pobreza y de subdesarrollados.

Pistoteándolos para acusarlos de no ser capaces de levantarse.

Destruyendo la infraestructura administrativa para acusarlos de no poder administrarse.

¿Quién juzgará estos crímenes –documentados- de guerra israelíes?

¿Europa?

No puede, porque ya se ha hecho cómplice y, además, la mayoría de países europeos tiene negocios armamentistas con Israel.

Pero cuidado, los crímenes de guerra y a la humanidad no prescriben.

Atención.

Hay quienes no aceptan críticas a Israel si estas no van compensadas o contrastadas con la mención del terrorismo de Hamás.

Pero mencionar que van 900 palestinos muertos por los ataques del Ejército de Israel y que el 42% de ellos son niños y mujeres (datos de la ONU) en esta cómoda Guerra Israelí, no es una crítica, ni necesariamente una acusación.

Es una simple constatación.

Lo mismo cuando hoy la ONU denuncia las graves violaciones de los derechos de los niños en esta ofensiva de Israel en Gaza.

Se podrá llamar imparciales e injustos a los que se olvidan de Hamás al acusar los crímenes actuales de Israel.

Pero esos crímenes no desaparecen ni prescriben por ello.

Ni dejan de ser menos graves.

Mientras tanto, permítanme que siga escribiendo con los pies.

….

HjorgeV, martes 13 de enero del 2009


RESCATANDO LA INDUSTRIA ARMAMENTISTA

11 Enero 2009

Este es uno de los titulares del FOCUS de Alemania de hoy domingo:

“Steinmeier recibido a bombazos”.

DER SPIEGEL ha contado el susto pasado por su ministro de Relaciones Exteriores en la frontera con Gaza así, traduzco a la ligera:

“Steinmeier se encontraba con un comandante egipcio pasando revista a la situación en la azotea de un edificio de las inmediaciones de la frontera de Egipto con Gaza, cuando al otro lado, sobre la Franja, se escuchó el tronar típico de un avión de combate israelí. Segundos después, la detonación de una bomba soltada a poca distancia, hizo vibrar las ventanas del edificio.”

Después de que Angela Merkel cometiera uno de los errores más graves de la política alemana de las últimas décadas (al achacar a Hamás la única y exclusiva culpa de la invasión de Gaza y reiterar la solidaridad incondicional de su país al Estado y al Ejército israelí y no explícitamente al pueblo hebreo, sin saber lo que se venía), Alemania vuelve a probar su papel como mediador.

Demasiado tarde, a mi entender.

Y ya vemos qué opina Israel al respecto.

(O sea, cómo le devuelve con un saludo atronador el Cheque en Blanco alemán.)

(¿Aprenderán de estas crudelísimas lecciones de historia mis convivientes? Por ahora se han tenido que contentar con hacer una proposición bastante macabra en esta guerra de por sí desproporcionada: Alemania se podría comprometer a bloquear el contrabando de armas hacia Gaza por la frontera con Egipto. Claro, mientras tanto, los aviones y tanques israelíes se mueven por ahí con toda libertad, como vemos. Menos mal que se trata de territorio palestino.)

Los alemanes no serán tomados otra vez en serio tan rápidamente. Y no se sabría cómo podría servir su mediación, si Israel actúa aparentemente de forma impredecible en esta Expedición de Paz y ha decidido ahora aumentar la potencia de su masacre.

Con el mismo argumento que ya es peor que el del matón con metralleta, granadas y bombas de fósforo, que ataca durante décadas a un tipo famélico como un niño inerme e indefenso y que, cuando éste le escupe como último recurso, el matón lo toma como el pretexto que le faltaba para pasar de torturarlo a eliminarlo.

Perdón, el tipo desnutrido tiene una honda.

FUNDIENDO SU PROPIO PLOMO: ¿PARA QUÉ?

Pero el comportamiento de Israel no es impredecible, opino.

Para empezar, este operativo no tiene un nombre gratuito ni fortuito: Plomo Fundido.

Alude perfectamente a lo que están haciendo.

Algo que políticos –y no solo ellos- de todo el mundo tendrían que haber sabido leer a tiempo.

¿Creyeron de verdad que se referían a los cohetes de Hamás?

¡Están fundiendo su propio plomo!

Y también alude a lo que se podría tratar, en el fondo, según mi forma de ver las cosas: dejar libre la despensa militar para poder llenarla con nuevos productos.

Es decir, recargar las baterías de la industria armamentista:

Que, sin conflictos por todo el mundo ni expediciones como ésta, se podría ir a la quiebra o sufriría como cualquier otra gran empresa en estos tiempos financieros tormentosos.

Si a los Tres Grandes de Detroit –Ford, Chrysler y General Motors- les ha llegado su ayudita y al gobierno alemán no le ha quedado otra cosa que nacionalizar parcialmente el Commerzbank (al más puro estilo socialista), el segundo banco de este país, la Industria de la Guerra parece haber encontrado en Gaza su propia solución pecuniaria.

A mi entender, Gaza es el particular Plan de Rescate Financiero para la industria de la guerra de Israel y EEUU.

Gastadas las municiones, armas, aviones y tanques.

¿Qué queda?

¡Volverlos a comprar!

Después de todo, se le ahorra al Estado tener que discutir y aprobar un plan así.

Y se ayuda económicamente a los pobres países vendedores de armas, entre los cuales se encuentran varios europeos.

(¿O alguien se asombraba de la pachocha europea, de esa especial densidad en las rodillas para reaccionar en esta matanza?)

No es muy complicado el asunto. Aunque tiene mucho de plan maestro.

Sí.

Este es el detalle que faltaba para entender el por qué de esta vesania.

¿Por qué Gaza?, preguntará ahora alguno.

Gaza tiene dos funciones para Israel en este momento: servir de campo de prueba para sus intenciones (o de dominación militar) de la región y la de dar un aviso a los que podrían intentar oponerse a ello.

El aviso es claro: no respetaremos nada.

Ya lo estamos viendo en estos días.

Por cierto, ya que todo esto está de moda y los monos suelen saltar juntos: acabo de leer que Bush y Cheney han salido a defender  abiertamente el uso de lo que podría traducirse como asfixia acuática como método (de tortura) para obtener información.

Cuaderno Contable busca ahora aficionados que deseen interrogar a esos dos sujetos -siguiendo sus propias recomendaciones, se entiende- podría decir por mi parte, pero entonces me llamarían palestino y apenas soy peruano.

…..

HjorgeV 11-01-2009


¿PIDIENDO TODOS AHORA LA PAZ?

9 Enero 2009

Sigo sin entender cómo los mismos que ayer estaban de acuerdo con la acción de Israel y la justificaban de varias maneras, ahora piden una pausa o apoyan ésta.

(Lo cual no significa que esté en contra de ella, por supuesto. Al contrario.)

¿Para qué una pausa, si todo es correcto, justo y Hamás lo había merecido, como ya dijeron, entre otros, la canciller alemana Angela Merkel?

Y si ni siquiera se ha alcanzado todavía el objetivo planteado por el ejército israelí (otro argumento de los justificadores), es decir, éste sigue sin poder detener los cohetes de Hamás con su operación Plomo Fundido.

