PIYAMADAS Y GUERRAS DE ALMOHADAS

(Ayer me atreví a afirmar, sobre el caso de la joven ecuatoriana agredida por un energúmeno en un tren de Barcelona, lo siguiente:

“Se trata del acto de un tipo medio desquiciado, ignorante y que vive casi al margen de la ley.”

Esto ha quedado casi completamente confirmado hoy por El País.)

PIYAMADAS Y GUERRAS DE ALMOHADAS

kissenschlacht.jpg

 

Nuestra hija mayor -cumplirá 13 años en diciembre- ha recibido la siguiente invitación de una amiga de su clase:

PYJAMA TIME!!!!!

 

Querida M.L.:

 

¿Tendrías ganas de pasar una noche en mi casa celebrando mi cumpleaños el 03.11.2007?

 

La fiesta empezará a las 17:00 horas y terminará a las 11:30 del día siguiente. En caso de que puedas asistir, deberás traer lo siguiente: esterilla aislante, bolsa de dormir y una linterna.

 

¡¡¡Avísame si puedes!!!

 

Tel. 02238-833066

 

H*D*L

He copiado -y traducido- aquí la invitación recibida, porque ha causado conmoción y revuelo entre varios padres de familia.

¿El motivo?

A esa fiesta de celebración del cumpleaños de una muchachita compañera de clase de mi hija, también han sido invitadas otras personas a pasar la noche con las chicas.

¡Tres o cuatro muchachitos del mismo salón de clase!

No sé si todos saben lo que es un o una piyama party. (Voy a permitirme usar piyamada aquí.)

Escuché la expresión por primera vez en la época del colegio. Unas chicas querían hacer una piyamada. Como solo se trataba de cosas de chicas, no me llamó demasiado la atención entonces.

Pero detengámonos un momento aquí para hacer algunas aclaraciones y consideraciones idiomáticas.

Piyama, escrito y pronunciado así, como lo conozco de mi país (pijama en España), es una palabra de origen hindú, del idioma Urdu concretamente, पजामा, Pajāmā; término que a su vez procede del persa پايجامه.

Pajama significa etimológicamente: ‘vestido de las piernas’. Es decir prenda de vestir para cubrir las piernas.

El piyama, prenda de vestir adoptada por los ingleses de sus colonias de la India, designa la prenda para dormir, compuesta de pantalón y chaqueta especialmente holgados y hechos, por lo general, de tela ligera y agradable al tacto.

La Real Academia lo define así:

piyama.

1. m. pijama. En algunos lugares de América, u. t. c. f.

pijama.

(Del ingl. pyjamas, este del hindi pā[e]ǧāma, y este del persa pā[y]ǧāme, prenda de pierna).

1. m. Prenda para dormir, generalmente compuesta de pantalón y chaqueta de tela ligera. En algunos lugares de América, u. t. c. f.

En inglés, curiosamente, conviven dos formas: pajama y pyjama. Así como dos pronunciaciones.

Sin embargo, al parecer, ninguna de ellas es obligatoria para designar lo que en el mundo angloparlante también se conoce como sleepover o slumber party. Prueba de ello es el título de una película bastante reciente dirigida a públicos adolescentes: Sleepover (2004).

La historia del piyama, por más que ahora nos parezca una prenda de uso obvio o sobreentendido, además de necesaria e indispensable para pasar la noche, tiene sus cosas interesantes.

(Debo mencionar aquí, que no es raro el caso en este país -Alemania- de gente que prefiere dormir completamente desnuda. Creo que está demás decir que no lo he leído en ninguna parte.)

Habiendo salido de la India y llegado a Europa –y el resto del mundo- a finales del siglo XVIII, el piyama fue inicialmente objeto de burlas. Venía a enfrentarse al camisón de dormir, prenda conocida y usada sobre todo en Europa, especialmente en las zonas urbanas.

Éste significaba un gran alivio especialmente para la gente que todo el día debía vestir prendas encorsetadas –especialmente en la cintura-, plenas de adornos, encopetadas y poco cómodas. El camisón o camisa de dormir sería lo que hoy en día se conoce como camiseta, pero con mangas largas, botones o broches frontales y extensa hasta los tobillos.

Esta es la prenda para dormir que se usó durante siglos en Europa y muchos países del mundo. Se trataba, simplemente, de estar cómodo y abrigado.

Hasta que llegó el piyama.

Se dice que fue una prenda exclusivamente masculina hasta 1890 y que después de la Primera Guerra Mundial fue finalmente ‘aceptada en sociedad’ y por ambos sexos.

