BUENA SUERTE SR. GORSKY, ADIÓS MR. ARMSTRONG (y II)

.

Armstrong era un tipo -un héroe- reacio a la publicidad y al juego de los medios de comunicación.

Sabía del humor cambiante y veleta del destino.

No solo había estado en una guerra y perdido una hija muy temprano.

En sus primeros quince años de vida su familia había cambiado de domicilio nada menos que veinte veces.

Era tan poco dado a los juegos de la fama que, ya anciano, en el 2005, persiguió a su peluquero por vender el cabello que le recortaba.

Y no se detuvo hasta obligarlo judicialmente a donar los miles de dólares ganados a entidades caritativas.

.

.

Cuando le preguntaron qué se sentía saber que sus huellas permanecerían en la Luna por miles de años, contestó: «Espero que alguien vaya allá arriba uno de estos días y las limpie.»

Hasta en el chiste que le inventaron, se decía que era un tipo tan discreto y considerado que recién cuando supo que el señor Gorsky había fallecido, se animó a revelar el secreto.

Mr. Gorsky era su vecino.

Y un día que a Neil se le había caído la pelota en su jardín y se había acercado sigilosamente a recuperarla, escuchó por la ventana del dormitorio que su esposa le decía:

«Oral sex! Oral sex you want? You’ll get oral sex when the kid next door walks on the moon!»

Resumiendo: «¿Quieres sexo oral? ¡Cuando el chico del vecino llegue a la Luna!»

Bueno, y el chico llegó.

Pero todo eso era solo una de esas llamadas leyendas urbanas, de esas tan queridas en la Red y seguramente tan cierta como la de que Armstrong llevó un banderín del Independiente de Avellaneda en su vuelo a la Luna.

(Si hubiera sido del Sporting Cristal de mi añorada Lima tal vez me lo habría creído.) (Aunque parece que es verdad y no otra leyenda urbana. Ver aquí.)

En los registros comentados de la NASA (con audio incluido, ver aquí) ha quedado anotado que Armstrong conocía el chiste por el comediante Buddy Hackett.

Indeed, on November 28, 1995, Neil wrote for the ALSJ, “I understand that the joke is a year old. I first heard it in California delivered by (comedian) Buddy Hackett”.

No nos engañemos.

Porque con la muerte de Armstrong se cierra una época dorada pero también tan falsa como la frase dirigida a su vecino.

¿Dorada he dicho?

¿Cómo se nos podía haber ocurrido que los problemas del mundo se podían resolver con guerras y más guerras?

¿Cómo, cuando ya se conocía cómo fabricar la bomba atómica y sus efectos en Nagasaki e Hiroshima?

Época en la que el mundo estuvo apenas a un paso de la conflagración mundial cuando, en la llamada crisis de los misiles de 1962, EEUU decidió invadir Cuba y los rusos reaccionaron estacionando misiles nucleares en la isla.

A un tiro de plátano, como decía un amigo italiano.

El fin de una época dorada y falsa.

Si Arthur C. Clarke había soñado en 2001 Una odisea espacial un futuro con robots que pensaban y vuelos interespaciales, hoy, más de medio siglo después y a más de una década de la fecha visionada, todo eso sigue siendo ficción pura.

Lo acaba de recordar Pablo Pardo, corresponsal de un diario español en Washington y autor de El monstruo. Memorias de un interrogador.

¿Se imaginan, se pregunta Pardo, que solo 12 marineros (europeos) hubieran llegado a América en 1492 y que ya en 1535 hubieran empezado a desaparecer?

(Peor aún: no hubo ninguna mujer entre esos doce pioneros lunares.)

En su interesante y ameno artículo ¿Se ha muerto el progreso con Neil Armstrong?, Pardo nos recuerda que, salvo por la Red y la telefonía moderna, prácticamente vivimos como en los años cincuenta.

Seguimos con los mismos automóviles a gasolina, las mismas cocinas, la misma televisión (ahora plana), los mismos retretes (si los tenemos).

¿A qué se debe nuestro estancamiento?

Quién lo sabe.

Personalmente reconozco una especie de retroceso paradójico hasta en plataformas tan modernas como Facebook y Twitter.

Con la última hemos retrocedido a la era del telégrafo (socializado ahora) y con la primera mostramos una de nuestras peores facetas, aunque de la más linda forma, claro: nuestra inclinación por el maquillaje y el exhibicionismo.

¿Quién se puede creer que a la gente todo el tiempo le va requetebién y la pasa bomba, siempre sonríe y solo tiene magníficos amigos?

Por lo menos los creadores -también lo anota Pardo en su artículo- han aprendido y ahora son más conservadores en sus cálculos.

Mientras Arthur C. Clark se había puesto un límite de menos de 50 años, cineastas como James Cameron, por ejemplo, ya han empezado a poner umbrales más discretos (siglo y medio en el caso de Avatar) para sus fantasías.

Regresemos a Neil Alden, nuestro Armstrong.

Medio millón de personas trabajaron para conseguir el sueño de pisar la Luna.

Él no se cansa de mencionarlo en las entrevistas aquí incluidas cuando le inquieren por sus sentimientos respecto a su hazaña.