(¿Ahora entienden todos el por qué del nombre?)

El Pais)

Cohete de Hamás (Foto: El País)

¿Para qué una pausa si los gobernantes de Israel saben lo que hacen y solo es cuestión de confiar ciegamente en ellos?

¡La solidaridad con Israel es una cuestión de estado para Alemania!, dijo varias veces Merkel.

¿Por qué parar ahora, algo que muchos justificaron y aprobaron de una u otra forma, incluso ‘filosóficamente’?

¿Desproporcionada esta ofensiva?, preguntó indignado André Glusksmann, filósofo francés de origen judío y miembro de la Academia Europea de Ciencias y Artes.

¡Desproporcionado es el afán de Hamás de no dejarnos sobrevivir!

Más o menos con esas mismas palabras, se puede comprobar aquí.

Claro, en esta nueva Civilización, si alguien tiene pensado matarte, tienes que apresurarte a hacer lo mismo con él.

¿Y la justicia?

La justicia se ha vuelto una cuestión de velocidades al disparar.

Y hay quienes lo aplauden, como vemos y veremos.

La lógica es simle y conocida: es la del Lejano Oeste.

El Imperio del Fusil.

La de quien dispara más rápido, tiene la razón.

Perdón, la del que tiene el mayor y mejor ejército. (Y mejor si el otro solo tiene piedras.)

De paso, ahora recuerdo, Glucksmann llamó “enfrentamiento en Gaza” a lo que ahora -felizmente- hasta los mismos representantes del Vaticano, ya han llamado claramente masacre en un gran campo de concentración.

¿O qué decir ahora de las palabras del historiador y catedrático de Ciencias Políticas de la Complutense de Madrid, Antonio Elorza Domínguez, aparecidas en El País el 6 de este mes?

La hora de la razón tituló su artículo (se puede leer aquí), en el que criticaba a ambos bandos, pero decía barbaridades como las siguientes:

“A eso se le llama declarar un estado de guerra, por el cual si alguien asume tal decisión ante un adversario superior, ya sabe lo que les espera a los ciudadanos situados bajo su administración.”

¿Qué era eso?

¿Una especie de carta blanca para eliminar también a niños, mujeres y demás civiles indefensos, solo por ser ciudadanos bajo la admiistración de Hamás?

¿Y esta siguiente?:

“Pero una respuesta armada era inevitable si Hamás seguía atacando.”

La primera me hizo recordar las valientes palabras de un famoso austríaco de nombre Adolfo, al iniciar y justificar las invasiones, masacres y genocidio perpetrados por el ejército alemán bajo su mando, hace más de 60 años.

¡Si alguien asume tal decisión ante un adversario superior, ya sabe lo que les espera a sus ciudadanos!

De esa forma se ha justificado y se sigue justificando, también, los dos peores atentados terroristas de toda la historia humana: el bombardeo de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.

(La bomba atómica destinada a la primera explotó a 580 metros de altura, sobre la clínica del doctro Shima, en las coordenadas 34 23′N, 132 27′E.)

¿Y el derecho internacional?

¿Y los tribunales internacionales como el de La haya que algunos países como EEUU no suscriben ni quieren apoyar?

(EEUU dejó de reconocerlo en 1984 al no aceptar ser juzgado por su “uso ilegal de la fuerza” en Nicaragua. Repasen, paladeen, por favor, la formulación del delito: uso ilegal de la fuerza.)

¿Para qué están esos tribunales internacionales?

¿Para qué se ha esforzado tanto la humanidad por entenderse y crear instrumentos legales que fomenten la justicia y la convivencia en paz de los pueblos, si después todo se va a resolver por Criterios de Superioridad, señor Elorza?

Superioridad militar, se entiende.

¿O hay otra que hoy en día todavía entienda alguien?

Si era la hora de la razón elorziana, ¿por qué detener el reloj del Tsahal -el ejército israelí-, ciudadano Elorza, ahora?

Si los dementes de Hamás (no todos lo son, como tampoco en Israel todos son criminales de guerra) siguen lanzando sus cohetes incluso ahora (como era previsible y lo seguirán haciendo, seguramente, hasta que Israel haga verdaderas concesiones territoriales y deje de tratar a los palestinos como sus perros encarcelados), ¿por qué pedir una pausa de la “inevitable respuesta armada” puesto que “Hamás sigue atacando”?

No digo que todo lo expresado en el artículo de Elorza sea incorrecto o deleznable, por si acaso.

Pero forma parte de los cimientos de la misma y gran contradicción inicial.

Sabiendo que no era posible alcanzar el objetivo propuesto (detener el lanzamiento de cohetes desde Gaza), se comenzó esta matanza, que en los medios se sigue llamando ‘ofensiva’.

(¡Qué ofensa para los lectores!)

Sabiendo que la violencia solo conduce a más violencia (salvo que hagas desaparecer de la faz de la Tierra a tu oponente, y, muchas veces, ni así, porque pueden quedar sus amigos o simples vengadores), se apoyó esta masacre y ya claro genocidio.

Ojalá prospere la pausa.

Y que sea eterna.

A pesar de haber leído hoy mismo que -según la ONU- soldados isrealíes  habrían ordenado el domingo pasado a 110 civiles palestinos que se refugiaran en una casa.

La mitad de ellos habrían sido niños (ciudadanos bajo la administración, etcétera, que llamaba Elorza Domínguez).

Luego, habría sido bombardeada la vivienda.

Y habrían muerto 30 seres humanos.

Aquí la noticia. La desolación, más bien.

http://www.elpais.com/articulo/internacional/Israel/mato/palestinos/refugiaban/casa/elpepuint/20090109elpepuint_8/Tes

¿Esto forma parte de la solidaridad de la señor Merkel?

¿Esto también es una Cuestión de Estado alemana?

¿Esto forma parte de la hora de la razón del señor Elorza?

Una pregunta final el día de hoy.

Perdón, no se me ocurre ninguna más.

Solo un ruego.

Por favor, que no sea cierto.

HjorgeV 09-01-2009


¿FINALIZA LA MISIÓN DE PAZ ISRAELÍ?

7 Enero 2009

¿A QUIÉN LE PUEDE ASOMBRAR YA?

Otra vez lo mismo.

El Estado hebreo nuevamente convencido de que esta vez sí conseguirá detener los ataques de la resistencia palestina.

Se llame esta Hezbolá, Al-Fatah, Hamás o el nombre que reciba mañana.

Se la llame simplemente resistencia, milicias o terrorismo.

Mientras dure la ocupación israelí, con seguridad habrá un nombre.

(Antes los de la OLP eran los terroristas, ahora son los amigos. Qué bien rinde este adjetivo, del que la Administración Bush ha sacado hasta ahora el máximo provecho.)

(¿Qué habría sido si los palestinos hubieran sido los primeros en utilizar el término terrorista para aplicarlo a Israel y su política de invadirlos, quitarles sus tierras, expulsarlos y mantenerlos durante décadas como refugiados maltratados de un lado a otro? ¿Estaría el mundo como está ahora?)

