SUDAMÉRICA CONTRA EL RESTO DEL MUNDO

No lo digo yo, es el título de un reportaje de la revista Stern alemana.

Tampoco es una exageración: de los 32 equipos que empezaron este Mundial, quedan 8 y la mitad son sudamericanos.

Aunque es muy difícil que Paraguay le gane a España (salvo que esta se ofusque como contra Suiza y por intentar el gol a golpe de martillo permita una de las especialidades paraguayas, el contragolpe), de conseguirlo tendríamos unas semifinales acaparadas por equipos sudamericanos. Algo nunca visto.

De una región de 10 equipos, 5 pasaron a octavos de final, 4 a los cuartos y las semifinales podrían ser exclusivamente sudamericanas.

Comparando: de las 53 selecciones de Europa, solo 3 están en los cuartos de final.

Algo muy significativo si se tiene en cuenta que las 18 Copas Mundiales habidas se las han repartido equitativamente Europa y Sudamérica.

Otro detalle:

De los cinco equipos que no conocen derrota en Sudáfrica, cuatro son sudamericanos.

Pero no solo por esto me gusta este Mundial.

Me gusta que sea en África y que un equipo africano aún se mantenga con esperanzas de alcanzar el cielo con los pies.

Me gusta que un italiano haya dirigido a Inglaterra, un alemán a Suiza y un argentino a Chile, algo impensable pocos años atrás.

(Alemania jamás permitiría que un extranjero entrenara su selección, por ejemplo.)

El despreciado Fútbol -deporte que nació elitista-, está consiguiendo lo que no ha podido la política: una actividad global donde los nacionalismos sirven para hacerte vibrar y llorar, pero no para levantar la mano ni un arma a tu hermano humano solo porque no viste con tus colores ni tiene el color de tu piel.

¿Y las paradojas y sorpresas?

La campeona en activo, eliminada en la primera fase como última de su grupo y haciendo de ello una cuestión de Estado. (Domenech ha tenido que comparecer en la Asamblea francesa para “explicar” el fracaso de la selección).

La mejor Alemania de los últimos tiempos, es mestiza y también la selección más joven de su historia.

El subcampeón vigente -Italia-, también fuera.

Tal vez el único detalle desentonante sea la pelota, la Jabulani.

Pero, por lo menos, es la misma para todos.

Aunque esto no hará olvidar que Sudáfrica ’10 será recordado como el Mundial de los Porteros.

Errores de toda laya:

Para regalar y vender, para perdonar y crucificar, de los que no se entienden y de los que se ven venir.

Errores de principiante, muchos, pero casi ninguno por soberbia.

En el partido que eliminó a unos mexicanos que prometían mucho, se notó lo que podría ser decisivo en este torneo: a los argentinos no les puedes regalar ningún metro cuadrado del campo ni darles ninguna ventaja.

Son de los que les das la mano y se te van hasta el hombro. Y si crees que eso es todo, te cogen del cuello y te afeitan el pescuezo, si sabes a qué me refiero.

Si algo definirá al campeón de este Mundial será su capacidad para aprovechar las oportunidades. Y buscarlas con paciencia y determinación. Y provocarlas, por supuesto.

Allí está el segundo gol de Ghana frente a EEUU.

O los goles de Alemania.

Y los primeros de Argentina.

O el gol de Higuaín ante los mexicanos.

Concentrémonos en el error de Osorio, el zaguero de México que juega en el Stuttgart de este país.

¿Qué quiso hacer?

No se trataba de una situación complicada ni mucho menos. Su intención era arrastrar la pelota con la suela de su botín derecho hacia su banda para pasarla o despejarla. Y la Jabulani no le obedeció.

Otros delanteros se quedan tan atónitos con un regalo así que, cuando reaccionan, solo es para lamentarse por su falta de atención y concentración.

No así El Pipa Higuaín.

El delantero argentino es de los que se pueden pasar casi todo el partido en el anonimato de una oficina, pero, en los momentos decisivos, el tipo va, se saca los anteojos y se arranca la camisa de un golpe y resulta que había sido Superpipa.

Lo peor, es que, encima, te puede restregar tu error en los ojos: lo que no había podido Osorio, arrastrar la pelota con la suela, lo hace el del Madrid con la derecha para engañar al portero mexicano y servírsela a su pierna izquierda.

El resto fue rutina para él.

Con su carita de no-mato-una-mosca, Higuaín se pasea de inocente por todas las fiestas y cuando menos te das cuenta, el novio lo encuentra en la cama con su propia novia.

Hasta Casillas sufrió con el Jabulani en el partido con Portugal (qué bueno que Ronaldo haya regresado a Tierra) y estuvo a punto de permitir un gol de los portugueses por no detener la pelota al primer disparo.

Me gusta este Mundial.

La ‘lógica’ dice que la final la tendrían que jugar Argentina y Brasil.

Pero todo es posible.

Hasta una final de los Guayos.

.

HjorgeV 10-06-2010

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s