‘LA CONCHA DE CORCHO’, OSCAR AL GRAN CAPITAL

O: “¡YO TAMBIÉN NECESITO 8.000 MILLONES DE EUROS!”

Acabo de leer, ante el anuncio del Departamento del Tesoro de EEUU de empezar a repartir el dinero de los contribuyentes -qué gran corazón- entre las pobres transnacionales y otras grandes pobrecitas corporaciones, que un grupo de empresas automovilísticas ya levantó la mano para que Papá Noel Bush no se olvide de nada menos que sus 8.000 millones de euritos.

¿Qué habrán pensado Chrysler, Ford y la General Motors?

Es decir, sus directivos.

VIDEO PUBLICITARIO DE BUDWEISER (1ª Parte)

¿Que al que más levanta la mano, se le reparte antes su generosa tajada bushiana?

Habría que instituir -me digo- un nuevo galardón internacional para estos casos, ¿no?:

La Concha Gigante de Corcho.

Una especie de Oscar dedicado al gran capital y a sus valientes administradores.

Pero de corcho.

De oro, no.

Porque estos tipos –ya sabemos-, llegado el momento, son capaces de vender a su madre: si ésta tuviera la mala suerte de encontrarse dentro del país que también son capaces de vender.

Lo realmente descarado del asunto es que esa ayudita (que el gobierno de Bush entregará porque sí, porque no le pertenece, y que no devolverán: inicio las apuestas) les podría permitir controlar el 35% del mercado de EEUU. En otras palabras, crear un parcial monopolio.

¿EL MAYOR TIMO PÚBLICO DE LA HISTORIA?

Llegados a este punto, viendo la gran cola que se ha formado para ponerse debajo de la Ubre de Mamá Estado –con la connivencia de la Casa Blanca, la que antes odiaba las nacionalizaciones y que ya dio la señal de a sus marcas me pregunto:

¿No habrá estado ya maquinada esta crisis?

¿No habrá estado ya todo pensado para hacer la repartición justo antes del 4 de noviembre?

¿A sabiendas de que el Estado en manos del saliente Bush iría a intervenir en ayuda de sus amigotes para cerrar así El Mayor Timo Público de la Historia?

¡Qué sincronía!

Es escalofriante, verdaderamente, pensar en esta sola posibilidad.

¿Me creen un desquiciado, un exagerado o un paranoico?

No me opongo.

Estaría dispuesto a sacrificarme en aras de la salud mundial. Es, más, si me garantizan el pan y el agua y la posibilidad de escribir, me voy por mi propio pie.

Pero, pero, pero (el método argumentativo que ha aprendido hace poco nuestro hijo que acaba de cumplir cuatro añitos) les ruego considerar, antes de firmar mi ingreso al manicomio, que fui de los que se adelantaron en llamar a este siglo El Siglo de las Mentiras.

Curiosamente, justo hace unos minutos, revisando la Red por si las moscas (pican, que no lo hacen), acabo de descubrir un artículo del gran Eduardo Haro Tecglen, mostrando su particular opinión.

Para él, el que pasó fue El Siglo de la Mentira.

¿Será que falleció antes de poder ver La Hecatombe de Bush?, me digo, esa película que recomiendo no perderse.

(Vamos, que muchas posibilidades tampoco hay.)

Y a propósito de películas, no se pierdan lo siguiente, que la risa puede ser medicina sin receta ni factura.

WASSUP? NO HOME, NO JOB: TRUE, TRUE

Pocos comerciales televisivos pueden vanagloriarse de ser una especie de verdadero termómetro de la historia mundial.

Cuando en el 2000 la cerveza Budweiser lanzó su nuevo corto publicitario, los responsables no podían adivinar lo que iba a ocurrir en los ocho años siguientes.

Mucho menos, que su país iba a sufrir el gobierno más catastrófico que se pueda recordar tal vez, de toda la historia de la humanidad.

¿Qué hay? –se preguntaba un grupo de amigos recíprocamente en el filme y la respuesta era, pletórica de orgullo y contento (me eximo de la publicidad y me permito traducir libremente):

-Viendo un partido. Una cerveza en la mano.

Lo novedoso del comercial aquel, era la señal de reconocimiento del grupo de amigos –o rito grupal-, que consistía en repetir la expresión Wassup?, la forma coloquial de What’s up?

(Algo así como el “¿Qué tal?” en nuestra lengua. O ¿qué hay?, ¿qué hubo?, ¿qué más?, ¿qué pasa?, ¿qué pasó?)

Y la expresión la completaban con un gesto que se convirtió en la rúbrica de ese corto publicitario: dejar la lengua fuera.

Bueno, pues, ocho años después, los mismos actores han grabado una versión, actualizada vamos a decir, del Wassup? de Budweiser.

Se han reinventado. Mejor dicho, la historia de su país los ha obligado a reinventarse.

No se lo pierdan. Son solo dos minutos. Y ya no sacan con tanta fuerza la lengua.

Empieza con Bush anunciando en la televisión que han llegado “very, very difficult times” .

-¿Qué hay B.?

-Nada. Perdí mi casa. Busco trabajo. ¿Qué hay contigo?

-Todavía en Irak. Cuidando mi culo.

-Cierto, cierto.

El tercer amigo llega con el brazo enyesado –o escayolado- y, quejándose de dolor, pregunta por dinero para analgésicos.

Pero no quiero fungir de aguafiestas.

Recomiendo este video, por lo menos como una forma real de practicar el inglés coloquial usamericano.

Tomen sus auriculares, por favor.

….

.HjorgeV 29-10-2008

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