TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A TRÉVERIS

Considerada como la ciudad más antigua de Alemania, Tréveris es una localidad de 100.000 habitantes del vecino estado federal de Renania Palatinado.

Para llegar desde Colonia hay que recorrer 167 km.

77 de los cuales transcurren por autopistas de la región.

El viaje dura 2 horas y tres minutos y el gasto por combustible es de unos 15 euros.

Todo esto lo sé por la Red.

Por la misma vía me entero de que la temperatura actual en Tréveris es de -1ºC.

Es decir, un grado menos que la temperatura de congelación del agua, que es la que marca el termómetro en esta zona.

Este dato me anima a proseguir mi viaje virtual y dejar el real para algún día más caluroso, como dirían los alemanes.

(Cuando pasamos de -19ºC a los mismo 0ºC hace pocos días, los comentarios generales se dividían entre los que preferían decir que estaba haciendo más calor –wärmer– y los que simplemente decían que hacía menos frío.)

Tréveris –Trier en alemán- fue fundada oficialmente en el año 16 a. n. e. por Augusto, el primer emperador romano.

Sin embargo, según la Gesta Treverorum, una colección de mitos, leyendas y documentos eclesiásticos recolectados por monjes benedictinos del lugar, Tréveris habría sido fundada mucho antes por Trebeta, hijo de un rey asirio y de una reina caldea.

De allí la eponimia.

Forzado a exilarse en Europa (en esos tiempos se llamaba exilio), Trebeta habría fundado con un grupo de colonos la ciudad a orillas del río Mosela varios siglos antes de los romanos.

La ciudad tiene una historia interesante.

Llegó a ser considerada la Segunda Roma por su importancia política y administrativa en el llamado Bajo Imperio de entonces y se convirtió pronto en un gran centro comercial.

De la época romana de esta ciudad renana quedan testimonios arquitectónicos: la Porta Nigra, la Basílica Imperial, las termas imperiales y del foro, el anfiteatro y el puente romano sobre el Mosela.

Para demostrar que el mundo es un pañuelo y que la globalización es tan antigua como el hombre, leo en la Wikipedia que fue conquistada en 1634 por los españoles y por los franceses once años después.

Esta Segunda Roma de la antigüedad –hoy devenida en una simple localidad- posee, de paso, la iglesia más antigua de Alemania: la catedral de San Pedro de Tréveris.

Tréveris es conocida, sin embargo, por ser la ciudad del Carlos más conflictivo, vamos a decir, de la historia.

Una guía de viajes lo plantea de esta forma:

“Tras las huellas de los romanos, de la Edad Media y diversos estilos arquitectónicos, del Tréveris judío, de Carlos Marx y de Friedrich Spee.”

¿Cómo he llegado a todo esto?

Por varios hechos que me han sorprendido:

1. El Capital, la obra capital de Marx, se vende cada vez más, nada menos que después de poco más de 160 años de haber sido publicada (en 1867 el primer libro, los dos restantes póstumamente).

2. Ha aumentado el interés por la obra marxiana, entre otras cosas, buscando explicaciones para el reciente descalabro del sistema financiero mundial y, con él, del capitalismo como sistema a seguir imponiendo.

3. La ciudad de Tréveris ha visto aumentado de golpe el número de sus turistas visitantes, especialmente de un país con turismo –masivo- reciente: China.

4. El interés de los comerciantes alemanes por aprender el idioma y las costumbres de sus visitantes chinos (por lo menos 50.000 se esperan para este año).

»

…..

Continúa el domingo 01-02-2009

HjorgeV 29-01-2009

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DECIMALES, MADRE (Poesía)

…..

Hoy, nada más levantarme, mamá,
me he enterado por terceros que
ya son tres semanas, madre.
(Los buenos amigos han guardado todo este tiempo
silencio para no asustarme.)

…..

Qué vergüenza, haber conversado solo ayer

con la señora de al lado como si nada,

quien me ha regalado como siempre la mejor de sus sonrisas,

y haber estado exhalando este olor ,

tan espurio y desagradable.

(He preguntado incluso por la salud de su esposo

Y me ha dicho que todo se mueve dentro de lo esperado, mamá.)

…..

Qué vergüenza saber ahora que las sonrisas de los que conocía

eran de conmiseración por las calles.

