EXTENSIONES Y CONTINUACIONES

El mayor problema al que se enfrenta un novelista es el de definir, hallar o elegir la voz que narra.

Pongamos que hemos empezado a leer una novela.

Digamos Alex, del francés Pierre Lemaitre.

Empieza así, transcribo:

A Alex le encanta. Desde hace casi una hora que se las prueba, duda, se las quita, se lo piensa, vuelve a ponérselas. Pelucas y postizos. Podría pasarse tardes enteras haciéndolo.

Tres o cuatro años atrás había descubierto, por casualidad, esa tienda en el boulevard de Strasbourg. Apenas miró, entró por curiosidad. Sintió tal conmoción al verse pelirroja, como si toda ella se hubiera transformado, que compró de inmediato aquella peluca.

¿Quién está contando esto? ¿Alguien que la vio probándose las pelucas?

¿Y cómo sabía ese alguien lo que le pasó tres o cuatro años atrás a Alex?

*
Quien narra es -obviamente- el escritor, se suele pensar.

Pero no es cierto: quien escribe la novela -el escritor- nunca es el narrador.

*

Para empezar, porque el tiempo de/en una novela es una invención.

Es solo una representación en otra escala -y velocidad- del tiempo real.

Una novela no puede contar todo lo que ocurre:

El autor tiene que recortar, armar esqueletos temporales, dar saltos, acelerar, retardar, congelar el tiempo; inventar sucedáneos de él.

*

El narrador de la historia también es una invención.

La razón es simple: la verdad real no coincide nunca con la verdad literaria.

Mario Vargas lo dice así:

«Flaubert entendió, antes que nadie, que el narrador es siempre una invención. Porque el autor es un ser de carne y hueso y aquel una criatura de palabras, una voz. Y porque el autor tiene una existencia que desborda las historias que escribe, que las antecede y que las sigue, en tanto que el narrador de una historia sólo vive mientras la cuenta y para contarla: nace y muere con ella.»

*

Las novelas también maduran.

Tal vez esos aparentes cambios que encontramos al releerlas, siendo obvio que las palabras que contienen no han cambiado, se deba a que hemos elegido otra voz (o voces) narradora(s).

Puede suceder, también, que leamos una novela sin haber pescado cuál era la voz o el punto de vista del autor (independientemente de si él mismo lo sabía).

Muñoz Molina dice al respecto:

«Uno de los retos máximos [del novelista] consiste en dar con el punto de vista desde el que se cuenta la historia. Si hay uno o dos momentos de resplandor mientras se escribe, encontrarlo es uno de ellos.»

*

Volvamos a Alex.

Voy por la mitad.

Empecé la novela hace pocos días. Tenía cita en un consultorio médico y me habían advertido por teléfono que tendría que pasar hasta tres horas en la sala de espera.

Me he acostumbrado a opinar sobre un libro cuando aún no lo he acabado.

¿Se puede ser justo con quien es tu pareja cuando todo ya ha acabado?

De tener que opinar sobre una relación en curso, ¿no es mejor dar esa opinión cuando aún no se sabe cómo terminará?

Libros como amores.

Amores que no duran, como una buena lectura.

Con la salvedad de que los buenos libros se pueden repetir. Con goces diversos, incluso.

*

No sé en qué terminará esta lectura de Alex.

Por ahora vamos por buen rumbo.

Sopla el viento. El capitán de la nave es juicioso, conoce su oficio; aunque es más bien reservado y parco al contar sus historias.

Y, como narrador, parece esconder su entidad, velarse: como queriendo dejar claro que lo importante son las historias y no quien las cuenta.

Pero mejor así:

Para que cuando nos vayamos a dormir podamos completarlas, convirtiéndonos en los capitanes de las extensiones, progresiones y digresiones que toda buena historia bien narrada crea en la mente del lector atento.

HjV 17.03.2016

2 thoughts on “EXTENSIONES Y CONTINUACIONES

  1. Estimado Jorge:

    Espero que estés mejor del cuadro febril y que todo te vaya bien en la revisión médica a la que seguro llevarás un libro como el “Ulises” para afrontar el tiempo de espera. Buen día de San Patricio, siempre es un gusto leerte.
    Eduardo

    Gracias, Eduardo. Llevé al consultorio ‘Alex’ de Pierre Lemaitre (con el libro de Joyce me he atragantado más de una vez; se lo dejo a los académicos). La novela de Lemaitre es muy buena. Por lo demás, la espera fue más corta de lo anunciado y el resultado -hasta ahora- satisfactorio. Suerte por donde estés. Saludos desde Alemania. HjV

  2. Curioso, Valqui. Mira, en Fiesta de Hemingway los mejores pasajes de la novela son narrados por el alter ego de Jake Barnes, quien es la voz mas fidedigna de toda la novela. Actualmente leo una novela de Svetlana Aliexievich, un relato sobre la segunda guerra mundial creo, y la narradora es la propia Svetlana. Quizá lo que estoy leyendo sea un ensayo disfrazado de novela.
    Saludos. Happy easter.

    Hola, Omar Pineda. Aparte del complejo asunto de la voz narradora (de hecho, la psicología moderna ya lo tiene claro: albergamos más de una persona en nuestro interior y, hacia el exterior, no somos la misma persona con una persona bella que con otra que no lo es, con nuestros parientes que con desconocidos, etc.) (el filósofo, periodista y autor renano Richard David Precht lo ha formulado genialmente: ¿Quién soy y cuántos?), también está el de los géneros literarios, que hoy en día se entremezclan como las modas, que antes solían existir por separado. En fin, que no se le duerma el lector, seguirá siendo la tarea fundamental de todo escribano. Saludos por Nicaragua. HjV

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