LOS CARPINTEROS DE CONNECTICUT

Se dice que Richard Carpenter (Connecticut, 1946) mostró un interés precoz por la música.

A los ocho años empezó a tocar el acordeón, que luego pronto abandonó por el piano. A los 15 ya estudiaba éste instrumento en la universidad de Yale y tenía un trío con el cual realizaba presentaciones en New Haven y los alrededores.

Karen Carpenter (Connecticut, 1950-California, 1983) no fue un talento musical precoz.

Llegó a la música más o menos por la casualidad de tener un hermano cinco años mayor -Richard- que era un apasionado por ella (por la música). Su primer instrumento fue un metalófono o xilofón (o xilófono) de metal.

Sin embargo, un tal Frankie Chávez de la banda de la escuela la llegó a impresionar de tal manera (con sus artes percusivas) que Karen pidió a sus padres que le regalaran una batería. (Frankie no estaba, seguramente, en venta.)

(En algunas grabaciones se puede ver cómo Karen se acompaña con la batería, tal como lo hacía en sus primeros pasos en el mundo de la música.)

Karen tenía 15 y Richard 20 años cuando fundaron el Carpenter Trio en 1965, dedicado inicialmente a interpretar sólo piezas instrumentales.

Hay varias anécdotas sobre cómo llegaron a proponer a Karen para que cantara en el grupo.

Una de ellas dice que fue la madre de ellos la que propuso tan obvia consecuencia. No tan obvia, si se tiene en cuenta la edad de Karen y el hecho de que su voz recién ese estaba formándose y definiendo.

Los Carpenter son un buen ejemplo de cómo la calidad –musical en este caso- puede llegar a imponerse en medio de varias tormentas.

No siempre es así.

Llegaron al mundo de la música –comercial- en un momento en que la música tenía que ser rebelde y debía poder remover conciencias. Ellos solo querían hacer música. Ella hacer resonar su voz excepcional y él su gusto por el jazz y el desarrollo de sus propios arreglos.

Cuando a mediados de los setenta, cantando Top f the World, Karen se desmayó y tuvo que ser internada en el hospital con 15 kilos menos de su peso normal, ya era demasiado tarde.

Los Carpenter estaban pasándole tributo a un éxito demasiado veloz, a su origen tranquilo, a la recargada agenda de presentaciones y conciertos durante años y, seguramente, también, a la soledad.

Pocos son capaces de soportar o mantenerse erguidos ante un tren de vida así, sobre el vaivén de las masas aclamándolos enloquecidamente y la absoluta soledad del camerino unos minutos después de acabada la función. ¿Qué se siente cuando las miles de personas se han ido a sus casas y el artista se queda solo, por más que pueda estar casado como era el caso de Karen?

¿Cómo era realmente la relación de los hermanos detrás del escenario, en ese doble salto mortal de ser pareja familiar y musical a la vez?

Se dice que Richard se había hecho adicto a las pastillas para dormir y Karen a las dietas para adelgazar.

Como en el caso de muchos artistas, antes y después, yo afirmo que seguramente varias drogas los rondaban: heroína, cocaína, marihuana, anfetamínicos, alucinógenos. Más las legales como el alcohol y el tabaco.

Curiosamente, a pesar de que casi todos los artistas se mueven en medios en los que justamente se consumen por excelencia todo tipo de drogas, cuando alguno muere (Marilyn Monroe, Elvis Presley, el caso reciente de la Smith, etc.) se suele hablar eufemísticamente solo de medicamentos o pastillas para dormir.

Es la doble moral del American Way of Life que mucho más daño hace en la política, aún. Y que busca solución a sus problemas no en su propio país, es decir, en la raíz, sino lo más lejos posible: Colombia, Bolivia, Irak, Afganistán, Irán.

En el caso de Karen, parece que su problema principal era efectivamente una anorexia nerviosa.

Richard, por su parte, admitió que no podía más y buscó ayuda profesional, internándose en enero del 79 en una clínica ad hoc.

Karen intentó curarse con más trabajo y grabó por esa época un disco en solitario bajo la tutela de Phil Ramone, productor de Nueva York.

El elepé (palabra aprobada tardíamente por la Academia para LP, Long Play) no fue publicado hasta 1996, quince años después de su muerte, porque ni su hermano ni la disquera lo aprobaron en su momento.

Siguieron años de cosecha de Grammys, presentaciones en diferentes programas de televisión, grabación de especiales para ese medio y conciertos.

Pero la procesión iba por dentro.

Recién en 1982 ella reconoce su enfermedad -anorexia nerviosa- e inicia un tratamiento con un psicoterapeuta en Nueva York.

Éste descubre que aparte de llevar la carga de su fracaso matrimonial con Tom Burris, Karen se automedicaba para acelerar su metabolismo –en la tiroides- y que había estado tomando laxantes compulsivamente en grandes cantidades.

Todo parecía ir bien, a pesar de todo, después de un año de tratamiento, hasta que el 4 de febrero de 1983, un año después de que todos creían que se recuperaría –salvo su hermano, que le seguía aconsejando seguir o cambiar de tratamiento-, su cuerpo no resistió más a sus escasos 32 años. Falleció como consecuencia de un paro cardíaco producido por su anorexia nerviosa.

KAREN Y ELLA FITZGERALD: THIS MASQUERADE Y OTROS TEMAS

Deseo empezar este homenaje a estos grandes músicos usamericanos con una grabación televisiva bastante heterodoxa, porque reúne a Karen Carpenter y la gran Ella Fitzgerald. En este video se puede apreciar la alta calidad vocal de la primer, junto a la Madre de todas las cantantes de jazz de todos los tiempos.

Tomen sus auriculares, por favor, y disfruten de esta pequeña selección de temas que se inicia con uno de George Benson y que es uno de mis favoritos absolutos musicales: This Masquerade (1976).

CARPENTERS: CLOSE TO YOU (1970)

Uno de los mejores temas –para mí- de los hermanos Carpenter, por su cadencia, línea melódica y la secuencia armónica. Se trata de una obra del gran Burt Bacharach. Fue el Nº 1 en 1970, pasando a convertirse ellos en verdaderas estrellas musicales de su país. Aprecien la moda y la estética de la época.

CARPENTERS: SUPERSTAR (1971)

Este es un tema de Leon Rusell y Bonnie Bramlett del año 1969, y que ha pertenecido al repertorio de varios artistas. La versión más conocida es la de los Carpenter, de su disco del mismo nombre. Con este tema he subido cuántas veces al precielo por escasos tres minutos, en mi época de adolescente, bailando abrazado de alguna muchacha que muchas veces ni siquiera conocía. Ni llegaba a conocer.

¿Se canta a ella misma en esta canción, Karen Carpenter?

CARPENTERS: THERE’S A KIND OF HUSH (1976)

En este video de uno de mis grandes recuerdos musicales del año 76, se puede notar claramente el problema de salud de Karen. Más evidente no podía ser.

Finalmente, un corto dedicado a la gran Karen Carpenter, en el que la gente que la conoció y trabajó con ella, le rinde tributo con sus recuerdos, comentarios y opiniones.

HjorgeV
Pulheim, martes 10-04-2007

2 thoughts on “LOS CARPINTEROS DE CONNECTICUT

  1. me encanta su musica hace poco que la conoci sin duda una gran perdida .. a veces me pregunto que creaciones musicales hubiesemos visto si aun siguiera viva
    una pregunta por que se iba a separar??

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