«EL HURACÁN»

Me enfrento al silencio

como un niño al director

en su propia oficina.

.

Afuera el huracán ya se ha

cobrado seis vidas y

las autoridades han recomendado

no salir, permanecer lejos de

ventanas y puertas.

.

Pero aquí sigo

con mi traje de hidalgo

capitán de faena

contemplando el deshacer

de la naturaleza

incapaz de soportar

este silencio

que se incorpora

interno

sutil

tenaz

irreverente.

.

Afuera cantan los árboles

y el viento

y el agua que golpea

los vidrios.

¿Cuándo cantarás tú

silencio,

amigo cruel, vil

generoso

fiel?

¿Cuándo la luz

otra vez luz y no

oscuridad?

¿Cuándo el sol

ceniza pura y

todo lo vivido

encharcado en las

miradas?

.

Si el tiempo puede curarlo

todo, solo porque

antes lo ha enfermado.

.

Así, nuestro antiguo silencio es

el de dos sucesos

o personas

cualesquiera

separados por una

simple

porción de

tiempo: el necesario

para unirlos.

.

El tiempo puede

unir dos puntos

cualesquiera del

universo.

Solo exige mayor

o menor paciencia.

.

Una lágrima

-cualquier cambio físico-

resulta, así, solo

un subproducto más del

tiempo: el ingrediente

principal de todo.

.

Con el silencio como

su principal

aliado en

esta

oscuridad

estridente.

.

.

HjorgeV 11-06-2014

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