Y estoy seguro de que no se trataba de falsa modestia.

Un buen ingeniero como él sabía que cualquier obra de esa magnitud es la suma de muchos esfuerzos.

Tampoco era un tipo huraño nuestro Neil.

Se puede notar en un discurso suyo del 2009 y en una grabación para la Red de ese mismo año dirigida a un grupo de estudiantes.

O en la primera entrevista para la televisión que le había concedido a Mitch Weitzner en el 2007 después de casi cuatro décadas.

(La última para la caja tonta databa de 1970. No se las pierdan. Armstrong habla un inglés muy claro. Alguien dijo que con comas y puntos y comas.)

(Si no yerro, la última -muy corta- que concedió en su vida fue la que incluyo al comienzo de esta entrada, para la televisión mexicana en abril año pasado. Le gustaba México. Y, por lo visto, los del canal desconocían las entrevistas que le habían hecho en Austria y Australia.)

Nuestro Neil también tenía sus cosas, como cualquier persona.

En el 1994, por ejemplo, para la conmemoración de los 25 años del primer alunizaje humano pronunció un raro, emocionado y críptico discurso.

Otro de sus rasgos era su cualidad de sobrio.

Alguien con los pies en el suelo (de cualquier astro).

En la entrevista antes mencionada que le hicieron en Australia, cuando le mencionan la famosa frase del gran salto de la humanidad, afirma que fue otra la más importante en realidad.

El anuncio de que el módulo lunar había alunizado:

«The Eagle has landed.»

El proyecto había sido de tal envergadura y habían existido tantos fallos y errores que no existía completa seguridad de que todo saliera bien.

Ni que los astronautas pudieran regresar con vida.

El vuelo mismo estaba literalmente repleto de tramos y puntos críticos, por doquier.

Armstrong lo sabía perfectamente porque no era un simple astronauta.

No solo era, fue, todo un modelo de entrega al trabajo, valentía y capacidad técnica para sus compañeros.

También había trabajado como ingeniero y piloto en el desarrollo del programa espacial, en el avión X-15 (hipersónico) y en el diseño del módulo lunar.

Para hacerse una primera idea de la envergadura de la misión, baste recordar que solo la carga del combustible -un querosene especial- en el tanque del Apolo 11 tomó una semana.

Y todo eso en una época en la que las computadoras estaban en pañales.

Un detalle final.

Faltando dos minutos para que se acabara el combustible durante el descenso, la computadora del Apolo 11 ordenaba posarse sobre un cráter con rocas del tamaño de automóviles.

¿Qué hacer?

Armstrong decide corregir el rumbo indicado por la computadora.

Desconecta el programa 64 y pasa al 66, de control semiautomático.

Este programa controla el funcionamiento del motor pero permite al comandante alterar manualmente el desplazamiento lateral del módulo lunar.

Faltando solo segundos (¿25?) Armstrong consigue alunizar el Águila.

Menos de medio minuto más y estaríamos celebrando otra efemérides tal vez: la de los primeros fallecimientos humanos sobre suelo lunar.

Porque, si bien existía un 90% de probabilidad de alunizar, la probabilidad de hacerlo a la primera vez solo era del 50% según el propio Armstrong.

Una moneda lanzada al aire.

Casi la imagen que da el mundo en estos días.

Se ha ido un ser trabajador, discreto y humilde como pocos.

Un verdadero gran hombre.

.

.

HjorgeV 26-08-2012

Fuentes:

http://en.wikipedia.org/wiki/Ejection_seat

http://de.wikipedia.org/wiki/Schleudersitz

http://de.wikipedia.org/wiki/Neil_Armstrong

http://de.wikipedia.org/wiki/Good_Luck,_Mr._Gorsky

http://www.youtube.com/watch?v=PtdcdxvNI1o&feature=related

http://www.hq.nasa.gov/office/pao/History/alsj/a11/a11.step.html

http://www.youtube.com/watch?v=V1PT-EMcqaw&feature=related

http://elpais.com/elpais/2012/07/10/opinion/1341914570_207326.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/08/26/economia/1345943878.html

http://www.servustv.com/cs/Satellite/Article/Talk-im-Hangar-7-011259289505540

http://www.20min.ch/wissen/history/story/Eines-seiner-letzten-Interviews-29358973

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/08/26/actualidad/1345935747_772397.html

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/08/27/actualidad/1346095599_090917.html

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/08/27/actualidad/1346072500_150213.html

http://lamula.pe/2012/08/25/neil-armstrong-el-primer-hombre-que-piso-la-luna-murio-a-los-82-anos/lamula

http://www.lacapital.com.ar/informacion-gral/Murio-Neil-Armstrong-el-primer-hombre-que-camino-en-el-suelo-de-la-Luna-20120826-0006.html

http://www.focus.de/wissen/weltraum/raumfahrt/tid-27050/erstes-globales-tv-ereignis-eine-halbe-milliarde-fieberte-am-tv-mit-armstrong_aid_806768.html

http://deportes.terra.com/futbol/neil-armstrong-llevo-a-la-luna-un-banderin-del-independiente-de-avellaneda,4398c178e2169310VgnVCM4000009bcceb0aRCRD.html

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s