Lo que yo llamo piyamada, es decir la ‘fiesta en piyamas’ –de pyjama party no consiste en otra cosa que pasar la noche juntos, normalmente en una sola habitación, jugar, divertirse y quedarse despiertos hasta las quinientas.

Por lo general, y de acuerdo a lo que hemos vivido aquí en casa numerosas veces –sobre todo con motivo de algún cumpleaños, pero no necesariamente por ello-, los invitados empiezan a caer al terminar la tarde, cenan en grupo, ven algún programa televisivo o una película juntos, se preparan para dormir a eso de las diez de la noche, y no se duermen hasta las dos o tres de la mañana, después de haber realizado una serie de juegos de salón (u otros) y haber estado simplemente divirtiéndose y tonteando para evitar dormir.

(No faltan, por supuesto, las memorables guerras de almohadas ni las bromas de mal gusto para asustar a alguien.)

Lo más ‘bonito’ suele ser al día siguiente, cuando los invitados y anfitriones deben levantarse y dejar el cuarto ordenado, desayunar y prepararse para partir.

Curiosamente, como ya lo apunté, en los países donde la piyamada tiene más difusión –EEUU, Inglaterra y Australia- recibe otro nombre, si hay que creerle a la Wikipedia.

(Parece que en Francia se usa la expresión soirée pyjama para lo mismo.)

En esa misma fuente me he encontrado con que en el Reino Unido suele llamarse crash a ese tipo de fiestas para quedarse a dormir, cuando se trata solo de jovencitos. Lo cual sería una mejor definición de lo que realmente sucede, porque crash bien puede ser traducido por escándalo, follón o jaleo.

Lo digo por experiencia. Se celebran varias piyamadas al año en casa.

La que más me gustó durante mucho tiempo fue la que celebrábamos con ocasión de Noche Vieja con uno de mis hermanos, sus tres hijos, los tres nuestros de entonces (ahora son cuatro) y nosotros.

La casa se convertía entonces en una especie de parque y casino infantil en el que más o menos valía todo hasta el día siguiente. Sobre todo en lo relativo al desorden. Nos pasábamos el día acompañando a los chicos en sus juegos, salíamos a pasear, cenábamos en la noche y esperábamos las doce -el nuevo año calendario- jugando algún juego de salón entre los ocho.

A medianoche empezaba el ritual que mi hermano más adoraba y que yo sigo detestando: los fuegos artificiales anunciando el Año Nuevo.

Verlos es muy bonito, pero estar pendiente de que no le vaya a caer ningún cohete en el ojo a ninguno de los niños en eso de estar encendiéndoles la mecha sobre su inseguro lugar dentro de una botella, es algo que sigo sin preferir. Y hay que ver el dinero que se gasta Alemania en fuegos artificiales cada año. Se ha convertido casi en un deporte nacional en Noche Vieja, al recibir el Año Nuevo.

(El sindicato de la Industria Pirotécnica alemana calcula en más de 100 millones de euros lo que se gasta en este país solo con ese fin. 42% de los menores de 29 años gastan un promedio de 25 euros en cohetes, rascapiés o buscapiés, voladores, palomas y palomitas, luces de bengala, ruedas de fuego, tracas, petardos y demás.)

Después veíamos una película de esas para desternillarse hasta no poder más. Era divertidísimo, eso de portarse como niño, rodeado -justamente- de niños.

En esta ocasión, la chica que cumple años desea invitar también a un par de chicos de su clase (todos tienen por lo menos 12 años de edad) para pasar la noche juntos.

-¿Tú no tienes nada en contra? –me preguntó ayer mi esposa.

-¿Por qué tendría que tenerlo? –le repliqué.

-Porque hay un par de madres y padres que se oponen a la idea.

Me quedé boquiabierto.

-¿Tus compatriotas alemanes ahora han resultado púdicos y malpensados? -le dije.

-Tu hija de 13 años ya mide casi un metro setenta y cinco -me respondió.

No supe qué contestarle.

HjorgeV

Sinthern-Pulheim, 25-10-2007

2 thoughts on “PIYAMADAS Y GUERRAS DE ALMOHADAS

  1. hlo mi nombre cristina martinez velasco su sitio web de piyamadas es excelente y muy original quisiera tener una pagina web como la de ustedes para dar ideas de piyamadas me encantaria bueno lo que trato de decir es que me gusto mucho bueno ese fue mi comentari bye bye

  2. hola mi nombre es dayana pero me disen diva por que ago las mejores piyamadas me encantan son muy dibertidad yo caliento malvaviscon en mi chimenea vemos peliculas de terror y comemos sopa marucha y palomitas aveses contamos secretos de cada quien pero esos secretos no se disen jamas o no cristina vueno eso es lo que yo ago espero y les guste bye cristina y me gusto tu comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s