ROCK Y EL CAOS ORTOGRÁFICO ALEMÁN (y III)

El fin de semana pasado se arruinaron casi simultáneamente mis dos computadoras y me quedé varios días ‘en el aire’.

Perdí, de paso, un par de textos, entre ellos el que debía preceder la entrevista a Zé do Rock presentada en esta bitácora.

Por suerte, el problema de mi portátil -que uso para escribir esto- era uno sencillo y se solucionó reparando el transformador.

Volveré a ocuparme alguna vez de este autor brasileño, a cuyos textos yo les encuentro mucho más valor (literario) que su gran capacidad para el malabarismo y la acrobacia con las palabras.

Zé do Rock no es un desconocido, por si acaso.

ZÉ DO ROCK: SHOW LITERARIO: “LO QUE EL VIENTO SE OLVIDÓ”

Estas son sus palabras, en su particular inglés:

Besides i rote for 11 antholojys, along with Günther Grass, Hans Magnus Enzensberger, Stan Nadolny, Patrick Süskind (The Parfume). And i rite for aul majer german newspapers, like Süddeutsche Zeitung, FAZ, Die Zeit.

I was aworded the Munic Litrature Award 1996, the Schloss Wiepersdorf Stipendium 1996, the Pfefferbeisser Satirepreis 2001, the Literaturstipendium des Märkischen Kreises 2002, amung uthers. I performd around 300 litrature shoes in majer german opera houses, theaters, TV proagrams, etc.

Quien sepa algo de portugués, inglés o alemán puede conocer más sobre su obra pulsando aquí.

Considero, con todo, que es un escritor incomprendido y marginal aquí en Alemania y que debería ser conocido en otros países y lenguas del mundo.

Debo reconocer que el fenómeno Zé do Rock, en mi caso, fue como haber estado en un meteorito, haber conversado con él, asistido a la presentación de su libro y ¡no haberme dado cuenta de que estaba en un meteorito!

Pasó delante de mis narices y no supe reconocerlo a tiempo.

Que no les suceda a ustedes, lectores improbables de esta bitácora.

Un fenómeno que ha dado el equivalente a 5 veces la vuelta al mundo viajando a dedo.

(Un OVNI en la cocina fue su segundo libro, uno de ciencia ficción ubicado en el año 2019: cuidado, si se demoran en leerlo puede resultar un libro actual.)

Entre la incomprensión y la marginalidad, hay incluso quien (el crítico Peter Lau de la revista Prinz) lo ha llamado loco de una forma muy elegante:

“Nichts ist spannender als das Werk von Menschen, die auf dem schmalen Grat zwischen Genie und Wahnsinn balancieren und dabei noch ihren humor behalten.“

Que significa más o menos lo siguiente:

“No hay nada más excitante que las obras de personas que se balancean sobre el delgado filo que divide a la genialidad de la locura, y que lo hacen sin olvidar el humor.”

Personalmente, le deseo que consiga llegar a ser más conocido fuera de las fronteras de este país.

Tal vez lo logre con su faceta de cineasta.

A propósito de esto último, su primera película -de bajo costo- se llamó No elephants .

Porque no había elefantes en la película.

EL CAOS EN LA ORTOGRAFÍA ALEMANA

Había mencionado que un año después de que apareciera el primer libro de Rock, en el que satirizaba la lengua alemana y proponía una simplificación de su ortografía, se había aprobado la reforma de esta última.

Es decir, el brasileño se había adelantado a los académicos de la lengua de Böll, Hesse, Mann y Grass.

¿Qué ha sucedido desde entonces, desde la introducción de dicha Reforma?

Para empezar, desde un comienzo se formaron claros grupos a favor y en contra.

Era lo que se esperaba, obviamente. Pero nadie había contado entonces con la empedernida terquedad de unos y otros.

(También estaban, por supuesto, los que veían en todo esto un simple y gran negocio editorial: la consecuencia de tener que adaptar todo tipo de escrito a las nuevas reglas.)

Como Alemania es una federación de estados, la cosa se complicó pronto porque no todos los estados estaban de acuerdo con la reforma.

Alguno se manifestó abiertamente en contra y decidió ignorarla por completo.

El mismo año del anuncio de la Reforma, 1996, en la Feria del Libro de Fráncfort, un grupo de detractores, entre los que se encontraban Günter Grass, Siegfrid Lenz, Martin Walser y Hans Magnus Enzensberger, exigieron su cancelación.

En medio del caos reinante, el Tribunal Supremo Alemán dictaminó en 1998 que la reforma introducida por los respectivos ministros de Cultura era legal.

Sin embargo, desde entonces, las cosas no han quedado definidas del todo, el largo período de transición (ocho años) ya ha terminado y lo único seguro es que en las escuelas se considera incorrecta la ortografía tradicional.

Salvo eso, el resto es hozkuridá. Oscuridad oscura, además.

No sería exagerado afirmar que reina un gran caos ortográfico en Alemania.

Es algo que simples ciudadanos como el que esto escribe lo puede notar casi a diario en su trato con los demás: la mayoría de mis conocidos (adultos mayores de 30 años) ignoran casi por completo las nuevas reglas ortográficas.

Hay varios frentes.

La mayor parte de la prensa escrita utiliza reglas que se acercan bastante a las oficiales. Pero no son las oficiales.

Es decir: un sí. Pero no.

También están los claramente inconformistas.

Grandes y prestigiosos diarios como Die Zeit (mi favorito) y el Süddeutsche Zeitung, por ejemplo, han creado prácticamente sus propias reformas con sus reglas específicas.

Otros, incluido el diario de mayor circulación nacional (el Bild-Zeitung, con sus casi 4 millones de ejemplares diarios vendidos), el FAZ y Die Welt han optado por seguir usando la ortografía tradicional.

¿En qué versión se publican los libros actualmente?

Los libros infantiles suelen publicarse respetando puntillosamente la nueva ortografía, pero debo suponer que solo es así para evitar ser vetados en las escuelas.

Las novelas, por su parte, se publican de acuerdo a los deseos del autor.

Los libros de Grass, por ejemplo (no tengo la prueba a la mano), se publican con la ortografía tradicional que ya no se enseña en las escuelas.

¿No es esto un verdadero caos ortográfico?

Claro que sí.

Esta situación está creando una gran confusión, cuyos verdaderos efectos son difícilmente previsibles.

Porque, si bien, los niños crecen aprendiendo las normas “correctas”, en su vida diaria fuera de la escuela tienen contacto con otras versiones de esas mismas normas.

¿De dónde sacó alguien, pues, eso de que los alemanes son muy ordenados y disciplinados?

Zé do Rock quiso ayudar -haciendo reír de paso- y apenas le han dado bola.

¿Tendría que escribir -publicar- en el alemán oficial?

¿Cómo sería en el caso de nuestra lengua?

$ …..

HjorgeV 10-03-2009

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One comment

  1. Yo estoy aprendiendo alemán y te digo que me encuentro en un verdadero caos..jaja.. pero bueno, vale la pena, éxitos!

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