AP, de EL MUNDO)

Judíos ortodoxos (Foto: AP, de EL MUNDO)

Israel ha aplicado en Gaza esta vez la misma insania que les critica a los dementes de Hamás y no se ha detenido a contemplar ninguna propuesta de paz o de alto el fuego hasta hoy.

Hasta hoy que ya han muerto más de 700 personas y hay más de 3.000 heridos.

Ya ni siquiera puede aplicar aquello de “mentes dementes que usan sus niños como escudos” porque ni a esos niños respeta ya el ejército israelí.

Israel lo viene practicando desde hace décadas.

Golpes sangrientos –verdaderas masacres mixtas de culpables e inocentes como la de Sabra y Chatila en 1982- que nadie sabe para qué sirven, salvo, tal vez, los mismos israelíes. ¿O no?

(¿Cuál era la definición de terrorismo? ¿O solo es terrorismo lo que hace Hamás?)

Tomémonos un momento.

¿Sirven realmente para algo?

¿O tampoco lo saben ellos?

¿Les apabullará el miedo a dejar de existir, que les produjo la locura nazi?

Si ese miedo fue, es, tan terrible, ¿por qué lo hacen ahora con los palestinos, especialmente con las víctimas inocentes, pero también con los culpables de aterrorizar territorio israelí?

¿Se trata acaso de hacer creer que es válido torturar al torturador como nos quiso hacer creer vanamente Bush, consiguiendo solo más caos y peligro en el mundo?

Aún el análisis más frío (ese que deja de lado el dolor por 700 palestinos y 6 israelíes muertos y que olvida que la invasión es el origen del conflicto) sufre un colapso en el punto en el que casi todos los demás coincidíamos y que era una simple pregunta:

¿Cómo podía Israel pretender detener el ataque con cohetes de la resistencia palestina, sea esta terrorista o no?

¿Cómo, independientemente del poder de su ejército y los medios a su disposición?

¿Haciendo desaparecer a todos los palestinos capaces de disparar un cohete?

¿Confiscando todos los cohetes de esa parte del mundo?

Por otra parte:

¿Cómo puede –aún- Israel pretender hacer depender las negociaciones de paz, de un solo cohete lanzado por algún palestino?

(No estamos hablando de una lluvia de cohetes en el marco de una supuesta invasión a Tel Aviv con el saldo de 600 muertos y 3.000 heridos en nueve o diez días.)

Cohete que cualquier loco, desesperado, humillado o ya simplemente enfermo mental (esta matanza tiene que haber creado muchos más, ¿cómo no?) puede fabricar en su casa y lanzar desde cualquier pedazo eriazo de terreno por la noche, por ejemplo.

Y eso que ni siquiera hay que pasar a discutir por qué los medios del mundo llaman Ofensiva a lo que es una clara Masacre, una invasión, un abuso del 100 veces más fuerte Israel.

(Si no es demasiado macabro determinar la relación de fuerzas por el número de muertos de ambos bandos.)

Se ha utilizado una lógica simplísima, en realidad.

De apoyar algo más o menos lógico y necesario (detener los insoportables cohetes de Hamás), se pasa a apoyar crímenes de lesa humanidad:

-Queremos acabar con los ataques de Hamás.

-De acuerdo.

-Tenemos que acabar para ello con sus bases.

-De acuerdo.

-Entonces, que nadie se queje cuando lo hagamos.

Y nadie se queja realmente, aunque estén arrasando Gaza (y bombardeando también escuelas y hospitales, según informaciones confirmadas), porque se supone que están cumpliendo la tarea propuesta.

Que la tarea no se cumpla, es decir, que los cohetes se sigan y seguirán lanzando en el futuro (mientras Israel no salga de los territorios ocupados a la fuerza, seguramente no se detendrán) no importa a nadie ya.

Tampoco importa la razón de los ataques de Hamás.

Como si fueran unos locos caídos del cielo solo para molestar a los israelíes.

¿Tan perverso es el propio dios de los israelíes?

Y como si la historia solo sirviera para darles la razón en su derecho supuestamente histórico a ocupar las tierras de sus antepasados.

¿De qué sirven entonces las leyes de herencia, propiedad y comercio de la mayoría de países del mundo si al final lo que vale son derechos históricos que, de todas maneras, cada parte en este conflicto concreto interpreta a su modo?

¿Podría invadir mi país, el Perú, el resto de Sudamérica alegando derechos históricos del Imperio de los Incas?

Si los sobrevivientes de las diversas tribus indígenas norteamericanas, se hicieran de pronto (haciéndose amigos de extraterrestres con ganas de ayudar a los más débiles, por ejemplo; es un decir) con un arma más potente que la bomba atómica y la utilizaran para recuperar sus tierras de las manos de EEUU y Canadá, ¿qué podríamos decir?

¿Qué podríamos argumentar entonces?

La labor diplomática, retórica y mediática (matemática) del Estado hebreo ha sido magnífica:

Hamás = terrorista = persona que debe desaparecer = nuestro derecho irrenunciable a defendernos = tenemos derecho a sobrevivir.

Luego, la más perniciosa:

Palestino = Hamás = terrorista, etcétera.

Poco importa ya que sea Israel quien mantiene a los palestinos como refugiados constantes desde hace décadas:

Maltratados, pobres, humillados, apiñados, bombardeados, sufriendo hambre y sed, siendo insultados todos como terroristas cuando, obviamente, los bebés no pueden lanzar ni una piedra siquiera.

(Para poner el ejemplo más obvio, porque hasta ahora tampoco he visto que las mujeres palestinas lo hagan.)

Otra guerra, pues, iniciada con la absoluta seguridad de que esta vez sí.

Esta vez sí, seguro, seguro, señoras y señores del mundo. Es cuestión de tener fe.

Tenemos uno de los ejércitos más modernos de la Tierra.

Los mejores soldados y los mejores servicios de inteligencia.

Pero no, otra vez, no ha sido.

¿A quién le asombra en realidad?

Otra guerra –masacre- iniciada con el convencimiento de EEUU, de la Unión Europea y gran parte del mundo de que, si Israel lo decía, tenía que ser así.

Otra matanza de centenas de palestinos.

¿Por qué?

¿No será cierto que de lo que se trata es de usar el equipo militar para poder renovarlo y mantener así activo el gran negocio armamentista que es lo que explica muchas de las ansias guerreras de EEUU, por ejemplo?

¿Qué hay detrás de esta facilidad para llamar Misión de Paz (lo dicen con otras palabras los políticos israelíes) a una matanza y terror masivo contra un millón y medio de habitantes que no tienen dónde huir?

Otra masacre que se olvidará pronto.

Pero quedará la pregunta de siempre, la de los ignorantes por cuenta propia y ajena, la de los desprevenidos y desatentos, esa pregunta que en un par de años o acaso solo meses permita decir muy cómodamente a cualquiera, como si nada hubiera ocurrido en las últimas 4 décadas:

¿Qué espera Israel para atacar a esos locos que siguen lanzando sus cohetes asustando a su población?

¿Quién va a juzgar ahora a Israel por este genocidio en Gaza?

genocidio.

(Del gr. γένος, estirpe, y -cidio).

1. m. Exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad.

