JUAN JOSÉ CAMPANELLA: EL SECRETO DE SUS OJOS (2009)

El peor destino de una obra de arte.

Lo peor que le puede pasar a un poema, a una novela, a un cuadro o a una película.

Es la indiferencia.

Algo parecido sucede con el amor y las amistades profundas: “Puedes olvidarme, pero, por favor, no me confundas con otra persona”.

Me acabo de enterar (la desventaja de vivir en un pueblucho semirrural de las afueras de Colonia) gracias a la Red (la ventaja de vivir conectado), aunque con varias semanas de pecaminoso atraso, que Juan José Campanella ha estrenado nueva película tras El hijo de la novia (2001) y Luna de Avellaneda (2004).

Se trata de El secreto de sus ojos, una historia basada en la novela La pregunta de sus ojos, del escritor argentino Eduardo Sacheri, con quien Campanella ha escrito también el guión.

(Me ocuparé de ambos autores en esta bitácora en las próximas entradas.)

Por lo que he podido entender, la trama es la siguiente.

Benjamín Espósito (Ricardo Darín), un empleadito de juzgado penal que acaba de jubilarse, pretende cumplir el sueño de su vida: escribir una novela basada en un hecho real del que ha sido testigo y protagonista.

Se trata del caso –juzgado, pero no resuelto- de un asesinato ocurrido en 1974, poco antes del inicio de la dictadura militar en la Argentina.

Espósito escribe, sin querer reconocerlo del todo, para una mujer que ama en secreto y que ha compartido con él esa historia.

Su ejercicio de escritura, que es también el de la memoria y un revolver en el fango del pasado, termina despertando fuerzas y personajes que se resisten al descubrimiento de la verdad y sus consecuencias.

Pero todo esto ya no puede detener a Espósito en su empresa, para quien, descubrir la verdad, forma parte indesligable del proceso de llegar a comprenderse a sí mismo y enfrentarse a la mujer que ama.

Debo confesar que solo la banda sonora del avance de El secreto de sus ojos ha despertado en el cinéfilo que llevo dentro, el deseo imperante de visitar un cine para ver esta película ambientada en los años setenta.

(La música de Federico Jusid me ha hecho recordar de paso, sin que esto signifique nada negativo sino al contrario, la que Antonioni utilizó para su Muerte en Venecia: el Adagietto de la 5ª Sinfonía de Gustav Mahler.)

También me ha despertado el deseo de comprender los momentos previos al paso de la Argentina a la época más tenebrosa de su historia reciente.

Me imagino que la película es un ejemplo de corporización de esa honda e inhumana sed de justicia que debe acompañar a muchos argentinos desde entonces, en un país marcado no solo por los crímenes impunes de la dictadura militar sino también –más grave, acaso, y complejo-  por las contradicciones de una sociedad que permitió el horror de los militares golpistas y que luego ayudó a tratar de traslapar.

Sin haber visto El secreto de sus ojos (ahora también comento películas que no he visto), leer sobre lo que otra gente ha escrito sobre ella me ha deparado un placer interesantísimo, asaz satisfactorio.

Baste como ejemplo extremo la reseña de un crítico argentino de cine en la que declara haber abandonado la sala puteando de indignación.

Al margen de si su argumentación (verla aquí bajo el título “Los dilemas de un crítico” de Leonardo D’Espósito), vista como crítica cinematográfica, sea correcta o válida, o no: ya quisiera cualquier cineasta con sus obras hacer olvidar al espectador (incluso al más especializado, ¡qué más querría!) que sigue en su mundo real, que no ha abandonado su butaca para nada y que los profundos estados anímicos provocados visualmente, son pura fantasía de su mente.

El mencionado crítico de cine (“Pánfilo” le diría la protagonista de la película, un vocablo de aquella época que llegó a usarse incluso en mi país, a medio camino entre el insulto y el cariño) tiene que haberse “creído” la historia primero –haberla sentido como real- para reaccionar de esa manera (¿quién sale puteando a viva voz de una sala de cine si no es porque le han derramado medio litro de cerveza, una bolsa gigante de cancha -rosetas de maíz- o media botella de ketchup encima?), algo que ya habla mares de la película.

(Leo, de paso, en la prensa alemana, que Campanella “ha logrado un filme tanto pesado como ligero” así como ” empacar una historia de amor dentro de una película de intriga judicial y enriquecer todo con elementos comiquísimos de sátira oficinista”. Estos alemanes. Los especialistas del etiqueteo, me digo.)

Por lo demás, un conocido mío, conocido también por ser poco dado a compartir sus cosas, me ha propuesto hacerme el favor de copiármela, algo inaudito en él.

Como soy de los que prefieren la pantalla (madre) del cinematógrafo para las buenas películas, solo me queda aguardar (im)pacientemente.

Me deleito, mientras, ingresando cada tanto al sitio oficial de El secreto de sus ojos, recomendable en más de un sentido y que espero no deje indiferente a ninguno de sus visitantes.

HjorgeV 01.11.2009

One thought on “JUAN JOSÉ CAMPANELLA: EL SECRETO DE SUS OJOS (2009)

  1. Acabo de ver la película..
    Soy de Barcelona y por aquí también está pasando bastante desapercibida…
    Sólo decir que es impecable. Diálogos perfectos, los justos y precisos para dar que pensar a quién la ve.

    Ahora estoy mirando críticas y premios recibidos y al menos en film affinity ha sido bien valorada (criterio que muchas veces me vale más que el de cualquier crítico).

    Etiquetada como imprescindible, siempre hay quién no la entiende o no la quiere entender y marcha del cine, allá ellos.

    Rpta.:Gracias mil, Ainoa, por tus palabras. Que estés bien. HjV

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