Que muchos de sus: “¡Sigue así, hombre!”,

probablemente no eran fingidos.

(A los amigos les perdono el detalle, pero no olvidaré que alguno
podría haber tenido la valentía de haberme dicho la verdad.)

…..

Cuando uno de estos días padre me venga a ver, madre,

le contaré de tus rodeos, de tus noches de terrible ausencia

y le diré que has tenido el coraje de soportarme

cada uno de los días

de estas tres últimas semanas siguiéndome la cuerda,

soportando mi ignorancia

sólo para que tu hijo no fuera a sospechar, porque, claro.

…..

Hoy, he pensado, madre,

¡que quiero seguir todo este bendito día con la bendita farsa!

¡Quiero observar a todos con la misma incivilidad

que me han deparado en estos días!

Permíteme un solo día más, madre.

…..

Mis observadores y yo seremos como dos bandos hipócritas

que se miran sólo desde la mitad de sus corazones.

Agazapados.

…..

Me dará una inmensa tristeza, sí, mamá, verlos así.

Seguirán con su sonrisa de “Si él supiera…”

Pero me lo tomaré a bien y

lo soportaré todo el día,

con mi cabello peinado

y mis dos zapatos bien juntitos, madre.

Y luego olvidaré todo,

sanamente y sin aspavientos

como cuando tomaba mi leche caliente y

me iba al mundo de los sueños.

…..

A nadie le cuentes nada, mamá, mañana en el entierro.

No quiero que nadie se me vaya a morir ahora de vergüenza.

…..

Pero hoy quiero llevar el luto más personal,

escrutar el peso ingente de la ausencia,

tasar la completa altura del olvido,

la humanidad con todititos sus decimales

cuando uno lleva tres semanas muerto y

recién se entera.

…..

…..

HjorgeV

MIGUEL PACHAS: REIVINDICANDO A GEORGETTE

Reproduzco a continuación, tal como me ha llegado, un extracto del libro Georgette Vallejo al fin de la batalla del escritor chinchano Miguel Pachas Almeyda.

Pachas no solo ha escrito este homenaje a la esposa francesa -y a la poesía- de Vallejo en el centenario de su nacimiento.

También ha iniciado con el pintor Fernando de Szyszlo una campaña para conseguir que los restos de Georgette Marie Philippart Travers (París, 1908-Lima, 1984) reposen junto a los de su esposo en el cementerio Montparnasse de París.

Como no soy creyente, desde muy temprano aprendí dos cosas.

La primera es que si uno quiere que sean respetadas sus creencias, es menester respetar las de los demás:

Vallejo es mi personal dios harapiento y literario, pero la envergadura de mi secta y su catequismo me tienen sin cuidado.

La segunda tiene que ver con mi -aún vigente- incapacidad temprana (colegial) para recitar a Vallejo, concretamente, Los heraldos negros.

Sentirlo patentemente como un latido o un golpe, pero no poder expresarlo.

Palparlo con el intelecto y la emoción, y no ser capaz de emitirlo en ondas sonoras precisas.

Más o menos como ocurre en el mundo de la Física: la ciencia persigue describir de qué está hecha la materia, es decir, describir algo que está, pero que, a la vez, al tratar de alcanzar precisión en su descripción, es como si no estuviera.

La poesía vallejiana resume así, para mí, uno de los grandes misterios de la poesía: su capacidad para abarcar y hacer vibrar innumerables cuerdas humanas, sin que podamos saber cuáles son ni cómo se consigue hacerlo.

El título de la obra de Pachas Almeyda hace alusión al poema Masa de Vallejo.

Agradezco la gentileza del autor por este envío, respuesta a mi pedido y curiosidad como idólatra vallejiano.

….…»

HjorgeV 26-01-2009

Nota: Ruego disculpas por las deformaciones del texto, producto del traslado a este formato. HjV


GEORGETTE VALLEJO Y LA CRÍTICA I

Vallejo y yo, práctica y sencillamente, formábamos una sola persona”

Georgette Vallejo

Si la vida y la crítica fue implacable con Vallejo, no lo fue menos con Georgette, quien tuvo que salir al frente ante propios y extraños, a defenderse de tantos infundios.