Mejor dicho:

¿Quién se va a asombrar de que Israel no quiera responsabilizarse de sus crímenes de lesa humanidad cometidos esta vez en Gaza?

Si su lógica de invadir y atacar territorios y poblaciones donde se esconden los llamados terroristas es válida, y es válido, por tanto, atacar a una población entera por haber elegido a unos terroristas como gobernantes:

¿Qué le podríamos reclamar luego a esos mismos terroristas o a otros que, con exactamente la misma lógica, desean atacar a un pueblo (EEUU) por haber elegido a -y permitir que viva entre ellos- Bush, en los ojos de ellos y de muchos más, uno de los mayores terroristas de la historia?

De lo más vibrante y juicioso de los últimos días: unas palabras de John Ging, funcionario de la agencia para refugiados de la ONU.

Ging ha hecho recordar que no porque un pueblo haya elegido a sus gobernantes (Alemania eligió a Hitler y los niños no votan), se tiene el derecho a confundirlos por cuestiones de simple lógica militar con una banda terrorista.

¿Aceptaría cualquier español o española que se ocupe y masacre el País Vasco porque allí se esconde ETA?

Si aceptamos y permitimos que los ejércitos empiecen a reemplazar a los tribunales y las leyes para castigar a los que cometen delitos y crímenes, entonces todos somos terroristas.

¿O deseamos cambiar las leyes por los fusiles desde ahora?

¿Leyes internacionales acabo de decir?

Así como ahora muchos han creído que una solución militar sería la solución, muchos también creemos que bastaría que Israel cumpla finalmente la Resolución 242 que le obliga desde hace 42 años a devolver los territorios palestinos ocupados.

Ese podría ser el verdadero paso a dar.

El ahora sí, seguro, seguro, señoras y señores del mundo. (Si falla, ¿qué? ¿No se han permitido fallar los israelíes más de 40 años?)

¿Qué perderían, si ni siquiera les pertenece?

Estas son las palabras de John Ging, funcionario de la Naciones Unidas, tras exigir una investigación por los bombardeos israelíes de dos escuelas de la ONU en Gaza:

“La gente inocente de Gaza quiere y tiene derecho a exigir responsabilidades, para que así se imponga el derecho y no el imperio del fusil.”

¿Quiénes las suscriben ahora?

….

HjorgeV 07-01-2009


SOLO FALTA QUE TE PONGAS A LLORAR

6 Enero 2009


-Imagínate que tu vecino lanza piedras a tu casa y pone en peligro la vida de tu familia. ¿Qué haces?

-¿Es tu caso? Llamaría a la policía.

-Imagínate que la policía no puede hacer nada.

-¿Por qué? ¿No existe o qué?

-Déjame plantearte solo un caso hipotético.

-A ver, a ver. Me gustan los casos hipotéticos.

-Imagínate que solo te queda la posibilidad de defenderte tú mismo. ¿No te defenderías?

-Seguro, pero…

-Ya ves. Ese es el caso.

-Trataría primero de analizar por qué lo hace. Las conductas de la gente suelen tener una explicación.

-No te queda otra que defenderte. No hay nadie más que pueda salir perjudicado, no te preocupes.

-Pero si ese es el caso hipotético, que nadie más puede ayudar y vivimos los dos como en una isla, en un terreno en el cual nuestras acciones no tienen ningún efecto ni consecuencia para mis vecinos, primero trataría de hablar con él. ¿O no debo pensar en mi propio futuro? Nadie desea vivir en permanente lío con ningún vecino.

-De eso se trata, pero tu vecino es alguien con quien no puedes hablar. Lo has intentado cientos de veces y no entra en razón.

-¿Y por qué no entra en razón? ¿Qué reclama?

-Ahora no importa. Te quieres defender de sus piedras.

-Pero tal vez resolviendo su reclamo, puedo hallar la solución.

-Digamos que te lanza piedras porque sí, porque esa es su naturaleza.

-Ajá. Entonces, te lanza piedras porque sí y no te deja vivir en paz. Caramba. ¿Te lo crees tú?

Mi vecino real me queda mirando un momento y luego se corrige:

-Digamos que te lanza piedras por una razón que no es correcta ni justa.

-Muy bien. Mi vecino, con el que he probado muchas veces de entenderme, me sigue lanzando piedras, poniendo la vida de mi familia en peligro, no hay policía que pueda ayudarme, la razón está de mi parte y yo estoy harto. Vamos a suponer que todo eso es correcto. ¿De acuerdo?

palestina_defensa_piedrassite

-Lo has dicho. ¿Qué haces?

-¿No hay otros vecinos que puedan intervenir diplomáticamente?

-Los más comprometidos son unos corruptos y solo ven por sus intereses. Y estarían dispuestos a lanzarte piedras también.

-Ajá, no hay vecinos que puedan intervenir y los que hay son corruptos y están dispuestos a atacarme también. ¿Qué dicen ellos de ti?

-¡Por favor! Lo que ahora interesa sólo es este caso hipotético concreto.

-A ver. ¿Estoy armado?

-Un magnífico arsenal tienes a tu disposición. Lo más moderno y efectivo del mundo.

-Ahh… ¿Todo legal? Quiero decir, un vecino tan pacífico no soy, ¿no?

-La historia te ha obligado a armarte.

-Me gustaría conocer esa historia.

-No es necesario. No tienes memoria colectiva. Además, no confías en nadie.

-Ah. ¿Y por qué mi vecino solo tiene piedras? Otra pregunta. ¿Tengo memoria personal?

-¿Para qué la quieres?

-Para saber por qué me está lanzando las piedras.

-Por favor…

-También para saber, en caso de que cometa alguna barbaridad tratando de evitar que me tire piedras, si lo voy a recordar siempre, si lo voy cargar en mi conciencia toda la vida. No quiero actuar de forma contraproducente para mí o para mi futuro. Tengo hijos, no quiero darles ningún mal ejemplo.

-Ponte en el caso hipotético de que toda la razón está de tu parte y que solo intentas defenderte de esas piedras.

-Ah, tengo toda la razón de mi parte, dices. ¿Por qué me las lanza? Me preguntaría por qué me lanza las piedras.

-Muy chistoso. ¿Para qué quieres saberlo? ¡Está loco! Defiéndete, simplemente.

-Tal vez le hecho algo antes y sus piedras son una reacción a lo que le hice.

-Tú no quieres defenderte, no te importa sobrevivir. Siempre buscas una nueva salida. Todo es hipotético, no te preocupes. ¿Quieres escaparte del conflicto, no?

-No, no, no, al contrario. Trato de buscarle la mejor solución. Aquella que no solo me resuelva el problema de las piedras sino que también, por lo menos, no me cree un nuevo problema futuro. Suponiendo que la razón está de mi parte.

-Te asiste la razón divina, vamos a decir.

-¡Yo no soy creyente!

-¿Juegas a resolver este caso hipotético o no?

-Bueno, bueno. Lo que pasa es que no quisiera resolver un problema creándome otro. Peor, incluso.

-¿Por ejemplo?

-Qué sé yo. Que me mate él a mí luego. O que empiece a molestarme de otra forma. O que me convierta en un asesino por “defenderme” como dices. ¿Te imaginas tener que vivir el resto de tus días siendo señalado por la calle como asesino? No podría vivir.

