«YOSTED»

.

La primera vez se trataron de usted

y ella le dijo que no se imaginaba

tuteándolo.

.

Ya lo verás, aquí todos terminamos

haciéndolo, sonrió él.

.

Tras las primeras copas,

festoneadas de frases de afecto,

ella seguía

tratándolo de usted, pero él ya la tuteaba.

.

Era una mezcla rara, como la conversación de cuatro

personas diferentes: ella,

él, tú (ella), usted (él).

Y un nosotros que empezaba a

alterarse, como una fruta que percibe el

bullir de la primavera.

.

El primer beso exigió otro tú (el de él).

Y así se borró la barrera del usted.

.

En mi idioma hay varias formas de referirse

a uno mismo, dijo ella cubriendo su

desnudez.

¿Como varios yos?

¿No es siempre así?

En nuestro idioma, dijo él, solo hay un yo,

pero dos tús: tú y usted.

.

En la penumbra del sexo angustiado,

comprometedor,

seguían siendo más de cuatro (ella, él, varios yos y tús),

pero los yos habían cambiado

y no parecía haber palabras para esa alteración.

.

Soy un hombre comprometido, dijo él.

¿Comprometido con qué?

Quiero decir que ya tengo pareja.

Tendría que habértelo dicho antes, lo sé.

Te dejaste llevar por tus impulsos, dijo ella,

igual que yo, a pesar de que ya me lo olía.

Tendría que haberte dicho la verdad

antes de desnudarnos.

Me habrías herido.

No tanto como ahora.

¿Tiene sentido medir el dolor?

.

Se volvieron a amar.

Ella con sus dos yos y multitudes de tús.

Él ya solo con su triste yo partido.

.

HjorgeV 31.07.2016

«AL COJEAR TAMBIÉN SE HACE CAMINO»

.

Llegan a mis oídos las

lejanas notas de un instrumento

que alguien toca al otro lado de

la calle.

Un riachuelo nos separa,

un diminuto puente que

lo cruza.

Tocar como se escribe

una historia.

Escribir como sabe tocar ciertas

fibras un buen

cantante.

Cantar como quien escribe una vida

aunque solo permanezca en el

papel.

Caminante no hay

destino, se hace simplemente tarde al cantar.

(Al cojear también se hace camino.)

Escuchar como quien lee.

Leer escuchando

voces.

Creerse el médium del instrumento

que desea hablar

al otro lado de la

calle

y te ha elegido para expresarse

en la

tarde que

languidece.

.

.

.

HjV 19.07.2016

«ABISMOS Y CAÍDAS (FORMAS DE VOLVER A CASA)»

.

Tocar su mano.

.

No pedía mucho

más:

que me sirviera de apoyo

en mi travesía a nado por

el lerdo arroyo

de la tarde.

.

Ayer madre se quedó dormida

y tuve que permanecer todo

un libro en el agua

soñando que la

salvaba.

.

En mis sueños augurales, el amor

era un paraguas, a

veces

solo un flotador que luego

se convertía en un

paracaídas con forma de reloj

daliliano.

.

Y ella ahí.

.

Indolente ante las sombras que

desfilaban

como parientes

atraídos por el olfato de

un repentino y próspero

cadáver.

.

Yo nadaba,

atragantándome con el

mar de la noche

como

una ballena,

adentrándome

en el océano

que se abría en mi tórax como

un abismo de

miradas

cándidas,

lejanas.

.

No pedía mucho:

tocar su mano,

llegar al fondo abisal

donde toda

caída es solo otra forma

de volver

a casa.

.

.

HjorgeV 10.07.2016

«TODAS AQUELLAS PEQUEÑAS HORAS»

.

.

Reinventar el tiempo,

sin olvidar un solo segundo del segundo;

hasta que el minuto te reclame

su lugar en el día

menos pensado

de una

hora

exacta.

.

A veces solo es un pequeño papel,

arrancado de un

cuaderno (descendiente

directo de los

árboles), el que

te exige un

imposible.

.

Luego quedarán solo un par de letras, un

dibujo, un garabato.

.

O un tornillo, una arandela

de plástico o madera que

ya no sabes a

qué aparato

endilgar.

.

Calendarios

confundidos,

rostros asombrados,

colores que se desgranan, una feria

de pueblo al atardecer,

la gran

ciudad derritiéndose

como un helado de

menta ante tus

ojos.

.

Creer luego que todo

sucede real-

mente y que hasta los

espejismos no

son lo que

eran.

.

Ponerse a recomponer entonces

el reloj

de las cosas inútiles, de

los

pasos mal dados o inde-

cisos, de

los más difíciles y

vanos,

meticulosamente:

.

como avanza el segundo tras

el siguiente que lo persigue,

minuto a minuto,

vida a

vida, mes a

año, siempre impa-

cien-

te.

.

.

HjorgeV 01.07.2016