ABBA: «DANCING QUEEN» (1976)

¿Qué ocurre en el cerebro para que una canción de hace décadas pueda seguir emocionándome con su simple comienzo?

Una vez -me habían invitado a un fastuoso cumpleaños- me atreví a pedírsela al tipo que ponía la música y que se pavoneaba de tener para todos los gustos y edades.

Me miró con desprecio, como solo puede hacerlo quien va sobre la ola y mira de reojo a los miserables que se han quedado detrás (o debajo).

Compuesta en 1975 en una cabaña de las afueras de Estocolmo con solo una guitarra y un piano, se dice que Frida rompió a llorar cuando la escuchó por primera vez.

Agnetha, Björn, Benny y Anni-Frid enseguida supieron que sería un éxito masivo y la eligieron para presentar el logotipo oficial del grupo.

Sin embargo el desaparecido Stig Anderson -productor y compositor de la banda- eligió la somnolienta Fernando como primer lanzamiento de ese año.

(Un dato curioso: ABBA la estrenó en marzo del 76 acá en Alemania, en Musikladen, un programa televisivo de horario y duración irregulares.)

Si hoy los sueños pueden ser perseguidos las 24 horas del día con miles de canciones en el bolsillo, el sueño juvenil de los setenta era simple: salir a bailar.

Eso de pasarse toda la semana pensando y esperando la noche del viernes para moverse al ritmo de la música preferida, es hoy incomprensible y algo que no volverá.

Pues, bien.

Esa noche del cumpleaños no me rendí y volví a insistirle al ponemúsica con Dancing Queen.

Había bebido lo suficiente como para salir a bailar solo en medio del gran salón incluso si nadie más lo hacía.

De ser así, el DJ quitaría la canción a los pocos segundos.

No lo hizo, por supuesto.

Y vi salir a muchos a la pista con los ojos de quien acaba de escuchar la melodía más recóndita del universo y se arroja con los brazos abiertos al vacío, al cielo infinito, para bailarla en medio de esas cosas que brillan y llamamos estrellas.

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HjorgeV 05-07-2015

One thought on “ABBA: «DANCING QUEEN» (1976)

  1. Es verdad que cada canción marca un experiencia-espacio-tiempo. Más aún a manera que avanzamos en edad. Hace una semana estaba realizando unos trabajos y puse una radio del recuerdo. Tuve que cambiarla pues la nostalgia me causaba una calentura en el pecho que podría llamarse estrés. Mas en otras oportunidades también me han causado alegría como a ti con la reina del baile. Saludos Jorge desde Lima.

    Hola, Jorge Atarama. Mi ventaja (y desventaja a la vez) es que la radio alemana no conoce mis gustos. Saludos desde el verano alemán: hace una semana 40ºC, esta mañana solo 7.

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