-Eres un blandengue. Tienes uno de los mejores armamentos del mundo. Y sabes usarlo.

-Soy un tipo adelantado, inteligente, capaz y con dinero, quieres decir.

-Así es. Ahora solo quieres sobrevivir y vivir en paz.

-Era una broma.

-Pero puedes suponer todo eso.

-Entonces le propongo un trato para que me deje en paz. Compro mi tranquilidad. Le compro una buena casa en otro lugar. Me compro una memoria para saber cómo hemos llegado a este ese momento.

-No seas iluso. El dinero no le interesa. Le interesa destruirte a ti y a tu familia. Quitarte tu casa porque cree que es suya.

-Ajá. ¿Hablas en serio? Bueno, bueno. Si lo ataco con el mejor armamento del mundo, ¿cómo puedo saber que no me va a traer a sus amigos o va a incendiar mi casa después como represalia? ¿O que sus descendientes no harán lo que él hace ahora?

-Lo atacas de tal manera que ya no le queden ganas de hacer nada contra ti. Ni a él ni a sus descendientes.

-¿Matarlo, dices? No cuentes conmigo. Aunque no haya policía. No podría vivir con ese cargo de conciencia, ya te lo dije. La verdad, es que ni siquiera me compraría ningún arma. Además, dices que lo que me interesa es que deje de lanzar piedras.

-No tienes que matarlo necesariamente. Solo quieres defenderte. Defenderte y sobrevivir. ¿No lo puedes entender? Estás buscando una solución a tus problemas con tu vecino. Una solución.

-Ah, tú quieres una guerra. Probar tus armas, ¿no? Ese es tu caso hipotético.

-Volvamos a la situación inicial. Solo tienes que decidir entre defenderte o no. Punto. Todo es hipotético, no lo olvides. Olvida todo lo demás.

-Supongamos que algo así existe, que no te lo cree ni tu mamá. ¿Qué seguridad tengo de que no lo siga haciendo después de mi ataque, si tú mismo dices que no entiende razones?

-¿Qué te importa?

-¿Cómo que qué me importa? Imagínate que suelto todas mis municiones y armas (según tu gusto), me acuesto a dormir y vuelvo a escuchar caer una piedra sobre el techo.

-¿No te digo que el tipo está loco?

-Ahh…, pero en todo caso no me funcionó mi solución. Otra pregunta. ¿Qué pasa si lo dejo moribundo por golperlo? ¿Corro el riesgo de ir a la cárcel por ello?

-Solo te estás defendiendo. Y no existe la policía, no lo olvides.

-No sé. Si lo ataco duramente, él puede argumentar luego con toda razón que ahora él sí se está defendiendo.

-Si él te ataca es responsable de que uses todo tu poderío militar para defenderte. Es lo lógico en toda guerra.

-O sea que si mi poder incluye la bomba atómica, lo puedo hacer responsable de su desaparición.

-Él se lo ha buscado. Tú solo buscas la paz.

-¿Lo hago desaparecer del planeta y digo que busco la paz? Caramba. Espera. ¿No estás hablando en serio, no?

-Como ves, te asiste la fuerza de la razón.

-Espera, espera. ¿Quién comenzó el problema? ¿Él comenzó a molestarme? O sea, ¿él comenzó el conflicto o fui yo?

-Veo que buscas escaparte. Olvidas que no tienes memoria.

-Bueno, el que no tiene memoria, se olvida de todo.

-Supón que está claro que él empezó.

-¿Está él de acuerdo en eso? Digo, ¿es también su punto de vista?

-¡Caramba! Si tú mismo no te crees, ¿quién te va a creer?

-Pero es que es demasiado absurdo tu caso. Te pones todas las ventajas de tu parte, tú estás sano, el otro está loco, no hay policía, te ataca sin motivo, te quieres defender pero en realidad quieres probar tus armas y eliminarlo, no tienes memoria pero estás armado hasta con la bomba atómica, y después quieres que no dude de ese paraíso mental.

-¿Quieres jugar al caso hipotético o no?

-Bueno, bueno, mientras sea un juego de salón nomás. Otra pregunta: ¿Es la primera vez que sucede esto?

-No. ¡El tipo no ha te dejado en paz por décadas!

-¿Cómo? ¿Y nunca me defendí antes?

-Claro, claro. Eres de los que no se rinden así nomás.

-No entiendo. Si no me rindo así nomás, ¿por qué no sigo utilizando medios pacíficos para entenderme con mi vecino?

-Él no sabe lo que es la paz.

-¿Y yo sí? Otra pregunta. Me defendí antes, ¿o no?

-Por supuesto.

-Pero no eficientemente, por lo visto. Es decir, no resolví el conflicto, ¿no es cierto? Sino, no estaríamos otra vez metidos en él. ¿Hice las cosas bien o solo lo provoqué más? Todo hipotéticamente, claro.

-El vecino quiere destruirte y quitarte tu casa, no lo olvides.

-¿Con piedras?

-Con lo que sea. Es su sueño.

-Pero solo tiene piedras.

-Es tu suerte. Pero pueden llegar sus amigos. Demasiado cobardes como para ponerse a pelear a su lado, pero no como para darle armas.

-¿Más piedras?

-Bueno, podrían ser después cuchillos o pistolas. Y lanzarlos a tu casa.

-O meterse a la casa.

-No te preocupes.

-¿Por qué no?

-Tienes rodeada su casa. Controlas todo. No puede salir, incluso. Si se pone muy pesado, no dejas que le llegue agua, luz ni alimentos.

-¡Entonces por eso te lanza las piedras!

-¿No entiendes? Tú eres el que tienes paciencia con él. No al revés. Además, escucha: no dejas que le llegue todo su dinero, porque lo puede invertir en armas.

-Ahhh… Bueno, bueno, ¿le pagarás por lo menos después los intereses por ese dinero retenido? Pero sigamos con tu caso hipotético, que cada vez está más macabro. Solo quiero informarme bien antes de dar el paso que me pides. ¿No hay otra solución que atacarlo? ¿No sería mejor que me mudara a otro lugar?

-Es tu tierra. Te pertenece históricamente. Tribunales internacionales lo han reconocido. Debes partir de que no te puedes mover por derecho propio.

-¿Todo está de mi parte?

-Bueno, hay una tonta resolución judicial que dice que parte de tu jardín es del vecino, pero se trata de algo que ni siquiera merece tu atención. Un pedacito de tierra.

-¡Tal vez por eso me lanza las piedras!

-¡Todo te pertenece porque así lo dicen las sagradas escrituras, tonto! Además, los límites ya están fijos ahora. Tú te has ocupado de aclarar las cosas, porque esto era un caos. ¡La ley divina está de tu parte!

-Tranquilízate. ¿Y mis vecinos?

-¿Qué pasa con ellos?

-¿Por qué viven a mi lado? ¿No les pertenece la tierra en la que viven?

-También, pero no aceptan que tú tengas la tuya.

-Ajá. Envidiosos, encima, ¿quieres decir?

-Así es. Decídete. Siguen lanzando piedras a tu casa. ¿Qué esperas?

