LUCIO DALLA: EL HÉROE AL REVÉS: «CARUSO»


Me he puesto a escuchar esta bella canción de Lucio Dalla (Bolonia, 1943 – Montreux, 2012) (pronunciar ‘Luchio’) en versiones de diferentes -y hasta de enfrentados- intérpretes.

Lo he hecho con la compulsión del obseso, como siempre me había sucedido con esta obra maestra del músico boloñés.

Estuve a punto de elegir la de El Cigala, por el amalgamiento de su particular estilo en/con un arreglo de sabor tanguero, a pesar de no venerar en absoluto el flamenco.

Me impresionaron también, entre otras, la versión del dúo de Pavarotti y Mercedes Sosa por su frescura ingenua.

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O la del tres veces condenado tenor chileno Tito Beltrán por su portentosa voz (me hizo recordar la de su compatriota Germaín de la Fuente), aunque no por su adornado y algo pegajoso estilo. (Curiosamente, Beltrán parece ‘enfriarse’ en la cumbre del tema. Allí donde tendría que haber dado todo; tal vez consciente de que ya se había adornado demasiado.)

También me gustó la versión del cantante y actor sevillano Víctor Díaz (en un video con traducción subtitulada).

¿Y esta del cantante y actor francés Florent Pagny a dúo con Céline Dion? (Me destrozaron las poses y la afectación de la canadiense, a pesar de que me conmueve su voz.)

Aunque, claro, tendría que haberme quedado con una sencilla versión del mismo Lucio Dalla a dúo con Gianni Morandi en su programa de la televisión italiana.

He elegido la del cantautor y barítono usamericano Josh Groban (Los Ángeles, 1981) por su sobria belleza.

Son canciones como esta -fácil pábulo para la huachafería y la edulcoración- las verdaderas pruebas de fuego para un cantante.

Dalla debió imaginarse al Gran Enrico enamorado, enfrentado a la disyuntiva de tener que volver a su carrera en Nueva York.

O creer en el amor y quedarse en la tierra que lo vio nacer.

Caruso, la canción, es, así, un grito-homenaje.

El grito que Dalla imaginó para un Caruso enfermo de amor.

El grito que daría un cantante lírico en tales circunstancias.

Toda pena de amor es un gran grito; consiga, o no, salir de nuestros pulmones.

El artista grita por los demás, a modo de un héroe al revés. (Los héroes triunfan. No gritan ni cantan el dolor del fracaso o de sus grandes heridas.)

Lucio Dalla ha dicho hoy adiós.

Se detuvo su reloj pectoral en plena gira artística.

El héroe al revés nos ha dejado su música, su grito, para siempre.

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HjorgeV 01-03-2012

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