«ESPEJISMOS»

.

Volver a la palabra:

al origen del

ruido

.

A la oquedad

común

.

Al desierto de la

voz, do(nde)

deambulan silencios

y espacios

níveos

.

Volver

al más oscuro y vívido

recinto inte-

rior

.

como se

vuelve sediento a la caverna

de tu

pasado

.

Volver a ser la oruga

que dio paso a la

mariposa que

ahora vuela des-

orientada

.

Volver al silencio

a abrevar

a diario:

.

sin más

ojos que los de un

náufrago de décadas que

desde

la playa

descubre un barco

en lontananza

ignorando que es un

espejismo

.

.

HjorgeV 25.10.20

«MUNDOS REALES»

.

Querer entenderlo todo para

terminar entendiendo

nada

.

Sobre

este vasto agujero

pleno de

compartimentos

y conductos sin

sentido, nos mirábamos a los

ojos como animalillos

recién paridos

.

Acababas de leer que

para el viejo Emil

el hecho de que la vida no tuviera

sentido era su mayor sentido y

propusiste que saliéramos

a pasear

.

¿Por qué eran tan bellos ciertos

atardeceres? ¿Por qué no

hablaban las piedras a nuestro

paso? ¿Por

qué nunca podrían alcanzarnos

las hormigas?

¿Por qué babeaba el caracol?

¿Por qué mis lágrimas ante

tanta belleza?

Mi actitud te desesperaba

hasta la exasperación

.

Puerto y mar. Amor y

olvido.

Inanición y hartazgo.

Dependencia y

puertas siempre

asequibles en medio

de bosque

inescrutables

.

Llegar al fondo de las cosas

iluminar toda cuestión

resolver toda duda

deshacer todo

nudo: No había tarea que

tu mente no quisiera

doblegar

.

Demasiadas cosas

te enloquecían como

una repentina abeja dentro del casco

de un motociclista

.

Que la muerte fuera

un misterio,

pasaba. Pero, ¿por qué

también la vida misma?

.

Te indignaba tener que

asignarle un sentido

a las cosas,

sin valorar el hecho de que al

nacer no nos encontráramos

con un sentido fijo y obligatorio

como una ley de tránsito

universal

.

Tampoco te tranquilizaba

saber que la ausencia de ese sentido

era lo que le permitía a cada quien

asignarle a su vida el

que quisiera:

cada día, a

placer, como se pergeña

garabatos

sobre un papel

.

Tu desesperante incapacidad

para alterar el rumbo y la carga de las nubes

o la cantidad de luz matutina

pudo más que

el misterio mutante de

lo nuestro

.

No podías controlar el

mundo y quisiste cambiarme

a mí (ser cambiante por

excelencia)

.

Así me perdiste:

como el fuego que convierte

la madera en

carbón

.

A veces te

recuerdo al

levantar la vista al cielo

en esas tardes de lluvia especialmente

generosa, como todas esas veces

en que el mundo real

acababa por imponerse a

tu mundo mental y no

terminabas de orientarte en este incesante

examen de preguntas

sin respuesta

llamado

vida

.

.

HjorgeV

Colonia, 14.10.20

«ASALTO FINAL»

.

De un conejo

solo alcanzo a ver

el trasero

y sus patas

.

Aves e insectos

persisten en

su danza coral

sobre los campos ya

rendidos ante la

lenta llegada del

otoño

.

Inmóvil la flora:

Amante exacerbada

abrumada

fiel

.

En lo alto

el

cielo

impertérrito

enajenado

solitario:

sin otra ocupación que maquinar

el asalto

final

.

.

HjorgeV Colonia 04.10.20

«A SOLAS CON LA PÁGINA EN BLANCO»

.

A solas con la página en

blanco, que es como

contemplar mis pies sucios

de polvo estelar y gravilla, mi ropa azotada,

mis manos sangrantes tras

una larga vuelta al universo (aunque

con las mejores

ganas de volver a

empezar otra

ronda)

.

A solas con la página en

blanco imaginando

que el

futuro final no será otro

que el colofón de

nuestros relojes

averiados,

de los días que

se quedaron sedientos como

mamíferos en plena sequía

.

A solas con la página en

blanco

mientras ella

me observa como

diciendo:

Mirad, ahí sigue

nuestro dino-

saurio

.

Y lo peor es que

ni siquiera sé

reptar

.

.

HjV Colonia 30.09.20

«REINTEGROS»

.

Reincorporarse al Tiempo

como quien devuelve

un favor o una son-

risa pescada al

pasear

.

Soplar sobre la superficie

del océano para crear

una inmensa

ola

.

Moverse luego en la líquida oscuridad

braceando con ímpetu para

retroceder sobre el

espejo de los

días

.

Regresar a la realidad

arrastrado por una

corriente

súbita

.

Y ya en la orilla

atravesar los pliegues del

día con los pies

ahítos de arena y los

ojos de mar, como la

criatura que no sabe que

acaba de nacer ni

por qué se

ha echado de pronto a

llorar

.

Llegar finalmente al Ahora

a través de una

rendija del Tiempo

.

contemplarlo todo con los ojos

insólitos

de un creador cansado,

con el fervor del

pintor que destruye a

pisotones su primer

autorretrato

.

HjV

Colonia 19.09.20

«ÚLTIMAS INSTRUCCIONES»

.

La desistencia de la resistencia

La insistencia en las desinencias

Los ácaros de mis certidumbres

El ácido de los abetos

.

Había un brillo bronco en lo más

profundo de las vibraciones

de tu voz

.

Pero ahora

el cielo ha abierto sus compuertas

y aquí me tienes mojado

hasta el tuétano

.

con la vista puesta en el cielo

esperando una simple llamada

tuya

.

como el ahogado que

se balancea boca abajo sobre la superficie

del mar esperando

que aparezcan las

últimas instrucciones deletreadas

sobre el lecho

marino

.

.

HjorgeV

Colonia 03-09-2020

«RECONQUISTAS»

.
Lenta comunión de
luz y sombras pluviales
sustentan el día
como a un
expósito
.
Gorjeos canoros
surcan el lomo
de la I-N-M-E-N-S-A mañana
.
Los campos
sonríen preñados
de mil verdes
.
A kilómetro y medio un
campanario propala
su fe acérrima
.
(de haber sido de
otra religión, ya habría
sido bombardeado)
.
La punta de mi
calzado empieza
a humedecerse:
.
La tierra ha iniciado la
ineludible reconquista de
mi cuerpo
.
.
.
HjorgeV
Colonia, 01-07-2020

«INERMES»

.

Cómo se arregla un mundo de

palabras derrum-

badas,

espectros que deambulan

por la oscuridad de

las horas

.

Cómo atenuar la sensación de que la

noche anterior ha caído una

bomba molecular y eres de

los primeros en

salir al exterior:

.

El día

-aún intacto-,

.

la luz

-jugando a

probar colores y testándose a sí

misma: uno, dos, tres,

inventando-;

.

los sonidos

-como empezando a

renacer desde

los ecos más

lejanos-;

..

las aves

-acaso

sorprendidas con

su nuevo juguete canoro-;

.

mientras

allá,

más al fondo, como un rezago

coloidal,

comienza el trasiego de

artefactos y

seres, como si alguien acabara

de decir:

.

ya

pues, déjense de huevadas y volvamos

a reinventar el caos diario: el vero

sustento de esta luz

inerme

.

.

HjorgeV

Colonia, domingo 17 de mayo del año CV I