-No sé. ¿Cómo te defenderías tú?

-Le daría su merecido. ¿Qué esperas tú? Dale una buena tunda para que aprenda.

-¿Qué dirían otros vecinos no tan cercanos si se enteran de mi brutalidad, suponiendo que me decido por la matonería?

-No es matonería. Es defensa propia. Además, el mundo entero está a tu favor.

-¿Y sus amigos de los que hablabas?

-No cuentan. Son como él. Y solo son unos cuantos.

-Si fueran muchos y más poderosos les temería, ¿no? Bueno. ¿Y las piedras?

-Se las quitaría todas.

-Piedras hay por todas partes, no lo olvides. Otra pregunta.

-¡Tú y tus preguntas! ¡Hay que actuar! Tienes que darle su merecido. ¿Para qué tienes tus armas?

-Podría herir a alguien de su familia.

-Supón que tendrías que correr ese riesgo.

-¿Solo hipotéticamente, no?

-Bueno. Supón que va a ser inevitable que alguien de su familia salga herido. Tus armas son demasiado poderosas.

-No entiendo. ¿A quién quiero darle su merecido? ¿A él o a su familia?

-Te tengo que decir la verdad. Es conocido por poner a sus niños y mujeres como escudos, el muy cobarde.

-Bueno, bueno, cálmate. Pero de todas maneras quiero saber si le quiero dar su merecido a él o a toda su familia. Me das muy poca información. No entiendo por qué tendría que castigar a toda una familia porque el padre me lanza piedras.

-Toda su familia te ataca.

-Me habías dicho que solo él.

-Es lo que hace creer a todos. Pero todos te atacan.

-Ajá. ¿También los bebés? A tu caso hipotético le sobran varios rabos.

-No te quedan muchas posibilidades, porque él se esconderá entre los demás integrantes de tu familia para que no lo ataques. Es un cobarde.

-¿Quieres decir que, a pesar de saber de mi poderoso arsenal, me sigue lanzando piedras?

-Infinitamente superior. Él solo tiene piedras. Tú tienes pistolas, tanques, aviones, …

-No entiendo. ¿Sabiéndolo, sigue lanzándome piedras? Entonces, tan cobarde no puede ser como dices.

-¿No lo ves? Está loco, entonces.

-Otra vez. Él es el loco.

-Te quiere hacer quedar mal frente a posibles observadores. No seas tonto.

-Ajá. Un loco con recursos. Y hay observadores entonces. ¿Por qué no intervienen? ¿Y yo, qué soy?

-¿Cómo que tú qué eres?

-¿Estoy loco también?

-¡Por supuesto que no!

-¿Quién lo dice?

-¡Tú, por supuesto! ¿Qué tienes? ¿Quieres dudar de tu propio juicio?

-Los locos no saben, no pueden reconocer, su propia locura. Podría ser mi caso y no saberlo.

-Es el caso de tu vecino. No el tuyo.

-Bueno, bueno. Entonces, la solución que se me ha ocurrido es darle su merecido quieres decir. Duro con él para que aprenda, ¿no? Ese es tu caso hipotético.

-La única posible ya. Que le duela tanto que después no le quede otra cosa que respetarte y temerte.

-¿Quiero también que me respete y tema o solo que no lance sus piedras?

-Solo lo último, pero sería una consecuencia de lo primero.

-Ajá, ajá. Suena a revancha, a venganza.

-No, solo te defiendes.

-Está bien, como tú digas. ¿Será mi solución, por lo menos duradera? ¿Fucionará?

-Eso esperas.

-¿Cómo? Ya te puse el caso de que me echo a dormir y vuelve a caer una piedra.

-Lo atacas de tal forma que no se pueda mover más.

-¿Tendría que matarlo entonces? Tú no buscas una solución. Eso se llamaría homicidio.

-No hay policía, no seas tonto. Todo está de tu parte. La historia, las sagradas escrituras. El mundo te apoya. Mira, lo amenazas primero. Si no se rinde después de varios avisos, lo atacas.

-Entonces, ¿sí tengo la oportunidad de hablar con él?

-Esta vez no.

-¿Cómo? Me dices que lo puedo amenazar pero que no es posible la comunicación. Si lo puedo amenazar es que me puede escuchar. Tal vez puedo encontrar otra solución que difiera de la tuya. Es tuya, por si acaso. Tú eres el que se desespera por atacar al vecino. Yo me haría primero una serie de preguntas.

-¡Ya pues! Todo es muy hipotético, le pones un aviso en la puerta, qué sé yo. Eres un blandengue. Se trata de saber tomar una decisión efectiva. Simplemente quieres que tu vecino deje de tirarte piedras que…

-… que podrían matar a alguien de mi familia. Eso ya lo entendí.

-Eso. Ya ha matado a alguno de los tuyos en anteriores oportunidades con sus piedras.

-¿No serás tú el loco?

-Por favor. ¿Tengo aspecto de serlo?

-Vistes bien. Hablas bien. No eres pobre. No te ves como mi vecino…

-¿Ya ves?

-¿Qué?

-No puedo estar loco.

-Ahhh… Era una broma la que te estaba haciendo, oye.

-Vamos, vamos, no hay tiempo para bromas.

-Paciencia, oye, que me estás pidiendo algo que podría cambiar mi vida para siempre.

-¡Ya ha matado a alguno de los tuyos antes!

-¿Y yo qué hice? ¿Por qué no me devuelves la memoria?

-¡Te defendiste, pues!

-¿Cómo?

-Como te quieres defender ahora.

-¡Pero no funcionó!, ¿no dices?

-¡Eres un cobarde! ¡Le tienes miedo a la violencia!

-Ya, ya, tranquilo. Es que en tu caso hipotético, no solo tienes todas las ventajas, también toda la razón y, encima, el otro es un loco. Y todos a tu favor, además. El problema es que creo que a ti te gusta la violencia y no quieres otra solución.

-¡El vecino es el violento! ¡Yo solo me defiendo!

-¿Matándole a su familia?

-¡Son locos todos! ¡Nunca cambiarán!

-¿Genético?

-¡Llámalo como quieras! ¡Ha llegado la hora de la solución final!

-Era una broma, disculpa. Tú lo que quieres es eliminarlos, aprovechando de que no hay policía y que tienes todas las ventajas de tu lado. Ten cuidado, eso se llama asesinato en masa. Una matanza, un holocausto. Genocidio, incluso. Además, la desproporción es asquerosa.

-¿Cómo se te ocurre, cretino? ¡Si actuara proporcionalmente a sus deseos de eliminarme ya tendría que haberlos borrado del planeta!

-Cálmate. Estás hablando otra vez por toda la familia, niños incluidos. Además, una cosa es lo que dice y piensa la gente, otra lo que hace. Y hasta ahora solo son piedras las que te arrojan.

-¡Porque no tienen más! Podría venir un amigo con armas mayores.

-¿No serás paranoico? Me gustaría conocer tu pasado.

-¡Yo solo me defiendo! ¡En el fondo no eres más que un pacifista del carajo!

-Tú empezaste diciendo que buscabas la paz.

-Sí, pero la Verdadera Paz. La definitiva, la duradera.

