HISTORIAS DE CROONERS: DE ITALIA A MÉXICO

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Se llamaban Pierino Ronaldo, Francis Albert, Dino Paul, Anthony Dominick, Jasper (por Gasparino).

Y sus apellidos eran Como, Sinatra, Crocetti, Benedetto, Cini.

Italianos.

Como sus padres: inmigrantes pobres venidos de Palena, Sicilia, Génova, Montesilvano, Calabria, Abruzzo.

Habían nacido por todo el territorio usamericano: en Pensilvania, Nueva Jersey, Ohio, Nueva York, en Filadelfia.

En 1912, 1915, 1917, 1926 y 1927.

Con el italiano como primera lengua.

(El inglés con acento italiano lo tuvieron que dejar pronto para evitar las mofas en la escuela.)

Después se cambiaron el nombre y Pierino Ronaldo Como pasó a ser Perry Como.

Francis Albert, simplemente Frank y conservando su apellido original.

Dino Paul Crocetti se convirtió primero en Dino Martini y luego en Dean Martin.

Anthony Dominick Benedetto sigue siendo el Tony Bennett de entonces.

Alfred Cini eligió convertirse en Al Martino.

Se inspiraron y aprendieron de Bing Crosby (acaso el Primer Crooner), Al Jolson y Mario Lanza, los dioses cantantes de comienzos del siglo pasado.

Los cinco sabían quién había sido el gran Caruso. Un italiano vero.

Se iniciaron cantando en bares, bodas, concursos.

Eran albañiles (Al Martino), muchachos para todo, soldados (Bennett), peluqueros (Perry Como), vendedores de periódicos (Sinatra), ayudantes de gasolinera, boxeadores (Dean Martin).

Supieron suplir sus carencias y disimular sus imperfecciones vocales con la ayuda del moderno micrófono.

El auge de la radio, las grabaciones eléctricas y los discos, y luego la aparición de la televisión, hicieron el resto.

Fueron famosos prácticamente toda su vida y siguieron actuando hasta que los pescó (salvo a uno) la Última Llamada.

Todos barítonos.

(Bennett cantó inicialmente en la tesitura de tenor.)

Tipos con buen gusto en la elección de su repertorio, con una clara inclinación por el jazz y con una gran vena histriónica.

(Actuaron, en total, en decenas de películas.)

La desgracia del mundo -la Segunda Guerra Mundial- fue su suerte: cabía cantarle a la ausencia, a los corazones destrozados, a los sueños rotos.

Cuando les llegó la primera fama se compraron esmóquines y camisas impecables.

Y, sentados sobre su taburete en medio del humo de incontables cigarrillos de su adicto público, le hacían, con sus voces, guiños a las almas abandonadas, perdidas u olvidadas; con el micrófono elegantemente sujeto en una mano.

Existe constancia de que la mafia les echó el ojo muy temprano.

¿Podrían decir muchos gobiernos del Tercer y Primer Mundo lo contrario?

Carismáticos, tanto como verdaderos entretenedores, la voz les tembló cuando apareció el rock y luego la invasión inglesa de los Beatles, los Rolling Stones y compañía.

Pero siguieron creyendo en lo suyo, a pesar de la música disco y, más tarde, el rap.

Se pasaron largos años creyendo que todo había sido un sueño o algo innecesario quizá.

Dinosaurios del canto.

Con todo, se aferraron a lo suyo y continuaron: modas y tendencias al carajo.

Sabían que productores y comerciantes siempre pueden hacer malabares para ganar más dinero, pero nunca conseguirán robarle a la música su esencia: la melodía.

Quién sabe si penetrar las células cardíacas de los oyentes era/fue su pretexto para cantar. O al revés.

¿Se pregunta un ave por qué vuela?

Perry Como se despidió en el 2001, poco antes de llegar a los 90 y después de cumplir un contrato de 50 años con la misma empresa.

Dean Martin se fue en 1995, dos años antes de cumplir los 80.

Sinatra se despidió a los 83.

Y Al Martino a los 82.

Tony Bennett (86) es el único sobreviviente de los cinco.

Cinco destinos, cinco hijos de inmigrantes pobres, cinco grandes voces.

Cinco crooners.

El último sigue vivito y cantando.

(Combatió, por esas cosas del destino, en este país, Alemania, durante la Segunda Guerra Mundial. Se dice que la experiencia bélica lo volvió aún más pacifista.)

En su penúltimo álbum –Duets II– descubro con gran sorpresa que hay una composición de Manzanero, cantada a dúo con Alejandro Sanz.

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Esta tarde vi llover, nada menos, convertida en Yesterday I heard the rain en inglés.

Una de las canciones que más aprecio.

La misma canción que busqué esta tarde (que también ha llovido a cántaros en esta región de Renania), porque tengo la parte del piano grabada.

Y me gusta cantar encima, como si alguna vez fuera a grabar un disco y estuviera practicando para mi primera audición.

Pobre de mí.

El descubrimiento me alegra. Porque se cierra un lazo.

El Último Crooner homenajeando a un crooner mexicano.

Acaso uno de los pocos en nuestro idioma que podríamos llamar con toda justicia así.

Habría que inventarle un vocablo a don Armando.

Croonpositor.

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HjorgeV 02-11-2012

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Fuentes:

http://es.wikipedia.org/wiki/Perry_Como

http://es.wikipedia.org/wiki/Dean_Martin

http://es.wikipedia.org/wiki/Frank_Sinatra

http://es.wikipedia.org/wiki/Al_Martino

http://www.tonisubirana.com/?p=1838

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-3552-2007-01-21.html

2 thoughts on “HISTORIAS DE CROONERS: DE ITALIA A MÉXICO

  1. Qué buen artículo. Los tenía ubicados, pero aisladamente, hacía falta que alguien los ponga en un mismo texto! Unos “capos”! De Frank Sinatra cabe mencionar como consiguió su primer contrato, que sale en una escena de la película El Padrino, el famoso “I’m gonna make him an offer he can’t refuse”, que resulta en una cabeza de caballo sangrienta en la cama de un productor y antes en una amenaza con una pistola de Lucca Brasi a un productor. Este actor, Luca Brasi, por cierto, era en la vida real un boxeador y ligado a la mafia. La mafia exigió que algunos de sus miembros participaran en la película para que la puedan filmar en “Little Italy” (NYC), esto se ve sobretodo en la escena inicial en la boda de la hija de Corleone. De Frank Sinatra y sus vínculo con la mafia se puede decir más, la CIA lo tuvo por años vigilado, también que hace no mucho cuando murió un mafioso en Sicilia le encontraron mensajes que tenía para Sinatra y que Sinatra era cercano a John F. Kennedy, de hecho se dice que a Kennedy lo mató la mafia, Sam Giancana y Santo Trafficante. Giancana y Kennedy compartían la misma amante, que le fue presentada a Giancana nada menos que por Sinatra!

    Hola Dano: Fascinantes historias. Y no creo que esos vínculos de la mafia con el gobierno hayan desaparecido. Al contrario. Lo que cuentas ha despertado aún más mi curiosidad. Gracias. Saludos croónicos. HjV

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