Estas críticas tendenciosas surgen cuando Georgette emprende con resolución y magnanimidad, el compromiso de hacer conocer a todo el mundo las obras póstumas de Vallejo. Entonces se inicia en esta empresa, publicando con el apoyo de Raúl Porras Barrenechea, Poemas humanos. Esta obra publicada en 1939, logra situar a Vallejo en la cúspide de la poética mundial y toma renombre fundamentalmente como el poeta más humano. El mundo descubre en su canto, una voz natural como el líquido elemento, esencialmente cotidiano y su áurea refleja la solidaridad con el hombre y para el hombre.

Sin embargo, esta obra carece de valor para los críticos. Su “objetividad” no va con la grandeza, con lo eternizante, con lo esencial de la obra georgettiana. Y es esta crítica, que nada en su naturaleza, la autora de “n” acusaciones, como las que a continuación detallo:

1. Apropiarse de la obra de Vallejo.

2. Manipulación cronológica de la obra poética vallejiana.

3. Destrucción de algunos manuscritos y libreta de apuntes, para ocultar dichas manipulaciones.

4. Diseminar los originales de las obras de Vallejo.

5. Inventar el Vallejo político.

6. Maltratadora de Vallejo.

7. Negarse a tener descendencia con el poeta, responsable de reiterados malogros.

8. Apropiarse del cadáver del poeta, no permitiendo que sus restos fueran repatriados al Perú.

9. Oponerse a la difusión de las obras de Vallejo.

10. Ignorante en materia literaria e incapaz de administrar la herencia vallejiana.

11. Explotar y parasitar a Vallejo.

12. Neurótica, intratable y vesánica.

13. No ser la esposa de Vallejo.

14. Poseer un doble conflicto por Vallejo: admiración-odio.

Y las acusaciones continúan…

GEORGETTE Y SU CONFLICTO: ADMIRACIÓN-ODIO POR VALLEJO

A continuación Fló, trata de ensayar una inverosímil teoría sobre los motivos que podrían explicar esa “conducta contradictoria de Georgette”, cuando supone: “La única hipótesis que he podido construir que cuadre con estas desconcertantes actitudes de Georgette es la que en Georgette existió siempre un doble conflicto, nunca resuelto: Un conflicto entre su admiración por Vallejo, y, por otra parte, una suerte de odio o resentimiento por él. Y otro conflicto entre la admiración que por la poesía de Vallejo tuvieron sus amigos y luego el mundo entero — admiración que ella se vio obligada a compartir― y una profunda desconfianza acerca de la buena ley de una obra tan ajena a la idea convencional, que Georgette mantuvo siempre, de lo que es la poesía.

Ambos conflictos, de ser cierto lo que digo, seguramente no estuvieron separados y se debe haber realimentado sobre todo en la medida en la que Georgette se erigió en custodio, interprete y médium de la obra y de la personalidad del poeta”. (1)

Fló intenta operar bajo la dualidad admiración-odio ─conflicto según él, nunca resuelto─ y prácticamente nos induce a pensar que la pareja Georgette-Vallejo mantuvo una relación necesariamente tormentosa y que no se extinguió con la muerte del poeta, es más, cree que Georgette realimentaba estos sentimientos con el paso del tiempo, al asumir el control del legado vallejiano. Asumir como verdad este binomio planteado, nos obligaría a admitir aquella relación en la pareja Vallejo.

Sin embargo, lamento confrontar en ideas con el ensayista uruguayo, considerando que entre Georgette y Vallejo existió más que admiración: el amor. Un amor que nos habló de inmensidades y que traspasó la barrera infranqueable de la muerte. Georgette hizo todo lo que conocemos del escritor-revolucionario, a causa de ese gran amor que profesó por siempre a Vallejo. Si habláramos del odio que sustenta Fló, simplemente la grandeza de la obra georgettiana no sería visible. El odio encarnado por Georgette en diversas circunstancias, obedece fundamentalmente, a la conducta inhumana, informal e irrespetuosa de la que fue victima, sobre todo de los autodenominados “vallejistas” que sin escrúpulos se la enfrentaron, no importándole para nada el status de dama y esposa de un genio como Vallejo.