-Ah, esa. La de Adolfo, quieres decir.

-¡Necio! ¡Querer sobrevivir no es desproporcionado! ¡Esta es la hora de la razón!

-Ya solo falta que te pongas a llorar, ¿sabes?

….

HjorgeV 06-01-2009


Nota: diálogo basado en una conversación con uno de mis vecinos y en las argumentaciones expresadas por Antonio Elorza y André Glucksmann para justificar la matanza por parte del ejército de Israel en Gaza.

http://www.elpais.com/articulo/opinion/significa/desproporcionada/elpepuopi/20090106elpepiopi_5/Tes

http://www.elpais.com/articulo/internacional/hora/razon/elpepiint/20090106elpepiint_2/Tes


MILES DAVIS: KIND OF BLUE (1959)

4 Enero 2009

El prototipo del cool jazz de la década de los 50, ha dicho alguien (del jazz modal, en realidad) de este disco de Miles Davis.

Eso es casi un insulto.

Sería como calificar a alguien de minimalista, pero solo porque ha tenido el tino de encontrar la palabra adecuada, el término perfecto, para definir o explicar algo.

Imagen minimalista de Gaza tomada hoy de La Vanguardia

(Imagen minimalista de Gaza tomada hoy de La Vanguardia barcelonesa)

Se cuenta que Miles Davis, ya sexagenario, se apareció una vez con su aspecto de rockero recién bajado de su Harley-Davidson en una gala en homenaje a Ray Charles.

Lo había organizado Ronald Reagan (lo que hay que perdonarles a algunos dioses musicales) y el lugar era nada más ni nada menos que la Casa Blanca.

Una dama de alta sociedad no habría podido reprimir su curiosidad ni, seguramente, su indignación por la vestimenta y el aspecto de Davis, y le habría preguntado por cómo había errado su camino alguien como él para llegar allí.

La respuesta se la habría dado inmediatamente el sideral Miles, pero no por tenerla preparada para una situación de ese calibre.

Sino porque era su forma de entender la música y el mundo:

Su corazón musical estaba hecho de respuestas inmediatas así.

Réplicas a un mundo lleno de preguntas tan filudas y, en el fondo, faltas de sentido fundamental, como la de esa chihuahua de supuesta alta sociedad de esa noche charliana en la Casa Blanca.

A esa mentecatez, habría respondido:

“Bueno, he cambiado el rumbo de la música cinco o seis veces. Ahora, dígame: ¿qué ha hecho usted de importancia, aparte de ser blanca?”

(Se habla de improvisación en el jazz, pero improvisar es otra cosa. Intuición es una palabra más cercana. Sentir, es otra.)

A mí me hace pensar en un dios musical brasileño que despertara de pronto en un mundo sin memoria y tuviera que inventar de nuevo el lenguaje de la música empezando por lo mínimo.

Su mínimo.

A ese genial maestro de la tristeza, le está prohibido regresar a sus raíces (tristes) y le han dado un solo dato: belleza.

Ahora que el mundo retrocede y 500 palestinos muertos (y 1 soldado israelí) en nueve días de invasión cruel se ven como algo natural e inevitable, haciéndonos perder la verdadera perspectiva de las cosas y del mundo, no estaría mal recordar que hay manifestaciones humanas que no merecen nuestro olvido.

O nuestra simple ignorancia.

“¿Cómo suena?”, cuentan que le preguntaron acerca de ese disco, Kind of blue, icono sexual (sí, sexual), musical e intelectual, que este año cumple 50 de grabado.

“Como triste”, habría sido su respuesta. Y de allí el título.

No lo creo. Miles Davis quería decir mucho más: dos palabras eran demasiado para él.

Y lo dijo con su solo instrumento.

HjorgeV 04-01-2009


FELIZ AÑO NUEVO: HA TRIUNFADO ISRAEL

2 Enero 2009

Qué final y comienzo de año.

En esta era de la información casi instantánea, me he encontrado en diversos medios con una serie de interesantísimos párrafos, ideas, conceptos, opiniones.

Paso a reproducirlos por su alto valor.

La primera cita es la de una profesora española especializada en temas islámicos:

“Gaza materializa el proyecto israelí para Palestina: dividir y fragmentar el territorio, dividir y fragmentar a su población, y crear nuevos guetos identitarios que propicien la disolución de la unidad histórica, social, cultural y política de Palestina. Según el historiador israelí Amnon Raz-Krakotzkin, dos son sus armas principales: negar toda responsabilidad histórica e inculpar a las víctimas de su suerte.”

LUZ GOMÉZ GARCÍA, profesora de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid

Refugiados palestinos en 1948 (Wikipedia)

Refugiados palestinos en 1948 (Wikipedia)

La segunda cita es de la bitácora de un profesor argentino de literatura inglesa y epistemología:

“Humillar y deshumanizar así a los palestinos no puede llevar a nada bueno, ni a corto ni a largo plazo.”

ALEJANDRO H. RODRÍGUEZ-GIOVO, en su artículo o entrada El martirio de Gaza.

En la misma bitácora encontré otro párrafo suyo que bien se podría aplicar ahora a la tragedia palestina (esperemos que no sea pronto también israelí, tanto como deseo que termine ya), a pesar de que se refería a los recientes sucesos de Bombay, y que reproduzco por su precisión:

“Claro que estos últimos [afganos e iraquíes] por lo general no están alojados en hoteles de cinco estrellas. Parece que nuestra capacidad para el espanto está relacionada directamente con el poder adquisitivo (para no hablar de la nacionalidad o el origen étnico) de las víctimas.”

Si hay algo que he notado, por lo demás, es que muchos callan por miedo a correr el peligro de ser considerados solidarios con los llamados terroristas.

Si gran parte de la humanidad, y sobre todo del Primer Mundo, ya lo ha sido con Bush y su Administración Invasora, me digo, ¿de qué se pueden avergonzar ya?

Por otra parte, hay dos casos en los que sé que existe cierta ‘justificación’ para esta reticencia a no señalar claramente la barbarie y para voltear la cara.

Me refiero a Alemania y Argentina.

De la  última, se dice que después de Nueva York, sería Buenos Aires la ciudad en el mundo con más judíos, seguida de Jerusalén. Según algunas fuentes habría hasta 3.000.000 en todo el país argentino.

De la primera, tenemos lo que dijo la canciller alemana, Angela Merkel, en marzo del año pasado:

“La solidaridad con Israel es una cuestión de estado alemana.”

Lógico.

Este país tiene un gran compromiso con el pueblo judío, el mismo que quiso hacer desaparecer Adolf Hitler (que fue austríaco, por cierto) y su insania nazi.

Se calcula que fueron seis millones de judíos europeos los cobardemente asesinados por la Alemania nacionalsocialista.

De allí, que se puedan entender frases como la citada, de Merkel.

Pero una cosa es solidarizarse con un pueblo y otra hacerlo con las barbaries de políticos que mañana o pasado no estarán más en el poder, pues no son representantes eternos del pueblo israelí.

