EL GRAN STAN GETZ: DIPSÓMANO RESPONSABLE

A los alcohólicos -como a casi todos los drogadictos- apenas les tiembla la mano cuando se sirven su medicina, ni suelen dejar caer una sola gota de su jarabe.

En el momento de servírsela no fallan.

Pocas vidas –musicales o no- como las de este músico usamericano hijo de inmigrantes polacos, que llevó una especie de doble vida como dipsómano y gran jazzista durante muchos años, sin fallarle a ninguna de las dos (vidas).

Tenía un fraseo casi negro con su saxofón.

Eso que los músicos anglosajones creen obtener con mucha dedicación, ejercicio y entrega, pero que no se puede comprar, como el color de la piel (Maicol J., excluido).

El tumbao. Ese swing negro.

Ese sabor sin el cual sería impensable el jazz. Y lo mismo vale para la salsa y otros ritmos latinos, por ejemplo.

Stan Getz constituyó una clara excepción. Sabía moverse con sus notas del saxofón en esa especie de mundo paralelo al cual solo ingresan los verdaderamente elegidos de este mundo en cada interpretación.

Por conseguirlo, muchos –músicos- suelen arriesgar además todo. Hasta la propia vida.

Ejemplos hay muchos. Charlie Bird Parker, es quizás, el más emblemático de todos.

Pero la lista es muy larga. Dentro de ella, brilla con luz propia la de Stanley Gayetzsky, su nombre original. Ya saben el por qué de su alias.

Además de su particular e inconfundible fraseo, Getz era/es reconocible inmediatamente por su especial estilo para agrupar las notas. Sus particulares saltos o secuencias tonales.

Hay quien prefiere soltar sus notas ordenadas como un collar de perlas, alineadas por tamaño y color. Otros prefieren mezclar las dimensiones, el valor, las formas y los colores. Stan Getz tenía su propio diagrama musical, su particular lenguaje musical getziano.

Había nacido un 2 de febrero de 1927 en Filadelfia.

En vida se movió básicamente en ese segmento muy particular denominado cool jazz, pero se hizo conocido mundialmente con la grabación de Desafinado (1960, Jazz Samba) del increíble Antonio Carlos Tom Jobim. Otro Dios Musical éste, a quien -quizás- deba Brasil la definitiva internacionalización e inmortalización de la música brasileña.

Apenas tres años más tarde, grabó otra pieza del mismo Tom Jobim, con la que obtuvo aún mucho más éxito, Garota de Ipanema. The Girl from Ipanema, La Chica de Ipanema, con texto del poeta, músico y diplomático carioca Vinícius de Moraes (Río de Janeiro, 1913-1980).

Con el álbum Getz/Gilberto (1963), precisamente, grabado con Astrud Gilberto, João Gilberto y Antonio Carlos Jobim, Stan llegó a ganar uno de los 11 trofeos Grammy que recibió.

Getz llevó, prácticamente durante toda su existencia, dos vidas paralelas.

En 1954 fue condenado a prisión por el atraco de una botica, con el fin de robar drogas de ella. No fue su único ingreso al Infierno Cebra.

Cuando salió de la cárcel volvió a concentrarse en su arte, para después pasar una larga temporada en Copenhagen, entre 1957 y 1961, al lado de su segunda esposa danesa, Monika Silverkjöld, con la que tuvo dos hijos y con la que se había casado en 1956.

Al año siguiente -1962- se inmortalizó con su incursión en la música brasuca.

Antes había acompañado a músicos de la talla de Nat King Cole, Dizzy Gillespie, Sarah Vaughan y a la gran Ella Fitzgerald.

Después, retornó a su clásica línea jazzística, acompañando a Bill Evans y Chick Corea, entre otros grandes más.

Se reconoce su gran olfato melódico, aparte de su ya mencionado talentoso fraseo y sus particulares secuencias tonales.

En escena, por su aspecto, Getz parecía un invitado por error. Un distraído que había salido por cigarrillos y al que alguien se le había ocurrido darle un saxofón en plena calle y lo había empujado hasta el escenario por equivocación.

Su timidez le había impedido al gran Stan negarse.

Pese a esa frialdad escénica –aparente-, sus interpretaciones eran especialmente intensas y de una profundidad emocional asombrosa: la definición, por antonomasia, del cool jazz.

No solo fue reconocido por el público. Recibió el reconocimiento de sus colegas profesionales por su excelente técnica y el sonido preciso de su saxofón.

Se han referido a él como un Melódico Elegante.

No es ninguna exageración, pero no alcanza tampoco para definirlo como el sideral músico que fue y sigue viviendo en sus grabaciones.

Se dice que ya desde el comienzo de su carrera tenía una relación problemática con las drogas. Sus ingresos carcelarios interrumpieron varias veces su carrera.

No le pudo ganar la batalla a las Embellecedoras Vitales (las drogas, por aquello de embellecer la vida; a su manera, se entiende).

En 1987 se vio obligado a aceptar el divorcio de su segunda esposa y a renunciar a la tutela de sus cinco hijos; tres de los cuales, de su primer matrimonio en 1946 con la cantante Beverly Byrne del Krupa Band.

No obstante, trabajó como docente desde 1985 en la Universidad de Stanford, participando en la formación de la cátedra de jazz de ese centro de estudios.

A partir de 1980 volvió a dar conciertos aquí en Alemania. El último, en 1990 en Munich, un año antes de su muerte.

A pesar de su personal trayectoria vital y estupefaciente, jamás le falló a la música.

Nunca erró donde no tenía que fallar: en el escenario.

Un caso raro de drogadicto –dipsómano- muy responsable en su profesión.

Aunque llegó a liberarse de la heroína, su adicción al alcohol lo acompañó hasta su muerte en 1991, en Malibú, a la edad de 64 años.

Un 6 de junio de ese año, su hígado no pudo -simplemente- más y bajó el telón de su doble vida.

HjorgeV

Colonia, 21-09-2007

STAN GETZ: DESAFINADO & GAROTA DE IPANEMA (Antonio Carlos Tom Jobim)

Colóquense los auriculares, por favor. Se trata de una grabación de excelente calidad interpretativa.

Aunque ha sido cortada en su mejor momento, vale la pena escucharla.

El Estilo Getziano está aquí presente como una impronta, tan claro que casi se puede tocar con los dedos.

Observen su aspecto de tímido maestro de escuela, dispuesto a colaborar en la verbena escolar pro AAA. (La asociación de los anónimos.)

Sus fraseos. El dominio de su instrumento. Su intensidad interpretativa y su gran genio melódico.

Getz fue uno de los Verdaderamente Grandes.

Pensar que, acaso porque no lo soportaba, acudía cada vez que podía a ponerse bajo el cuidado de las drogas, sin saber que él mismo nos iba a dejar una inmensa -Droga Musical- a nosotros, pobres terrícolas.

HjorgeV 21-09-2007

STAN GETZ: WAVE (Antonio Carlos Tom Jobim)

STAN GETZ, JOHN COLTRANE & OSCAR PETERSON: RIFFTIDE (Coleman Hawkins)

Interesante grabación, porque reúne a tres figuras emblemáticas del jazz.

One thought on “EL GRAN STAN GETZ: DIPSÓMANO RESPONSABLE

  1. Quisiera conseguir una biografía (en español) de este gran músico. Hasta ahora no la he podido obtener en ninguna librería ni en páginas web.

    Ruego a quien pueda informarme, se ponga en contacto conmigo.

    Gracias

    (Respuesta: Creo -espero no equivocarme-, que, si te fijas bien, aquí tienes precisamente una. Saludos. HjV)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s