El conflicto nacido entre Georgette y “los amigos y el mundo que admiraba a Vallejo”, no tiene asidero bajo ninguna circunstancia, por cuanto, Georgette hizo todo lo posible para que el mundo se entere de la magistral obra vallejiana y ello incluye a sus verdaderos amigos, dignos de toda su confianza; es falso por tanto, que fue obligada a compartir la grandeza de Vallejo. Y finalmente, aquello que Fló denomina desconfianza, no es nada más y nada menos, que el celo que siempre mantuvo Georgette en su lucha por difundir de la manera más fidedigna la memoria de Vallejo.

Para demostrar sus hipótesis, Fló cita una carta enviado por Georgette a Rama el 29-12-76, donde ella dice: “Cuando algo por fin se hace en ese continente, el tiempo transcurrido por la espera inmóvil, embrutecedora, ha disuelto y hecho tomar en horror su misma realización. Hasta nuestra edición había de ser una nueva tortura. Toda América Latina no es más que una red de argollas y sabemos lo que son las argollas. Han logrado hacerme odiar, execrar a Vallejo y su obra”. (2)

Y agrega Fló: “Esta declaración que tiene el tono tremendista y algo impostada propio de Georgette es, de todos modos, una confesión inquietante. Suena extraño que las dificultades para cumplir su misión ─dificultades que ella cree que le son impuestas por el medio─ terminen por hacerle odiar a Vallejo y su obra. Y es tentador suponer que el odio que tiene al medio se ha fusionado con un odio inconfesable a Vallejo que, al fin de cuentas, se revela en esas palabras terribles”. (3)

A diferencia de Fló, quien equivocadamente considera que esta nota representa en realidad, aquel odio de Georgette por Vallejo; pues contrariamente a ello, concibo en las desgarrantes palabras de Georgette, lo siguiente:

Descubre lamentablemente aquel mundo intelectual, muy sensible a sus fuertes y esclarecedoras apreciaciones a las publicaciones sobre Vallejo; sus exigencias elementales para mostrar al Vallejo prístino, al lado de su fineza selectiva de quienes podrían ser dignos de prologar sus obras, genera una especie de rivalidad o rechazo a su encomiable labor. Esta atmósfera da origen a una actitud cerrada, hasta despreciativa sobre Georgette, la que ella conviene justamente en llamar argolla. Es esta atmósfera irrespirable en la que tiene que sobrevivir Georgette, por y para Vallejo, en el que solo tiene dos opciones: 1) acceder y dejar que se haga de Vallejo todo un escarnio, y que cada quien saque provecho desmesurado, sin importar la integridad del autor, y 2) Continuar en su lucha pro-vallejiana, asumiendo no estar exenta de múltiples injurias.

NOTAS

1. Juan Fló. Hart Stephen. César Vallejo: Autógrafos olvidados, Editorial Rectorado Pontificia Universidad Católica del Perú. Lima, 2003, p. xvii.

2. Ibídem., p. xviii

3. Ibídem

Artículo del libro GEORGETTTE VALLEJO AL FIN DE LA BATALLA de Miguel Pachas Almeyda, pp. 250,266.

www.diariolaprimeraperu.com/online/cultura/georgette-al-fin-de-la-batalla_28826.html

http://www.elcomercio.com.pe/Edicionimpresa/Html/2009-01-11/en-nombre-vallejo.

http://www.eluniversal.com.mx/notas/563317.html

ABUELO NAZI, TATARABUELA JUDÍA

Relatábamos anteayer que un cartero alemán, Lars Menk, deseoso de conocer la historia de sus antepasados, había empezado a revisar registros públicos y se había encontrado con dos hechos sorprendentes:

1. Su abuelo había sido miembro de la SA (la Sturmabteilung, tropas de asalto) del NSDAP, el Partido Nazi.

2. Su tatarabuela había sido judía.

El abuelo del investigador aficionado Menk, se había incorporado a los 19 años de edad a la SA, organización paramilitar que veía en los judíos a sus más grandes enemigos y los perseguía violentamente sin tregua.

Si afirmar que la SA era un grupo de insurgencia, puede parecer exagerado o inadecuado, hay que recordar que insurgencia significa ‘levantamiento contra la autoridad’. Por lo demás, intentaron un golpe de estado.

TÍPICO DISCURSO HITLERIANO (1923)

En el caso de la SA nazi, se trataba de atacar el sistema representado por la República de Weimar (se lee vaimar).