Aunque eso lo había dicho fuera del contexto actual -pues no lo podía saber entonces-, Merkel cometió un gravísimo error hace un par de días, cuando dio su personal opinión sobre el desproporcionado y vengativo ataque israelí:

“La culpa la tiene exclusivamente Hamás. Y no hay que confundir el efecto con la causa.”

Hoy, después de una semana de bombardeos, empiezan a escucharse las voces disidentes, las de todos aquellos alemanes que rogaban que cesaran pronto para no tener que comprometer su voz con los actos –acaso impredecibles- de los actuales gobernantes de Israel.

Lo acaba de decir claramente un político de centro izquierda, traduzco:

“Merkel ha tomado partido por el bombardeo sin tregua, destruyendo así nuestras posibilidades de poder intervenir como mediadores confiables e imparciales en el conflicto. La guerra en el Líbano ya demostró que no es posible vencer militarmente a Hamás o Hezbolá.” ROLF MÜTZENICH, del partido social demócrata SPD

Otras palabras que me gustaron fueron las de un comentario leído en El País, escritas bajo seudónimo:

“Los israelíes tienen el derecho de defenderse del terror y de los ataques de Hamás. No puede ser que tengan que paralizar su estilo de vida por el peligro de los cohetes. Si los palestinos quisieran, podrían vivir en paz. Sólo tienen que parar los cohetes, aceptar que son inferiores, vivir con lo mínimo, aceptar la humillación, olvidar décadas de abusos de derechos humanos, olvidar el robo de sus tierras y ser sumisos. Es muy fácil olvidar y así hacer desaparecer tanta angustia y rabia acumulada.” JUANCS

En el mismo estilo, luego, me topé con uno de los sueños para este año 2009 del escritor Juan Goytisolo. Genial:

“Soñé que los dirigentes de la Autoridad Nacional Palestina y de Hamás dejaban vivir en paz a los desdichados israelíes sometidos a diario a humillantes controles, apriscados entre muros y alambradas, y machacados a bombazos de su aviación y artillería después de 42 años de una ocupación ilegal condenada por Naciones Unidas.” JUAN GOYTISOLO de “Sueños de Nochevieja para 2009″

Otras palabras que tendrían que haberme provocado fuertes carcajadas, sino fuera porque se trata de un grave drama y no de un chiste, fueron las declaraciones de un ministro de Arabia Saudita:

“Esta terrible masacre no habría sucedido si el pueblo palestino hubiera estado unido detrás de un único líder.”

Claro, petromillonario saudí, tampoco si Hamás -o Palestina- tuviera un ejército regular, estuviera armado como el de Israel (también con armamento nuclear) y recibiera la ayuda económica de alguna potencia como EEUU.

(Y el enemigo fuera modesto, claro.)

Tampoco habría sucedido si Israel no hubiera invadido los territorios palestinos.

Además de que nadie tiene que estar unido detrás de ningún líder para que alguien se arrogue el derecho de hacer ejecuciones extrajudiciales sin respetar la vida (ni siquiera la tranquilidad ciudadana) de niños y demás inocentes.

Los términos se han invertido, señora Merkel: de fuerza invasora, Israel ha pasado a ser víctima.

Lo ha resumido ayer a la perfección El Roto, ese alto intelectual de la pluma, en su viñeta de ayer en El País:

Viñeta de El Roto, tomada de El Pais

Viñeta de El Roto, tomada de El País

NEGAR TODA RESPONSABILIDAD HISTÓRICA E INCULPAR A LAS VÍCTIMAS DE SU SUERTE

Seamos sinceros, si este bombardeo lo hubiera hecho Hamás en Tel Aviv o Jerusalén, ¿cómo habría respondido ese pacato mundo de hoy?

Lo que no me deja en paz y me sigue dando vueltas en la cabeza:

¿Por qué, devolvió Israel en el 2005 Gaza después de 38 años?

Muy difícil no era saber que en una elecciones saldría ganando fácilmente Hamás.

La explicación principal residía en que le resultaba imposible como Estado (sobre todo desde el punto de vista económico) garantizar la seguridad de los 9 mil colonos judíos injertados en la Franja de Gaza.

“Fue entregada por Abraham para los judíos y no la abandonaremos”, decía uno de ellos al ser obligado a salir.

Personalmente, diría que hay algo más detrás de todo esto. Un plan aparte.

Muy bien.

Partamos de lo que hay por ahora.

Israel ha castigado muy duramente a Hamás y sus allegados, parientes y amigos. Todos palestinos. Incluso a niños, ancianos, mujeres, enfermos y hambrientos.

Les ha mostrado su poderío y su determinación.

Qué fuertes son.

Van más de 420 palestinos muertos y más de 2.200 heridos hasta el momento.

Ha ejecutado extrajudicialmente a su líder Nizar Rayyan, ejecución (ilegal) que ha incluido a 8 de sus familiares.

Es decir, ha matado a civiles inocentes. (Aunque solo tengamos que contar a los niños para que esto último no sea falso.)

Los habitantes de la Prisión al Aire Libre -en que, de todas maneras, había convertido el ejército israelí a Gaza- ahora tiemblan y no saben qué les espera.

Sean dirigentes de Hamás o no.

(De 1,5 millones de habitantes, la mitad son niños. Es decir, seres que tiemblan especialmente de miedo.)

Si ese era el plan de Israel, pues, le ha funcionado.

¡Feliz año nuevo, Israel ha triunfado!

No hay regreso posible, por otra parte.

Se dice que bastaría que Israel cumpliera la Resolución 242 de la ONU.

Pero eso es ya una utopía (de cuatro décadas).

Todo está tan dividido y fragmentado (como bien apunta hoy Luz Gómez García, profesora de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid -repito-, en su artículo titulado La soledad de Gaza), que eso ya no es posible.

Visto el todo así, la causa palestina está perdida.

Si no hay pelota ni arcos ni camisetas y faltan algunos jugadores, no se puede jugar ningún partido. Es cierto.

Pero los contrincantes han quedado sobre el terreno.

Un par de cientos asesinados (si el adjetivo le parece a alguien muy duro, lo cambio por ejecutados extrajudicialmente o simplemente muertos) menos, pero han quedado, a pesar del Plan de Israel.

Y ahora son más contrincantes que nunca.

¿A Israel le ha funcionado su Plan entonces?

¿Tienen que evaporarse en el aire ahora el resto de los palestinos?

¿Y la Convivencia?

¿No era obvio que tenía que ser posible la convivencia de los pueblos judío y palestino con o sin ‘victoria’ militar israelí?

(¿Cuando las fuerzas son exageradamente superiores como en este caso no se puede hablar de victoria, en realidad, o sí?)

Israel ha cometido el error de quienes cuando les aprieta un zapato, creen que cortarse los dedos es una buena solución.

Ha triunfado el Plan de Israel.

¡Viva!

¡Hosanna en las alturas!

¡Qué bien saben usar sus aviones, bombardear territorios pauperizados y asustar gente!

Sus políticos han demostrado que son capaces de mostrar mano asaz dura (inhumana ya)  frente a sus invadidos y eso sin avergonzarse durante décadas.

Muy bien.

Ha triunfado Israel, militarmente. Sí. Digamos que sí.

Pero, ¿y ahora qué?

….

HjorgeV 02-01-2009