NAT KING COLE

Con su color de piel llegó a tener programas propios en la radio y la televisión de su país, en una época en la que el racismo legal era aún moneda corriente en EEUU y su principal grupo terrorista el Ku Klux Kan.

Era descendiente directo de esos millones de personas secuestradas en África y trasladadas por la fuerza a otro continente para contribuir, gratuitamente y bajo crueles tratos (y sin indemnización hasta hoy), al surgimiento de esa potencia que ahora empieza a desmoronarse financieramente y es el país más endeudado del planeta.

Había nacido en Montgomery, estado de Alabama: la ciudad en la que Rosa Parks se atrevió a desafiar la ley que impedía a la gente de su color ocupar los asientos reservados a los blancos en los buses.

Además, en Montgomery, Alabama, tuvo sus primeros éxitos políticos un tal Martin Luther King.

Pero en un concierto en otra ciudad del mismo estado de Alabama, Birmingham, Cole fue agredido por tres miembros de un “Concilio de Ciudadanos Blancos”, en un intento de secuestro.

Nat (Montgomery, 1919-California, 1965), un antirracista consecuente, no volvió a actuar en el Sur de su país a consecuencia de ese incidente.

(En algunas fuentes se consigna el año de 1917 como el de su nacimiento.)

La carrera musical de Nathaniel Adams Coles estuvo predestinada por la profesión de su madre Perlina -organista de la iglesia baptista en la que su padre era el diácono- y porque al trasladarse su familia a Chicago lo hizo a Bronzeville, un barrio famoso por su vida nocturna y sus clubes de jazz.

Nat era un adolescente y como tal, absorbió tanto del jazz del entorno como del gospel de la iglesia de su padre y de la formación clásica recibida por cuenta materna.

“Me hacía tocar de Johann Sebastian Bach a Sergéi Rajmáninov“, llegó a decir alguna vez sobre su madre.

Particular mezcla que le permitió después desenvolverse con soltura como cantante en diversos géneros y ritmos.

Su carrera musical, sin embargo, la había comenzado de adolescente exclusivamente como pianista acompañante de jazz, suprimiendo la ese final de su apellido y haciéndose llamar Nat Cole.

En 1936, para su primera grabación con su banda The Rogues of Rhythm (Nat tenía entonces 17 años), se le unió su hermano Eddie.

Eddie era bajista y lo convenció para cambiar el nombre del grupo por el de Eddie Cole’s Band, más tarde por el de Eddie Cole’s Solid Swingers.

Nat recibió pronto en los clubes donde actuaban el reconocimiento en forma de apodo: King. Sobrenombre derivado, según sus propias declaraciones, de un juego literal con una antigua canción infantil anglosajona, Old King Cole.

Formando parte de la orquesta de un show de Broadway, el grupo llegó hasta la costa oeste, pero no les fue del todo bien.

Entonces Nat decidió quedarse en Los Ángeles y trabajar como pianista.

Bob Lewis lo escuchó en el Century Club y lo contrató para su club Swanee In.

Nat armó un cuarteto con el guitarrista Oscar Moore, el contrabajista Wesley Prince y el baterista Lee Young.

Acaso porque su formación musical inicial había sido en una iglesia al lado de su madre organista y su padre ministro religioso, suprimió pronto la batería en su elenco.

Nació así el legendario Nat King Cole Trio en 1939, una formación revolucionaria para la época (por la falta de baterista) y que provocó una moda de tríos y quintetos similares.

En noviembre de 1943, por fin, Cole se decide también a cantar en una grabación una composición suya y con Straighten Up and Fly Right consigue en 1944 su primer éxito vocal, una canción basada en una leyenda afroamericana que su padre usaba en sus sermones y que se considera una de las predecesoras del rock and roll.

Vendió medio millón de copias.

Le siguieron The Christmas Song (1946), Nature Boy (1948), Mona Lisa (1950) y Too Young (Nº1 de 1951).

Se convirtió entonces en el primer afrodescendiente en tener un programa de radio propio en EEUU y poco después el primero en el nuevo y revolucionario medio de entonces: la televisión.

Todo eso en una época en la que el terrorismo lo practicaba un grupo llamado Ku Klux Kan en EEUU y los derechos civiles de la minoría afroamericana eran literalmente pisoteados.

El 5 de noviembre de 1956 debutó con su Nat King Cole Show en la NBC-TV.

Un año después, sin haber conseguido un patrocinador a nivel nacional y en un medio hostil a su color de piel, canceló el programa.

En 1958 tuvo un arranque:

Se le ocurrió grabar con la orquesta del cubano Armando Romeu hijo y con un conjunto de mariachis.

Lo hicieron en los estudios del sello Capitol en La Habana, incluyendo en el disco (Cole Español) clásicos como El bodeguero, Quizás, quizás, quizás y Cachito.

Los jazzistas lo llegaron a tachar de traidor.

Pero esa grabación le abrió las puertas de Latinoamérica, a pesar de no hablar castellano ni portugués.

Invitado a actuar en Caracas, se presentó en el programa Ronny presenta del famoso e inefable Ronny Ottolina y se le ocurrió preguntar por las canciones venezolanas más famosas.

Ottolina le mencionó, entre otras, Ansiedad (1960) un pasaje venezolano de José Enrique Chelique Sarabia, que el cantante afro-usamericano incluyó en su álbum en castellano y portugués A mis amigos (1959).

Cantando, el brillante pianista de jazz que se avergonzaba de su voz, llegó a un público ávido de romanticismo, con una voz pasmosamente cálida en su sencillez y arropada con excelente música instrumental.

A pesar de que sus detractores lo acusaron de traidor del jazz, Cole, sin embargo, era un músico sin fronteras geográficas ni mentales.

Un amante de las notas -intérprete, director y compositor- lejos de toda ligazón temporal o geográfica.

Alguien seguramente consciente de que las modas y los estilos son simples empaquetaduras de algo atemporal llamado música, acaso una cuarta dimensión humana.

En 1964 hizo una de sus últimas presentaciones televisivas para The Jack Benny Program, en el que cantó When I Fall In Love.

Fue presentado por Benny como “El mejor amigo que una canción ha tenido”.

Murió un día 15 de febrero como hoy, hace 45 años a los 45 de edad.

Con los pulmones carcomidos por su drogadicción al tabaco, pero sin que su voz se hubiera enterado de ello.
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HjorgeV 15-02-2010

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Otras grabaciones que recomiendo: Fly me to the moon. Y este otro clásico:

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