Curiosamente, los que después serían conocidos como los camisas pardas –para diferenciarlos de sus colegas, los camisas negras de la temible SS nazi-, nacieron de la sección de gimnasia y deportes del NSDAP.

El NSDAP, el Nationalsozialistiche Deutsche Arbeiterpartei (‘Partido nacionalsocialista alemán de los trabajadores’ u ‘obrero’), por su parte, era el Partido Nazi fundado en 1920 en una taberna cervecera –o, simplemente, cervecería- de Múnich a partir de otra agrupación política, el DAP, el Partido Obrero Alemán.

El DAP no era un partido propiamente dicho, era apenas un grupúsculo, a pesar de su nombre. Una agrupación más de las tantas que habían comenzado a aparecer a partir de 1918 al perderse la guerra y empezar a tambalearse seriamente la economía del país, llegándose a hablar de hambrunas.

Para darse una idea de la envergadura del DAP, baste decir que sus reuniones se realizaban en pequeñas tabernas cerveceras de Múnich, en los salones llamados traseros (Hinterräume) de ellas, habitáculos discretamente separados del salón principal y cuyo uso aún se estila en las tabernas tradicionales alemanas actuales.

(Esos apartados se usan, como antaño, para celebraciones de equipos de fútbol, simples grupos de amigos o para celebraciones familiares.)

Por esos bucles que tiene el destino, el 12 de septiembre de 1919, un miembro del ejército nacional alemán (nacido en Austria y que había terminado en Múnich huyendo del servicio militar en su país para dedicarse a la pintura), fue enviado a una de esas reuniones cerveceras del minúsculo DAP como espía.

Ese espía militar, que apareció vestido de civil en esa reunión, comentó al respecto en un libro famoso:

«Un día recibí la orden de mi superior más inmediato, de averiguar a qué se dedicaba un grupo denominado ‘Partido Alemán Obrero’, que en los próximos días pensaba tener una reunión en la que hablaría Gottfried Feder. Mi tarea consistía en observar esa organización y entregar un informe.»

Ese libro –tristemente- famoso llevaba el título de Mi lucha.

Con lo cual tenemos a su autor: un austriaco al servicio del ejército nacional alemán, un tal Adolf Hitler.

Esa noche, olvidando su verdadera condición de espía en esa reunión, Hitler habría intervenido en la discusión y se habrían notado dos de sus grandes características: su capacidad para fascinar a un auditorio y despertar emociones en él.

Como consecuencia directa fue enrolado inmediatamente en la incipiente agrupación, ingresando al diminuto partido (con el número 55 de orden) un mes después, por órdenes expresas del mismo superior, quien debía creer que Hitler solo fungía de espía.

Mientras tanto, el desertor y pintor austriaco había descubierto e iniciado una nueva faceta en su vida, la de orador a sueldo, con la que rápidamente consiguió incrementar el número de nuevos miembros de la DAP y, por consiguiente, acumular cada vez más poder personal dentro de la organización.

A instancias suyas, el 24 de febrero de 1920 el DAP pasó a refundarse en la cervecería muniquesa Hofbräuhaus, convirtiéndose en el NSDAP.

(Léase algo así como jof-broi-jaus.)

Un año después, en 1921, la inicialmente inofensiva sección de gimnasia y deportes del NSDAP fue convertida en la Sturmabteilung (‘sección de ataque’ o tropas de asalto) del partido, la SA.

La SA nació expresamente como “instrumento de agitación y preparación paramilitar para la ‘Lucha por la Libertad’ del movimiento nacionalsocialista contra el sistema de la República de Weimar”.

Su agresivo antisemitismo, acompañado de diversos actos terroristas y otros ataques violentos contra los judíos alemanes y contra todos los que consideraban sus enemigos, era azuzado pública y paralelamente por la diabólica labia hitleriana.

Convertido en un orador magnético y exitoso, Hitler decidió proclamar la noche del 8 de noviembre de 1923 su ‘Nationale Revolution’ y marchó al día siguiente, ya como cabeza de su partido, por las calles de Múnich con las tropas de asalto del mismo, la SA, declarándole la guerra a la ‘camada judía marxista’ gobernante de Berlín.

