«EL TIEMPO DADO» (Engendro)

.

Y a veces te miro así desde

mi botella rota

(el genio escapó,

nos quedamos solos, tú al otro

lado del vidrio,

yo en mi escondite

tubular)

escarmentando

del mal que solo tú y yo

sabemos:

mirarnos sin poder tocarnos

un solo bosón

.

¿Y la voluntad de despertar y creer que

el control

del tiempo nos era dado?

(Manoseábamos los relojes

como si todo dependiera del

mero movimiento de

nuestras manos)

¿Y el mentiroso que

nos inspiraba tristeza?

(Teníamos una lista

bella como una

pisada de

barro sobre una pista

recién

inaugurada)

.

Ahora la mariposa nos

observa desde la

eternidad y

calla:

las esperanzas son solo uno

de sus aleteos

aburridos

.

La luz de la lámpara ha reconocido

al fin su cono prisión

y

le exige esposas nocturnas:

es el fin

de la tarde

.

El libro

abierto en una página que

su autor ha olvidado que

escribió

nos recuenta la hora,

el tedio disfrazado

de vida

.

Las cosas del mundo son como las

cucarachas y las mariposas un

sábado por la tarde:

Es el momento de

pedir perdón

y agradecer la saeta

que carcome las horas

r.

.

HjorgeV 19-07-2012

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