SINATRA-JOBIM: LA SOLEDAD FUNDAMENTAL (y II)

Displicencia, dice la Academia, es, en su segunda acepción, ‘Desaliento en la ejecución de una acción, por dudar de su bondad o desconfiar de su éxito’.

Esa es la impresión que siempre había tenido de Jobim al verlo actuar, en las grabaciones que existen y que por lo general fueron hechas para la televisión.

Me lo ha hecho recordar un lector peruano con un video de Aguas de marzo.

Un tema que Jobim compuso en marzo de 1972 cuando se aprestaba a construir su soñada casa en las afueras de Río de Janeiro, en pleno inicio del otoño y del fenómeno de las lluvias que empiezan a caer ese mes en la región.

Lluvias que marcan el final del verano y que arrastran todo tipo de objetos consigo, tal como empieza la canción:

Es madera, es piedra

Es el fin del camino

¡Esa displicencia desconcertante del gran Tom Jobim! Como si no existiera en el mundo nada más allá de la música.

Todo lo demás es secundario.

Tal vez esto explique parte del genio de Tom Jobim, de Antônio Carlos Brasileiro de Almeida Jobim (Río de Janeiro, 25 de enero de 1927 – Nueva York, 8 de diciembre de 1994)): la música era su prioridad principal.

Qué músico.

¿Dónde los hay así ahora?

Y hay que ver la calidad poética del texto, su entrelazamiento con el sentido de la canción: la celebración de la naturaleza, acoplándola a un evento personal (la construcción de su casa) y recreando con la música y la letra (con el contrapunto de las voces) la cacofonía de la lluvia.

La letra es una onomatopeya y metáfora plástica del sonido y del devenir de la lluvia al caer.

(Aquí pueden ver una versión en castellano de Aguas de marzo, en una interpretación bastante respetable de la cantante española Soledad Giménez, pero que, personalmente, no me convence. Tal vez porque la rítmica brasuca y jobimiana, complicada y sutil, se ha perdido en el camino.)

Me había quedado, por otra parte, sin mencionar Agua de beber del mismo disco que nos ocupa, otro tema genial de Jobim, que, curiosamente, también es una elegía al elemento más fundamental y básico de nuestra existencia y que tan mal tratamos sobre este planeta.

Pero volvamos a nuestro tema.

¿Qué tan vital es el título de una canción para su éxito, para su destino?

En el segundo álbum –Sinatra & Company, grabado en 1969 y publicado en 1971- de la recopilación mencionada en la entrada anterior y aparecido este año en el mercado internacional, había un tema de Jobim que llevaba el simple título de Wave.

Es un tema que cuando se vuelve a escuchar, nos resulta inmediatamente conocido, pero que, si tuviéramos que reconocer o recordar por el título no sería igual de fácil.

Por lo menos me ha sucedido a mí.

Escuché esta grabación de Wave que había hecho Jobim con Sinatra y enseguida me llamaron la atención las notas graves que se había permitido en ella el gran amigo de la mafia de EEUU y enlace de esta con el presidente Kennedy.

Gravedad «notal», hoy impensable en un arte convertido en un negocio en el que suele primar lo estridente.

(Porque para disfrutar de temas como este, hay que escuchar con atención y no siemplemente con media oreja. Y qué complejos, sutiles y difíciles son las composiciones de Jobim, caramba.)

Vagando por la Red (personalmente, me siento más vagando que navegando por ella), me encontré entonces que precisamente en esa grabación, Don Frank había cantado su nota más grave, un E♭, mi bemol.

Jobim había incluido este tema -inicialmente solo instrumental y también conocido como Vou te contar– como el primero de su álbum con el mismo nombre de 1967.

La letra en inglés la añadió el propio Jobim en noviembre del 69, con vistas -debo suponer- a la grabación con Sinatra.

Con todo esto (la letra en inglés de Wave y la letra de Aguas de marzo) queda claro, también, entonces, que Jobim aparte de compositor, director, cantante, pianista, flautista, guitarrista y arreglista, era un magnífico letrista.

Un poeta.

Pienso, con todo, que a este tema le habría caído bien otro título, como en el caso de Garota de Ipanema.

El título en inglés –The fundamental loneliness-, por ejemplo, y que es parte del texto de la letra, me parece genial.

Y, sin embargo, pierde su fuerza, como una ola (wave) al llegar a la orilla, al traducirse al castellano.

¿O suena bien eso de La soledad fundamental como título para una canción en nuestro idioma?

¿Qué título le habrías puesto tú, lector@ improbable?

.

……

HjorgeV 24-11-2010

One thought on “SINATRA-JOBIM: LA SOLEDAD FUNDAMENTAL (y II)

  1. Feliz Accion de Garcias Libreta.

    Rpta.:Mi apellido no es García, Catrachín. Cada vez me preocupas más. ¡Feliz Acción y Gracias!, en todo caso. Saludos sobrios no ebrios. HjV

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s