La SA (muchos de cuyos integrantes marcharon ese 9 de noviembre fuertemente armados) era la misma agrupación nazi a la que había ingresado el abuelo de nuestro cartero, Lars Menk.

El mismo Menk que descubrió que su tatarabuela había sido judía.

En ese primer intento, Hitler, acaso la peor figura de la historia de la humanidad, quien no escondía su desprecio por la democracia y a quien el mismo ejército le había detectado una psicopatía (observar con detenimiento el video de arriba hasta el final), terminó en la cárcel y su partido fue prohibido.

….…»

HjorgeV 25-01-2009

EL ORIGEN DEL APELLIDO JUDÍO AUERBACH


Cuando leí que el apellido original de la familia judía del nuevo jefe de gabinete de Obama, Rahm Israel Emanuel, había sido Auerbach, quise señalar que se trata de un apellido común alemán así como del nombre de una ciudad aquí en Alemania.

El asunto es más complejo.

Investigando registros, para evitar dar una información falsa o desdibujada, me hallé con que se trataba –también- de un apellido judío alemán bastante usual.

Además, es el nombre de una docena de localidades alemanas y de 4 austriacas, como se puede ver aquí.

Auerbach sería un topónimo –un hidrónimo, concretamente- compuesto por dos sustantivos del llamado antiguo alto alemán: Ur y Bach.

«GUERNICA» DE PICASSO EN 3 DIMENSIONES

Bach es ‘arroyo’ o ‘riachuelo’ y se pronuncia baj en alemán.

El Ur, también conocido como Auerochse, es el desaparecido Uro, el Bos taurus primigenius.

Según esto Auerbach sería un apellido alemán proveniente (por simples raíces y razones toponímicas, o hidronímicas, más bien), de nombrar el lugar donde solían abrevar los uros.

(También existe la forma Urbach.)

El uro fue una raza de toros salvajes que llegó a Alemania hace 250.000 años proveniente del Cercano Oriente y llegó a extenderse por toda Europa Central.

Se dice que existen restos documentados de su presencia en la Península Ibérica de 700 a 800.000 años de antigüedad.

Fue domesticado en Europa 6.000 años antes de nuestra era y probablemente más de mil años antes en Grecia.

De él procede gran parte del ganado vacuno actual y era mucho más robusto y grande que sus descendientes domésticos. Llegó a tener hasta de 2 metros de alzada y no se debe confundir con el bisonte europeo.

El último uro se habría visto hacia 1627 en Polonia.

La familia judía Auerbach, por su parte, ya establecida en Jerusalén, donde nació el padre del jefe de gabinete de Obama, Rahm Israel Emanuel (y de la cual ignoro si procedía de Alemania, pero debo suponerlo), tomó en algún momento la decisión de desprenderse de ese apellido alemán y adoptar el de Emanuel, que en hebreo significa ‘dios está con nosotros’.

Lo hizo en los años 30 y en honor a Emanuel Auerbach, hermano del padre de Rahm, muerto en un enfrentamiento con fuerzas árabes en Jerusalén.

Por aquel entonces aún no había ocurrido el Holocausto perpetrado por los nazis, aunque ya existía el nacionalsocialismo alemán (el Nazismo) y su marcado antisemitismo.

Ignoro cuántos judíos alemanes optaron por una decisión similar.

Lo que sí se conoce es a historia de muchos apellidos judíos por todo el mundo.

En Alemania, concretamente, se conoce el caso del cartero Lars Menk quien, interesado por conocer su árbol genealógico, empezó por simple curiosidad una investigación de aficionado en una localidad de Renania Palatinado y terminó publicando su A Dictionary of German-Jewish Surnames, que reune la historia y vínculos de 13.000 apellidos judíos en este país.

Para su diccionario, Menk se basó en una investigación exhaustiva de 10 años de duración, y está considerado como una de las obras de consulta más importantes del judaísmo alemán.

Traduzco del artículo dedicado a Menk que se puede hallar en la página de la Fundación Obermayer:

«Cuando Menk en 1988 se desplazó a Hunsrück, en Renania Palatinado, en busca de las huellas de sus antepasados que habían sido comerciantes de ganado, no podía saber las proporciones que iba a tomar su proyecto. En su familia jamás nadie había mencionado que tenían raíces judías. Al contrario, a los 19 años el abuelo de Menk se había incorporado a la SA, convirtiéndose así en nacionalsocialista [nazi]. Pero entonces, Menk descubrió en el archivo familiar que su tatarabuela había sido judía. »

Con la SA, el articulista se refiere a la Sturmabteilung.

¿Qué era la SA?

Hay una curiosidad en este punto.

En esta rudimentaria historia del apellido Auerbach, cabe notar que se cruza la historia de tres grupos de insurgencia muy diferentes entre sí:

1. La SA (Sturmabteilung) de los nazis,

2. el Irgún israelí, y

3. Hamás.

Y los tres, alrededor de la historia moderna del pueblo judío: desde su persecución por los nazis en Alemania, la creación de su Estado promovida por la ONU de ese entonces, y su incapacidad actual (ya asentados territorialmente) para negarles a otros lo mismo por lo que ellos lucharon (un Estado), usando incluso métodos de los llamados “terroristas”.

(Notar aquí, también, que la denominación ‘terrorista’ es algo muy maleable a lo largo de la historia y utilizado más como antipropaganda que como definición.)

Métodos y acciones que practicó la insurgencia israelí contra el Mandato Británico en busca de su independencia, y que ahora, curiosa y paradójicamente, el gobierno de Israel pone como pretexto para no devolverles sus tierras a los palestinos y para seguir tratándolos parcialmente como prisioneros, sin respetar el derecho internacional ni -muchas veces- elementales derechos humanos.

Trasladémonos un momento, para terminar hoy, a la Primera Guerra Mundial, que significó, entre otras cosas, el fin del Imperio alemán y la instauración de la República de Weimar.

El burdo y poco diplomático káiser alemán Guillermo II ha proclamado: “¡Solo conozco alemanes!”

Unos 10.000 judíos alemanes se han presentado voluntariamente para defender el (su) suelo germano. Deseando de esa manera -es de suponer- demostrar su ‘patriotismo’ (¿qué es patria?) y su deseo de ser integrados en la nación alemana.

Sin embargo, la guerra ha acabado y los judíos no han conseguido ser mejor vistos por la sociedad alemana, a pesar de haber demostrado el interés anterior por integrarse.

Al contrario.

¿Qué ha sucedido?

Puesto que ningún país se encontraba preparado para una larga guerra, en el crudo invierno de 1916/17 se perdió la mitad de la cosecha de la papa en territorio alemán y hubo una hambruna general que forzó a las autoridades a racionar los alimentos.

Los judíos, entonces, volvieron a ser víctimas de una mezcla de envidia, mentiras, odio ‘racial’ e ignorancia por parte de los alemanes, acusándoseles de practicar una economía de ventaja respecto a los más pobres en esos tiempos de escasez.

Lo cual, si era cierto, solo lo era parcialmente, además de valer para todos los demás alemanes, pues muchos lo hacían: no era un negocio paralelo exclusivo de algunos judíos germanos.

Mezcla antisemita, por lo demás, perfectamente aprovechada por fuerzas emergentes como la del nazismo para sus fieros fines.

Se buscaba un chivo expiatorio, un pretexto, un modo de aprovechar el descontento del pueblo alemán para avanzar como fuerza política.

Y los nazis lo encontraron en sus conciudadanos de origen hebreo.

Continúa…

HjorgeV 24-01-2009

EL LUGAR (Poesía)

…..

Allá donde la sangre mira

Porque tiene ojos

Y el latido es una composición mecánica

del hilo sordo de la gota

…..

Allá donde regresa la espera

Una y otra vez como una piedra

Ondulante vestida de animal

…..

Allá donde reposan

Los restos del Todo

Ambivalente

…..

Allí es donde he decidido dirigir

Mis pasos

Y en actitud contrita

Dejar un zapato

Una flor

Una gota prestada

…..

…..

HjorgeV 24-01-2009

UN RAHMBO EN LA CASA BLANCA

LA MANO DERECHA DE OBAMA

Rahm Israel Emanuel, el nuevo jefe de gabinete de la Casa Blanca y, por tanto, la nueva mano derecha de Obama, tiene una biografía más que interesante.

Por simple curiosidad, eché un vistazo a la versión en inglés de la misma, después de haber anotado aquí en esta bitácora generalidades sobre su persona basándome en la versión en alemán de la Wikipedia.

Sinceramente, esperaba encontrar la típica biografía de gente en puestos como el suyo: profesionales mordedores, trabajadores natos y sumamente ambiciosos, pero discretos y mates.

No es el caso de Rahm Israel Emanuel (Chicago, 1959).


Emanuel practica y compite en triatlón, es decir, no pertenece a esa clase políticos para los cuales la llamada buena vida (más mesa que vida, más botella que mesa, por lo general) es muchas veces el gran premio secundario que les depara el llamado éxito profesional.

(Y que se les nota desde lejos en los salvavidas incorporados que llevan como si estuvieran permanentemente a punto de naufragar.)

Emanuel (‘dios está con nosotros’ en hebreo) es el apellido adoptado por la familia Auerbach en los años 30 del siglo pasado, en honor a Emanuel Auerbach, hermano del padre de Rahm, muerto en Jerusalén en un enfrentamiento armado contra fuerzas árabes.

(Auerbach, un topónimo con raíces del llamado antiguo alto alemán, es el nombre de varias localidades alemanas y austriacas. Es también un apellido común alemán, así como judío-alemán.)

Según la misma fuente, la Wikipedia en inglés:

“Emanuel is (…) a prominent proponent of economic liberalization. He is noted for his combative style and his political fundraising abilities.”

Estas dos líneas son interesantísimas.

Primero, porque justamente el mundo acaba de comprobar la gran farsa del mercado libre y lo pernicioso de la liberización de la economía, permitiéndose el nuevo presidente de EEUU, sin embargo, elegir como su mano derecha a un partidario de algo que ya solo se puede buscar superar.

Segundo, porque lo de combativo no es una metáfora.

Rahm Israel Emanuel habría recibido el apelativo de Rahm-Bo por ello, incluso.

Y no por parecerse físicamente a Stallone.

El apodo se debería a su “actitud de no tomar prisioneros”, para empezar.

Una anécdota cuenta que una vez le envió un pez muerto por correo a un ex compañero de trabajo con el cual había tenido una disputa.

Otra, más picante, cuenta que en la noche posterior a las elecciones de 1996, se levantó en plena cena de gala, rodeado de colegas, con una lista de los que consideraba traidores y enemigos del presidente (Clinton entonces) en la mano.

Tras leer cada uno de los nombres de la lista, habría gritado “¡Muerto!”, a la vez que clavaba con rabia su cuchillo churrasquero en la mesa.

¿Cómo habría quedado la pobre mesa?, se podría preguntar alguno.

La respuesta la ha dado ya Joshua Green, periodista y politólogo usamericano, en su artículo ‘El ejecutor’ (The enforcer) aparecido en octubre del 2005 en la revista Rolling Stone:

«And there’s the story of how, the night after Clinton was elected, Emanuel was so angry at the president’s enemies that he stood up at a celebratory dinner with colleagues from the campaign, grabbed a steak knife and began rattling off a list of betrayers, shouting “Dead! . . . Dead! . . . Dead!” and plunging the knife into the table after every name. “When he was done, the table looked like a lunar landscape,” one campaign veteran recalls.»

Como un paisaje lunar, nada menos.

Otra historia sobre él, cuenta cómo perdió el dedo medio de su mano derecha por el disparo de un tanque sirio.

Esta sí un claro mito, puesto que lo perdió de adolescente en una máquina para cortar carne.

Emanuel es, entonces, lo que se llama un hombre de armas tomar.

Clinton lo habría apreciado, refiere el mismo Green, por ser “capaz de mover cielo y tierra –no necesariamente en ese orden-” para alcanzar una meta propuesta.

Lo que otros traducirían como que no reconoce moral, ética, reglas ni principios cuando se trata de alcanzar un objetivo.

Alguien que juega a ganar y no toma prisioneros (es decir, los mata).

Un Rahm-bo en la Casa Blanca.

Que “no ha venido a limpiar pisos y que influirá para que Obama se decante por el país” de su religión ortodoxa, Israel, como ya ha dicho su propio padre.

Si el mundo acaba de tener hace un momento su Gaza, y antes su Guernica (Gernika en euskera o vascuence), me digo:

¿Qué diablos nos espera ahora?

….…»

HjorgeV 22-01-2009